Saltar al contenido
Sin adjetivos

Pleno del 18 de marzo de 2025

Proposición de Ley sobre la reducción de la tasa máxima de alcohol en la conducción y la prohibición de la difusión de la ubicación de controles en redes sociales.

Proposición de ley de Grupos Parlamentarios del Congreso.. Autor: Grupo Parlamentario Socialista. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 103.

Votación

  • 18 de marzo de 2025: salió adelante, 177 sí, 32 no, 135 abstenciones.

Manuel Arribas Maroto

PSOEDiputado.Página 21Vídeo

Gracias, presidente. Buenas tardes, señorías. Hoy subo a esta tribuna para defender una proposición de ley que no debería suscitar ningún debate ideológico, porque hoy hablamos de salvar vidas, hoy hablamos de responsabilidad, hoy hablamos de seguridad vial y hoy hablamos de la obligación que tenemos, como legisladores, de proteger la vida de nuestros ciudadanos. Hoy hablamos de poner freno a una realidad dramática que, año tras año, deja un reguero de muertes evitables; de poner coto a la impunidad de quienes creen que pueden anteponer su irresponsabilidad a la vida de los demás. Esta proposición de ley persigue dos objetivos fundamentales: la reducción de la tasa máxima de alcohol permitida para la conducción y la prohibición en redes sociales de la ubicación de los controles de alcohol y drogas. Estas medidas son necesarias y están avaladas por la evidencia científica. Ambas medidas, señorías, no tengan dudas de que nos ayudarán a salvar vidas. Los datos son irrefutables. En España, el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses señala que el 33 % de los conductores fallecidos en accidentes de tráfico presentaban alcohol en sangre; también el 29 % de los peatones que murieron en las carreteras habían consumido alcohol o drogas. Según la Fiscalía General del Estado, en el año 2023 se registraron más de 50 000 condenas por conducir con una tasa de alcohol superior a la permitida. Cada una de esas cifras es una historia de dolor. Pensemos en Mario, un joven de 19 años que volvía a su casa después de celebrar su cumpleaños. No llegó. En su camino se cruzó con un conductor ebrio que, después de haber bebido en exceso, decidió ponerse al volante. Mario no tuvo opción. Su familia hoy sigue preguntándose por qué, por qué alguien pudo decidir sobre la vida de su hijo de una manera tan cruel. Mario no es un caso aislado, es el reflejo de la realidad que se repite cada semana en nuestras carreteras: vidas truncadas, proyectos de vida rotos y familias devastadas por la irresponsabilidad, una irresponsabilidad que podemos evitar desde aquí. Señorías, de verdad, ¿alguien puede seguir mirando hacia otro lado? Tras el debate de la proposición no de ley previa, VOX afirmó que reducir la tasa de alcohol para los conductores, como propone el Grupo Socialista, restringe derechos. ¿Qué derechos son los que defienden ustedes, señorías? ¿El derecho a que un conductor ebrio decida quién vive o quién muere? ¿El derecho a que un irresponsable decida si una madre vuelve a abrazar a su hijo? ¿Qué derecho es el que dicen ustedes que estamos restringiendo? ¿El derecho a que un irresponsable siga matando, simplemente por ponerse a conducir bajo los efectos del alcohol? Díganlo con claridad, señorías, explíquenselo a las familias que han perdido a un ser querido en la carretera porque alguien decidió conducir después de beber; mírenle a los ojos y sostengan ese argumento. Aquí no se trata de ideología, señorías, se trata de vidas humanas. Por eso, si creen de verdad en lo que ustedes han dicho, tengan el valor de salir de esta Cámara y decírselo a esas familias. Díganles que esta ley asfixia al contribuyente, pero no asfixia al usuario que se puso al volante bajo los efectos del alcohol y arrebató la vida a uno de sus familiares. ¿De verdad son capaces de decir que impedir que alguien conduzca bajo los efectos del alcohol es restringir un derecho? Miren, en Valencia, tres mujeres murieron después de huir de un control de alcohol y drogas, recorriendo más de veinte kilómetros de forma temeraria antes de estrellarse contra un camión en una estación de servicio. ¿Esto es libertad? ¿Esto es lo que algunos de ustedes defienden como un derecho? En La Rioja, un vecino de San Adrián, borracho y drogado, provocó el accidente en la AP-68 al circular en sentido contrario. Chocó con camión y otro vehículo. En el vehículo viajaba de copiloto una mujer embarazada de siete meses junto a su marido. La mujer y el bebé murieron en el acto. Su marido, gravemente herido, no solo ha perdido a su familia, sino que tendrá que vivir con el recuerdo de una tragedia que nunca debería haber ocurrido. En Vigo, dos agentes de la Guardia Civil fueron arrollados mientras señalizaban un accidente; fueron atropellados por un conductor borracho. Estos, señorías, no son casos aislados, y podría estar así los doce minutos de mi intervención. Esto no son noticias, señorías, esto son dramas, son la prueba de lo que ocurre cuando miramos hacia otro lado, cuando permitimos que el alcohol y la conducción sigan yendo de la mano. Cada una de estas tragedias pudo evitarse, cada una de estas víctimas tenía derecho a seguir con vida y cada uno de estos casos nos recuerda que la inacción no es neutral, es una decisión que cuesta vidas.

Señorías, no estamos inventando nada. Países como Suecia o Noruega, referentes en seguridad vial, tienen una tasa de alcohol máxima de 0,1 miligramos por litro en aire espirado y 0,2 gramos por litro en sangre. Esta es la cifra que proponemos en esta iniciativa. Está demostrado que incluso un consumo mínimo de alcohol afecta a la capacidad de reacción al conducir un vehículo y aumenta exponencialmente el riesgo de accidente mortal. Los estudios científicos son claros. Un conductor con una tasa de entre 0,1 y 0,5 gramos por litro en sangre tiene tres veces más probabilidades de sufrir un accidente mortal. La Dirección General de Tráfico lleva años repitiendo que solo 0 alcohol es seguro, con lemas como «Solo 0 alcohol tiene 0 consecuencias». La propia Comisión Europea recomienda esta reducción como parte de su estrategia Visión Cero, cero víctimas en las carreteras. No podemos seguir enviando un mensaje ambiguo a la ciudadanía, no se trata de beber poco, se trata de no beber nada al volante.

Señorías, no hay excusas, no hay justificaciones para no reducir la tasa de alcohol permitida y frenar la impunidad de quienes difunden los controles en las redes sociales. Debemos afrontar este debate y dar un paso adelante. La seguridad vial no entiende de colores, señorías. Cualquiera de los que estamos hoy aquí podemos ser víctimas al encontrarnos un conductor circulando bajo los efectos del alcohol, también nuestros familiares, nuestras mujeres, nuestros hijos o nuestros padres, que pueden salir un día a trabajar, a hacer su vida cotidiana, al colegio o regresar de cualquier actividad de ocio y tener la mala fortuna de encontrarse con un irresponsable que piensa que por haber bebido solo un poco puede estar en plenas facultades para conducir. Son muchas las familias y las vidas que se ven truncadas, muchos proyectos, muchas parejas, muchas familias en las que todo se va al traste por la decisión de un irresponsable.

Se lo decía en la comisión y se lo decía en la defensa de la proposición no de ley: los accidentes le ocurren igual a la gente de derechas que a la gente de izquierdas, a la gente con una renta per cápita más alta o más baja. La vida de todos depende de la responsabilidad que nosotros, como parlamentarios, demostremos en esta Cámara. Demostremos al conjunto de la ciudadanía que estamos preparados para abordar los problemas reales de la gente, y este es un problema real. Debemos garantizar la libre circulación de nuestros ciudadanos sin que tengan miedo a encontrarse con un irresponsable que les arrebate su vida. Es el momento de actuar, es el momento de decir alto y claro: alcohol y conducción no pueden ir de la mano. Señorías, apelo a su responsabilidad. Voten con responsabilidad, votemos pensando en esas madres y en esos padres que hoy no van a poder abrazar a sus hijos.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV), tiene la palabra la señora Vaquero Montero.

Maribel (GV (EAJ-PNV)) Vaquero Montero

PNVDiputada.Página 22Vídeo

Arratsaldeon guztioi! Lege proposamen honen aurrekaria talde sozialistak aurkeztutako eta urriak zortzian eztabaidatu eta onartu genuen legez besteko proposamena izan zen, non gobernuari eskatzen zitzaion alkohol tasaren murrizpena onartzea. Eta nahiz eta irailean, hau da, hilabete bat lehenago, Marlaska ministroak Zirkulazioko Erregelamendu Orokorraren aldaketa iragarri zuen, alkohol tasa odoleko alkohol litroko zero koma bi gramoko eta botatako arnasako litroko zero koma bat miligramora murriztuko zuela esanez, irailetik, Marlaskaren iragarpenetik edo urritik, legez besteko proposamenaren onarpenetik ez da aldaketarik egon. Eta gure harridurarako, gobernuak aldatu zezakeen erregelamendua ez da aldatu, eta talde sozialistak, aldiz, gaur eztabaidatzen dugun lege proposamena dakarkigu, aldaketa puntual bi proposatuz: gidarien alkohol tasa murrizteko eta polizia kontrolen kokapenaren inguruko difusioa debekatzeko. Alkohol tasaren murriztapenaren inguruan, urrian esan genuen bezala, zenbait arrazoi kontutan izan genitzake arau aldaketaren beharra azaltzeko, talde proposatzailearekin partekatzen ditugunak, besteak beste, datuak. Datuak dira lehenengo arrazoia eta erabakigarriena. Kalkulatzen da Europan errepidean hildakoak eragiten dituzten istripuen % 25a odoleko alkoholaren ondorio direla. Eta, Estatuan, % 32koa izan zen 2024. urtean. Bestaldetik, argitasuna. Tasa desberdinak izateak sortzen duen nahasmena ezabatu nahi da. Egokia iruditzen zaigu tasa bera planteatzea gidari guztientzat, edozein dela ere haien baimenaren mota edo antzinatasuna, betiere hemezortzi urte beherakoentzat 0,0ko tasa mantentzen baldin bada. Hirugarrena, kontzientziazioa edo hezkuntza. Planteatzen den aldaketarekin neurrizko kontsumoa onargarria dela eta baimendua dagoela eta gehiegikeria bakarrik debekatua dagoela dioen ideiari gainditzen lagunduko duelako. Alkoholaren kontsumoari eta gidatzeari buruzko mezuek argiak eta sendoak izan behar dute, edozein kontsumo txikia bada ere. (Inicia su intervención en euskera, pero debido a un fallo técnico no hay servicio de interpretación).

Presidencia. Señora Vaquero, un momento, por favor. Al parecer no funciona la traducción. Por tanto, o esperamos un momento o… Sobre todo, para que los portavoces tengan la oportunidad de entenderla. Un momento. (Pausa). Continúe.

Maribel (GV (EAJ-PNV)) Vaquero Montero

PNVDiputada.Página 23

Continuaré en castellano para que me puedan entender. (Aplausos). Lo que no voy a hacer es repetir lo que he dicho hasta ahora. Por favor, me parece de mala educación incluso que me aplaudan. Deberían agradecerme que tenga esta consideración con la Cámara, porque tengo derecho a expresarme en euskera. (Aplausos.―Una señora diputada: Y nosotros a entender).

El cuarto motivo por el que podemos estar de acuerdo con la iniciativa es coincidir con lo que se nos está demandando desde Europa, porque el Consejo Europeo también está pidiendo que se tomen medidas en este sentido, es decir, tolerancia cero.

Vamos a apoyar esta proposición de ley, si bien lo que se propone se podría haber hecho modificando el Reglamento General de Circulación, tal y como propuso en su día, en septiembre del año pasado, el ministro Marlaska. Sin embargo, desde ese anuncio, y tras la aprobación de la proposición no de ley que presentó su grupo ―ustedes son los que sostienen al Gobierno― instando a que se hiciera, hoy debatimos esta modificación puntual, a la que se añade la prohibición de difusión de la ubicación de los controles policiales, algo, lógico, por otro lado, aunque no sabemos cómo se pretende realizar ni la sanción que se impondrá respecto a tal prohibición, algo que se podrá clarificar si esta proposición de ley consigue el apoyo suficiente en esta Cámara para su tramitación.

Por otro lado, en la propuesta de nueva redacción del artículo 80 ha desaparecido la mención a la reincidencia y a conducir con una tasa el doble de la permitida. Esta falta de inclusión no sabemos si se debe a un error, a un olvido o si, sencillamente, es que no se quiere sancionar la reincidencia, como se hacía hasta ahora. Consideramos que su desaparición es importante, porque, si lo que se pretende con esta modificación es que los conductores y las conductoras sean responsables durante la conducción y no la lleven a cabo bajo los efectos del alcohol, la desaparición de la reincidencia ―que puede ser una buena medida disuasoria e, incluso, educativa―, a nuestro entender, no es la mejor opción.

Por eso, si la proposición de ley sigue adelante, presentaremos enmiendas en este sentido. Mila esker.

Presidencia. Muchas gracias y disculpe. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, tiene la palabra la señora Madrenas i Mir.

Marta Madrenas i Mir

JuntsDiputada.Página 23Vídeo

Moltes gràcies. Molt bona tarda de nou. El diputat Arribas ens ha fet..., ens ha explicat detalladament alguns casos, efectivament, molt tràgics, de situacions molt complexes per a moltes famílies. Malauradament, tots coneixem algunes persones que han perdut la vida a les carreteres i moltes vegades aquest tràgic desenllaç ha estat provocat pel consum d’alcohol o de drogues. Cada vegada que algú, li ha fet esment, decideix beure i agafar el cotxe, no només està posant la seva pròpia vida en perill, sinó també la vida i la integritat de tots els altres. De fet, segons l’Institut de Medicina Legal de Catalunya, quatre de cada deu conductors o vianants morts en accidents de trànsit a Catalunya havien consumit o bé alcohol o drogues o psicofàrmacs, moments abans o estones abans que es produïssin els diversos sinistres. Especialment dramàtic ha estat, no sé si estan al cas, per a Catalunya, el cap de setmana fa molt pocs dies de Carnestoltes d’enguany, durant el que es van produir 9 morts, 9 morts, i que, un cop que s’ha registrat aquest percentatge corresponent que tingués afectació a l’alcohol, doncs la meitat hi tenia afectació. Són dades terribles, no? Són dades alarmants que requereixen, efectivament, accions decidides. La mesura que se’ns proposa avui referent a la reducció de la taxa ho és, ens sembla adequada. Avui, l’evidència científica ja ha demostrat que qualsevol consum d’alcohol afecta la capacitat de conducció i que fins i tot petites quantitats poden alterar els reflexos i la capacitat de reacció. Però també creiem crucial harmonitzar les normatives de seguretat viària amb els estàndards internacionals, com ja han fet i encara estan fent molts països europeus per garantir una seguretat òptima al conjunt de les carreteres. Per tant, aquesta mesura, aquesta, l’entenem justificada. Mesura que, per cert, també ve avalada per les associacions de víctimes d’accidents de trànsit, a qui aprofito aquí per agrair el seu compromís per la seguretat viària i també per l’enorme tasca de conscienciació vers la tolerància zero quan s’està conduint, respecte a l’alcohol i d’altres substàncies estupefaents.

Fa molts anys, a més, és que fa molts anys que tothom és conscient que, si ha begut alcohol o ha pres drogues, no es pot conduir, mai. De fet, la immensa majoria dels nostres joves, una generació sencera, possiblement la posterior a la meva, ja s’han anat incorporant a les carreteres imbuïts d’aquesta idea, d’aquest missatge. Per tant, no ha de sorprendre ningú que s’adapti a la norma el que la consciència social ja ha abraçat.

Però la proposició que avui ens presenten no només aborda la reducció de la taxa d’alcohol. Es proposa una altra mesura, una disposició que apunten que va dirigida a sancionar la difusió pública dels controls policials d’alcoholèmia i drogues. Però en realitat, en la seva literalitat no és així. El redactat literal de la modificació de l’article 13 depassa, i al nostre entendre, molt, el que vostès anuncien en la justificació. De fet, si llegeixen l’article que no el llegiré, aquí ja parlen de difondre per qualsevol mitjà públic o privat, ja no xarxes públiques, de qualsevol dada o qualsevol informació, home, respecte d’ubicació de controls, així com de qualsevol altre dispositiu, no sabem, establert per raons de seguretat vial, que podria ser qualsevol cosa. És una disposició massa general, al nostre entendre, és oberta, poc concreta i depassa, ho he dit abans, i molt, el que suposaria una norma en equilibri amb la preservació dels drets fonamentals de les persones.

Parlen, en l’exposició de motius, de WhatsApp i de Telegram, però precisament ambdues, fins i tot hi ha discussió, estan a mig camí de ser xarxes o missatgeria, serveis de missatgeria. L’increment de control que proposen en els usuaris particulars xoca amb la llibertat d’expressió i de comunicació. Tots sabem de la pressió sobre els serveis de missatgeria, ho hem vist mil vegades en estats autoritaris, que no dic que sigui aquesta la voluntat, però que no ens agrada. Deia fa dies el director general de Trànsit: «Prohibirem la informació», deia públicament. «Prohibirem la informació dels controls policials d’alcoholèmia a les xarxes socials. El text està llest. Veurem com encaixar-lo jurídicament». Ja hi veien problemes. Doncs mirin, no ho han aconseguit. No han fet un bon encaix jurídic. La proposta que fan no és una anècdota, no és un mer tràmit. Cal, al nostre entendre, una anàlisi profunda amb la mirada situada a la preservació dels drets fonamentals i possiblement hauria de ser abordada amb una llei que li seria més pròpia, com el de seguretat ciutadana. Junts per Catalunya, ho saben bé, sempre estarem amatents a impedir que s’aprovin normes contràries als drets inherents a les persones, perquè són inviolables. I avui, tal com plantegen la modificació de l’article 13, directament els estan dinamitant.

Muchas gracias. Buenas tardes de nuevo. El diputado Arribas nos ha contado con detalle algunos casos muy trágicos, sobre situaciones muy complejas para muchas familias. Desgraciadamente, todos conocemos a algunas personas que han perdido la vida en las carreteras, y a menudo ese trágico desenlace ha sido provocado por el consumo de alcohol o drogas. Cada vez que alguien, como él mismo ha dicho ha dicho, decide beber y coger el coche no solo está poniendo en peligro su propia vida, sino también la vida y la integridad del resto de personas. De hecho, según el Instituto de Medicina Legal de Cataluña, cuatro de cada diez conductores o peatones muertos en accidentes de tráfico en Cataluña habían consumido alcohol, drogas o psicofármacos poco tiempo antes de que se produjera el siniestro. Especialmente dramático ha sido para Cataluña ―no sé si están al corriente― el fin de semana de carnaval de este año ―no hace mucho, solo unos días―, durante el que se produjeron nueve muertes. Una vez registrado el porcentaje correspondiente, se ha comprobado que en la mitad de ellos había afectación por alcohol. Son datos devastadores, datos alarmantes, que exigen acciones decididas, sin duda, y la medida que se nos propone hoy sobre la reducción de la tasa también lo es, nos parece adecuada. La evidencia científica ha demostrado ya que cualquier consumo de alcohol afecta a la capacidad de conducción y que incluso pequeñas cantidades pueden alterar los reflejos y la capacidad de reacción. Pero también creemos que es fundamental armonizar las normativas sobre seguridad vial con los estándares internacionales, como ya han hecho o están haciendo todavía muchos países europeos, para garantizar una seguridad óptima en el conjunto de las carreteras. Es por eso que esta medida la entendemos justificada; una medida que, por cierto, viene avalada también por las asociaciones de víctimas de accidentes de tráfico, a las que desde aquí aprovecho para agradecer su compromiso con la seguridad vial y su enorme tarea de concienciación en lo que respecta a la tolerancia cero cuando se conduce bajo los efectos del alcohol y sustancias estupefacientes. Además, hace muchos años, que todos sabemos que, si hemos bebido alcohol o hemos consumido drogas, no se puede conducir, jamás. De hecho, la inmensa mayoría de nuestros jóvenes, una generación entera ―seguramente, la posterior a la mía―, se han incorporado ya a las carreteras imbuidos de esta idea, de este mensaje, así que no debe sorprender a nadie que se adapte la norma a lo que la conciencia social ya abraza.

Pero la propuesta presentada hoy aquí no solo aborda la reducción de la tasa de alcohol, sino que se propone una medida más, una disposición para sancionar la difusión pública de los controles policiales de alcoholemia y drogas, si bien, en realidad, en su literalidad, no es así. El redactado literal de la modificación del artículo 13 va más allá ―a nuestro entender, va mucho más allá― de lo que ustedes anuncian en su justificación. De hecho, si se leen el artículo ―yo no lo voy a leer―, se habla de difundir por cualquier medio público o privado ―no tanto de redes públicas― cualquier dato o información con respecto a la ubicación de controles, así como de cualquier otro dispositivo ―no sabemos― establecido por razones de seguridad vial, que podría ser cualquier cosa. Por tanto, es una disposición demasiado general, a nuestro entender. Es una disposición abierta, poco concreta y que supera con creces lo que supondría una norma en equilibrio con la preservación de los derechos fundamentales de las personas. En la exposición de motivos hablan de WhatsApp y Telegram, pero parece estar como en discusión, a medio camino entre redes o servicios de mensajería, y el incremento de control que proponen sobre los usuarios particulares se da de bruces con la libertad de expresión y comunicación. Todos sabemos qué es la presión sobre los servicios de mensajería, lo hemos visto mil veces en Estados autoritarios; no digo que sea esta la voluntad, pero, sin duda, no nos gusta.

Decía públicamente el director general de Tráfico hace unos días: Prohibiremos la información sobre los controles policiales de alcoholemia en las redes sociales; el texto está listo, ya veremos qué encaje jurídico tiene. Ya le veían problemas. Pues, miren, no lo han logrado, no han hecho un buen encaje jurídico. La propuesta que realizan no es una anécdota, no es un mero trámite. A nuestro entender, hace falta un análisis profundo, poniendo el centro y el acento en la preservación de los derechos fundamentales, y quizá con una ley, lo que sería más propio, es decir, con la de seguridad ciudadana. Junts per Catalunya, como bien saben, siempre estará dispuesto a impedir que se aprueben normas contrarias a los derechos inherentes de las personas porque son inviolables, y hoy, tal y como plantean la modificación del artículo 13, directamente lo están dinamitando.

Muchas gracias.

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra la señora Granollers Cunillera.

Inés Granollers Cunillera

ERCDiputada.Página 25Vídeo

Gràcies, president. Bona tarda, diputats i diputades. El PSOE ens porta avui a debat una presa en consideració per tramitar un projecte de llei per rebaixar la taxa d’alcoholèmia al volant. I ho celebrem, perquè aquest debat no és només oportú, sinó que sabem que és absolutament necessari. L’actual taxa màxima permesa és de 0,5 grams al litre. És excessiva, si tenim en compte que, segons tota l’evidència científica i les dades del Servei Català de Trànsit i també de la Direcció General de Trànsit, fins i tot aquestes petites quantitats d’alcohol afecten la capacitat de reacció, la visió perifèrica, el temps de resposta i la presa de decisions, i a partir de 0,2 el risc d’accident ja augmenta de forma notable. Les dades són clares i contundents: l’alcohol al volant mata. Només el 2023, a Catalunya, vam lamentar 165 víctimes mortals a les carreteres. I darrere aquestes xifres, ho ha dit el diputat del PSOE, hi ha històries, famílies trencades, vides segades per decisions irresponsables. Segons l’Institut Nacional de Toxicologia, el 49 % dels conductors morts donaven positiu en alcohol, drogues o psicofàrmacs. A més, segons dades del Servei Català de Trànsit, en múltiples caps de setmana, més del 50 % dels accidents mortals estaven relacionats amb el consum d›alcohol. Doncs això no és un problema puntual, és un problema d›emergència estructural. Davant d’aquest escenari, nosaltres apostem decididament per una taxa que no pot ser una altra que sigui 0,0; no com una mesura punitiva, sinó com un compromís ferm amb la vida, amb la responsabilitat col·lectiva i amb una mobilitat més segura i justa. Perquè no podem continuar permetent que la permissibilitat legal al consum d’alcohol al volant continuï generant confusió, i la manera de deixar clar que l’alcohol i la conducció són incompatibles és la tolerància zero. Per això, cal que la llei vagi acompanyada de mesures estructurals. No n’hi ha prou a canviar el límit legal. Cal una educació viària transformadora, començant des de les escoles, passant per campanyes massives en mitjans de comunicació i xarxes socials, especialment dirigides als joves, que són un col·lectiu més afectat i vulnerable. I aquí li faré una proposta. Això que volen fer vostès que el carnet de conduir ara es pugui treure sense ni tan sols haver passat per una autoescola dona molt mala... Ajudarà molt poc, doncs, a aquestes mesures de conscienciació. Les autoescoles són unes grans educadores amb serveis viaris. I si pensen que la ciutadania no s’ho pot pagar, subvencionin els cursos de formació vial. El mateix Servei Català de Trànsit ha alertat recentment: «Ens preocupen els joves, perquè hi ha un augment de sinistres vinculats a l’alcohol i imprudències, sobretot en sortides nocturnes i de caps de setmana». La campanya «Dalt del cotxe, 0,0» és un exemple colpidor del camí a seguir. Dos cotxes fúnebres van recórrer Catalunya recordant que una de cada tres morts a la carretera està causada per l›alcohol o les drogues. És un missatge que ha de calar fons.

Cal augmentar els controls d’alcoholèmia aleatoris, especialment en horaris nocturns i en zones d’oci. L’efecte dissuasiu d’aquests controls és clau i cal coordinar-los entre Mossos d’Esquadra, policies locals i altres cossos. No podem obviar que hi ha col·lectius que mereixen una regulació encara més estricta: conductors novells i professionals per responsabilitat i exemplaritat. Motoristes que també pateixen una sinistralitat molt elevada. Segons dades recents, la majoria dels motoristes morts a Catalunya tenen més de 50 anys i gairebé la meitat havien consumit alcohol o drogues. És imprescindible, doncs, establir 0,0 com a norma per a aquests col·lectius i reforçar la pedagogia específica per a ells. Hem de considerar que la reincidència en alcoholèmia sigui un agreujant penal i establir programes obligatoris de reeducació i rehabilitació per a conductors reincidents. I la resposta ha de ser integral, no només càstig, sinó canvi de comportaments. I sobretot, cal una nova cultura de la responsabilitat. Hem de fer arribar aquest missatge de manera rotunda a tota la societat. No es tracta de prohibir beure. Beu tant com vulguis, però si beus no condueixis i ja està. És que no té més. S’ha de dissociar definitivament les dues accions. Com diem sovint, qui no condueix que begui el que vulgui, però el qui condueix no ha de poder beure gens.

I per acabar, voldria interpel·lar aquells que veuen aquesta proposta com una limitació de la llibertat individual. Vostès es deixarien operar per un cirurgià que ha begut abans d’entrar a quiròfan? Vostès deixarien pujar a un transport escolar els vostres fills, si el conductor només s’hagués begut una cerveseta abans de pujar? Doncs igual de seriós és conduir un vehicle sota els efectes de l’alcohol. Cada segon compta. Cada decisió suma o resta vides i les nostres carreteres han de ser espais segurs i no escenaris de tragèdies evitables. Des d’Esquerra defensem la vida, la responsabilitat col·lectiva i el dret a una mobilitat segura. No és una qüestió ideològica, és una qüestió humana. Per tant, votarem a favor de la tramitació i, evidentment, li presentarem totes les esmenes que creguem necessàries.

Gracias, presidente. Buenas tardes, diputados y diputadas. El PSOE nos trae hoy a debate la consideración de tramitar una iniciativa para rebajar la tasa de alcoholemia al volante, y lo celebramos, porque este debate no es solo oportuno; además, sabemos que es absolutamente necesario. La tasa actual permitida es de 0,5 gramos por litro, y es excesiva si tenemos en cuenta que, según toda la evidencia científica y los datos del Servicio Catalán de Tráfico, así como de la Dirección General de Tráfico, incluso estas pequeñas cantidades de alcohol afectan a la capacidad de reacción, la visión periférica, el tiempo de respuesta y la toma de decisiones, y a partir de 0,2 el riesgo de accidente aumenta de forma notable. Los datos son claros y contundentes. El alcohol al volante mata. Solo en 2023 en Cataluña lamentamos 165 víctimas mortales en las carreteras, y, tras esas cifras ―lo ha dicho el diputado del PSOE―, hay historias, familias rotas, vidas sesgadas por decisiones irresponsables. Según el Instituto Nacional de Toxicología, el 49 % de los conductores muertos dieron positivo en alcohol, drogas o psicofármacos. Además, según datos del Servicio Catalán de Tráfico, en múltiples fines de semana más del 50 % de los accidentes mortales tenían relación con el consumo de alcohol. Por tanto, este no es un problema puntual, se trata de un problema de emergencia estructural. Y, ante este escenario, nosotros apostamos decididamente por una tasa que no puede ser otra que 0,0, no como una medida punitiva, sino como un compromiso firme con la vida, con la responsabilidad colectiva y una movilidad más segura y justa, porque no podemos seguir permitiendo que la permisividad legal del consumo de alcohol al volante siga generando confusión, y el modo de dejar claro que el alcohol y la conducción son incompatibles es la tolerancia cero. Es por ello que la ley debe ir acompañada de medidas estructurales. No es suficiente cambiar el límite legal. Hace falta una educación vial transformadora, empezando por los colegios y pasando por campañas masivas en medios de comunicación y redes sociales especialmente dirigidas a los jóvenes, que son el colectivo más afectado y vulnerable. Y aquí le voy a hacer una propuesta, porque lo que quieren hacer ustedes ahora en cuanto a que el carné de conducir se lo pueda sacar uno sin ni siquiera haber pasado por una autoescuela ayudará muy poco respecto a estas medidas de concienciación. Las autoescuelas son grandes educadoras en servicios viales y, si creen que la ciudadanía no se lo puede pagar, subvencionen los cursos de formación vial. (Aplausos).

El Servicio Catalán de Tráfico ha alertado recientemente. Dicen: Nos preocupan los jóvenes, porque vemos un aumento de los siniestros vinculados con el alcohol y las imprudencias, sobre todo en salidas nocturnas y de fines de semana. La campaña «En el coche, 0,0» es un ejemplo muy firme del camino a seguir. Dos coches fúnebres recorrieron Cataluña recordando que una de cada tres muertes en la carretera es causada por el alcohol o las drogas, y es un mensaje que cala hondo. Hay que aumentar los controles aleatorios de alcoholemia, sobre todo en horarios nocturnos y en zonas de ocio. El efecto disuasivo de dichos controles es clave. Además, debemos coordinarlos entre Mossos d’Esquadra, la Policía local y otros cuerpos. Y no podemos obviar que hay colectivos que merecen una regulación todavía más estricta: los conductores noveles y profesionales, por responsabilidad, así como los motoristas, que también sufren una siniestralidad muy elevada. Según datos recientes, la mayoría de los motoristas muertos en Cataluña tenían más de 50 años y casi la mitad habían consumido alcohol o drogas.

Es imprescindible, pues, establecer el 0,0 como norma para estos colectivos y fortalecer la pedagogía específica para ellos. Debemos considerar que la reincidencia en alcoholemia sea un agravante penal y establecer programas obligatorios de reeducación y rehabilitación para conductores reincidentes. La respuesta debe ser integral: no solo el castigo, sino también lograr un cambio en la conducta y una nueva cultura de la responsabilidad. Este mensaje tiene que llegar de forma rotunda a toda la sociedad. No solo se trata de prohibir beber. Bebe tanto como quieras, pero, si bebes, no conduzcas. No tiene más, hay que disociar definitivamente ambas acciones. Como se suele decir, quien no conduce que beba lo que quiera, pero quien conduce no puede beber.

Por último, quiero interpelar a los que ven esta propuesta como una limitación de la libertad individual. ¿Ustedes se dejarían operar por un cirujano que hubiera bebido antes de entrar al quirófano? ¿Dejarían subir a un transporte escolar a sus hijos si el conductor se hubiera tomado solo una cervecita antes de conducir? Igual de serio es conducir un vehículo particular bajo los efectos del alcohol. Todos los segundos cuentan, todas las decisiones suman o restan vidas, y nuestras carreteras deben ser espacios seguros, y no escenarios de tragedias evitables. Desde Esquerra defendemos la vida, la responsabilidad colectiva y el derecho a una movilidad segura. No es una cuestión ideológica, es una cuestión humanitaria.

Por tanto, votaremos a favor de su tramitación y, obviamente, presentaremos todas las enmiendas que creamos necesarias.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Alonso Cantorné.

Fèlix Alonso Cantorné

Grupo SumarDiputado.Página 27Vídeo

Gracias, presidente. Era la Nit de Sant Jordi. En una carretera secundaria un coche avanzaba con normalidad. El conductor volvía del cumpleaños de su hija con dos amigas cuando, a la altura de S’Estanyol, en Llucmajor, un BMW invadió el carril contrario. El impacto fue brutal. El padre murió; su hija, las dos amigas y otra mujer resultaron gravemente heridas. Un accidente, sí, pero no un accidente inevitable. «No seas cómplice» es el título de la campaña que ha utilizado la Dirección General de Tráfico para concienciar y alertar sobre el uso de las redes sociales, donde grupos organizados avisan de la ubicación de los controles policiales. «Hemos pasado de controlar a ser controlados», declaraba el teniente coronel Antonio Hidalgo Romero, máximo responsable de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil de Galicia. «Pillar a alguien en un control de drogas y alcoholemia entre 18 y 25 años es un milagro», añadía en la misma entrevista. Y es que entre el silencio y la tragedia hay una línea muy fina, porque, cuando no actuamos, cuando miramos hacia otro lado, nos convertimos en cómplices de lo inevitable. La proposición de ley que se presenta pretende luchar contra la persona física o empresa que gestiona la aplicación que informa de controles y operativos de vigilancia y modifica el real decreto firmado por el ministro Arenas en 2003. Durante años los controles de alcoholemia han salvado miles de vidas. Sin embargo, hoy, en plena era digital, la impunidad ha encontrado nuevos refugios: grupos organizados difunden la ubicación de los controles, permitiendo que quienes han bebido demasiado, quienes han consumido drogas, quienes ponen en peligro la vida de los demás esquiven la responsabilidad. Lo que debería ser una herramienta de prevención se ha convertido en un escudo para la imprudencia. Las cifras lo demuestran con una crudeza imposible de ignorar. Hasta hace unos años la franja de edad con más denuncias por alcoholemia era de 25 a 34 años. Hoy apenas aparecen en las estadísticas, pero no porque hayan dejado de beber: siguen siendo los que más mueren en las carreteras. La diferencia es que ya no son detectados. Cuando alguien difunde la ubicación de un control no está protegiendo a un amigo, sino facilitando que alguien ponga en riesgo la vida de otro. El 90 % de los conductores fallecidos el año pasado con resultados toxicológicos positivos era nombres.

Las tragedias no ocurren en el vacío, son el resultado de decisiones, de omisiones, de silencios. Un grupo de wasap que avisa de un control, un conductor que dice «tranquilo, que yo controlo» y un político ―insisto, un político― que se resiste a endurecer las normas por miedo a la impopularidad, todo ello es complicidad. Y no hablamos de hipótesis: hay nombres, hay historias, hay vidas que ya no están, como han relatado antes. Un kamikaze en la autovía mató a una joven y fue condenado a catorce años, un conductor de 74 años el mes pasado atropelló a una ciclista de 26 años y una familia quedó destrozada por un choque frontal en la carretera secundaria: ninguno de estos casos fue inevitable, pero alguien en algún momento decidió callar, ignorar, mirar hacia otro lado.

Recordo perfectament quan, al front de la Conselleria d’Interior de la Generalitat de Catalunya, els joans, el Joan Saura i Joan Boada, van introduir les mesures de reducció i de variable de velocitat a 80 quilòmetres per hora. Tot van ser crítiques, tot. Tothom criticava, especialment els mitjans de comunicació, algun a l’avantguarda d’ells. Governs que després, quan van estar... L’oposició que després va estar al govern no es va atrevir a retirar les mesures, va modificar algunes petites pinzellades. Són valents en el populisme, però sempre prudents a treure mesures que redueixen víctimes i contaminació.

Recuerdo perfectamente cuando, al frente de la Conselleria de Interior de la Generalitat de Catalunya, Juan Saura y Juan Boada introdujeron medidas de reducción variable de velocidad, tasta 80km/h. Todo fueron críticas. Todo el mundo criticaba, especialmente los medios de comunicación, alguno a la vanguardia de ellos, y un Gobierno ―la oposición, que luego estuvo en el Gobierno― que no se atrevió a retirar otras medidas, solo modificaron algunas pinceladas pequeñas: son valientes en el populismo, pero siempre prudentes a la hora de quitar medidas que reducen víctimas y contaminación.

En el 2003 más de 5300 personas murieron en las carreteras españolas. Desde entonces, el carné por puntos, los controles de alcoholemia y los límites de velocidad han logrado salvar más de cuatro mil vidas al año. Pero el peligro sigue ahí. En el año 2023 la mortalidad en carretera volvió a aumentar; sí, volvió a aumentar. Y cada punto porcentual de incremento significa familias rotas, proyectos truncados, personas que jamás volverán a casa. Los actuales límites de alcohol en sangre para conductores fueron recogidos, como he dicho antes, en el Real Decreto 1428/2003, de 21 de noviembre; han pasado veintidós años y en este tiempo la sociedad española ha cambiado mucho en algunos aspectos. La introducción de medidas como el cinturón de seguridad obligatorio en los asientos de atrás, el uso del casco en motos y bicicletas, los controles de alcoholemia y drogas, las mejoras en la infraestructura vial y la seguridad de los vehículos, la reducción de los límites de velocidad, la instalación de radares, así como campañas de concienciación en escuelas y medios de comunicación han sido determinantes para reducir la siniestralidad en nuestras carreteras. Gracias a estas políticas, España ha pasado de ocupar el noveno puesto al cuarto en el ranking europeo de seguridad vial, demostrando que la prevención y la regulación salvan vidas. Pero no podemos resignarnos con esta proposición de ley, que avanza en un modelo de seguridad vial más efectivo, alineados con países como Suecia y Finlandia, que han demostrado que la tolerancia cero funciona, porque, sí, aún estamos lejos también del 0,0 % de Bulgaria, Eslovaquia y Hungría. Sí, señorías de VOX, su admirado agente Orban es del 0,0. Y, si ellos pueden hacerlo, ¿por qué nosotros no?

A quienes critican esta ley con el argumento de que es demasiado restrictiva les decimos claramente que no se trata de prohibir sino de proteger, que no se trata de controlar sino de salvar vidas, que no se trata de limitar la libertad sino de garantizar que nadie pague con su vida el error de otro, porque la libertad de una persona termina donde empieza el riesgo de otra. Cada vez que permitimos que la irresponsabilidad gane lo que perdemos son vidas, cada vez que protegemos la impunidad lo que sacrificamos es la seguridad de todos, cada vez que elegimos el silencio nos convertimos en cómplices de la tragedia. Esta proposición supone una decisión entre dos caminos: el de la prevención, la vida y la seguridad o el del silencio, la permisividad y la tragedia. No es un debate, se trata de la diferencia entre vivir y morir. No permitamos que la comodidad de unos pocos ponga en peligro la vida de miles. No seamos cómplices: tomemos la decisión correcta.

Muchas gracias, presidente. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario VOX tiene la palabra el señor Alcaraz Martos. (Aplausos de las señora y señores diputados del Grupo Parlamentario VOX).

Francisco José Alcaraz Martos

VoxDiputado.Página 29Vídeo

Muchas gracias, presidente. Buenas tardes, señorías. Una previa. El otro día en la Comisión de adicciones conjunta Congreso y Senado hablábamos de lo importante que es que tanto diputados como senadores demos ejemplo respecto a las adicciones de alcohol y droga. Pero entonces les recordé que, si queremos dar ejemplo, ¿por qué se opusieron diputados y senadores, todos, a que hiciésemos control sobre drogas a todos los diputados y senadores para dar ese ejemplo y ver cómo se conduce este país? Curiosamente, esa doble moral que ustedes exigen a los ciudadanos no son capaces de ponerla en práctica para ustedes mismos. (Aplausos). Salvar vidas, dice usted. Salvar vidas y socialismo: esas son dos palabras incompatibles. Solo hay que ver quiénes son sus socios: los de Otegui, los de ETA, ese terrorismo que ha matado a casi mil personas; esos son sus socios. Las únicas medidas que ustedes traen aquí se basan en prohibir, perseguir, empobrecer y engañar a todos los españoles. Toda la materia legislativa sobre tráfico que traen ustedes aquí, y revísenla, busca a un único responsable. ¿Saben a quién? Al conductor. Todas las campañas que hace la DGT de cara a la prevención de accidentes de tráfico buscan a un único culpable, al conductor. Aquí está, en el informe de la DGT. (Muestra un documento de la DGT con las palabras «Factores y valores de riesgo» en su portada). Si ustedes lo buscan, verán que, efectivamente, solo hay un responsable: el conductor, nada más. Asumimos, es verdad, que los conductores somos los primeros responsables. Tenemos que asumir la responsabilidad de que llevamos un arma. Llevar un coche es un peligro no solo para nosotros, sino para los que están en la carretera. Pero no es menos cierto que ustedes, Gobierno y Partido Socialista, tienen una responsabilidad, una responsabilidad que se la recuerda la Fiscalía. (Muestra un documento). La Fiscalía señala a las Administraciones como responsables del mal estado de muchas vías públicas y recuerda que no mantener el buen estado de las carreteras supone un delito penal, porque el mal estado de la carretera es causa de uno de cada tres accidentes. (Aplausos). Y les voy a detallar las medidas que ustedes no traen aquí, porque ustedes solo traen medidas recaudatorias. ¡Menos mal que los recogenueces del PNV no se van a llevar esta vez ningún palacete ni los de ETA ninguna prebenda! (Aplausos). Ustedes aquí (muestra un documento) no hablan de los 10 000 millones de euros ―10 000 millones de euros, insisto― que dice la Fiscalía que hay de déficit en inversión para arreglar las carreteras. Esto lo dice la Fiscalía, su Fiscalía, que, de hecho, vuelve a pedir la implicación del Gobierno. Miren (muestra otro documento), más del 70 % de las señales de tráfico tienen el reflectante caducado, y esto le dice también su Fiscalía. Y, si no, les invito a que pasen hoy ―me lo ha mandado un camionero― por la autovía, la A-4, entre Andújar y Córdoba. Miren los accidentes que hubo allí la semana pasada y cómo está la carretera. (Muestra un recorte de prensa). Y hoy me han mandado unos vídeos y unas fotos, que obviamente tengo en el móvil y no puedo mostrar aquí, con los que se quedarían sorprendidos. De hecho (muestra otro recorte de prensa), es la noticia de esta mañana: «El mal estado de la A-4 a su paso por Córdoba y la lluvia vuelven a causar estragos en decenas de vehículos». ¿Quién es el responsable de esos accidentes por el mal estado de carretera? El Gobierno. Y, señorías, tampoco vamos a dejar a un lado la responsabilidad que tienen ustedes con respecto a que los españoles no puedan cambiar su coche; tienen que ir con un coche obsoleto. Dice la ANFAC que la edad media de los vehículos en España son catorce años. (Muestra un documento). Por tanto, poniendo en riesgo su vida, porque ustedes, con este ecofanatismo climático de su Agenda 2030, quieren que todos entremos con un coche eléctrico. Pero, miren (muestra un dosier), en este Congreso, en vez de dar ejemplo, de los 350 diputados, solo hay tres diputados con coche eléctrico. En cambio, ustedes obligan y multan a los ciudadanos que no tengan un coche eléctrico para entrar a la ciudad. (Aplausos). Me podrán decir que es mucho dinero y que no hay suficiente para invertir. Bueno, recaudan más 39 000 millones de euros, casi 40 000 millones (muestra un recorte de prensa), meten ustedes la mano en el bolsillo de los españoles, a toda la industria que tenga que ver con la circulación del automóvil para arreglar esas carreteras de las que son responsables, donde uno de cada tras accidentes se produce por su culpa. Señorías del PSOE, la única iniciativa que ustedes tienen que traer aquí es que la de presentar su disolución y la convocatoria de elecciones, porque, créanme, eso sí que salvaría vidas. (Aplausos). Ustedes utilizan el dolor, la desgracia, la catástrofe y la muerte bien para un provecho económico o bien para una rentabilidad política, como hemos estado viendo en los últimos meses. A ustedes no les importa la vida, les importa su vida, su buena vida, y, si no, díganselo a los enfermos de la ELA, que llevan meses y años sin que ustedes doten de dinero a esa ley. Ustedes sí que son un verdadero peligro conduciendo este país, porque [ustedes son el Gobierno de la muerte]1. (Aplausos de las señoras y señores del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Se retirará del Diario de Sesiones la última frase que ha dicho el portavoz. (Aplausos). Por el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, tiene la palabra la señora Verano Domínguez.

Bella Verano Domínguez

PPDiputada.Página 30Vídeo

Muchas gracias, señor presidente. Señorías, déjenme que sea muy clara. Estamos ante una nueva cortina de humo del Gobierno y del Grupo Socialista, una medida muy efectista pero muy poco efectiva, con la que solo pretenden hacer ruido, y todo para no enfocar el problema real, que es lo mal que están haciendo las cosas en la Dirección General de Tráfico. (Una señora diputada: ¡Muy bien!). La realidad es que tenemos datos muy preocupantes, otros grupos también los han dado. En 2023, 1806 personas fallecieron en accidentes de tráfico, con más de 101 000 siniestros y un aumento del 3 % con respecto al año anterior. Más de la mitad de estas muertes, un 53 %, estuvieron relacionadas con el consumo de alcohol. En 2024, la situación tampoco mejoró: 1154 fallecidos en vías interurbanas; y los datos provisionales de 2025 tampoco son alentadores: hasta el 13 de marzo ya se han contabilizado 201 fallecidos, un 2 % más que el mismo periodo del año anterior. La Estrategia de Seguridad Vial 2030, presentada hace ya tres años, fijó como objetivo reducir a la mitad la siniestralidad en nuestro país, pero las cosas no se están haciendo bien, y ustedes lo saben. Los datos demuestran que no solo no se ha avanzado en esta dirección, sino que la siniestralidad con víctimas mortales ha aumentado. Esto refleja claramente el incumplimiento de la estrategia por parte del Gobierno y la falta de medidas eficaces para abordar el problema. La Estrategia de Seguridad Vial 2030 establece muchas líneas de actuación que se han incumplido. Una de ellas es la renovación del parque automovilístico. Cuando se redactó la estrategia, la edad media de los vehículos en España era de 10,9 años por vehículo; en lugar de reducirse, hoy día estamos en 14,5 años de media por vehículo, lo que nos sitúa entre los países con los coches más envejecidos de toda la Unión Europea, solamente por detrás de Lituania, Letonia y Rumanía. Otro aspecto fundamental es el mantenimiento de la red viaria. Las carreteras nacionales y las autovías se encuentran en una situación de absoluto abandono jamás conocido, repito: jamás conocido. Puedo poner de ejemplo mi provincia, la provincia de Huelva, pero es un problema generalizado en toda España. Por si fuera poco, el déficit de agentes de la Guardia Civil de Tráfico agrava aún más la situación. Sin suficientes efectivos para vigilar y controlar, se reduce la capacidad de prevención y aumenta la sensación de impunidad en nuestras carreteras. ¿Cómo se pretende garantizar la seguridad sin recursos humanos suficientes? (Una señora diputada: ¡Muy bien!). Otra de las cuestiones que no podemos obviar, y también lo han comentado algunos de los compañeros que me han precedido, es el factor humano. Hay que intensificar las campañas, no se está haciendo; hay que desarrollar más medidas de información, mejorar los sistemas de formación para la obtención del carné, etcétera, porque sin todo ello no podemos concienciar al conductor. Señorías, ¿cuál es la respuesta del Gobierno ante estos malos datos y el incumplimiento de su propia estrategia? Pues la de siempre: generar polémicas estériles, hacer mucho ruido y trabajar más bien poquito. (Varias señoras y señores diputados: ¡Muy bien!). La tramitación de esta iniciativa es un ejemplo perfecto de su modus operandi habitual: primero, el ministro del Interior anuncia esta medida; después, el Grupo Socialista registra una proposición no de ley pidiendo al Gobierno que haga lo que ya había anunciado el ministro previamente (la señora Montesinos de Miguel: Así es); finalmente, el Grupo Socialista presenta una proposición no de ley, saltándose así todos los informes preceptivos y la evaluación previa que requería la iniciativa del Gobierno, efectivamente. (Aplausos.—El señor Arribas Maroto hace signos negativos.—La señora Montesinos de Miguel: Sí, sí). Esto, señor Arribas, podría estudiarse ya en las facultades como el método Sánchez. Sí, señor, sí. Ustedes han ignorado al Consejo Superior de Tráfico, Seguridad Vial y Movilidad Sostenible, que por ley debe informar sobre cualquier cambio normativo en esta materia. Tampoco han escuchado a los expertos. Hasta ahora, la tasa de alcohol estaba regulada en un reglamento que requería de un análisis detallado de su impacto según el peso, la edad o el sexo del

1  Palabras retiradas por la Presidencia de conformidad con el artículo 104.3 del Reglamento de la Cámara.

conductor. Ahora, el Gobierno quiere elevarla a rango de ley sin los estudios previos que exige un proyecto de ley. (La señora Montesinos de Miguel: Muy bien). Y no olvidemos otro aspecto preocupante: la prohibición de difundir controles policiales en redes sociales ―lo ha dicho la compañera del Partido Nacionalista Vasco―. La propia Dirección General de Tráfico afirmó en su respuesta parlamentaria que haría un estudio sobre la viabilidad legal de esta medida. A día de hoy seguimos sin conocerlo.

En resumen, una nueva chapuza efectista del Gobierno. Han elevado el rango normativo de una medida sin respaldo técnico, han evitado los controles legislativos y han ignorado los análisis científicos. Ustedes, señores del Grupo Socialista, legislan a golpe de titular nada más. Mucho anuncio, mucho bombo y platillo, pero ningún informe sobre su viabilidad, ningún análisis de impacto y de efectividad de la medida. Ustedes se preocupan mucho por que parezca que hacen cosas, pero muy poco por tomar medidas realmente efectivas, y por eso estamos como estamos, y por eso los datos de siniestralidad son tan preocupantes. Señorías, la seguridad vial debe planificarse con sumo cuidado, basándose en datos, en informes técnicos y en la opinión de expertos. En el Grupo Popular estamos absolutamente comprometidos con la reducción de las cifras de siniestralidad y estamos abiertos a debatir medidas como esta, pero debatirlas desde la información, con datos reales y con opiniones críticas. Cuando presentaron su proposición no de ley, ya registramos una enmienda en este sentido que ustedes rechazaron. Nos mantenemos en esa idea, una medida como esta necesita validarse técnicamente, y especialmente el impacto que la misma tendría en función de las variables de peso, edad y sexo, como he comentado antes. Les proponíamos una batería de medidas complementarias que creemos que serían de gran utilidad, pero nada de esto atiende a su objetivo principal, que es el de generar polémica.

Voy concluyendo. Es curioso, sustentan ustedes el Gobierno con más decretos leyes de la historia: 157 decretos leyes desde que están gobernando, y traen esta propuesta aquí en lugar de regularla directamente, porque les importan más la polémica y la propaganda que las medidas reales. Hagan las cosas bien, pidan informes técnicos, evalúen la situación, analicen los datos y entonces presenten medidas. Cuando quieran debatir de verdad sobre seguridad vial, cuando quieran aplicar medidas que salven vidas, ahí encontrarán siempre al Partido Popular, pero para el titular y la propaganda no cuenten con nosotros.

Muchas gracias. (Aplausos.―Varias señoras y señores diputados: ¡Muy bien!—La señora Montesinos de Miguel: ¡Muy bien! ¡Bravo!).

Presidencia. Gracias. PROPOSICIONES NO DE LEY: —  DEL GRUPO PARLAMENTARIO SOCIALISTA, PARA ADAPTAR LA LEY 49/60, DE 21 DE JULIO, SOBRE PROPIEDAD HORIZONTAL, A LA CONVENCIÓN SOBRE LOS DERECHOS DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD DE LA ONU. (Número de expediente 162/000347).

Presidencia. Pasamos al punto del orden del día relativo a las proposiciones no de ley. Comenzamos con la proposición no de ley del Grupo Parlamentario Socialista, para adaptar la Ley 49/60, de 21 de julio, sobre Propiedad Horizontal, a la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de la ONU. Para la presentación de la iniciativa, tiene la palabra el señor Sáez Cruz.