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Sin adjetivos

Pleno del 25 de marzo de 2025

Proposición no de Ley relativa a la posición de España y la Unión Europea respecto al desmantelamiento de la cooperación al desarrollo a nivel internacional y sus graves consecuencias para millones de personas en situaciones extremas en todo el mundo.

Proposición no de Ley ante el Pleno.. Autor: Grupo Parlamentario Socialista. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 106.

Defensa y exterior

Votación

  • 26 de marzo de 2025: salió adelante, 175 sí, 33 no, 138 abstenciones.

María Guijarro Ceballos

PSOEDiputada.Página 59Vídeo

Eskerrik asko, mahaiburu andrea. Arratsalde on, señorías. Que paren el mundo que me quiero bajar. ¿Les suena? Si Mafalda o Quino levantaran la cabeza gritarían a pleno pulmón esto frente al estruendo de la motosierra. Y ese grito, ese deseo de bajarse del mundo deben estar sintiéndolo millones de mujeres, de niños, de niñas, de hombres, que claman con sus propias voces desde sus países para que los veamos y, sobre todo, los miremos, para que los oigamos y, sobre todo, los escuchemos, para que los acompañemos en su lucha por recuperar la justicia y la igualdad que nunca debieron perder. (Aplausos). No podemos mirar hacia otro lado mientras que se desmantela la arquitectura de la ayuda humanitaria y de la cooperación al desarrollo en Estados Unidos y en algunos países de la Unión Europea. Es un mensaje de desesperanza y, además, es un mensaje de torpeza geopolítica, y nos obliga a reaccionar de una forma firme y también inteligente, porque la cooperación al desarrollo no solo es solidaridad, es una inversión en estabilidad global. El mundo está interconectado, lo sabemos; las pandemias, las guerras o las crisis energéticas no conocen fronteras, así que la solidaridad internacional evita conflictos, contribuye a la seguridad, por ejemplo, en el eje del Mediterráneo, reduce los efectos boomerang y fomenta economías sostenibles en nuestros países socios. La solidaridad internacional protege los derechos humanos, fortalece el Estado de derecho y contribuye a una sólida gobernanza democrática. Por eso, el compromiso con la cooperación es irrenunciable. Les leo algo que dice el Servicio Jesuita a Refugiados: A corto plazo las vidas de muchas personas, las más vulnerables, están en juego; a medio y largo plazo también lo está nuestra capacidad para hacer frente al cambio climático, los flujos migratorios o las pandemias. Ningún país puede responder en solitario a tantos desafíos globales. (Aplausos). Señorías, Estados Unidos ha anunciado un recorte del 92 % en sus programas de cooperación, es decir, casi 60 000 millones de dólares al año. La ayuda estadounidense suponía más de un 40 % de la cooperación mundial. Además, el Reino Unido ha anunciado recortes en un 40 %, Francia en un 35 %, Bélgica en un 25 % y Países Bajos y Suiza van por el mismo camino. Y esas cifras, aunque pequeñas para las economías más ricas, son absolutamente devastadoras para millones de personas, para comunidades rurales que intentan salir de la pobreza, para niños y niñas que podrían perder su acceso a la salud y a la educación. Solo en este año quince millones de personas más podrían enfermar de malaria y se perderían más de veinte años de trabajo contra el VIH. Y no lo dice solo este grupo parlamentario. Yo les pido que lean a Filippo Grandi, el alto comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, o a Alistair Dutton, secretario general de Cáritas Internacional, o a cualquiera de las ONG y de las coordinadoras de las ONG. Pero, sobre todo, me gustaría que escucharan también a las personas que trabajan en el terreno.

España debe seguir en el lado correcto de la historia, debe seguir trabajando con la comunidad internacional y la Unión Europea para reforzar políticas públicas de cooperación, de paz, de derechos humanos y libertades fundamentales. Nuestro país ha mantenido históricamente una posición firme con los Gobiernos de izquierda, desde el presidente Zapatero hasta la actualidad, y durante los últimos siete años, el Gobierno progresista ha intentado recuperar el presupuesto de cooperación que el Partido Popular dejó en mínimos, pero en mínimos, durante una década, y las comunidades autónomas que están gobernadas por el Partido Popular y VOX siguen recortando año tras año y están debilitando una cooperación descentralizada que sostuvo el sistema en la época de Rajoy pero que hoy está en peligro por sus alianzas con la ultraderecha.

Miren, ustedes no respetan nada. Aragón va a recortar el 76 % de su presupuesto en cooperación, Andalucía un 13 %, el Ayuntamiento de Sevilla, donde en junio se va a celebrar la Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo, lo ha recortado en un 40 %, a petición de su socio municipal, VOX, que califica la ayuda internacional como no decente, y en Valencia, ¡ay, Valencia!, hace una semana se eliminó el convenio con la agencia de Naciones Unidas que atiende a los refugiados palestinos. Yo no tengo muy claro si en Valencia ahora van a apoyar esa agencia que pretende el Estado israelí, que solo quiere expulsar a gazatíes. Y, además, se aprobó el mayor recorte de gasto en cooperación en la Comunidad Valenciana en toda la historia, un 40 %. Y no se detienen ahí, porque Mazón, en ese discurso que tiene, desnortado e indecente, comparó el genocidio de Gaza con la situación de Valencia y aplicó esa miserable lógica de que primero los de aquí. ¿Y dicen ustedes que se sienten orgullosos? ¿Dicen ustedes que no están renunciando a sus principios? ¿Y se aplauden, y mucho, entre ustedes? La ultraderecha y ustedes con ellos, señorías del Partido Popular, han lanzado otra cruzada también contra las ONG. Las califican de chiringuitos ideológicos y asimilan a todos los inmigrantes con delincuentes. Oigan, ¡pero no les piden la documentación cuando los inmigrantes se llenan de barro hasta las orejas para que les ayuden en el peor momento de la historia de Valencia! (Aplausos). Y quieren expulsar a los menores migrantes, que, por cierto, vienen de esos países donde se recorta la solidaridad internacional. Y quieren eliminar la Agenda 2030. Y han renunciado al Pacto Verde Europeo, aunque les sirve ese otro pacto que tienen ustedes, que es el pacto de El Ventorro, y esos deben ser sus principios.

Por tanto, señorías, les pido a los demás grupos parlamentarios que no permitamos que la insolidaridad nos devore, que la extrema derecha y quienes los legitiman en las instituciones con sus narrativas de odio no nos impidan estar a la altura de una sociedad española que es reconocida como una de las más solidarias de Europa. Debemos seguir manteniendo la bandera de la cooperación, de la democracia, los derechos humanos, la cooperación como política pública y apoyar, sin ambages, el trabajo de las ONG, porque esto no es cuestión solo de dinero, es una crisis de responsabilidad, y el coste de la inacción lo vamos a medir en sufrimiento humano, lo vamos a medir en inestabilidad y en futuros perdidos. Y no hay opción, no podemos parar el mundo y bajarnos; lo que tenemos que hacer es pelear para que otros no sean bajados. (Aplausos). Por eso, por coherencia, por justicia social y dignidad, hoy, más que nunca, debemos reivindicar algo que no está muy de moda, que es el derecho a la solidaridad.

Eskerrik asko. Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Guijarro. Para la defensa de la enmienda formulada por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV), tiene la palabra la señora Vaquero Montero por un tiempo de cinco minutos.

Maribel (GV (EAJ-PNV)) Vaquero Montero

PNVDiputada.Página 60Vídeo

Arratsalde on, jaunandreok. La proposición no de ley que presenta el Partido Socialista nos alerta del peligro de convertirnos en una sociedad que cada vez se aleja más de lo comunitario, del contrato social que al menos en el mundo occidental se acordó tras la Segunda Guerra Mundial; un cambio de paradigma que en ocasiones se convierte en indiferencia e, incluso, en egoísmo y donde los intereses económicos prevalecen sobre los valores que creíamos inamovibles. El humanismo, la solidaridad, la persona en el centro de las políticas está dejando de ser un valor, que están dando paso, si no somos lo suficientemente inteligentes para poder cambiarlo a tiempo, a un nuevo orden social, más individualista y de supervivencia, negacionista y cortoplacista.

La parte dispositiva de la proposición del Grupo Socialista se divide en cuatro puntos, a los que nuestro grupo propone incorporar un punto más.

El primero de ellos incide en la necesidad de defender y reforzar las políticas públicas de cooperación. Yo no voy a hablar aquí de lo que están haciendo otras comunidades autónomas, no voy a entrar en ese juego, si bien la suma del esfuerzo de todas ellas es indispensable. Así, a nivel mundial, tal y como se ha dicho, que la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, la USAID, deje de ser la gran inversora de la ayuda humanitaria supone una gran amenaza, que puede llevar a la paralización de miles de programas y misiones en todo el mundo, y, por lo tanto, tal y como se ha señalado, este asunto concierne a todo el planeta, en este caso por el montante de la ayuda que representa, aunque ninguna, por pequeña que sea, es desdeñable.

En el segundo punto se nos habla de la importancia de trabajar de forma solidaria con la comunidad internacional. Se olvida aquí hablar de la cooperación descentralizada y de la importancia de la cooperación internacional, también de las naciones sin Estado que, como Euskadi, trabajan a favor de la paz, los derechos humanos y las libertades fundamentales. Y me ha extrañado que, partiendo la iniciativa del grupo del que parte y de esta portavoz, que conoce de cerca esa realidad, no haya sido reflejada explícitamente en ella. Por eso, hemos presentado una enmienda de adición, poniendo en valor la cooperación descentralizada.

En el tercer punto se nos habla de la necesidad de fomentar en el seno de las instituciones europeas medidas que refuercen y consoliden una política de cooperación europea, símbolo de valores democráticos, en aras de optimizar los recursos para un mayor impacto, punto con el que estamos de acuerdo. Europa sigue siendo, pese a su tibieza en algunos posicionamientos, símbolo de los valores democráticos, que debe mantener y defender aun en tiempos convulsos.

Para finalizar, en el cuarto punto se habla de la necesidad de impulsar campañas de sensibilización sobre las graves consecuencias del desmantelamiento de las políticas de cooperación al desarrollo, punto que también compartimos. Hasta hace muy poco los discursos políticos en el contexto internacional, más allá del nuevo Gobierno de Trump y de otros líderes mundiales, estaban basados en el modelo de desarrollo humano sostenible, alineándose con la Agenda 2030 y los objetivos de desarrollo sostenible; una agenda de desarrollo sostenible que se ha visto desestabilizada en su implantación con el trumpismo y sus aliados.

Ante esta coyuntura grave, que genera incertidumbre en el ámbito de Naciones Unidas, y el posible cambio de paradigma que supone, además del cuestionamiento del orden mundial actual y de los programas internacionales para el desarrollo, para la promoción de la paz, la justicia, la igualdad y la educación, es decir, para el desarrollo de la Agenda 2030, es necesario y urgente decidir qué modelo de desarrollo queremos proyectar e implantar desde lo local, y en este modelo, tal y como ha quedado patente, son sobre todo los Gobiernos subestatales, con la agenda local, quienes tienen en estos momentos la capacidad de incorporar un valor diferencial en la agenda para el desarrollo, y lo pueden hacer, a nuestro entender, de manera más efectiva si redoblamos la apuesta en este sentido, porque el entramado institucional y el tejido social a nivel subestatal, territorial o local tiene capacidad para regenerar en los valores, su capacidad es más potente, integra la cultura y la identidad, dando el sentido de pertenencia a una comunidad en relación con los programas que se llevan a cabo, y profundiza en el ADN propio ―en nuestro caso, en el ADN vasco― desde la gobernanza democrática, los valores europeos y de cooperación. Lo hemos defendido antes y lo seguiremos haciendo porque creemos en ello, y lo haremos ahora también con más fuerza por urgencia y también por nuestra propia legitimidad, ya que los esquemas de gobernanza más alejados del territorio se muestran más disfuncionales.

Finalizo poniendo en valor el trabajo de la cooperación al desarrollo, en general, y el de Euskadi, en particular, donde se lleva décadas trabajando de abajo a arriba, mostrando así un mayor potencial para llevar a cabo el objetivo que nos hemos marcado, es decir, promover el desarrollo humano sostenible.

Mila esker.

Presidencia. Muchas gracias, señora Vaquero. En turno de fijación de posiciones, por el Grupo Parlamentario Mixto tiene la palabra la señora Valido García.

Cristina Valido García

Coalición CanariaDiputada.Página 61Vídeo

Gracias. Les juro que jamás pude imaginar que yo iba a estar en este Congreso, que iba a subir a la tribuna a defender algo como la cooperación internacional, que en el Congreso de los Diputados de España iba a ser necesario defender la cooperación internacional, que los países más ricos iban a regatear ayuda a los países más pobres, que se iba a descalificar, a insultar, a calumniar a las instituciones, a las organizaciones, a las fundaciones que trabajan con los más pobres del planeta. Les juro que nunca pude imaginar que ese iba a ser un debate en el que yo podía participar.

Me da muchísima tristeza. Qué pena que hayamos llegado a ese punto en el que miles de millones de personas pobres en todo el planeta no importen nada, nada a los países que pueden cambiar las cosas. Y no es solo que no las quieran cambiar, sino que no están dispuestos a seguir contribuyendo a programas para que tengan agua potable, para que tengan sanidad, para que tengan educación, para que tengan vacunas; que sean capaces de ignorar un continente como África, en el que el 70 % de la población tiene una edad media de 30 años y una esperanza de vida de 54 años; que no quieran mirar al centro-norte de África, todo el cinturón de Sahel, donde la edad media son 19 años, y que justo los que se quieren cargar la cooperación internacional sean los que tampoco quieren que huyan del hambre y de la guerra y se planten en sus ciudades. Es decir: quédense allí, muéranse en silencio y no molesten. Porque ¿cuál es la alternativa? ¿Cuál es la alternativa si nos cargamos la cooperación internacional, si no ayudamos a la gente que no tiene lo mínimo? Doscientos millones de personas en el norte de África, solo en el norte de África, viven a oscuras, no tienen ni siquiera corriente, no tienen luz, viven a oscuras.

¿Y todavía se preguntan por qué la gente se juega la vida, se sube en un cayuco y se arriesga a morir en el mar, o cruza el desierto, aunque tenga que soportar violaciones, para llegar a un territorio donde tener una mínima oportunidad? ¿Todavía se preguntan por qué después de hacerlo, después de devolverlos, vuelven a intentarlo, y lo intentan todas las veces que sea necesario? Yo creo que estamos perdiendo de vista algo muy importante, y es que ninguno de nosotros va a poder vivir bien si la mayoría del mundo vive mal. Yo creo que estamos perdiendo de vista que estamos sembrando un rechazo que ya se ha visto en Sahel a Francia, a los occidentales, a los europeos, a los americanos, que humillan y niegan la dignidad a la gente que procede de África o que vive en África. Ese hartazgo va a pasar factura, señorías. En el futuro millones de personas van a recordar esto, van a recordar la historia, van a recordar sus insultos, van a recordar su discriminación, su racismo y su deseo no solo de que no vengan aquí, sino de que no se les ayude allí.

Me parece tremendo. Estamos en 2025 ―la involución es de tal calado― y los discursos son cada vez más terribles y caminamos al filo de algo que yo diría que es una bomba de relojería, una división brutal, desde la que los pobres van a levantarse, van a moverse, van a cansarse, y no quiero hablar de ejemplos que hemos vivido ya en algunas ciudades europeas. La gente se cansa, se cansa de ser humillada, se cansa de que le nieguen el pan y la sal, se cansa de que le nieguen los derechos, mientras que algunos aplauden las redadas, las deportaciones masivas y, por supuesto, que se acabe la cooperación internacional. ¿Qué es lo que quieren? Lo dije antes: que se mueran calladitos en sus países, sin molestar.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Valido. Por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra la señora Fullaondo la Cruz. Cuando quiera.

Marije Fullaondo la Cruz

EH BilduDiputada.Página 62Vídeo

Eskerrik asko, mahaiburu andrea. Jaun-andreok, arratsalde on. COVID-19aren pandemiak zerbait irakatsi baldin badigu, zera da. Alde batetik, tokikoak globalean daukan eragina eta globalak tokikoan daukana. Eta bestetik, zeinen beharrezkoa den bidezkoa, ekitatiboa eta demokratikoa behar duen nazioarteko lankidetza. Ustez partekatua den engaiamendua erdiesteko, pertsona guztientzako munduko edozein tokitan gutxieneko ongizate lurzoru bat lortzea. Mundu mailan gertatzen ari den aldaketa politiko erreakzionarioa pandemia berri bat da demokraziarentzat nazioarteko zuzenbidearekiko errespetuarentzat, giza eskubideentzat eta nazioarteko lankidetzarentzat. Bereziki, eragiten duena genero berdintasunean eta emakumeon eskubideengan, beregainki, osasun, sexu eta ugalketa eskubideengan. Ildo horretan, dagoeneko aipatu diren Trumpen gobernuaren neurri suntsitzaile ugarien artean, oraindik aipatu ez diren hiru azpimarratu nahi ditugu. Lehenengoa, Mozal Lege Orokorra deritzona aktibatzea, haurdunaldia borondatez etetea babesten duen edozein erakunderi funtsak ematea eragozten duena. Bigarrena, Ameriketako Estatu Batuak Osasunaren Mundu Erakundetik erretiratzea. Osasun arazo larrien eta osasun larrialdien aurrean mundu mailako erantzuna gidatzen duen erakundetik, hain zuzen. Honetan, beste maila batean bada ere, Trumpen erabakien eskuz esku doa Kamera honetako eskuinek joan den astean Osasun Agentziarekin hartutako erabakia. Eta hirugarrena, Nazio Batuen Biztanleria Funtsari emandako finantzaketan, 377 milioi dolarreko murrizketa. Funts hori ere osasunaren eta sexu eta ugalketa eskubideen arloan dihardu.

Euskal Herriko, Espainiar Estatuko eta nazioarteko eragile ugarik ohartarazi dute astakeria horiek pertsonon eguneroko bizitzan izango dituzten ondorioez. Baina ez da nahikoa Trumpi begirako kritika egitea,Europar Batasuna ere, lehen ere aipatu diren datuez gain, garapenerako lankidetzari eta laguntza humanitarioari modu kezkagarrian eragiten dieten neurriak hartzen edo prestatzen ari dira. Esaterako, Nazioarteko Elkarteen Zuzendaritza Nagusiak bulegoak nabarmen murrizteko asmoa du, eta mundu osoan bost zentrotik lau itxiko omen ditu. Bere gastu militarra, iaz 50 000 milioi eurotan handitu zen bitartean. Zein da Europak lehenetsi nahi duen papera? Eta zer esanik ez, Espainiar Estatuan egunero ikusten ditugunak. Eskuin muturrak garapenerako nazioarteko lankidetzarako politikak desagerrarazi nahi ditu, eraldaketa soziala helburu duten gobernuz kanpoko erakundeak kriminalizatuz bide batez. Eta ez dugu berriro azalduko zer konpromiso hartu dituen horren muturreko ez omen den eskuinak Valentziako aurrekontuak onartu ahal izateko. Trumpek berak sinatuko lituzke pozik.

Gracias, señora presidenta. Señorías, buenas tardes. Si algo aprendimos de la pandemia del COVID-19 es, por un lado, el impacto de lo local en lo global y el impacto de lo global en lo local, y, por otro lado, aprendimos cuán necesaria es una cooperación internacional justa, equitativa y democrática para lograr un compromiso supuestamente compartido, conseguir un mínimo bienestar para todas las personas en cualquier lugar del mundo. El cambio político reaccionario que se está produciendo a nivel mundial es una nueva pandemia para la democracia, para el respeto al derecho internacional, los derechos humanos y la cooperación internacional, con especial incidencia en la igualdad de género y los derechos de las mujeres, particularmente en su salud y en sus derechos sexuales y reproductivos. En este sentido, entre las muchas medidas destructivas del Gobierno de Trump ―que ya se han mencionado, por cierto―, destacaríamos tres que todavía no han salido a colación: una, activar la llamada ley mordaza general, que impide la entrega de fondos a cualquier organización que promueva la interrupción voluntaria del embarazo; dos, la retirada de Estados Unidos de la Organización Mundial de la Salud, que lidera la respuesta mundial ante problemas graves de salud y emergencias sanitarias ―en este caso, aunque sea en otro nivel, va mano a mano con las decisiones de Trump, con la otra decisión adoptada precisamente por él la semana pasada y también con la adoptada por la derecha de esta Cámara con la Agencia de Salud―, y, tres, un recorte de 377 millones de dólares en la financiación al Fondo de Población de las Naciones Unidas, un fondo que está dedicado también al ámbito de la salud y los derechos sexuales y reproductivos. Numerosos agentes del País Vasco, del Estado español y del plano internacional han advertido de las consecuencias que estas barbaridades podrían tener en la vida cotidiana de las personas. Pero, claro, no basta con una crítica a Trump. La Unión Europea, además de los datos mencionados anteriormente, también está adoptando o preparando medidas que afectan de forma muy preocupante a la cooperación, el desarrollo y la ayuda humanitaria. Por ejemplo, la Dirección General de Asociaciones Internacionales tiene previsto reducir drásticamente su número de oficinas y también ha decidido cerrar cuatro de cada cinco centros en todo el mundo. Y el gasto militar el año pasado fue de 50 000 millones de más. Entonces, ¿qué es lo que quiere priorizar Europa? Y ya ni qué decir tiene lo que vemos todos los días en el Estado español: la extrema derecha pretende erradicar las políticas de cooperación internacional al desarrollo, criminalizando a su vez a las ONG que tienen como objetivo la transformación social. No vamos a volver a explicar qué compromisos ha adquirido una derecha que parece que no es tan extrema para poder aprobar los presupuestos en Valencia. Los firmaría hasta el propio Trump. Encantado, además.

Como apuntábamos antes, a todo lo ya dicho sobre la ola reaccionaria que pretende destruir todo lo construido en materia de cooperación internacional debemos añadirle también la insuficiencia, la debilidad de las políticas reales que se están llevando a cabo por quienes, en principio y de palabra, las defienden. Como se dice en el manifiesto promovido por Mundubat, firmado hoy mismo por muchas de las formaciones políticas que formamos parte de esta Cámara, si bien el Estado español se está convirtiendo en defensor y promotor a nivel discursivo de los valores del multilateralismo, la cooperación al desarrollo sostenible con la Agenda 2030, la acción humanitaria, los feminismos y la lucha contra el cambio climático, mantiene una profunda incoherencia en términos de compromisos presupuestarios reales. El Estado español estrenó a principios de 2023 la Ley de Cooperación para el Desarrollo Sostenible y la Solidaridad Global; una ley actualizada y ambiciosa, pero que necesita de los recursos que permitan su implementación efectiva porque, si no, una vez más, no será más que papel mojado. Avanzar en una mayor justicia global es, sin duda, una inversión esencial, pero para hacerlo posible se deben cumplir primero los compromisos internacionales y la ley de cooperación, que sitúa el presupuesto para 2030 en el 0,7 % de la renta nacional bruta. En 2023 este presupuesto se estableció en el 0,24 %, por lo que es necesario marcar un plan de incremento que permita conseguir el objetivo del 0,7 % para 2030.

Dicho esto, apoyaremos la proposición no de ley que el Grupo Socialista nos ha presentado porque, aunque la consideramos insuficiente y ―como ya se ha dicho― también echamos en falta el papel de las comunidades autónomas y las entidades locales, estamos de acuerdo con los objetivos que se apuntan. La apoyaremos, sí; pero, señorías del Grupo Socialista, son ustedes el partido del Gobierno, dejen de traer PNL al Pleno para pedirse cosas a sí mismos por medio de iniciativas como esta, que pueden servir para lavarse la cara ante la opinión pública, pero que no obligan a nadie. Ustedes son Gobierno, actúen como tal, actúen.

Besterik ez. Eskerrik asko. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Fullaondo. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra el señor Salvador i Duch, per un temps de cinc minuts.

Jordi Salvador i Duch

ERCDiputado.Página 64Vídeo

Bona tarda. Gràcies, presidenta. Una prèvia. Ahir vam conèixer que el codirector del documental guanyador d’un Oscar aquest 2025, Hamdan Ballal, va ser linxat brutalment per colons de Cisjordània i detingut, i tot seguit va ser segrestat per les autoritats israelianes. La impunitat d’Israel a Gaza i Cisjordània és tal que pot violar drets humans bàsics a qui vulgui, quan vulgui i com vulgui. Fins i tot una persona amb un perfil públic tan prominent. També volem recordar el doctor Hussam Abu Safiya, pediatre i director de l’últim hospital que hi va haver a Gaza, també segrestat, i en aquests moments no sabem ni on està. D’aquí un recordatori especial aprofitant aquest faristol per demanar justícia i que no hàgim de parlar d’aquests temes. Sembla mentida que hàgim de recordar aquests temes i altres com ara la cooperació internacional. Des del Grup Republicà, com deia abans, votarem a favor d’aquesta proposició no de llei, convençuts com estem que la cooperació internacional és justícia, és deure i és responsabilitat. Ho diem clar: la cooperació internacional salva vides avui, aquí i ara. I això no és un eslògan, és un fet. Sabem que la cooperació no resol totes les causes de la pobresa, ni molt menys. No resol totes les causes de la pobresa, però mentre la ferida sagna són les cures, i això fa que la cooperació internacional siguin els primers auxilis dels oblidats del món. És a dir, si aquí hi ha un clau i jo passo cada dia per aquí, em faré mal. Però el que més m’interessa en aquell moment és que em curin en aquell moment, em curin el mal que m’ha fet aquest clau. Encara que la causa no sigui les tirites que em posaran, sinó que sigui treure aquest clau. La cooperació internacional no va, no va a les causes. Però és imprescindible per a la gent que les pateix. Mentrestant, fa falta, doncs, primers auxilis a moltíssima gent. L’Administració Trump va desmantellar la USAID, la principal agència humanitària del món, i ho fa en nom de la seguretat i els interessos nacionals, seguretat i interessos nacionals que sempre es fan servir amb un únic objectiu. Però el problema no és només Trump. El problema no és només Trump. La sobirania que només serveix per armar-se no és sobirania, és submissió al militarisme i als interessos dels blocs geopolítics aliens a la població comuna i a les classes populars. I això que diré ara crec que és molt important i crec que hem de reflexionar molt més. El món sorgit de la Segona Guerra Mundial, que es va conjurar, si més no en teoria, que es va conjurar, si més no en teoria, a buscar un món millor i en pau s’ha esmicolat absolutament. Ja no existeix ni en l’àmbit teòric. Ens diuen que no hi ha diners, no hi ha diners per a sanitat, per a l’educació, ni per a cooperació, però per a míssils sí. I per a drons també. És el món al revés. Els míssils tenen més pressupost que les vacunes; les armes més suport polític que l’aigua potable. I la guerra s’ha tornat més rendible que la pau. I nosaltres crec que hem de dir, com deia Raimon, no, no és acceptable, no, no és admissible i no, no és moral. Ara bé, els proponents: hem d’exigir al govern coherència. Hem d’exigir al govern coherència. No podem condemnar Trump mentre l’Estat espanyol dedica menys del 0,3 % a cooperació internacional. No podem parlar de pau mentre es disparen els pressupostos militars i que serà un gran debat, si és que arriba aquí. I finalment, una pregunta incòmoda, una pregunta incòmoda. Si ens indigna Trump, no ens ha d’indignar també a Europa? On són els plans Marshall europeus per al Sud Global? On és la valentia de plantar cara a aquest món cada cop més militaritzat i menys humà? Nosaltres ho tenim clar. Cooperació sí, solidaritat també. Cinisme no, hipocresia tampoc. Moltes gràcies.

Buenas tardes. Gracias, presidente. Una previa. Ayer supimos que el director del documental ganador de un óscar este año 2025, Hamdan Ballal, fue linchado brutalmente por colonos de Cisjordania y detenido y después secuestrado por las autoridades israelíes. La impunidad de Israel en Gaza y Cisjordania es tal que puede violar derechos humanos básicos cuando quiera, como quiera y a quien quiera, incluso a una persona con un perfil público tan prominente como él. Quisiéramos recordar al doctor Hussam Abu Safiya, director del último hospital que hubo en Gaza, también secuestrado y en este momento nadie sabe su paradero. Aquí un recuerdo especial desde esta tribuna para pedir justicia y que no tengamos que hablar de estos temas. (Aplausos). Parece mentira que tengamos que recordar estos temas y otros como la cooperación internacional. El Grupo Republicano, como decía antes, vamos a votar a favor de esta proposición no de ley convencidos como estamos de que la cooperación internacional y la justicia es nuestra responsabilidad. Lo decimos claro: la cooperación internacional salva vidas hoy, aquí y ahora. Esto no es ningún eslogan, es un hecho. Sabemos que la cooperación no resuelve todas las causas de la pobreza ni mucho menos, no resuelve todas las causas de la pobreza, pero mientras sangre la herida, son las curas. Esto hace que la cooperación internacional sean los primeros auxilios del mundo. Si aquí hay un clavo, cada vez que yo pase por aquí me haré daño, pero lo que me interesa es que me curen el daño que me ha causado este clavo, aunque la causa no sean las tiritas que me van a poner. La cooperación internacional no va a buscar las causas, pero sí que es imprescindible para las personas que la sufren. Mientras hacen falta primeros auxilios a muchísima gente, el Gobierno de Trump ha desmantelado la USAID, primera agencia humanitaria del mundo, en nombre de los intereses nacionales y de la seguridad de su país. Esto es su único objetivo, pero el problema no es solo Trump. La soberanía que solo sirve para armarse no es soberanía, es sumisión militarista y a los bloques militaristas de la clase popular. Esto es muy importante, debemos reflexionar mucho más. El mundo surgido de la Segunda Guerra Mundial que se conjuró, por lo menos en teoría, para buscar un mundo mejor y en paz se ha desmoronado completamente, no existe ya ni siquiera en el ámbito teórico. Nos dicen que no hay dinero para sanidad, educación o cooperación, pero para misiles sí que hay dinero y para drones también. El mundo al revés. Los misiles tienen más presupuesto que las vacunas, las armas tienen más de apoyo político que el agua potable y la guerra es más rentable que la paz. Nosotros debemos decir no. Como decía Raymond, no es aceptable, no es admisible y no es moral. Los proponentes debemos exigir al Gobierno coherencia, no podemos condenar a Trump cuando el Estado español dedica menos del 0,3 % a cooperación internacional. No podemos hablar de paz mientras se disparan sus presupuestos militares, que será un gran debate si llega. Por último, una pregunta incómoda. Si nos indigna Trump, ¿no debe indignarnos también Europa? ¿Dónde están los planes Marshall europeos para el Sur Global o la valentía de plantar cara a este mundo cada vez más militarizado y menos humano? Lo tenemos claro: cooperación sí, solidaridad también, cinismo no e hipocresía tampoco. Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Moltes gràcies, senyor Salvador. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra la señora Ogou i Corbi por un tiempo de cinco minutos.

Viviane Ogou Corbi

Diputado.Página 65Vídeo

Gracias, presidenta. Señorías, Europa no se construirá de golpe ni de acuerdo con un solo plan, se construirá con logros concretos que forjen primero una solidaridad de facto. Así lo entendieron Schuman y Monnet, padres fundadores de la Unión, y así debemos entenderlo nosotros hoy, enfrentados a un reto de magnitud global: el colapso del modelo de cooperación y la urgencia de una arquitectura eficaz y descolonial. Hace justo hoy sesenta y ocho años, el 25 de marzo de 1957, se firmaron los Tratados de Roma con los que Europa daba un paso histórico y en los que se sentaban las bases de la cooperación al desarrollo, pero no debemos olvidar que desde entonces el neocolonialismo ha seguido privilegiando a unas pocas naciones y perpetuando la dependencia de las demás. (Aplausos). Como en el Plan Marshall que, a pesar de su aparente generosidad, también fue una herramienta de control económico y geopolítico, y Europa, en lugar de emanciparse de esa lógica, continúa replicándola con las excolonias. Señorías, si hoy debatimos este asunto es porque el Sur Global no se ha liberado, solo ha cambiado el color de sus cadenas. Las distorsiones en la arquitectura de la ayuda son evidentes: condicionalidad y proyectos que no responden a las verdaderas necesidades locales a cambio de economías explotadas para beneficio de nuestras empresas, como en el Congo, donde hemos arrebatado ya 6 millones de vidas para cambiar de móvil cada año. (Aplausos). Mientras las riquezas en África, Asia y América Latina nutren nuestras economías, les ofrecemos asistencia con una mano mientras les negamos el desarrollo industrial con la otra.

Tanta dependencia ya nos hizo tambalear tras el primer mandato de Trump, cuando con la expansión de su agenda narcocapitalista puso de nuevo al Sur Global en el centro del tablero geopolítico a merced de empresas carroñeras y de grupos paramilitares dispuestos a pagar una barra de pan a cambio de hacerse con todo el coltán. Si esas políticas acabaron con revueltas antifrancesas y su expulsión en el Sahel, ¿qué resultado tendrá eliminar de golpe el 83 % de los programas de la agencia de los Estados Unidos para el desarrollo internacional?

Señorías, esto no es solo un problema del Sur Global, es una amenaza para la estabilidad mundial. Si no actuamos ahora, destrozaremos las oportunidades y el progreso de millones de personas, y el resultado será más conflictos, más pobreza y más refugiados. (Aplausos).

Para el éxito necesitamos reconocer y potenciar el talento del sur. Déjenme que les ponga un ejemplo: Víctor, un refugiado del Congo en Uganda, está convirtiendo su campo de refugiados en un barrio sostenible a través del emprendimiento social y el diálogo intercomunitario; mientras tanto, los fondos de cooperación se van a proyectos europeos en vez de a líderes como Víctor. Europa debe terminar con las políticas cortoplacistas y extractivistas y dejar el seguidismo de los intereses norteamericanos. Debemos estar a la altura de una reconfiguración geopolítica histórica.

Señorías, España y la Unión Europea tienen un papel fundamental en la seguridad internacional: la transformación del modelo de cooperación. No basta con discursos, necesitamos acciones concretas. Cumplamos con nuestros compromisos internacionales para subir el presupuesto en cooperación al 0,7 %; mejoremos la directiva de diligencias debidas en su trasposición, posicionándonos como referente global, y escuchemos la voz de los actores políticos y sociales del Sur Global, apostando por proyectos que fomenten una verdadera autonomía. Debemos asegurarnos de que nuestra financiación llega a quien puede generar un cambio de verdad.

Sé que encontraremos retos, señorías, y que no será la falta de recursos, sino la falta de voluntad política, la falta de voluntad para aprobar los presupuestos, presupuestos que se deben aprobar por el bien de nuestra ciudadanía y de la comunidad internacional.

Hoy no solo nos enfrentamos a una extrema derecha y a una derecha extrema que atacan a la cooperación internacional, sino también a una Comisión Europea que en manos de Von der Leyen prefiere gastar en armamento para contentar a la industria militar norteamericana que en cooperación para garantizar la paz. (Aplausos). Esa Von der Leyen que posó junto a Meloni en Túnez tras ver cómo los fondos europeos servían para dejar a miles de personas en el desierto del Sahara, para que murieran de sed y de calor.

Señorías, la única manera de garantizar la seguridad y la estabilidad, como nos legaron Schuman y Monnet, es a través de la solidaridad de facto. La paz y la estabilidad internacional no se construyen con armas, se construyen con oportunidades, con las políticas de cooperación en el centro y con justicia, y en España tenemos la responsabilidad histórica de liderar esta transformación en Europa.

Por la dignidad de todos los pueblos, por nuestro pasado colonial, porque siempre hemos sido un país mestizo, africano y europeo, y por las 10 457 personas que murieron en 2024 tratando de llegar a las fronteras españolas, nosotros votaremos a favor. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señora Ogou. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra la señora Romero Vilches, por un tiempo de cinco minutos. (Aplausos).

María de los Reyes Romero Vilches

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Gracias, señora presidenta. Señorías, la verdad es que nos tienen ustedes acostumbrados a iniciativas bastante peregrinas, pero es que hoy han batido todos los récords de disparates que se pueden poner por escrito, empezando por esa absurda perspectiva globalista que les permite creer que pueden meter sus narices, como si nada, en los asuntos internos de un país aliado y amigo como es, nada más y nada menos, que los Estados Unidos de América.

Como suele ser habitual, se envuelven en el buenismo más ridículo para condenar eso que ustedes llaman ideología reaccionaria de la administración Donald Trump; un presidente, por cierto, que acaba de ganar unas elecciones con una mayoría aplastante, no como la de su Gobierno. (Aplausos). Y tienen ustedes la desfachatez de llamar demolición de la democracia presente y futura a acabar con el despilfarro. Pues vayan ustedes acostumbrándose, porque los vientos de Europa soplan también en esa dirección, y más pronto que tarde VOX gobernará y acabaremos con este despilfarro. (Aplausos).

Tenemos que denunciar también esa retahíla de palabras fetiche que suelen emplear en sus iniciativas para envolver el verdadero veneno de la Agenda 2030: empoderamiento, resiliencia, derechos reproductivos ―que todos sabemos lo que es― y mucho cambio climático, como si a base de malgastar el dinero fuera posible cambiar la evolución del clima, que yo creo que eso no se lo creen ni ustedes.

Las razones que ha expresado el presidente Trump para suspender los programas de la USAID se pueden resumir en dos palabras muy simples, que incluso ustedes van a entender: corrupción y despilfarro. Señorías, la administración Trump vela por los intereses de los ciudadanos americanos, como es lógico, porque son los que le pagan el sueldo, precisamente es lo que deberían hacer ustedes en el Gobierno de España y no lo hacen. Resulta que al ciudadano americano le fastidia que se despilfarren los impuestos que tan costosamente paga para financiar cosas tan absurdas como comics transgénero en Perú, óperas con perspectiva de género en Colombia o drag queens en Ecuador, sencillamente porque se trata de objetivos ideologizados y tendenciosos de nulo impacto en la lucha contra la pobreza. (Aplausos). Del mismo modo, estamos convencidos de que a los españoles, que pagan sus impuestos con mucho esfuerzo, no les hace gracia saber que buena parte de la millonaria cooperación española gestionada por la AECID va a financiar proyectos como promover el derecho a migrar o para fomentar la justicia ambiental.

Están ustedes muy preocupados ahora por los recortes que se han producido en algunas administraciones españolas, por ejemplo, en Sevilla, en mi provincia; pero yo quiero que el pueblo español conozca algunos de los ejemplos que se han suprimido gracias a VOX. Como bien ha dicho, en el Ayuntamiento de Sevilla hemos suprimido, por ejemplo, unas partidas dedicadas al empoderamiento socioeconómico inclusivo con modelos basados en economía circular en pueblos indígenas en Perú. (Aplausos). Otro ejemplo: estrategia de nexo localizado para la protección integral de los derechos y dignidad del pueblo palestino con enfoque de género; suprimido también. Señorías, no es que queramos hacer recortes, no, es que vamos a meter la motosierra para acabar con todo este despilfarro en cuanto tengamos ocasión. (Aplausos).

Ustedes, desde su torre de marfil, no se dan cuenta de que los recursos son limitados, que en España hay cada vez más necesidades, que tenemos el paro más alto de Europa y que nuestros jóvenes tienen que emigrar fuera de nuestro país porque aquí no tienen oportunidades. Y ustedes pretenden seguir despilfarrando nuestro dinero desde todas las administraciones: desde los ayuntamientos, desde las diputaciones, desde las comunidades autónomas y, por supuesto, desde el Gobierno central, en una carrera para encontrar amiguetes por esos mundos de dios que hablen de mucho género, de transgénero, de cambio climático y de empoderamiento.

Señorías, por mucho que ustedes digan lo contrario, no hay control en la gestión de esos proyectos, nunca se evalúan sus resultados, no hay inspección ni fiscalización, nada sabemos de sus frutos, porque esto es un negocio para mucha gente que vive del cuento, y si no, díganme si les parece lógico que el dinero de los españoles se emplee en fomentar el turismo en Marruecos, un país que ya es competidor nuestro en este importante sector, o a fomentar el regadío de este mismo país, cuando aquí en España se está asfixiando a nuestros agricultores. ¿O nos tenemos que aguantar con que el señor Ábalos se haya forrado gracias a la cooperación española? Porque es que resulta que este señor es como el agua, que cuanto más se le investiga, más propiedades se le descubre. (Aplausos.—Risas).

Así que, señorías, dejen su demagogia, dejen de tocar las narices a nuestros aliados, vayan por Valencia o por La Palma o a los barrios más humildes de Sevilla —‌donde, por cierto, tenemos los cuatro barrios más pobres de España— y dejen de regalar el dinero de todos los españoles a sus colegas progres.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Gracias, señora Romero. Por el Grupo Parlamentario Popular, tiene palabra el señor Noriega Gómez por un tiempo de cinco minutos. (Rumores). Por favor, un poco de silencio. Cuando quiera, señor Noriega.

Javier Noriega Gómez

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Gracias, presidenta. Señorías, es para mí un inmenso honor poder dirigirme a ustedes y a todos los españoles desde el Congreso de los Diputados. Este año 2025, Sevilla, España, será el escenario mundial de la cooperación al desarrollo. A finales de junio y principios de julio se va a celebrar la Cuarta Conferencia de Naciones Unidas sobre Financiación. Servirá para revisar la arquitectura financiera internacional y establecer un marco financiero mundial renovado para el desarrollo sostenible, y España debe estar a la altura. El Partido Popular, como siempre, es consciente de que la cooperación es una política de Estado, es parte esencial de la acción exterior española y nos define como una democracia solidaria. No olvidemos que fue el Gobierno del Partido Popular el que apostó por vez primera en España por la cooperación, y promulgó la primera Ley de Cooperación que estuvo vigente durante más de veinte años. (Aplausos). Y también el Grupo Popular participó con otros grupos parlamentarios y ONG para llegar a un consenso y sacar adelante la actual Ley de Cooperación del año 2023, como todo el mundo sabe. Por tanto, lecciones del Grupo Socialista en esta materia de cooperación ninguna. (Aplausos.—Varios señores diputados: Ninguna. ¡Muy bien!). La cooperación es política de Estado, y el Grupo Socialista con esta iniciativa demuestra que no está a la altura. Señorías, traen una iniciativa con peticiones orientadas a dividir y a politizar la cooperación, ya lo hemos escuchado, justo precisamente en el año en que España será relevante en el ámbito internacional. Ahí no nos van a encontrar, señores socialistas. Sigamos hablando de coherencia, señorías del Grupo Socialista, y miremos a sus socios. ¿De verdad quieren hablar de cooperación, de desarrollo, de derechos humanos, mientras se apoyan en partidos que justifican dictaduras como la de Venezuela o la de Cuba? (Aplausos). ¿Hablan de solidaridad internacional mientras gobiernan gracias a los que blanquean a regímenes totalitarios que persiguen, encarcelan, torturan y matan? ¿Van a mirar a la cara a los cooperantes, a los activistas, a las ONG mientras sus socios se fotografían con Maduro o defienden a Ortega? Sánchez ha elegido esta mayoría radical desde que levantó el muro en su discurso de investidura, y han convertido la política exterior y la cooperación en una herramienta al servicio de una ideología reaccionaria y antidemocrática. Y eso, señorías, no es solidaridad. Eso es traición a los valores que ustedes dicen defender. Que me perdonen sus señorías, pero con Bildu, con Esquerra, con Podemos y con el BNG no se construye una política de cooperación seria y ética, se construye un ‘Frankenstein’ ideológico que mancha la imagen de España y destruye nuestra credibilidad internacional. (Aplausos). Sánchez falseando números de defensa para intentar cumplir con el rearme que exige Europa y sus socios exigiendo salir de la OTAN, ¡qué maravilla!, ¡qué coherencia! ¿Saben ustedes que la ministra de Infancia no condenó el traslado ilegal de niños ucranianos a Rusia? ¿Les parece eso sensato? Con este Gobierno España va a la Conferencia de Naciones Unidas con el peor nivel de ejecución presupuestaria de los últimos años, incumpliendo la ley y mintiendo sobre sus compromisos. ¿Dónde está el 0,7 %? ¿Dónde está lo que firmaron ustedes mismos en la ley? Un 0,3 % en el año 2022; 0,24 % en el año 2023 y este año no llegamos ni a eso. Y no se nos olvide que llevan dos años sin presentar los presupuestos generales ante la Cámara, tal y como exige el artículo 134 de la Constitución Española. (Un señor diputado: ¡Muy bien!). Hablan ustedes de cooperación, pero incumplen de manera flagrante los compromisos adquiridos con el querido pueblo saharaui. No solo desoyen las resoluciones de la ONU, sino que ni siquiera gastan las partidas que han sido aprobadas en el presupuesto del año 2023 con las enmiendas aprobadas en esta Cámara. Lamentable, muy lamentable. (Aplausos.―Un señor diputado: ¡Muy bien!). Señorías, el Grupo Popular no renuncia a los principios que recoge el artículo 2 de la Ley de Cooperación: transparencia, rendición de cuentas, ética e integridad en la gestión. Y por ello condenamos actuaciones como las protagonizadas por el ‘número 2’ del PSOE, José Luis Ábalos, a través de Fiadelso y sus turbias adquisiciones de inmuebles en Perú y Colombia. Pero eso está sub judice, señorías. Respetemos y dejemos actuar a la justicia. Termino, presidenta, hablando de los cooperantes, que trabajan siempre en condiciones extremas. Merecen una política a la altura de su entrega, y su esfuerzo no puede ser un arma electoral. Eso solo puede venir del compromiso que defiende el Grupo Popular, porque apostamos por la cooperación, creemos que está por encima de cualquier ideología y de cualquier Gobierno y queremos trabajar sin politizarla, para estar a la altura de lo que el mundo merece. Señores del Grupo Socialista, con el desarrollo no se juega, la solidaridad no se manipula y con la ética no se negocia. Muchas gracias. (Aplausos.―Una señora diputada: ¡Bravo!).

Presidencia. Gracias, señor Noriega. MOCIONES CONSECUENCIA DE INTERPELACIONES URGENTES: — DEL GRUPO PARLAMENTARIO VOX, SOBRE LAS MEDIDAS QUE PRETENDE ADOPTAR EL GOBIERNO PARA EVITAR LA PÉRDIDA DE SOBERANÍA QUE SUFRE ESPAÑA. (Número de expediente 173/000088).

Presidencia. Vamos a ver el último punto del orden del día, aunque sea tarde; como mañana tenemos un pleno largo, haremos una moción esta tarde. Pasamos pues al debate de la moción que ha presentado el Grupo Parlamentario VOX sobre las medidas que pretende adoptar el Gobierno para evitar la pérdida de soberanía que sufre España. Por el grupo autor de la iniciativa tiene la palabra el señor Hoces Íñiguez, por un tiempo de siete minutos.