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Sin adjetivos

Pleno del 26 de marzo de 2025

Interpelación urgente a la Vicepresidenta Segunda del Gobierno y Ministra de Trabajo y Economía Social sobre las medidas que pretende adoptar el Gobierno para que los españoles que trabajan en el extranjero vuelvan a España.

Interpelación urgente.. Autor: Grupo Parlamentario VOX. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 107.

Rocío De Meer Méndez

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Muchas gracias, señora presidenta. Señora vicepresidenta y ministra de Trabajo, hoy hay tres millones de españoles que viven y trabajan en el extranjero, hoy otro médico más hace las maletas y se marcha a Alemania porque la Administración pública que ustedes presiden es la mayor precarizadora de su talento, hoy decenas de autónomos se rinden, tiran la toalla porque este no es país para ellos, porque están hartos del ahogo y de ser presuntos delincuentes para las delegaciones de Hacienda; hoy decenas de técnicos, mecánicos, manufactureros se rinden, decenas de ingenieros se tienen que marchar porque su Gobierno dinamita la industria nacional que les da de comer; cientos y cientos de trabajadores españoles se ven sustituidos por trabajadores a miles de kilómetros, con costes con los que no se puede competir, por su empeño en derribar nuestras fronteras y construir puentes, como dicen ustedes muy a menudo y muy cursimente. Pero las ideas cursis y las cosas chulísimas, como que el multiculturalismo es enriquecedor y tirar fronteras y construir puentes es bueno, tienen consecuencias gravísimas para los trabajadores de España, señora vicepresidenta. En primer lugar, precarizan las condiciones laborales. Sí, ustedes invaden nuestro mercado laboral de personas que provienen de países más pobres y que, por tanto, van a aceptar peores salarios en sectores cruciales, y esto precariza y expulsa a los trabajadores nacionales de los sectores esenciales y les condena a la precariedad y a la inestabilidad. (Aplausos). No es que los jóvenes españoles no quieran trabajar, como dicen ustedes muy a menudo; es que no quieren ser esclavos, señora ministra. Pero esta es su oferta, que hoy con el sueldo base de un trabajo esencial tengas que compartir piso, no puedas formar una familia ni en sueños y, mucho menos, pisar uno de esos hoteles en los que ustedes alojan durante meses, en pensión completa, a quiénes asaltan nuestras fronteras. Los trabajadores españoles son cada vez más pobres y están cada vez más hartos, y muchísimos optan por irse a otros lugares del mundo a probar suerte, mientras ustedes siguen empeñados en hundirnos cada día un poco más. Segundo, las ideas cursis y sus cosas chulísimas, señora vicepresidenta, provocan una fuga de talento sin precedentes en nuestro país. La fuga de talento ha alcanzado cifras muy preocupantes. Señora ministra, España no es país para jóvenes. Tenemos el paro juvenil más alto de Europa, y eso que ustedes expulsan al año a cien mil españoles cualificados, en su mayoría jóvenes, con alta cualificación en sectores como medicina, tecnología o ingeniería. Y todos sabemos que quiénes están a salvo de sus políticas son sus propios hijos: siempre se salvan ustedes. Pero para los hijos de los demás lo que ustedes han decidido y lo que ustedes han trabajado es paro, vivir en un zulo o el exilio, aunque últimamente se les ha ocurrido otra gran idea feliz, que es mandarles al frente de Donetsk. (Aplausos). Señora ministra, ¿por qué cree usted que se van nuestros jóvenes? ¿Porque viene la extrema derecha? ¿O porque son los que más tarde se emancipan de Europa? ¿Porque viene la extrema derecha o porque sus barrios se han vuelto inhabitables? ¿Porque viene la extrema derecha o porque ustedes, literalmente, se han cargado sus oportunidades? ¿Porque viene la extrema derecha o porque ustedes persiguen la industria, la ganadería y la agricultura de nuestro país? ¿Por qué creen que se van nuestros jóvenes, señora ministra? ¡Igual es por miedo a VOX! (Aplausos). Igual, para que se queden los jóvenes, sobre todo los de alta cualificación para hacer brillar nuestro país, la solución es que ustedes se tomen la política en serio, que sean conscientes de que todo lo que han roto, sus ideas felices y sus cosas chulísimas sobre fronteras abiertas hay que revertirlas. Y, si todo esto a usted no le convence, puede tomárselo en serio por motivos económicos, porque hay investigaciones, como las de la Fundación BBVA y el IDIE, que cifran la pérdida de talento en nuestro país en más de 150 000 millones de euros. Y también hay estudios disponibles, como los últimos en Dinamarca, por ejemplo, que concluyen que la contribución fiscal de la inmigración que ustedes han traído en masa es negativa, porque cuesta más y son más los gastos sociales por esa manutención que lo que aporta. En tercer lugar, señora ministra, sus ideas cursis y sus cosas chulísimas, que nos traen políticas de fronteras abiertas, también son muy graves para los trabajadores de nuestro país en lo que más les toca: en sus casas, en sus barrios y en sus calles. La inmigración masiva la deciden unos cuantos multimillonarios en sus cumbres internacionales, porque desde siempre buscan importar mano de obra barata dispuesta a trabajar por un salario miserable. Y ustedes y sus sindicatos amarillos, señora vicepresidenta, solo obedecen a esos poderes económicos. (Aplausos). Detrás de cada balanza migratoria, de cada asalto a nuestras fronteras hay un tipo en Davos frotándose las manos y un barrio obrero condenado a sufrir las consecuencias, señora ministra. Sus ideítas cursis y sus cosas chulísimas han sustituido los barrios de familias y trabajadores por guetos yihadistas, como Salt, donde los españoles que no han podido huir se esconden detrás de las persianas. Primero sustituyeron la industria nacional por la extranjera, después sustituyeron el campo español por el campo extracomunitario ―las naranjas de Sudáfrica, los tomates de

Marruecos― y, finalmente, sustituyeron la mano de obra nacional por la extranjera por orden de sus jefes, que están lejos, señora ministra.

Y, en cuarto lugar, sus ideas cursis y sus cosas chulísimas tienen consecuencias muy graves para nuestra identidad. Sé que a ustedes lo de la identidad les suena a chino, pero a los españoles sí les importa quiénes son y qué han heredado de sus mayores. Nos importa para que nos reconozcamos en nosotros mismos, para que podamos seguir compartiendo un ser colectivo y una cultura heredada, que es lo que ustedes se quieren cargar con las políticas de sustitución. (Aplausos).

Señora ministra, ¿le parece un éxito expulsar a tres millones de españoles? ¿Cuántos tienen que irse para que ustedes lo consideren un fracaso? ¿Y cuántos hay que traer para que podamos considerarlo una invasión? (Aplausos). No sé si se ha dado cuenta, señora vicepresidenta, de que para ustedes solo hay números. Ustedes hacen política con una tabla de Excel, pero hacer política con una tabla de Excel es una traición a los trabajadores de España porque es imposible defenderlos sin ser patriotas, porque ustedes son internacionalistas, ustedes son globalistas y les da igual donde esté la industria, donde esté la agricultura, donde estén las oportunidades, les da igual donde estén las centrales térmicas si las derriban aquí, en nombre de otra de sus ideas felices sobre el cambio climático. A ustedes lo único que les importa es que les cuadre el Excel. Sin embargo, nosotros, los patriotas, queremos que los trabajadores de España puedan volver a casa, queremos reindustrializar nuestra casa, queremos devolver oxígeno a los agricultores de casa, porque, en definitiva, señora ministra, la patria es la única defensa que tienen los trabajadores.

Muchísimas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señora De Meer. A continuación, tiene la palabra el nombre del Gobierno la señora vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social.

Presidencia. Señorías, buenas tardes. Señoría, gracias por esta interpelación. Pero le quiero aclarar algunas cuestiones antes de empezar. Formulan esta interpelación a una ministra que no ostenta las competencias en esta materia, a pesar de lo cual voy a rendir cuentas a esta Cámara, toda vez que la responsabilidad del Gobierno de España es mancomunada, explicitándole que la competente en esta materia es la ministra de Inclusión. Igualmente, señoría, le voy a explicar algunas cuestiones que parece que usted no tiene claras, sobre todo por ese odio que tienen ustedes al mandato constitucional y a la configuración descentralizada de nuestro país, esto que llamamos autonomías. Señoría de VOX, ha de saber usted que esta competencia radica exactamente en manos de las comunidades autónomas. Quizás usted debería preguntar a las comunidades autónomas, a las once gobernadas por el Partido Popular y a las restantes, qué es lo que están haciendo en una materia muy importante para nuestro país, que es la política de retorno. Sin embargo, usted viene aquí a preguntarnos sobre esta cuestión y el Gobierno de España va a responder, pero, señoría, la competencia, el trámite de ejecución es de las comunidades autónomas. Siento bien que usted lo desconozca. (Aplausos). Y, señoría, le he escuchado con atención ―voy a desplegar el mandato del artículo 42 de la Constitución Española, que habla exactamente de esto; esta Constitución española que con su discurso usted está vulnerando―, y, sí, señoría, voy a empezar dándole datos, hay que ser rigurosa, porque lo que está diciendo usted está fuera de toda realidad; le voy a dar datos, señoría, para que usted los pueda repasar. Mire, le voy a dar datos del padrón de españoles y españolas residentes en el extranjero, que son, exactamente, 3 450 966. Y le voy a dar algunos datos para que usted comprenda el fenómeno de la emigración, y me va a permitir también que le exprese, señoría, que se lo dice alguien que vive en una comunidad autónoma que sabe muy bien lo que es emigrar: somos los gallegos y las gallegas, esas identidades que a usted no le gustan, y esos gallegos y gallegas sabemos muy bien lo que es estar fuera de nuestro país. (Aplausos). Le voy a decir algo importante: el 85 % de esas personas que viven fuera de nuestro país, que son emigrados y emigradas, tienen más de 16 años. Se concentran tres de cada cuatro ―seguro que le interesa mucho― en algunos países importantes. No se explicaría Galicia ―le voy a dar solo un dato― sin Argentina, y tenemos 482 176 españoles y españolas que viven allí. Se concentran en Francia, y el resto en Norteamérica. Y un dato clave, señoría, para que usted entienda el fenómeno de la emigración, y es que nada más y nada menos que cuatro de cada cinco españoles que están en el extranjero ―escuche bien― han nacido fuera de nuestro país, es decir, tienen una configuración social completamente diferente: son los nietos, son los bisnietos de la gente que ha emigrado de nuestro país. Ya sé que a usted esto le da exactamente igual. Y me va a permitir también, señoría, que me refiera a algunas otras cuestiones. Respecto a cuando usted formula esta interpelación, dando datos que no son reales, ustedes, los señores y las señoras de VOX, estaban en el Partido Popular, y les voy a hablar, sí, de saldos migratorios y de expulsión de españoles y españolas en España. Fíjese, cuando ustedes formaban parte del Partido Popular, el Gobierno del Partido Popular de Mariano Rajoy denominaba esto nada más y nada menos que con el eufemismo de movilidad exterior voluntaria. Le digo más: recuerdo bien aquella imagen del señor Feijóo en la Cidade da Cultura ―en galego, hablando de identidades― entregando a los mejores académicos de mi comunidad autónoma una maleta. ¿Sabe para qué, señoría? Para que realizaran su única posibilidad de vida, irse de nuestro país. Esa fue la gestión que ustedes practicaron cuando formaban parte de las filas del Partido Popular. (Aplausos). Y, fíjese, en aquel Gobierno del mandato del señor Rajoy tuvimos un saldo migratorio negativo. ¿Sabe de cuánto, señoría? De 277 824 personas; se lo repito: saldo migratorio negativo de 277 824 personas. Y le voy a dar otro dato, para que lo retengan las señorías de VOX: solo en 2013, ¿sabe cuál fue el saldo migratorio negativo de los españoles y las españolas, de la patria de la que nos habla usted? ¿Sabe cuál fue, señoría? Solo en ese año, 251 131 personas, señoría. Eso sí que era expulsar a españoles y a españolas de nuestro país. Pero ahora, señoría, vamos a hablar en serio de los datos. ¿Sabe lo que está pasando gracias al mercado de trabajo español y gracias a lo que hace el Gobierno de España de la mano de los agentes sociales y gracias a esta Cámara, que vota a favor, no como hacen ustedes, en contra siempre de todas las políticas laborales? Que por primera vez tenemos un saldo migratorio positivo, que supera las 26 000 personas en nuestro país. (Aplausos). Estos son los datos, señoría, estas son las personas y estas son las políticas públicas que practicamos. Nos habla de traición. Señoría, ¿sabe lo que es traicionar a la clase trabajadora en mi país? Desde la primera iniciativa que presenté a esta Cámara ―se acordarán todas las señorías de esta Cámara, que fue derogar el artículo 52 d), que permitía despedir a los trabajadores y las trabajadoras enfermas―, desde ese mismo día, cuando ustedes votaron en contra, hasta hoy todo lo que han hecho ha sido votar en contra de los ERTE, votar en contra de la reforma laboral, votar en contra de los riders, de las trabajadoras del hogar, votar en contra de todo. (Aplausos). Eso sí es traición a la clase trabajadora de nuestro país. Y, señoría, ¿sabe lo que pasó cuando ustedes formaban parte del Partido Popular? ¡Eso sí que era una fábrica de expulsión de talento y de ciencia de nuestro país! ¡Eso sí era exactamente expulsar! Hay dos modelos, señoría: el del Gobierno de España, saldo migratorio positivo y atraer talento ―después le voy a hablar de atraer talento―, y su modelo, que, efectivamente, está basado en la expulsión de los españoles de nuestro país. ¿Sabe de qué época le hablo, señoría? Que usted me hable de paro juvenil…, tengo una paciencia…, en fin… La España negra era aquella en que VOX estaba justamente en el Partido Popular. El señor Abascal formaba parte de un chiringuito retribuido por los madrileños y las madrileñas. ¿Y sabe usted cuál era el dato de paro juvenil, señoría? Mas de uno de cada dos jóvenes en España, el 56 %, estaban en desempleo. ¿Sabe de qué España le hablo? De la España negra del 27 % de paro, de 6 278 000 parados y paradas. ¿Sabe de qué España le hablo, señoría, cuando formaban parte del Partido Popular? De una tasa de temporalidad privada del 27 %. ¿Sabe de qué España le hablo? ¿Sabe cuánto subieron ustedes, los de la traición, a la clase obrera el salario mínimo entre los años 2011 y 2014? Siete euros, señorías; repito, siete euros. (Aplausos). Esa es la España de la que usted me está hablando; se llama Partido Popular. Pero, además ―lo voy a resumir―, es la España negra, la España de los Viernes de Dolores, la que expulsaba a nuestros jóvenes de nuestro país. Es la España que destruyó más de medio millón de gentes en población activa. Es la España que destruyó más de medio millón de autónomos y autónomas. Es la España que ustedes no representan. ¿Y sabe lo que sucede, señoría? Se lo he dicho al principio. Yo creo que sería mejor que usted hiciese sus tareas. ¿Y sabe cuáles son sus tareas? Sencillamente, que pregunten a las comunidades autónomas qué es lo que están haciendo en la materia de su competencia. Por ejemplo, tuvieron una oportunidad con el pacto de la vergüenza en Valencia durante las semanas pasadas. ¿Qué apoyo dan ustedes al Partido Popular, que tiene la materia de ejecución referente al retorno en nuestro país? Le voy a decir algo más interesante, señoría. Me habla usted de vivienda, de un derecho fundamental. ¿Sabe qué podrían haber hecho ustedes, señoría, en ese pacto de la vergüenza? Podrían haber condicionado el apoyo al Partido Popular nada más y nada menos que a garantizar el derecho a la vivienda digna en nuestro país y a que se cumpla la ley de vivienda en la Comunidad Valenciana, cosa que no han hecho. (Aplausos). ¡No nos hablen de vivienda, señoría! ¡No nos hablen de derechos fundamentales que ustedes mancillan todos los días! Pero le voy a decir algo más, señoría. A usted le preocupa tanto este tema como el dato que le voy a dar. Soy experta en el programa electoral de VOX, tiene 178 páginas. Señorías de la Cámara, repasen cuánto ocupa esta materia de la que estamos discutiendo en el programa electoral de VOX. Le voy a responder como hacía el expresidente del Gobierno Aznar: cero patatero. (Risas). Ni una mención, señoría, a los programas de retorno o a esta problemática. ¿Y sabe por qué? Porque ustedes, efectivamente, no quieren que retornen; son de expulsiones masivas en nuestro país y de políticas radicalmente racistas. Ni una sola mención, señoría, en su programa electoral. Además, hablando de traiciones a la clase trabajadora, señoría, si su programa electoral se llegase a ejecutar —‌lo que yo denomino ya ‘el programa oculto’, le pongo este alcume galego―, eso sí sería traición a los trabajadores y trabajadoras españolas. Fíjese: página 56, abaratar todavía más el despido en nuestro país; página 57, acabar con el diálogo social y con la negociación colectiva; páginas 55 y 56 del programa electoral, reducir las paguitas —‌que llaman ustedes—, lo que viene siendo la prestación pública por desempleo a la que los trabajadores y trabajadoras de nuestro país tienen derecho; privatizar las pensiones; restringir el derecho de huelga… Señoría, eso sí que es traición a los trabajadores y trabajadoras de nuestro país, ¡y este es el programa que ustedes han defendido en campaña electoral! (Aplausos). En definitiva, si este programa se llevara adelante, ya le digo yo, señoría, lo que hubiera pasado en nuestro país. Me habla de talento. ¿Conoce usted el Programa ATRAE? ¿Lo conoce? ¿Sabe usted lo que está pasando en el mercado de trabajo español? ¿Sabe que, además, hemos cambiado no solamente el paradigma del trabajo, sino que se ha invertido la pirámide y donde estamos ahora mismo fuertes es justamente en estas tareas de investigación, de consultoría y de ingeniería de las que usted me está hablando? ¿Sabe lo que supone que tengamos hoy, por primera vez en nuestro país, a más de 282 000 personas trabajando solamente en esta cuestión? ¿Lo conocía, señoría? Observo que no. Y no es gracias, desde luego, a lo que ustedes hacen. Señorías, ustedes son muy patriotas, ya los hemos escuchado por la mañana y la he escuchado ahora. Usted me habla de la agricultura y de la ganadería. Señoría, tiene una oportunidad única para decir hoy a los españoles y a las españolas que, cuando ustedes apoyan a Trump, cuando apoyan a Milei, cuando apoyan a Le Pen y cuando apoyan a la señora Meloni lo que están haciendo es golpear a los trabajadores de nuestro país, exactamente a la agricultura de nuestro país, con esa guerra comercial a la que nos lleva el señor Trump, que está golpeando a los ganaderos y ganaderas de nuestro país. ¡Señoría, diga también a los trabajadores del metal en Asturias que usted defiende a Trump con su guerra arancelaria! ¡Vaya usted con la camiseta de patriota a decir a los asturianos y a las asturianas que usted está de acuerdo con Trump, señoría! (Aplausos). ¡Pero también diga ―está el ministro de Agricultura con nosotros― a los andaluces, a las extremeñas, a la gente que produce jamón, aceite y vino en nuestro país que está de acuerdo con Trump! Señoría, usted tiene una magnífica oportunidad para retratarse y decir al pueblo español que usted no apoya a Trump y que está de acuerdo con el Gobierno de España para defender, sí, el retorno de la gente que quiere y desea volver a nuestro país. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario SUMAR, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señora vicepresidenta. En turno de réplica, la señora De Meer tiene la palabra por un tiempo de cinco minutos. (Aplausos).

Rocío De Meer Méndez

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Muchas gracias, señora presidenta. Señora vicepresidenta, la veo a usted muy alterada. Y no está usted alterada por lo que sí debería estarlo, que es porque hay tres millones de españoles trabajando fuera. Señoría, sus fracasos son siempre huérfanos, siempre son culpa de las competencias de otro. Es curioso, porque ¿usted no tiene competencia sobre la temporalidad y las horas de guardia, por ejemplo, de un médico en Melilla? (La señora vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Díaz Pérez, haciendo gestos afirmativos pronuncia palabras que no se perciben). Sí, ¿no? ¿Cuánto cobra por una guardia un médico en Melilla? Lo mismo que una hora de limpieza de una empresa de limpieza integral, señora ministra. (Aplausos). Y eso sí es culpa suya y culpa de su fichaje, de Mónica García, que espero que no le salga tan mal como su anterior apuesta personal, el señor Errejón.

Señora vicepresidenta, dice que yo no entiendo el fenómeno de la inmigración, y entonces usted sube aquí a explicarme a mí el fenómeno de la inmigración. ¿Cómo me lo explica? Pues dice que el saldo migratorio es positivo, y entonces todos tenemos que alegrarnos y sus señorías de SUMAR le aplauden. Es positivo ¿por qué? Porque se va menos gente de la que traemos, ¿no? Es positivo el saldo. Millones se van, millones vienen; nos da igual. ¿Por qué? Porque para ustedes no vienen personas, vienen números. ¡Son perfectamente intercambiables! ¡Ustedes obedecen órdenes de las grandes patronales y de los poderes económicos del mundo! ¿Conoce a alguna patronal que esté en contra de la inmigración masiva, señora ministra? (Aplausos). ¿Conoce a alguna? A lo mejor ellos sí que pueden explicarle a usted el fenómeno de la inmigración. Señoría, su política laboral ya la conocemos. Su política laboral será recordada porque usted es la ministra de las tanquetas en Cádiz y de la alfombra roja en El Tarajal. (Aplausos). Esa es su política laboral, ya la conocemos, y está empobreciendo a los españoles, señora ministra.

Viene usted también a decirnos: El partido al que ustedes pertenecían, el Partido Popular. Señora ministra, VOX no es el Partido Popular. Le voy a decir más: yo nunca he militado ni votado al Partido Popular, señora ministra. Hoy VOX representa una opción distinta en esta Cámara, y se demuestra en políticas como la que hoy estamos aquí debatiendo, en la que están todos ustedes alineados menos nosotros. (Aplausos). Es que las políticas de fronteras abiertas, señora ministra, las inauguraron sus colegas del Partido Popular, con los que ustedes se encierran a gobernarnos a todos con la señora Von der Leyen en Bruselas.

Señora vicepresidenta, dice que a mí no me gustan los gallegos. Cualquiera diría que a los que no les gustan es a ustedes, señora ministra. (Aplausos). Pero si condenan su agricultura, ponen en riesgo su ganadería, obligan a sus jóvenes a exiliarse, a irse fuera. A quien no le gustan los gallegos es a su Gobierno, señora ministra, a su Consejo de Ministros de la traición.

Me habla también usted de Valencia. ¡Tiene la cara, tiene la jeta, de venir aquí a la tribuna a hablarnos de Valencia! Usted, que es miembro del Consejo de Ministros que dejó ahogarse entre coches y barro a más de doscientas personas sin mandar ayuda humanitaria por competencias! (Haciendo el signo de las comillas con los dedos.―Aplausos.―Protestas). Competencias por las que, por cierto, tampoco enviaron ayuda a Castilla-La Mancha, porque no fue solo en Valencia, señora ministra. Así que no vuelva aquí a subir, por encima de los cadáveres de más de doscientas personas, (fuertes protestas) a traicionar a los valencianos. (El señor Ibáñez Mezquita: ¡Te lavas la boca…!—La señora Ruiz Solás pronuncia palabras que no se perciben). Le voy a decir más, señora ministra. Usted también es culpable de que trabajadores públicos ―sí, trabajadores públicos― bajo sus órdenes, como los trabajadores de correos, tampoco fueran avisados ese nefasto día con la información que ustedes sí tenían. Pero, eso sí, fueron corriendo a mandar ayuda humanitaria a las doce horas del terremoto de Marruecos. Para eso sí que tienen competencias. (Aplausos).

Señora ministra, me habla usted del Programa ATRAE; espero que luego me lo aclare porque, no, efectivamente, no conozco el programa ATRAE. ¿Es un programa de su ministerio? Entiendo que es un programa de su ministerio, si ha venido usted aquí a lucirlo. En el caso de que sea suyo, ¿no era que usted no tenía competencia? Aclárese, señora ministra.

Por último, voy a explicarle lo que es un patriota, señora ministra, lo que es una formación patriota como la nuestra. ¿Sabe lo que es una anomalía? Que en los últimos años nuestro país haya sido gobernado intercambiablemente por partidos que no defendían ni la soberanía ni los intereses de España. Eso es lo que es una anomalía. Lo que es una anomalía es que ustedes, con el Partido Socialista o con el Partido Popular, pacten en Bruselas cuestiones que perjudican a nuestra agricultura, que perjudican a nuestra ganadería, que perjudican a nuestros sectores esenciales. (Aplausos). Precisamente por esa anomalía, porque hemos estado gobernados por apátridas durante muchísimos años, desde luego que una formación patriota como VOX tiene aliados que estamos encantados de que defiendan sus propios intereses.

Presidencia. Señora De Meer, tiene que ir terminando.

Rocío De Meer Méndez

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Porque el señor Trump no tiene que defender los intereses de España, tiene que defender los intereses de Estados Unidos. Lo raro, la anomalía, señora ministra, es que usted, vicepresidenta de este Gobierno, no defienda los intereses de España. Eso es lo que es una anomalía. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Para concluir el debate, tiene la palabra la señora vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social.

Presidencia. Señoría, yo he sido diputada en esta Cámara y desde mi primera intervención hasta la última he intervenido siempre desde el rigor. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia). Que usted no sepa hoy, a pesar de que lo he dicho al inicio de mi comparecencia, que no soy competente en esta materia o que usted desconozca qué ministerio es competente en la materia del Programa ATRAE es muy grave. No soy competente en esta materia y estoy rindiendo cuentas en nombre del Gobierno de España. Para que usted tenga alguna reflexión sobre la materia, quien es competente en el Programa ATRAE es el Ministerio de Ciencia y Universidades de nuestro país, señoría. (Muestra un documento.—La señora De Meer Méndez pronuncia palabras que no se perciben). Si usted pregunta sobre el retorno, debería saber, cuando menos, de qué habla cuando sube a esta tribuna. (Aplausos). Le digo más, señoría. Le repito que la competencia está en las comunidades autónomas. Tanto es así que le voy a dar el dato presupuestario de lo que manejan por una transferencia del Gobierno de España a través de la conferencia sectorial. ¿Sabe cuánto dinero es, señoría? Para que también demos una lección hoy aquí en la Cámara. (La señora De Meer Méndez: A ver). Más de 2500 millones de euros. Tuvo usted la oportunidad de pedirle explicaciones al señor Mazón sobre los recursos públicos que le hemos transferido para esta materia, señoría. Sin embargo, no lo hicieron. (Aplausos). Pídale explicaciones a las comunidades autónomas a las que ustedes están apoyando. Pero no solamente esto, señoría; es que usted debería repasar algunos reales decretos que son los que rigen esta materia, que observo que no se tomó ni la molestia de tenerlos en consideración. Señoría, que usted me hable del personal sanitario en nuestro país es una broma de mal gusto. (La señora De Meer Méndez: ¿Yooo?). ¿Sabe usted lo que está pasando en las comunidades autónomas? ¿Lo sabe usted? (La señora De Meer Méndez: Melilla, Melilla). Señora diputada, yo la he escuchado con pasión, de verdad, y le voy a hablar de personal sanitario y de comunidades autónomas. ¿Sabe lo que le pasa al personal sanitario —‌los médicos, las médicas, los enfermeros, las enfermeras— en nuestro país gracias a la gestión que se hace ―gracias es un recurso lingüístico a modo de ironía―? Que se van de nuestro país por la gestión que se está haciendo en muchas comunidades autónomas que ustedes están apoyando. No es competencia del Gobierno de España, señoría, es competencia de las comunidades autónomas de nuestro país con ustedes apoyándolas. (Aplausos.―La señora De Meer Méndez: Melilla, Ceuta y Melilla). Señora diputada, acaba de hacer usted lo peor que se puede hacer en política, lo que siempre hacen, lo que ya han hecho. Lo han hecho con las víctimas de ETA, lo han hecho con el 11M y lo vuelven a hacer hoy. Acaban de apoyar al señor Mazón, a pesar de haber fallecido en Valencia 227 víctimas. (La señora Romero Vilches hace signos negativos). Dejen de hacer lo peor que se hace en política, señoría. Le digo bastante más. Mire, para que entienda cómo se manejan los datos, cuando le digo que cuatro de cada cinco españoles que están en el extranjero han nacido fuera de nuestro país le estoy diciendo que, de esos 3 045 000 españoles y españolas, 2 186 588 ya nacieron fuera de España, señoría, que no conoce usted cómo son los datos de nuestro país. Pero le digo más. Toda la intervención que ha tenido son argumentos racistas, racistas. Esto es de lo que ha venido hoy usted aquí a hablar: de racismo porque, como ya observó toda España, no tiene ni idea del programa de retorno ni de lo que está pasando en nuestro país, señoría. Le digo más. No nos ha contestado sobre el apoyo de VOX a Trump y ha tenido una grandísima oportunidad para decir a los ganaderos y las ganaderas españolas, a los agricultores y agricultoras españolas, a los trabajadores y trabajadoras del metal de Asturias, a la gente trabajadora de este país que produce vino, que se dedica a los olivares, que produce naranjas y demás que ustedes no están del lado de Trump en la guerra arancelaria que acabaría con sectores estratégicos en nuestro país. Señoría, ¿sabe a qué ha venido usted aquí? A desplegar odio. ¿Y sabe lo que sucede, señoría? Que con el odio no se crea empleo, con el odio no se suben los salarios, con el odio no se reduce la desigualdad, con el odio no arreglamos los problemas de migración en nuestro país. (Aplausos). No crean nada de esto. Generan odio y malestar en España. Lo único que han hecho aquí es no dar soluciones.

Presidencia. Señoría, debe finalizar, por favor.

Presidencia. Termino, presidente. Usted podía subir aquí y decir: Yo creo que para el plan de retorno tenemos que mejorar, por ejemplo, una actividad concreta. No lo ha hecho porque lo único que quiere es convertir a los seres humanos en chivos expiatorios. (La señora De Meer Méndez hace gestos negativos). Sí, señoría, pero el Gobierno de España va a seguir gobernando como lo hace: con afecto, con inclusiones y mejorando la vida de la gente, y ustedes van a estar en la oposición votando en contra de todo lo que hace el Gobierno de España para mejorar la vida de la gente. Le recuerdo que han votado en contra de todo lo que ha mejorado nuestro país; un país que hoy crece al 3,2 %, señoría. Aproveche para repasar las materias que tienen que ver con el plan de retorno en nuestro país. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario SUMAR, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias. —  DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL CONGRESO, AL MINISTRO DE AGRICULTURA, PESCA Y ALIMENTACIÓN PARA QUE INFORME DE SUS PLANES PARA DEFENDER AL SISTEMA ALIMENTARIO ESPAÑOL FRENTE A LAS AMENAZAS DEL ACTUAL CONTEXTO GEOESTRATÉGICO INTERNACIONAL. (Número de expediente 172/000109).

Presidencia. Interpelación urgente del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso al ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, para que informe de sus planes para defender al sistema alimentario español frente a las amenazas del actual contexto geoestratégico internacional. Para su defensa, tiene la palabra el señor Folch Blanc.