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Sin adjetivos

Pleno del 12 de marzo de 2025

Solicitud de comparecencia del Ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación ante el Pleno de la Cámara, para exponer la posición del Gobierno ante la voluntad mostrada por EEUU e Israel, por sus presidentes Trump y Netanyahu, de iniciar un plan de limpieza étnica en Gaza para expulsar a su población y ocupar y apropiarse del territorio palestino, así como sobre las acciones y posiciones que adoptará el Gobierno ante EEUU e Israel, ante la Unión Europea, las instituciones internacionales y la comunidad internacional para enfrentarlo.

Comparecencia del Gobierno ante el Pleno.. Autor: Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu Grupo Parlamentario Republicano. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 101.

Defensa y exterior

José Manuel Albares Bueno

GobiernoMinistro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación.Página 64Vídeo

Gracias, presidenta.

Señorías, este es un momento trascendental para nuestro país, para Europa y para el orden internacional basado en reglas e instituciones multilaterales; un orden mundial que ha regido nuestras vidas y que no desaparece, pero que ya no está totalmente presente, y uno nuevo que no termina de perfilarse. Es vital que España y Europa seamos actores y no meros espectadores en estos momentos. Yo estoy seguro de que todos en esta Cámara somos conscientes hoy de la importancia que tiene cada posición y cada decisión que tomemos en las próximas semanas. Estamos ante una nueva era que requiere de España y de Europa unidad, determinación y acción. Todos y cada uno de nosotros debemos estar a la altura del momento, porque tenemos que garantizar los proyectos de vida de nuestros ciudadanos. De lo que hagamos en las próximas semanas va a depender en buena medida nuestro destino y nuestro futuro. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia).

Hoy más que nunca nuestra política exterior solo puede ser política de Estado. Nuestras decisiones solo pueden proceder de la responsabilidad y de la unidad de los europeístas y los demócratas. Todos vamos a tener que posicionarnos hoy y en los próximos días: o se está con Europa, o se está con quien quiere debilitarla; o se está con la democracia, o se está con los autoritarios y la extrema derecha; o se está con las víctimas, o se está con los verdugos; o se está con los que queremos la paz, o se está con los que hacen las guerras; o se está con la disuasión europea y la protección de nuestros ciudadanos, o se está con las potencias militaristas agresivas hacia Europa. Lo estamos viendo en la injustificable agresión de Rusia a Ucrania y también en la catástrofe humanitaria en Gaza; lo estamos viendo en otros conflictos, como en Sudán o en la República Democrática del Congo. En todos esos sitios se está ignorando el derecho internacional y el derecho internacional humanitario de manera sistemática, también la más elemental humanidad. Precisamente en este momento de enorme tensión el multilateralismo y el orden internacional basado en reglas está siendo abiertamente cuestionado, cuando no atacado, exactamente igual que nuestras democracias y nuestro proyecto europeo.

Señorías, estamos entrando en una nueva era y, sin embargo, seguimos teniendo certezas que nos orientan y nos aconsejan. La primera y la más segura es que si la estabilidad y la seguridad de Europa están amenazadas, la única respuesta eficaz y viable tiene que ser a escala europea. Ante esta nueva realidad, la tentación de repliegue nacional, de mirar hacia dentro, como pretenden los autoritarios y los euroescépticos, es una opción peligrosísima para nuestros ciudadanos, para sus proyectos de vida, y ya les adelanto que está destinada al fracaso. En el tablero global, la división o la vuelta al nacionalismo estrecho solo nos hace más pequeños y más débiles ante los grandes poderes económicos y las grandes potencias políticas agresivas del planeta. Por tanto, lo que necesitamos hoy aquí es estrechar lazos entre demócratas, como está estrechando sus lazos, aún más, el Gobierno con nuestros socios europeos, con nuestros amigos y socios más fiables.

Ante la incertidumbre, lo que necesitamos es invertir en confianza y en lazos duraderos. Vamos a necesitar más unidad en España y en Europa. Vamos a necesitar más integración europea. Vamos a necesitar una Europa más fuerte. Señorías, es el momento de ser Europa. Es el momento de que Europa alce unida su voz en favor del derecho internacional, de los principios de la Carta de las Naciones Unidas, de la prohibición de la guerra como resolución de disputas entre países, a favor de la cooperación internacional y del sistema multilateral. Es el momento de que Europa asuma en primera persona su propia seguridad. Llevamos muchos años hablando y teorizando sobre ello y este es el momento de hacerlo realidad. Es el momento de que Europa, la mayor unión política y económica del mundo, y también la más exitosa, actúe con decisión y se convierta por derecho propio en un actor global, promoviendo los valores y los principios de la democracia, la justicia social, el multilateralismo y la paz, de lo que hizo nacer a Europa, de lo que le da sentido, de nuestra identidad. Es el momento de que Europa proteja su mercado único, sus empresas y sus trabajadores y proyecte la competitividad de nuestras empresas, porque ninguna guerra comercial tiene ganadores y termina empobreciendo a todo el mundo.

España y la Unión quieren unas relaciones comerciales de cooperación con nuestros socios mutuamente beneficiosas, como las que hemos tenido hasta ahora. Pero que a nadie le quepa duda de que también vamos a defender con firmeza el mercado único y los intereses de nuestros trabajadores y nuestras empresas europeas. La Unión tiene instrumentos para ello y ha actuado con rapidez siempre que la imposición de medidas unilaterales ha afectado a los intereses económicos europeos. Hoy ha hecho de nuevo esa defensa de los intereses de Europa. Y tengan por seguro que desde el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación y todo el Gobierno se van a defender con firmeza los intereses de nuestros trabajadores y trabajadoras y los intereses de nuestras empresas.

Señorías, una guerra de agresión no puede acabar recompensando al agresor. El alto el fuego no puede ser un mero paréntesis seguido de otra guerra, tiene que ser el primer paso hacia una paz definitiva. Unidos con determinación, trabajaremos por una paz justa, global y duradera en Ucrania, y también en Oriente Medio. Europa ha demostrado su compromiso constante con la defensa por parte de Ucrania de su soberanía, su independencia y su integridad territorial. Europeos y ucranianos queremos la paz, pero esa paz tiene que ser justa, tiene que ser global y, sobre todo, tiene que ser duradera. Para ello, debe estar rodeada de las debidas garantías de seguridad y, para ello, todos, también en esta Cámara, debemos asumir nuestra responsabilidad. Los europeos hemos dado prueba de unidad adoptando las primeras decisiones para que Europa asuma más responsabilidad sobre su propia seguridad, para tomar en nuestras propias manos nuestra seguridad. Por eso, se van a movilizar préstamos y facilidades para dotarnos de las capacidades que necesitamos, desarrollando progresivamente la industria europea, lo que además tendrá efectos positivos en el empleo, en el desarrollo de nuestras regiones y en la investigación y el desarrollo. Además, se ha adoptado el principio fundamental que ha venido defendiendo España a lo largo de este debate: que se debe movilizar financiación adicional a nivel europeo. La seguridad beneficia a todos los ciudadanos y ciudadanas a escala europea y, por lo tanto, es lógico que se financie también con recursos europeos.

Estamos sentando las bases de una auténtica seguridad común europea, para la que tenemos que movilizar recursos de la Unión junto a los demás Estados miembros. Y esos recursos europeos deben incluir también una parte de mutualización e ir más allá. Ese es nuestro compromiso, el compromiso del Gobierno con Europa, con el multilateralismo, con un orden internacional basado en reglas que busca siempre la paz. Lo que ahora se decide y está en juego es cómo será ese sistema internacional al que nos dirigimos, y España y Europa son actores de ello. Lo que se decide es si nos vamos a regir por el orden multilateral o por la ley de la jungla, por nuestro sistema internacional y nuestro proyecto europeo, que penaliza la agresión y al agresor, o por uno que recompensa la violencia del verdugo. Ningún demócrata puede resignarse a un mundo que permita la injusticia y que recompense la violencia. Por eso, este es el momento de los demócratas. Este es el momento de los europeístas. Este es el momento de que demócratas y europeístas nos unamos para defender el proyecto europeo, que se basa exactamente en esos valores.

Hoy, el verdadero patriotismo, señorías, está en defender Europa y sus valores. Hoy, defender la democracia es defender Europa. Hoy, defender la paz contra la violencia y la justicia contra la arbitrariedad es defender Europa. Este, señorías, es un momento decisivo. Es el momento de decidir y lo es para todos: o se está con Europa, con su democracia, con la sociedad abierta y tolerante que somos, con la justicia y la paz social que Europa defiende y representa, o se está con los autoritarios, que atacan la democracia y el proyecto europeo.

Señorías, la mayor amenaza que sufre en estos momentos Europa es la existencia de una guerra en el propio suelo europeo, en Ucrania; una guerra que no es exclusivamente europea, ya que lo que está en juego no es solo el destino de un país, sino el del propio orden internacional y los valores que lo sustentan. Ucrania está sufriendo una guerra de agresión injusta e injustificable. Cuando empezó la invasión, todos los aliados prometimos a Ucrania que estaríamos a su lado todo el tiempo que fuera necesario, para defender su independencia, su soberanía, su integridad territorial, también para defender los valores y los principios democráticos por los que el pueblo ucraniano está luchando. Los ucranianos y todos los europeos queremos que haya pronto una paz, pero ―insisto― tiene que ser una paz justa, duradera, global. Ese fue nuestro compromiso con Ucrania y con Europa. Y España sí va a cumplir y va a hacer honor a su palabra. Hasta que llegue una paz justa, seguiremos apoyando a Ucrania. Así lo manifesté en mi viaje a Ucrania el pasado mes de enero; así lo manifestó el presidente del Gobierno durante su viaje a Kiev, el 24 de febrero, donde comprometió otros 1000 millones de ayudas para este año, y así lo hemos reiterado en las reuniones de las últimas semanas ante nuestras contrapartes europeas y el propio presidente Zelenski.

Saludamos, evidentemente, cualquier iniciativa de paz que pueda poner fin a la agresión rusa y a esta guerra. Saludamos la propuesta de un alto el fuego y esperamos que sea el primer paso para ello y que Rusia así lo vea y así lo acepte. Pero debe ser una paz que no recompense al agresor, que esté basada en los principios de la Carta de Naciones Unidas, que no sea un paréntesis entre dos guerras. No se puede hablar de paz en Ucrania sin Ucrania. Tampoco se puede hablar de la seguridad en Europa sin Europa. Los socios europeos estamos firmemente unidos en torno a esta apuesta por una paz justa y duradera, en torno a estos valores democráticos, en torno a nuestro apoyo a Ucrania. Y lo que pido a los grupos parlamentarios es esa misma unión y ese mismo apoyo en torno a los valores europeos y democráticos.

Mientras llega esa paz, debemos seguir unidos apoyando a Ucrania, hasta que recupere íntegramente su libertad y su independencia, hasta que su democracia sea respetada. Esta es la posición del Gobierno de España que estoy trasladando en todas las reuniones de la Unión Europea y en las del grupo más restringido de socios europeos, el G5+, de ministros de Asuntos Exteriores, que incluye también al Reino Unido. Ahí vamos a seguir teniendo una voz y un papel muy activo en defensa de la paz, de la independencia y de la libertad de Ucrania.

España se sienta hoy en todas las mesas en las que se diseña y se decide el futuro de Europa, porque todos saben que somos un país que siempre trabaja por el futuro de una Europa fuerte y una Europa unida. Ni el pueblo de Ucrania ni el pueblo de Palestina pueden ser monedas de cambio en un tablero global de intereses nacionales, señorías. Si la historia de Europa es una historia de éxito lo es porque sobre las cenizas y las ruinas de la guerra más atroz que haya conocido la humanidad supimos construir una unión de paz y para la paz, de justicia social y para la justicia social, de progreso compartido y para el progreso compartido. Esos son los valores que nos han llevado a las mejores décadas de nuestra historia. Eso es lo que está en juego en estos momentos. Esos son los valores que proyectamos al mundo, sea en Kiev, en Gaza o en Beirut. Hoy, esos valores de nuestra Unión Europea son un modelo y también un horizonte de esperanza para la humanidad entera. No debemos abandonarlos.

Hoy atacan a Europa quienes siempre han atacado los valores de justicia social, de paz y democracia que la Unión representa. También la atacan por una política de bloques a la que pretenden abocarnos y que nosotros rechazamos. Europa, una Europa unida, una Europa fuerte es una potencia para la paz, para el multilateralismo, para el diálogo. Quienes quieren una Europa dividida ―no les quepa la menor duda, señorías― quieren una Europa débil, porque temen la fuerza de nuestros valores. Por eso nuestra tarea esencial es la unidad, empezando aquí, en este Congreso de los Diputados. El desafío es vital para Europa. Está en juego no solamente nuestra seguridad, sino el modo de vida europeo, nuestros propios valores y los proyectos de vida de nuestros ciudadanos.

Por lo tanto, frente a los intentos de dividirnos y debilitarnos, también desde dentro de nuestras sociedades, vamos a reaccionar con la misma determinación y con la misma firmeza que frente a las amenazas e injerencias externas. Vamos a responder con todas las herramientas para defender nuestro proyecto europeo. También contamos con otros socios y aliados que van a estar con nosotros, que están ya con nosotros, en la defensa de nuestros valores, del multilateralismo, de la paz: el Reino Unido, Turquía, Canadá, Noruega. Claramente, Europa está tomando la iniciativa y lo hacemos en la dirección correcta. Yo espero que todos aquí, en esta Cámara, nos acompañen.

Tenemos que mirar más allá de Europa. No se trata de levantar un bloque frente a otros, como a algunos les gustaría, incluso, un bloque contra otros, porque esto no interesa solamente a Europa o a Occidente. Durante años, hemos estado hablando de potencias emergentes, cuando en realidad ya han emergido. Esos también pueden ser nuestros socios y amigos. Son, por ejemplo, muchos países de América Latina, con los que España insistió, durante su Presidencia europea, en mantener la primera cumbre con la Unión en más de ocho años. Es el nuevo acuerdo entre la Unión Europea y México, que va a acercarnos más a un país hermano y socio fundamental de la Unión, o el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur. Es la relación entre la Unión Europea y África, que España se ha marcado como objetivo central de su nueva estrategia de partenariado con los países del continente. Es también, por supuesto, la relación de la Unión Europea con India y con China, con los países de Asia y el Pacífico, que son fundamentales para la estabilidad y la prosperidad del planeta.

Señorías, la situación en Gaza y en Oriente Medio también golpea la conciencia de la humanidad a diario. Y quiero ser muy claro: ningún Gobierno del mundo ha hecho tanto como el de España por la paz en Oriente Medio y por el final de la guerra en esa región. Ningún país como España ha hecho tanto para traer el fin de esa violencia, que también, igual que la agresión rusa a Ucrania, es injustificable. Ninguno ha hecho tanto por proteger a los civiles palestinos y libaneses y por la aplicación de la solución de dos Estados. Desde el primer día condenamos el atroz atentado terrorista de Hamás y pedimos la libertad incondicional de todos los rehenes. También pedimos a Israel el respeto inexcusable del derecho internacional y del derecho internacional humanitario. Hemos pedido desde el primer día un alto el fuego permanente y la entrada masiva de ayuda humanitaria. Hemos apoyado a UNRWA en los momentos más difíciles y también la acción humanitaria de las Naciones Unidas, contribuyendo con más de 56 millones de euros desde el inicio de la crisis; también con nuestra ayuda humanitaria de la AECID en Gaza, que ha entrado siempre que ha sido posible. Hemos reconocido al Estado de Palestina y exigido una solución política al conflicto, que tiene que estar basada en la solución de dos Estados, Israel y Palestina, conviviendo uno junto a otro en paz y seguridad mutua. Hemos celebrado la primera reunión intergubernamental España-Palestina y hemos pedido desde el mismo año 2023 una conferencia internacional de paz para aplicar la solución de dos Estados. Este liderazgo español se ha traducido en la convocatoria por la Asamblea General de Naciones Unidas de una conferencia de paz el próximo mes de junio en Nueva York que España impulsa y de la que vamos a ser actor principal. También nuestro liderazgo se ha concretado en la creación de una alianza global para la aplicación de la solución de dos Estados, que reúne ya a más de ochenta países de todo el mundo.

Nuestro apoyo a Palestina se manifiesta en todos los ámbitos sin excepción. Hemos triplicado la ayuda española y hemos apoyado con más de 75 millones de euros a Palestina. Hemos apoyado con firmeza la reunificación de Gaza y Cisjordania bajo una única autoridad palestina, que debe hacerse cargo del Gobierno, de la seguridad y de la reconstrucción de Gaza. Hemos apoyado también la reactivación de la misión de la Unión Europea en Rafah, que debe contribuir a consolidar el alto el fuego y que cuenta con un importante contingente español, el contingente nacional más numeroso, con diez guardias civiles. La voz española, también la voz europea gracias a España, es clara para proponer aplicar de una vez por todas esa solución de dos Estados, para que el Estado de Palestina se incorpore como un miembro más a las Naciones Unidas, como recordé en la Asamblea General de las Naciones Unidas y en su Consejo de Seguridad, y para que todos los países árabes y musulmanes reconozcan también a Israel. Los palestinos tienen derecho a un futuro de esperanza y los israelíes tienen derecho a un futuro en paz y seguridad, y esa solución solo vendrá ―lo sabemos todos― de los dos Estados.

Este liderazgo de España se ha manifestado muy recientemente en la declaración a Veintisiete de la Unión Europea en el Consejo de Asociación con Israel. Hemos logrado la unanimidad para que la Unión Europea diga por fin todo lo que España ha estado diciendo desde el inicio de esta crisis. En primer lugar, el respeto a los derechos humanos. Con la carta conjunta del presidente del Gobierno y su homólogo irlandés y con la reunión del Consejo de Asociación hemos hecho valer que el Acuerdo de Asociación Unión Europea-Israel establece claramente el respeto de los derechos humanos como elemento esencial y necesario de la relación con la Unión.

En segundo lugar, hemos logrado que la Unión Europea hable con claridad sobre lo que ha ocurrido y está ocurriendo en Gaza y también en Cisjordania. El número de civiles muertos en Gaza, especialmente mujeres y niños, es inaceptable. La situación humanitaria es catastrófica. Israel debe cumplir con el derecho internacional humanitario en todo caso y proteger a los civiles. También hemos rechazado con firmeza cualquier idea de desplazar a la población de Gaza, porque es el hogar de los palestinos gazatíes y porque es parte inseparable del Estado palestino.

En tercer lugar, la Unión ha reiterado unánimemente su respaldo a la acción de las Naciones Unidas, que Israel debe respetar, y debe cumplir su mandato, en lugar de obstruirlo.

En cuarto lugar, la Unión Europea apoya a la Corte Penal Internacional y ha exigido que Israel cumpla los mandatos de la Corte Internacional de Justicia, que son vinculantes y que han establecido claramente que la ocupación de los territorios palestinos y los asentamientos son contrarios al derecho internacional y deben terminar. En quinto lugar, la Unión Europea ha apoyado de manera unánime las propuestas de España para alcanzar una solución política al conflicto con la aplicación de una vez por todas de la solución de dos Estados a través de una conferencia internacional de paz y de la alianza global para aplicar esa solución.

Todo ello se ha manifestado con una serie de compromisos concretos de la Unión Europea: que la Unión siga apoyando y desembolsado las partidas a UNRWA y a la Autoridad Palestina, como hemos exigido desde España a la Comisión; que adopte nuevas medidas contra los colonos violentos; que adopte medidas efectivas contra quien quiera malograr la solución de dos Estados; que aplique la normativa sobre comercio de productos procedentes de los asentamientos y que no reconozca nunca la anexión unilateral de Gaza o de Cisjordania. Esa es la posición de Europa, una posición en cuya definición nuestro país ha tenido un papel crucial y de primer orden, una voz en la que nos reconocemos todos los españoles y españolas y que es inequívocamente europea, una voz que nos reconocen y nos agradecen los propios palestinos, como me trasladaba la semana pasada el primer ministro de Palestina o como han hecho en repetidas ocasiones nuestros amigos y mis homólogos jordanos, egipcios, saudíes, cataríes y libaneses.

En enero viajé a Siria, donde la caída del régimen de Asad ha abierto una nueva etapa, para trasladar a las nuevas autoridades que el proceso político solo puede ser pacífico e inclusivo, que tiene que incluir a las mujeres y a todas las minorías étnicas y religiosas. Por eso me reuní allí con mujeres y representantes de las distintas minorías y confesiones religiosas, para decirles que ellos y todo el pueblo sirio cuentan con el apoyo de España para un futuro democrático, inclusivo y en paz en el que estén representados. Este fin de semana conocíamos las terribles noticias de la violencia en ese país y exigimos que los responsables respondan ante la justicia. Eso constituirá una prueba crucial de la seriedad de cualquier proceso político en Siria. España está siempre del lado de la paz y de la humanidad.

También estuve en Líbano, donde una nueva Presidencia nos ofrece una oportunidad para conseguir paz y estabilidad en ese país. Lo apoyaremos y seguiremos mostrando nuestro compromiso con las Naciones Unidas y su fuerza de paz, FINUL, a cuyo frente está un general español.

Ninguno de nosotros podremos estar seguros si las normas universales de convivencia entre los pueblos son cuestionadas, si los organismos de las Naciones Unidas y el derecho internacional, que surgieron del dolor y de la destrucción de la última Guerra Mundial, son deslegitimados; si se pone en el mismo plano ―yo espero que hoy nadie lo haga aquí― al agresor y al agredido, a las víctimas y a su verdugo. Yo espero que nadie tenga la tentación hoy aquí de querer que se recompense al agresor o que se humille al agredido.

Señorías, la relación trasatlántica en torno a unos valores democráticos compartidos ha sido mutuamente beneficiosa para norteamericanos y para europeos, para Estados Unidos y para Europa. Queremos que siga siendo así, pero tenemos claro que Europa tiene que asumir más responsabilidad sobre su propia seguridad, porque Europa debe continuar unida en torno a esos valores democráticos, sin permitir que nadie se interponga en nuestra necesaria unidad y la necesaria acción para defender nuestras democracias.

La nueva Administración estadounidense tiene nuevos postulados en relación con Europa y con el multilateralismo. Nosotros deseamos que esa alianza natural que tenemos los europeos y los norteamericanos de manera histórica y que ha sido tan beneficiosa para ambos se mantenga; pero Europa también tiene la capacidad y tiene la voluntad de tomar su destino en sus manos. Europa tiene que reflexionar, lo estamos haciendo, pero sobre todo tenemos que actuar ya a escala mundial y en Bruselas.

En primer lugar, tenemos una convergencia estratégica entre socios y aliados y un consenso sólido sobre cuáles son las amenazas y los riesgos a los que nos enfrentamos. Tenemos nuestra visión común de nuestro entorno geoestratégico.

En segundo lugar, tenemos que articular un concepto integral de seguridad. Tenemos que ir más allá de la defensa. Por supuesto, incluirla, pero tenemos que garantizar también la competitividad de nuestras empresas, los flujos energéticos, los suministros de alimentos y de medicinas, y proteger nuestro mercado único, a nuestros trabajadores y trabajadoras y a nuestras empresas frente a cualquier ataque arancelario o de otro tipo. Tenemos que dar un paso hacia la seguridad europea, un paso que ya está contemplado, además, en los tratados.

En tercer lugar, trabajamos para identificar qué capacidades son necesarias para garantizar todo ello. Capacidades militares, pero también de protección civil, de protección de nuestras infraestructuras, de protección frente a desastres naturales. La ciberseguridad y muchos otros aspectos de la seguridad digital y de la seguridad económica están íntimamente relacionados en este concepto de seguridad integral. La industria y las empresas españolas tienen mucho que aportar a este esfuerzo común europeo, que, además, va a contribuir a crear empleo de calidad y a la competitividad de nuestra economía.

En cuarto lugar, las amenazas son contra Europa, no contra un país determinado. Por lo tanto, también aquí la respuesta debe ser europea y, por supuesto, tiene que incluir la frontera sur de Europa. Tenemos que movilizar recursos, también recursos europeos, suficientes para atender todas estas necesidades. Este es uno de los aspectos fundamentales para el que solicito el apoyo de todos los grupos en esta Cámara. Cuando los europeos hemos comprendido que nuestra fuerza está en la unidad y hemos actuado en consecuencia, poniendo en común nuestros recursos y nuestro esfuerzo, la Unión Europea siempre ha estado a la altura. Cuando los europeos movilizamos nuestra voluntad colectiva, superamos con éxito todas las crisis. Que no les quepa duda, señorías, estamos ante una crisis existencial. España, una vez más, contribuye a ese esfuerzo común para garantizar seguridad a los proyectos de vida de nuestros ciudadanos, y también para construir una Europa más fuerte. Debemos hacerlo en defensa de nuestros valores, de nuestra democracia, frente a los ataques y a la injerencia extranjera en nuestros procesos democráticos y frente a la desinformación, que quiere dividirnos. Debemos hacerlo en defensa de los proyectos de vida de nuestros ciudadanos y ciudadanas. Señorías, necesitamos unidad, aquí y en Europa; y necesitamos acción y determinación, aquí y en Europa.

España ha contribuido al debate europeo participando activamente en todos los foros de decisión. El presidente del Gobierno reiteró en Kiev el apoyo de España a Ucrania el día que se cumplía el tercer aniversario de la agresión. Estuvo también en París y en Londres con los principales líderes europeos para demostrar que Europa puede tomar la iniciativa y participó el pasado jueves en el Consejo Europeo extraordinario en Bruselas. Yo mismo he mantenido constantes reuniones y contactos con mis homólogos del grupo G5+, que se configura como un verdadero grupo de contacto europeo, capaz de liderar y tomar la iniciativa para la paz y la seguridad en el continente. España aporta a este debate europeo un documento con propuestas ambiciosas para el Libro Blanco de la Defensa y lo hacemos fieles a nuestra trayectoria firmemente comprometida con el proyecto de construcción europeo. España sabe que ha llegado el momento de dar un paso decisivo hacia nuestra seguridad común.

Señorías, hace tiempo que todos sabemos que Europa debía asumir su responsabilidad en un mundo crecientemente fragmentado e inestable. Cada vez más tenemos que defender nuestros valores de potencias agresivas y de interferencias externas. Eso supone trabajar con nuestros socios y amigos, y estar también preparados para tomar en nuestras manos nuestra propia seguridad. Podemos hacerlo, somos la mayor unión política y económica del planeta y, sobre todo, tenemos la fuerza de nuestros valores, que son universales, de nuestra democracia, del derecho y de la razón. Pero ya no podemos esperar más, es el momento de cumplir la promesa de Europa a nuestros ciudadanos y ciudadanas; una promesa de democracia, de justicia social y, sobre todo, de paz. La sombra de la división europea es la de la imposición de poderes ajenos a nuestros valores e intereses. Juntos podemos garantizar a nuestros ciudadanos estabilidad, paz y prosperidad para que cumplan sus proyectos de vida. Por eso, les pido hoy la unidad de todas las fuerzas políticas y el apoyo al Gobierno para tomar las decisiones vitales que requiere el cambio en el orden mundial, el cambio en la seguridad europea y la estabilidad de nuestro país, de Europa y de los proyectos de vida de nuestros ciudadanos y ciudadanas.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. A continuación, intervendrán los representantes de los grupos parlamentarios. Por el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, tiene la palabra el señor Floriano Corrales.

Carlos Javier Floriano Corrales

PPDiputado.Página 70Vídeo

Muchas gracias, señor presidente. Señor ministro, escuchándole tenía la duda de si usted sabe el Gobierno del que forma parte, porque, créame, hay que tener algo más que desparpajo para hablar de los derechos humanos cuando acaban de firmar con Junts un acuerdo para segregar a los ciudadanos que entran en Cataluña en función del lugar de nacimiento y del idioma que hablen. (Aplausos.―Una señora diputada: ¡Muy bien!). Créame que no tiene mucha credibilidad hablar de seguridad quien trocea las competencias del país en materia de inmigración y extranjería. No sé de qué Gobierno cree que forma parte cuando reivindica la legalidad internacional y no tienen ningún empacho en vulnerar la legalidad en España; o cuando apela a la unidad en la Unión Europea, a la unidad de los europeístas, pero son el Gobierno que se dedica a levantar muros entre los españoles por estrategia electoral. (Aplausos). Habla, además, señoría, de política de Estado, pero creo, sinceramente, señor ministro, que usted confunde el Estado con el Gobierno y al Gobierno con su partido, porque confunde el interés de los españoles con sus intereses electorales, cuando no con intereses particulares de comisionistas en China o en la dictadura más abyecta de Latinoamérica, de la que tenemos el más insigne defensor en el señor Rodríguez Zapatero. En política internacional hay situaciones y decisiones que definen décadas y qué duda cabe que Europa y, por tanto, España se enfrentan desde hace semanas a uno de esos momentos. Durante generaciones Europa se ha beneficiado de la seguridad que nos proporcionaba Estados Unidos. Sin embargo, los acontecimientos de las últimas semanas han puesto de manifiesto que Estados Unidos ya no es garante de la seguridad europea y, por tanto, de la seguridad de los españoles. Como usted decía, es un cambio de era, es un cambio de paradigma internacional. Usted ayer quería venir a hablar de esto o, mejor, quería dedicar una parte a esta cuestión y la otra a Gaza. Finalmente, lo ha hecho. Pero, en mi opinión, la pregunta que hay que hacerse, señor ministro, es por qué el presidente del Gobierno todavía no ha comparecido en esta Cámara para explicar su posición sobre seguridad y sobre la defensa de los españoles en una coyuntura internacional que significa un cambio de era. (Aplausos). Nadie lo sabe, porque es sencillamente inexplicable. Yo pensaba en tres razones. La primera es que dedica gran parte de su energía a defenderse de la corrupción incrustada en el Gobierno, en su partido y en su entorno familiar, que día tras día acreditan quienes declaran ante los jueces. La segunda razón por la que puede no haber comparecido es porque tiene que poner de acuerdo al Gobierno consigo mismo, como pudimos comprobar ayer. Y la tercera, porque tiene que solucionar los problemas de estabilidad parlamentaria, dándole al separatismo todo lo que le exige para estar un día más en el poder. Señor ministro, no tienen límites en la cesión, no hay precio que no paguen, no hay cesión que no justifiquen y no hay institución que no subasten. Así es imposible, es muy difícil que podamos encontrar puntos de acuerdo. Y así es imposible que el presidente del Gobierno pueda tener tiempo ni criterio para exponer a los españoles y exponer en este Congreso cuál es su política de seguridad y de defensa ante una situación extraordinaria como la que estamos viviendo. Dependen de todos y todo el tiempo, lo que lleva consigo que carezcan de una posición salvo palabras huecas.

Señorías, gobernar es algo más que estar en el Gobierno. Dice usted que Europa tiene que asumir su seguridad, la defensa de sus principios y del mercado único. Muy bien, señor ministro, ¿cuál será el incremento del gasto para la seguridad y la defensa de los españoles? ¿Puede decirlo? ¿Cuál es la mayoría parlamentaria con la que piensa sacar adelante ese incremento? ¿Puede usted decirlo? ¿Qué otros compromisos va a asumir España? ¿Puede usted decirlo? Y otra cuestión más, ¿por qué tenemos que esperar a conocer esas respuestas después de que el Consejo Europeo lo acuerde? El presidente del Gobierno no debería venir al Congreso de los Diputados a decirnos qué se ha acordado en el Consejo Europeo, sino ir al Consejo con la autorización del Congreso de los Diputados para asumir su posición en materia de seguridad y defensa y en materia de compromisos con otros aliados. Pero la división del Gobierno, su debilidad, la inconsistencia de su mayoría parlamentaria, que se acredita aquí todas las semanas en las votaciones, hace imposible que el presidente del Gobierno venga a hablar de seguridad y de defensa a los españoles. Sin presupuestos, sin mayoría y con unos socios antioccidentales, cuando no pro-Putin, ¿con qué voz puede hablar en el mundo? ¿Con qué voz puede hablar en Europa con nuestros aliados? ¿Qué credibilidad puede tener quien representa a un Gobierno que no obtiene el apoyo ni de su Gobierno en materia de seguridad y defensa? Usted es el aliado europeo menos fiable. Si hablamos de sanciones comerciales en Rusia incrementan el consumo de gas ruso. Si se habla de política migratoria común en Europa, en España la trocean. Si hablan de defensa, no cuentan con mayoría parlamentaria para sacar adelante el incremento del gasto en defensa. Y si hablamos de energía, cierran ustedes las centrales nucleares. Les decía, ¿cuál es la posición del Gobierno sobre la seguridad y la defensa de los españoles ante esta coyuntura internacional? Finalmente hoy, señor ministro ―aunque hasta ayer no vio la necesidad de hacerlo―, ha venido a hablar de esta cuestión. Supongo que la razón por la que hasta ayer no tuvo interés en venir a hablar de esta cuestión al Congreso y la razón por la que el presidente del Gobierno no ha venido aquí no será porque la Unión Europea no se ha manifestado, porque hoy tenemos un claro ejemplo de cómo hablando de Gaza sí tienen ustedes una posición. Sorprende, señor ministro, que sea así. Nos podríamos preguntar por qué en unos asuntos esperamos a lo que diga la Unión Europea y en otros asuntos no esperamos. En Venezuela esperamos a lo que diga la Unión Europea para no criticar a la dictadura. En otros temas, como los aranceles a los coches de China, incluso se oponen a lo que la Unión Europea decida por el interés particular del señor Zapatero, y hoy fijan la posición y se olvidan de la Unión Europea en el caso de Gaza.

El detonante de la situación actual en Oriente Medio fue el salvaje ataque terrorista el 7 de octubre, que hizo saltar por los aires la posibilidad de llegar a acuerdos que conducirían a la paz en el entorno de los Acuerdos de Abraham, algo que Irán no podía permitir. El nuevo escenario exige una postura responsable, acorde con la nueva realidad, que ya le reiteramos en su comparecencia en esta Cámara el 24 de noviembre. Nuestra mejor contribución a la paz es trabajar para que el alto el fuego resulte permanente, que se libere a los rehenes israelíes y a los presos palestinos, que se garantice la ayuda humanitaria, que se apoye a la UNRWA, que se respete el derecho internacional, que se disuelvan las organizaciones terroristas y que se evite una escalada regional. Si realmente quieren la paz, no busquen votos con este asunto. Sean serios, señor ministro. En Oriente Medio nos han hecho perder nuestra capacidad de influencia e interlocución por la actitud del presidente del Gobierno en el paso de Rafah, que no llevó a ningún sitio, pero hizo saltar por los aires la posibilidad de nuestra labor de intermediación, porque Israel, uno de los interlocutores necesarios, sencillamente no nos quiere ni ver. No es que no nos quieran ver Netanyahu y sus partidarios, es que no nos quiere ver nadie en Israel, porque entienden que España ha tomado partido y ha dejado de ser neutral. El reconocimiento del Estado palestino fue solo una maniobra electoral para intentar aglutinar el voto de la izquierda de cara a las elecciones europeas. Hicieron política internacional pensando en sus intereses electorales y estamos hablando de derechos humanos, de gente que lo ha pasado mal y de un conflicto internacional que dura generaciones, señor ministro. (Aplausos). Olvídense de los votos, olvídense de los votos y piensen en la consecución de la paz.

Señorías, en nuestra opinión, España necesita en esta coyuntura internacional un Gobierno que no esté rodeado de corrupción, un Gobierno que no esté peleado consigo mismo y un Gobierno que tenga garantizada una mayoría estable, porque, si no, será muy difícil que podamos salir de buena forma. Señorías, dejen de hacerle daño al país. Señor ministro, dese cuenta del Gobierno en el que está.

Nada más y muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Flores Juberías. (Aplausos).

Carlos Flores Juberías

VoxDiputado.Página 72Vídeo

Con la venia, señor presidente. Está visto que hoy no es mi día. Yo venía hace un rato a hablar con el señor Bolaños de la dana y me ha aparecido el señor Torres, y ahora venía a hablar con usted de Gaza y me ha aparecido hablando de cualquier cosa menos de Gaza. No sé si es que hoy no es mi día o si es que este Gobierno del que usted forma parte es una casa de locos sin encargado. Sé que el motivo de esta tercera comparecencia suya ante esta Cámara es muy otro, pero aun así no quiero dejar pasar ni medio segundo en esta tribuna sin antes rogarle, sin antes requerirle, sin antes exigirle que antes de abandonar este hemiciclo condene con absoluta rotundidad los asesinatos de civiles pertenecientes a las distintas minorías religiosas y étnicas que se están contabilizando ya por centenares, no sé si por miles, en Siria y respecto de los cuales su ministerio ha venido guardando algo peor que un sonrojante silencio. (Aplausos). Porque créame, señor ministro, colgar un tuit de tres miserables líneas expresando su preocupación por la violencia de los últimos días en Siria y recomendando que esta sea investigada, para eso casi preferiría que hubiese permanecido callado del todo y nos hubiese ahorrado su dosis semanal de confortable equidistancia y la confianza de que nuestros vecinos y aliados le hubieran supuesto demasiado ocupado tomando parte en la fiesta grande del sanchismo, el 8M, en la que a usted le corresponde todos los años sacar a pasear en la procesión la imagen de la santísima política exterior feminista. Pero no se alarme, señor Albares, se lo voy a poner fácil. Saque usted papel y lápiz y anote. Los Estados Unidos condenan a los terroristas islamistas radicales, incluido los yihadistas extranjeros que asesinaron a personas en el oeste de Siria en los últimos días. Los Estados Unidos apoyan a las minorías religiosas y étnicas de Siria, incluidas las comunidades cristiana, drusa, alauita y kurda y ofrece sus condolencias a las víctimas y a sus familiares. Las autoridades provisionales de Siria deben exigir responsabilidades a los autores de estas masacres contra las comunidades minoritarias de Siria. Ahí lo tiene, sin más trabajo que donde pone Estados Unidos poner España y donde firma Marco Rubio hacer una rúbrica donde ponga José Manuel Albares. No hace falta más. (Aplausos). Claro, conciso, contundente, llamando a los agresores por su nombre y a los agredidos por el suyo, mostrando ese mínimo de empatía con las víctimas que las horrendas imágenes que estamos viendo exigen y demandando de las autoridades responsables medidas contundentes e inmediatas. Claro, que para que eso sea posible sería menester que usted tuviese la conciencia limpia, y no creo que sea el caso. Para eso fue usted casi el primer canciller europeo en viajar a Damasco y seguro que el que más llenas llevaba las maletas, 10 millones de euros de los contribuyentes españoles para estrecharle la mano a Abu Mohammed al Jawlani, hasta ayer jefe de la antigua Al Qaeda de Siria, catalogado como grupo terrorista por el Consejo General de Seguridad de Naciones Unidas, por los Estados Unidos, por el Reino Unido y por la Unión Europea y, hoy, el nuevo hombre fuerte del régimen sirio. Por cierto, ¿le contó a al Jawlani cuánto le disgustan a usted los hombres fuertes en la política internacional o le explicó lo de la política exterior feminista? ¿O prefirió explicarle cómo España está incorporando a su defensa, a su política exterior, la defensa de los cristianos perseguidos en el mundo como parte de su estrategia de acción? Por cierto, ya que estamos en la región, en octubre de 2022, a raíz del asesinato de Mahsa Amini por parte de la policía de la moral del régimen islamista iraní, usted dejó patente su total rechazo a la persecución que sufren las mujeres y las niñas iraníes que participaron en las manifestaciones de protestas subsiguientes, y advirtió que se aplicarían sanciones si no remitía la represión. Pues bien, como seguramente sabrá, desde entonces, el régimen islamista iraní no ha hecho sino incrementar la represión contra disidentes de todo tipo, perfectamente documentadas, por lo demás, en los informes de Amnistía Internacional o del Consejo Nacional de la Resistencia iraní, y que dan cuenta de un sustancial aumento de las detenciones arbitrarias de las torturas, de la violencia sexual en las cárceles y de un uso generalizado de la pena de muerte como instrumento de terror. Solo el año pasado, el régimen islamista iraní ahorcó a mil personas, entre las que se cuentan treinta y cuatro mujeres y tres menores; una cifra sin precedentes en los últimos treinta años y que, además, supone el 74 % del conjunto de las ejecuciones registradas a nivel mundial. Estamos esperando su respuesta. El pasado 26 de febrero, el Senado de España las condenó por unanimidad. VOX presentará en breve una proposición no de ley para que el Congreso haga lo mismo. Pero ¿para cuándo podemos esperar que el señor ministro esté a la altura de los ciudadanos en cuyo nombre viaja por todo el mundo? No le entretengo más. Como le decía al comenzar, sé bien que el motivo de esta tercera comparecencia suya ante esta Cámara es muy otro, pero, ojo, no es porque yo sea muy listo, sino porque es usted muy cansino. Esta es su tercera comparecencia ante este Pleno en lo que llevamos de legislatura, y ¡sorpresa, sorpresa!, no ha venido usted a hablarnos ni de Ucrania ni de Rusia, ni de la verja de Gibraltar ni de la Aduana de Melilla, ni de los aranceles de Trump ni de los insultos de Sheinbaum; ha venido usted a hablarnos de Gaza, justo del mismo asunto del que, a instancias de Podemos y de Esquerra, ya nos habló en su segunda comparecencia, que resultó ser el mismo asunto respecto del cual, a instancia de los mismos grupos, nos habló usted en su primera comparecencia de la legislatura; tres comparecencias y las tres sobre Gaza. Entiéndame, no soy yo quien piensa que esta es una cuestión baladí. Es una cuestión seria y compleja. Solo es que me llama la atención el milimétrico encaje entre la farisaica preocupación de Esquerra, de Podemos y de Bildu por el infortunio de los gazatíes, y la entusiasta disposición de una persona tan ocupada como usted como para venir a hablarnos del tema una vez cada tres meses. Llámeme conspiranoico, pero tengo la sospecha de que usted se siente mucho más cómodo rajando sobre Trump y sobre Netanyahu en este hemiciclo, con Esquerra, con Podemos y con Bildu haciendo las veces de Trío La La La, que abordando los problemas reales de España en el extranjero. (Aplausos).

Pero, vayamos al grano. Usted viene a hablarnos de la posición de España ante la voluntad mostrada por Estados Unidos e Israel de iniciar un plan de limpieza étnica en Gaza para expulsar a su población y ocupar y apropiarse del territorio palestino, cosa abracadabrante siendo, como es usted, ministro de un Gobierno que acaba de ponerse manos a la obra para impedir que se presenten denuncias basadas en simples recortes de periódicos. No todo vale, con cuatro recortes de prensa no se puede admitir a trámite una denuncia, declaraba no hace mucho su compañero de bancada Oscar López, al que tendrá que explicarle usted que tal vez una denuncia no, pero una comparecencia con cuatro recortes basta. Porque, ¿qué tiene usted sobre la mesa para hablar del plan de Trump sobre Oriente Medio, más allá de cuatro recortes de prensa pergeñados a partir de unas declaraciones intencionadamente provocadoras del presidente de los Estados Unidos y de un vídeo disparatado ―no quiero quitarle la ilusión, pero se lo tengo que decir― hecho con inteligencia artificial no real sobre esta cuestión? Yo no sé, señor ministro, cuánto va a durar esta legislatura, si va a ser corta o larga, pero si cada vez que Trump tiene una ocurrencia o hace unas declaraciones altisonantes vamos a tener una sesión de comparecencia de su señoría, la legislatura se nos va a hacer interminable. Y quien más va a disfrutarlo, siquiera sea desde la distancia, será el propio mandatario norteamericano. Y es que el mal llamado plan de Trump para Gaza no es sino otra calculada provocación por parte del presidente de los Estados Unidos para suscitar un debate sobre el futuro de la Franja que, en su opinión y en la de muchos observadores, se encontraba en buena medida anquilosado. No lo digo yo; lo dice su consejero nacional de Seguridad, Mike Walsh, para quien, a falta de alguna solución realista sobre cómo se van a limpiar kilómetros y kilómetros de escombros que ha dejado la guerra en Gaza, el hecho de que Trump ponga sobre la mesa algunas ideas audaces, frescas y nuevas no creo que deba criticarse de ninguna manera. Creo que va a hacer que toda la región venga con sus propias soluciones si no les gustan las soluciones del señor Trump. Este punto de vista es compartido por la CNN, nada sospechosa de trumpismo, que, tras calificar la idea del presidente de los Estados Unidos como audaz e improbable a partes iguales, señaló que probablemente fueran tan descabelladas sus propuestas para obligar a otras naciones a intervenir con sus propias propuestas para el enclave palestino.

De modo que aquí estamos, señor ministro, usted, yo y el resto de los portavoces parlamentarios bailando al son que toca, desde Mar-a-Lago, el nuevo presidente de los Estados Unidos. Igual que lo han hecho en los últimos días, aunque no lo crean, el presidente egipcio y los restantes líderes de la Liga Árabe, cuyo plan para la recuperación temprana, para la reconstrucción y el desarrollo de Gaza, presentado en la cumbre del 4 de marzo en El Cairo. tiene como primer destinatario no el pueblo gazatí, sino la Casa Blanca, que en los próximos días procederá a analizarlo, a valorarlo y, por supuesto, a enmendarlo. Lo ha dejado claro el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Bryan Hughes: el presidente agradece las aportaciones de nuestros socios árabes en la región. Está claro que sus propuestas han llevado a la misma a sentarse a la mesa, en lugar de permitir que este asunto se convierta en una crisis aún mayor. Aunque no será necesario esperar mucho para saber dónde están los escollos de ese plan, señor Albares, déjeme que se lo diga yo. En primer lugar, el plan propuesto por la Liga Árabe no será viable mientras Hamás no sea derrotado militarmente y marginado políticamente. Hamás ha estado, está y va a seguir estando consagrado a la tarea de erradicar a Israel del mapa. De modo que todo lo que no sea su efectiva desaparición no pasará de ser un parche provisional, prólogo de una más que probable reanudación de las hostilidades. Termino, señoría. La conformación de un Gobierno de carácter técnico y con un mandato de seis meses no satisface en modo alguno esa exigencia y, menos aún, si sus integrantes acabarán siendo negociados con Hamás.

Presidencia. Finalice, por favor. Gracias.

Carlos Flores Juberías

VoxDiputado.Página 74

Como Trump ha dicho, Hamás no puede seguir gobernando Gaza. Y, tres, tampoco la Autoridad Nacional Palestina está en condiciones de asumir rol alguno en la reconstrucción de Gaza. Primero, porque carece del más mínimo arraigo en la Franja. Segundo, porque incluso su capacidad de actuación en Cisjordania resulta cuestionable. Y, tercero, porque, desde una perspectiva práctica, su legitimación democrática es más que cuestionable.

Termino, señor ministro.

Presidencia. Sí, finalice, por favor, señoría.

Carlos Flores Juberías

VoxDiputado.Página 74

Usted tiene a gala alinear su política internacional con la del resto de los países de la Unión Europea, pero en esta cuestión se le han pasado desapercibidas importantes precauciones que debería tener en cuenta. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Santos Maraver.

Agustín Santos Maraver

Grupo SumarDiputado.Página 74Vídeo

Muchas gracias, señor vicepresidente. Ministro, muchas gracias por la intervención. Es un debate que, en realidad, comenzamos con el presidente del Gobierno, tras el Consejo Europeo de marzo de 2024, donde están las bases de las conclusiones del Consejo Europeo extraordinario de hace unos días. No podemos más que estar de acuerdo con usted en que nos encontramos ante la mayor amenaza del orden internacional, probablemente después de la Segunda Guerra Mundial. Es un cambio de régimen lo que se nos propone, sustituyendo el orden mundial basado en el derecho internacional surgido en la Conferencia de San Francisco y en la Carta de Naciones Unidas por un nuevo equilibrio de poder basado en la fuerza nuclear, en el que la unilateralidad y esa imposición mediante chantajes determinen la suerte de cada uno de los países y del conjunto del sistema. Por lo tanto, es verdad que estamos ante un cambio sistémico y que eso viene producido básicamente por el ascenso de Trump, de la segunda Administración Trump en Estados Unidos, que no es una continuación de las políticas exteriores anteriores. Se basa en dos elementos básicos, en recuperar de nuevo la hegemonía para Estados Unidos, imponiendo un cambio en el sistema económico internacional para recuperar la balanza de pagos en Estados Unidos, y, segundo, el elefante en la cacharrería, que es la contención sobre China y la competencia abierta con China para el nuevo futuro económico, en el que estamos enfrentados, lo que hace que la disyuntiva esté entre multilateralismo y multipolarismo. Y sería un error confundir que lo que tenemos delante es un choque de civilizaciones en la fórmula demócratas-autoritarios, porque, si es así, hay menos de cuarenta democracias en el mundo actualmente, y eso haría imposible e ingestionable la situación internacional; ese tipo de disyuntiva en la que habría que elegir, y no por un sistema multilateral que permita hacer frente a los graves desafíos que la Agenda 2030, el cambio climático y todo lo que ha hecho Naciones Unidas en el último periodo han puesto sobre la mesa. Hay dos conflictos fundamentales que están sobre la mesa y que determinarán el futuro del sistema internacional: uno, evidentemente, es el de Gaza y el segundo es el de Ucrania, y tenemos un problema europeo. El problema europeo básicamente es que el atlantismo, la política de seguridad sobre la que se construyó todo el sistema después de la Segunda Guerra Mundial se ha venido abajo porque Trump se ha salido la OTAN. Lo ha hecho denunciando estrictamente la posibilidad de aplicación del artículo 5º, lo que tiene gravísimas implicaciones para la seguridad europea pero también para las bilaterales, porque nos crea una situación de nueva gestión, de abordar de nueva manera todo lo que ha sido la base de la seguridad, que era la relación bilateral y el acuerdo de defensa con Estados Unidos, y eso es algo que ahora mismo está encima de la mesa. Sobre el tema de Gaza y Oriente Medio, la situación no puede ser peor. Con 523 días de guerra, el informe ante el Consejo de Seguridad de 5 de marzo confirma todos los peores indicios que habíamos recibido de Médicos Sin Fronteras, UNRWA y el propio portavoz de Naciones Unidas, Dujarric. Estamos ante un crimen de humanidad sistemáticamente aplicado, y, ante este crimen de humanidad, no podemos decir que lo ignoramos. Incluso, en esta Cámara hemos tenido hace unos días a Nidal al-Mughrabi, corresponsal de Reuters en Gaza, que nos explicó con pelos y señales cuál era exactamente la terrible situación de genocidio y crimen de humanidad que él personalmente había vivido y de la que había informado. El plan de cese el fuego tuvo éxito del 19 de enero al 1 de marzo. Se intercambiaron 33 rehenes por 1700 presos palestinos y se recuperó la ayuda humanitaria. Pero el 1 de marzo la voluntad del Gobierno israelí fue bloquear la parte relativa a la segunda fase, y no se han podido intercambiar los 59 rehenes ―24 cadáveres ya― por los 10 000 pesos palestinos que se había acordado, y lo que se ha creado es un cese el fuego informal que el Gobierno Netanyahu pretende mantener indefinidamente, porque, en realidad, ¿qué es lo que está aplicando? Un asedio sobre Gaza, que ha sido calificado por el secretario general de Naciones Unidas como genocidio y crimen de guerra. Y el problema es que no se ha respondido con la suficiente fuerza ante esa situación.

¿Vamos a hacer algo ante la Corte Penal Internacional y la CIF por esta nueva utilización del control de la ayuda humanitaria, del corte de agua y la electricidad, que está causando víctimas indiscriminadas sobre el conjunto de los dos millones de población gazatí? El asedio dura dos semanas y esto hace que haya una frustración generalizada en el país y en todos nosotros, porque es verdad que hemos estado al frente de la respuesta en defensa del Estado palestino, pero la conclusión es que sigue muriendo gente y seguimos sin ser capaces de alterar el curso de los acontecimientos en la defensa de los derechos humanos allí, y eso crea esta sensación de absoluta frustración e incapacidad entre lo que decimos y hacemos y los efectos prácticos de esas medidas.

Hay tres planes ahora mismo sobre la mesa. El primero es el de Trump, que alguien califica de ocurrencia, pero tiene una consecuencia inmediata, y es que es una segunda Nakba, la expulsión de dos millones y medio de palestinos sobre el territorio, y eso es lo que hace que haya sido comprado tan entusiastamente por el Gobierno israelí, que no solamente quiere una segunda Nakba, sino anexionar el territorio y, probablemente, disfrutar del resort que se construya allí. Tenemos que apoyar decididamente el plan árabe, es la única propuesta realista que hay ahora mismo encima de la mesa, una propuesta que parte de un plan de reconstrucción, de un comité técnico que empiece a organizar la ayuda humanitaria y la reconstrucción, y en seis meses traspasar la autoridad a la Autoridad Palestina para que se apoye en UNRWA y en la construcción de sus propias instituciones y dé respuesta a ese Estado palestino que hay que construir en la práctica e imponerlo ―desgraciadamente, esa es la palabra― al Gobierno israelí, porque, si no, la guerra se sigue extendiendo, se sigue extendiendo en Siria, donde Israel ha ocupado toda la zona del monte Hermón y no cumple los acuerdos de noviembre de 2024 sobre la separación de fuerzas en el Líbano, de modo que la tensión general puede acabar en una segunda ronda de violencia generalizada y en una nueva fase de terrorismo en toda la zona.

Pasando a la situación europea, el Consejo Europeo aprobó dos documentos, dos conclusiones. El primero es sobre Ucrania, y, francamente, lo que ha hecho ha sido trasponer al derecho europeo la resolución que se aprobó en la Asamblea General de las Naciones Unidas propuesta por Europa el 24 de febrero, así como la del Consejo de Seguridad que se aprobó ese mismo día, que incitaba a acabar inmediatamente con la guerra de Ucrania, y, el segundo, a hacerlo respetando la Carta de las Naciones Unidas, la integridad y la autodeterminación de Ucrania. El cese el fuego tiene que ir acompañado de un mecanismo de observación, y esta es la tarea más inmediata que vamos a tener en los próximos quince o veinte días. Somos partidarios de que sea la OSCE, como estuvo desde 2014 a 2022 sobre el terreno defendiéndolo, y no estamos de acuerdo con disponer sobre el terreno tropas europeas que sirvan de disuasión, como rehenes, ante posibles ataques. Esa cláusula de seguridad tiene que venir acompañada, tiene que surgir de una conferencia europea de paz y de seguridad, no puede ser una medida unilateral organizada con los jefes del Estado Mayor por Macron en París.

Y no estamos de acuerdo con las conclusiones sobre la defensa europea. No lo estamos, primero, porque no hay un plan sobre la mesa; de hecho, se ha encargado a la Agencia Europea de Defensa. La Brújula Estratégica europea era para una fuerza de proyección de 5000 personas en zonas como África, y no tenemos un documento estratégico europeo en este momento que esté consensuado sobre cómo debe orientarse la defensa europea. Y, segundo, ahora mismo estamos casi a dos tercios por encima del gasto militar de Rusia. ¿Hace falta mucho más gasto militar, más que superarlo en dos tercios? Son 800 000, cuando actualmente el gasto militar europeo está en 250 000 millones de euros. Estamos hablando de triplicarlos en cuatro años. Eso crea inflación, crisis económica, recesión y un recorte inevitable del gasto social, por mucho que se comunitarice o se proponga comunitarizar la deuda, y no resuelve el problema de seguridad, porque el ciclo industrial no llegaría a responder a las necesidades urgentes e inmediatas que tenemos ni al problema de la dependencia de Estados Unidos, incluido en el terreno nuclear.

Por tanto, igual que el PP tiene que elegir entre acompañar a la extrema derecha en el debate europeo y convertirse en los avaladores de la quinta columna trumpista en Europa, el PSOE va a tener que elegir entre un modelo de defensa europeo apoyado por la derecha de Von der Leyen o intentar promover un modelo europeo de seguridad y defensa progresista que se base en el sistema multilateral defensivo y en un sistema del que podamos sentirnos orgullosos. Eso es todo un trabajo que está por hacer; las sesiones del presidente del Gobierno en estas semanas han abierto ese debate y el día 26 continuaremos.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, puestos en pie).

Presidencia. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra el señor Álvaro Vidal.

Francesc-Marc Álvaro Vidal

ERCDiputado.Página 76Vídeo

Bona tarda, president, senyories. Senyor ministre, vostè ja ens coneix. Esquerra ha dit com a prèvia: on estava vostè? Nosaltres ja sap on som. Estem per la pau, pels drets humans, per al multilateralisme, per la diplomàcia i per l’europeisme. Hi estem en contra de tot autoritarisme dins de l’Estat i també a nivell europeu. Som un partit antic i ho hem demostrat en tot moment, a vegades amb un cost personal dels nostres dirigents molt important. Començo amb allò que és evident i objecte de la compareixença, que és la situació de Gaza. Les conseqüències de la guerra de Gaza, senyor ministre, han estat devastadores per a la població palestina. Més de 50 000 morts, crims de guerra que estan sent investigats per tribunals internacionals. Un territori sencer destruït d’una manera que no havíem vist mai i una regió en peu de guerra. Cal continuar dient que l’alto el foc ha arribat massa tard, senyor ministre, hi hem de continuar denunciant que Israel segueix bloquejant l’entrada d’ajuda humanitària que és necessària a Gaza, incloent la que depèn de l’UNRWA. No és tolerable i no ens cansarem de dir-ho, de la mateixa manera que no ens cansarem d’expressar el nostre rebuig total i greu preocupació per l’amenaça que el govern de Donald Trump suposa per al sistema multilateral. Les sancions del Tribunal Penal Internacional i els seus fiscals són veritablement intolerables i pretenen donar impunitat a tots aquells que cometen crims de guerra i de lesa humanitat. Senyories, davant d’aquest escenari, el Govern de l’Estat espanyol ha de complir efectivament amb el que hem demanat repetidament des d’aquesta cambra, un compromís i finançament als organismes del sistema de Nacions Unides i compliment amb la suspensió del comerç d’armes amb l’Estat d’Israel. També exigim una postura ferma davant dels plans que ha expressat el president dels Estats Units per a Gaza. Plans que ratllen l’obscenitat. Hem vist moltes vegades a la història com sota pretextos de superar un conflicte i modernitzar un territori, s’han fet crims a trossos. A l’Orient Mitjà mateix veiem cada dia com règims que no respecten els drets humans, atreuen grans quantitats de turisme i organitzen esdeveniments internacionals, per exemple esportius, per blanquejar-se. L’operació de Trump va en la mateixa línia, senyor ministre, d’amagar una veritat incòmoda. Però encara és més greu en aquest cas, ja que el desplaçament forçat de població suposa, com tots sabem, un crim contra la humanitat. Per no repetir, com han dit alguns anteriorment, que simplement cal demanar al Govern de l’Estat, a vostès, que no els tremoli el pols per oposar-se frontalment a aquesta barbaritat i que s’exigeixi a la Unió Europea la mateixa contundència. Entro en la qüestió d’Europa precisament.

Buenas tardes, presidente, señorías. Señor ministro, ya conoce a Esquerra. Ya ha dicho usted antes dónde está; nosotros, ya sabe dónde estamos: por la paz, por los derechos humanos, por el multilateralismo, la diplomacia y el europeísmo, y estamos en contra de todo autoritarismo dentro del Estado y también a nivel europeo. Somos un partido antiguo, lo hemos demostrado en todo momento, a veces con un coste personal de nuestros dirigentes muy importante. Empiezo con lo que es evidente y objeto de la comparecencia, la situación de Gaza. Las consecuencias de la guerra de Gaza, señor ministro, han sido devastadoras para la población palestina: más de 50 000 muertos, crímenes de guerra que están siendo investigados por tribunales internacionales, un territorio entero destruido de un modo que nunca habíamos visto y una región en pie de guerra. Hay que seguir diciendo que el alto el fuego ha llegado demasiado tarde, señor ministro, y hemos de seguir denunciando que Israel sigue bloqueando la entrada de ayuda humanitaria necesaria en Gaza, que depende de la UNRWA. No es tolerable, y no nos cansaremos de decirlo, del mismo modo que no nos cansaremos de expresar nuestro rechazo total y nuestra grave preocupación por la amenaza que el Gobierno de Donald Trump supone para el sistema multilateral. Las sanciones del Tribunal Penal Internacional y sus fiscales son verdaderamente intolerables y pretenden dar impunidad a todos aquellos que cometen crímenes de guerra y de lesa humanidad.

Señorías, ante este escenario, el Gobierno del Estado español ha de cumplir, efectivamente, con lo que hemos pedido repetidamente en esta Cámara: un compromiso, la financiación a los organismos del sistema de Naciones Unidas y cumplimiento con la suspensión del comercio de armas con el Estado de Israel. Exigimos también una postura firme ante los planes expresados por el presidente de Estados Unidos para Gaza, planes que rayan en la obscenidad. Hemos visto muchas veces en la historia cómo, bajo el pretexto de superar un conflicto o de modernizar un territorio, se han cometido crímenes atroces. En Oriente Medio vemos todos los días cómo regímenes que no respetan los derechos humanos atraen cantidades enormes de turismo y organizan acontecimientos internacionales ―por ejemplo, deportivos― para blanquearse. La operación de Trump va en la misma línea, señor ministro, la de ocultar una verdad incómoda. Pero es más grave aún en este caso porque el desplazamiento forzado de población supone, como todos sabemos, un crimen contra la humanidad. Como otros han dicho anteriormente, simplemente hay que pedir al Gobierno del Estado, a ustedes, que no les tiemble el pulso para oponerse frontalmente a esta barbaridad y que se exija a la Unión Europea la misma contundencia.

Y entro en la cuestión de Europa precisamente.

Precisamente, enlazando con la situación de Europa y de la Unión Europea, es evidente que el contexto internacional está tensionando los fundamentos de la Unión de mayor manera que durante la crisis de la década pasada. Digámoslo claro: o la Unión Europea se convence del liderazgo que debe asumir y actúa en consecuencia o perderá buena parte de su utilidad y, por tanto, se dirigirá a la irrelevancia. Ante los Estados Unidos de Trump, de Musk, de la internacional reaccionaria, ante la Rusia de Putin, la solución es clara: más Unión Europea, una Unión Europea, señorías, que debe tener como principio la soberanía estratégica, que es algo más que una simple etiqueta; una Unión Europea autónoma en el ámbito internacional, libre de injerencias del imperialismo ruso, de China y de Trump, y, lógicamente, para conseguir esto debe avanzar en una mayor integración, también en el ámbito de la defensa y la seguridad.

Aquesta sobirania estratègica europea ha de fer bandera d’un model econòmic i social diferenciat al d’altres blocs. La Unió Europea ha de continuar sent senyories, un referent pel que fa a l’estat del benestar. Ha de continuar sent fort. Tot el que fem no pot servir per desmantellar l’Europa social. Diguem-ho clar: una Europa social més forta, justa i inclusiva és el que volem i, per tant, hem d’estar alerta que ara això estigui en perill. Cal seguir enfortint i finançant l’estat del benestar, perquè aquest és el model d’èxit que ens ha donat els europeus i, senyor ministre, com vostè sap, és el que tothom en el món de nosaltres admira i anhela.

La Unió Europea, però s’ha d’actualitzar també en els nous paradigmes de l’economia verda i digital, perquè la sobirania estratègica de la qual parlem també vol dir desenvolupar un teixit industrial, tecnològic i energètic fort. Sense sobirania industrial no anirem enlloc. De res serveix integrar-nos més si seguim important tot des de fora, especialment el material militar. I és molt important aquesta empresa de finançar, què diem, fer-la de forma comuna. La unió ha de ser un espai de mancomunació. A reptes comuns com la defensa o el canvi climàtic, solucions comunes, senyories. Des d’Esquerra Republicana seguirem defensant que cal apostar pel deute comú europeu com l’expressió d’una unió econòmica real, no retòrica. Sense això, mai arribarem a desenvolupar tot el que pot ser l’Europa que volem. Europa també ha de ser una part irrenunciable de la solució diplomàtica a Ucraïna i a l’Orient Mitjà. Si no s’aprofita aquesta oportunitat, ja sabem el que vindrà. Autocràcia russa i els Estats Units repartint-se territoris sense cap pretensió d’assolir una pau justa ni protegir els drets humans. Europa se la juga a Ucraïna i sense una pau justa a Ucraïna no hi haurà pau al Vell continent. De fet, la setmana passada Amnistia Internacional ens va fer arribar, senyor ministre, un informe que vostè coneix sobre les violacions de drets humans de presos combatents d’Ucraïna per part de Rússia. Permeti’m des d’aquesta tribuna exigir una vegada més a Rússia que acabi amb la tortura i desaparicions forçoses que Amnistia ha documentat, i també que permeti l’acció humanitària d’organitzacions com la Creu Roja. Exigim al seu govern el Govern espanyol que faci seus aquests principis, com hem fet des d’Esquerra en tots els governs i cambres parlamentàries on tenim representació. Cal transformar aquest context en una oportunitat per a la Unió Europea. Més competències, més finançament i una més gran integració, més finançament comú. Europa vol i necessita, senyor ministre, més a Europa.

Per últim, permeti’m, senyor ministre, que li reiteri des d’aquí una demanda que fem des d’Esquerra Republicana cada vegada que tenim ocasió, que és la de fer oficial el català a la Unió Europea, l’oficialitat del català és un dret de deu milions de catalanoparlants a Europa, una part dels quals, evidentment, són ciutadans de l’Estat espanyol. Una quantitat més gran la de parlants del català, que dotze de les llengües que actualment són oficials a la Unió. Li demanem, ministre Albares, que el Govern espanyol posi aquest tema al centre de negociacions polítiques al màxim nivell a Brussel·les i que s’accelerin els temps i que puguem veure l’oficialitat plena ben aviat, no només en institucions o acords puntuals.

I en aquest sentit, permeti’m que li expliqui també una qüestió que té a veure amb l’Europa de la diversitat i de la riquesa cultural que entenem que vostè comparteix: la situació greu que pateix en aquest moment les escoles que ensenyen català a la Catalunya nord, dins l’estat francès, coneguda com a escoles de la Bressola. Aquest és un projecte que va néixer l’any 1976 i va néixer de la societat civil. Va ser la gent que va organitzar aquestes escoles. Estic parlant de 9 centres educatius de més de 1100 alumnes i de 7 municipis de l’estat francès. Ens agradaria un compromís per part del Govern d’Espanya, i de vostè, per ajudar a la Bressola. Com vostès fan quan ajuden la llengua espanyola en altres estats, perquè a dreta llei a dia d’avui, senyor ministre, vostè sap que el català és una llengua constitucional d’Espanya. Per tant, té vostè una responsabilitat. Esperem aquest compromís.

Moltes gràcies.

Esta soberanía estratégica europea ha de hacer bandera de un modelo económico y social diferenciado del de otros bloques. La Unión Europea ha de continuar siendo, señorías, un referente en lo que respecta al Estado del bienestar, ha de seguir siendo fuerte. Todo lo que hacemos no puede servir para desmantelar la Europa social, digámoslo claro. Una Europa social más fuerte, justa e inclusiva es lo que queremos, y, por tanto, hemos de estar alerta frente a que eso esté ahora en peligro. Hay que seguir fortaleciendo y financiando el Estado del bienestar, porque este es el modelo de éxito que nos han dado los europeos, y, como sabe usted, señor ministro, es lo que todo el mundo admira de nosotros y anhela.

La Unión Europea, sin embargo, ha de actualizarse también con los nuevos paradigmas de la economía verde y digital, porque la soberanía estratégica de la que hablamos significa también desarrollar un tejido industrial, tecnológico y energético fuerte. Sin soberanía industrial no iremos a ningún sitio. De nada sirve integrarnos más si seguimos importándolo todo de fuera, sobre todo el material militar, y es muy importante esta empresa, esta labor de financiar y hacerlo de manera común. La Unión ha de ser un espacio de mancomunación: a retos comunes, como la defensa o el cambio climático, soluciones comunes, señorías. Desde Esquerra Republicana seguiremos defendiendo que hay que apostar por la deuda común europea como expresión de una unión económica real, no retórica; sin eso nunca llegaremos a desarrollar todo lo que puede ser la Europa que queremos. Y Europa ha de ser también parte irrenunciable de la solución diplomática en Ucrania y en Oriente Medio. Si no se aprovecha esta oportunidad, ya sabemos lo que vendrá: autocracia rusa y los Estados Unidos repartiéndose territorios, sin pretensión alguna de conseguir una paz justa ni proteger derechos humanos. Europa se la juega en Ucrania; sin una paz justa en Ucrania no habrá paz en el Viejo Continente. De hecho, la semana pasada Amnistía Internacional nos hizo llegar, señor ministro, un informe que conoce usted sobre las violaciones de derechos humanos de presos combatientes de Ucrania por parte de Rusia. Permítanme desde esta tribuna exigir una vez más a Rusia que acabe con la tortura y desapariciones forzosas que Amnistía ha documentado y que permita la acción humanitaria a organizaciones como la Cruz Roja. Exigimos a su Gobierno, al Gobierno español, que haga suyos estos principios, como hemos hecho desde Esquerra en todos los Gobiernos y Cámaras parlamentarias en donde tenemos representación. Hay que transformar este contexto en una oportunidad para la Unión Europea. Más competencias, más financiación común y una mayor integración. Europa quiere y necesita, señor ministro, más Europa.

Por último, permítame, señor ministro, que le reitere desde aquí una demanda que hacemos desde Esquerra Republicana cada vez que tenemos ocasión, que es la de hacer oficial el catalán en la Unión Europea. La oficialidad del catalán es un derecho de diez millones de catalanoparlantes en Europa, una parte de los cuales, evidentemente, son ciudadanos del Estado español; una cantidad mayor, la de hablantes de catalán, que la de doce de las lenguas oficiales actualmente en la Unión. Le pedimos, ministro Albares, que el Gobierno español ponga este tema en el centro de las negociaciones políticas al máximo nivel en Bruselas y que se aceleren los tiempos y pronto podamos ver la oficialidad plena, no solo en instituciones o acuerdos puntuales.

Y, en este sentido, permítame que le explique también una cuestión que tiene que ver con la Europa de la diversidad y de la riqueza cultural, que entendemos que usted comparte, la grave situación que sufren en este momento las escuelas que enseñan catalán en la Cataluña Norte dentro del Estado francés conocidas como escoles de La Bressola. El proyecto nació en 1976 de la sociedad civil; fue la gente la que organizó estas escuelas. Hablo de nueve centros educativos, más de mil cien alumnos y siete municipios del Estado francés. Nos gustaría un compromiso por parte del Gobierno de España y de usted para ayudar a estas escuelas, a La Bressola, igual que cuando ayudan a la lengua española en otros Estados, porque, evidentemente, a día de hoy, señor ministro, sabe que, según la ley, el catalán es una lengua constitucional de España y, por tanto, tiene usted una responsabilidad. Esperamos ese compromiso.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, tiene la palabra la señora Madrenas i Mir.

Marta Madrenas i Mir

JuntsDiputada.Página 79Vídeo

Moltes gràcies. Molt bon dia a tothom. Efectivament, han sigut moltes les ocasions que hem abordat el conflicte israelo— palestí en aquest plenari. Moltíssimes. Són temps convulsos. Són temps complexos, certament. I com ja vaig dir en una ocasió, Junts per Catalunya, a diferència d’alguns, som incapaços de diferenciar el dolor i patiment de les persones segons de quin bàndol se sentin més properes o segons de quin conflicte estiguin parlant. Ja fa més d’un any d’aquell atac terrorista indiscriminat de Hamas contra la població civil israeliana que va desencadenar tota aquesta tragèdia. Un atac que recordo es va produir precisament quan s’anava a anunciar un acord històric entre Israel i l’Aràbia Saudita, amb la participació dels Estats Units de Biden i Qatar, acord que havia de venir a marcar un punt d’inflexió en el mapa geopolític regional i que inquietava profundament Hamas, Hezbolà i el mateix Iran, que ha anat agafant aquests darrers anys una gran influència en tot l’Orient Mitjà, fracturat per múltiples conflictes que avui, per part de diversos grups, se n’ha fet esment i de vostè mateix també. Aquell atemptat terrorista de Hamas va frustrar deliberadament un acord que cercava la pau regional de forma diplomàtica, acostant Israel amb els seus veïns àrabs. I, alhora, també fa més d’un any, òbviament, que Israel es va primer moment defensar d’aquell atac terrorista. Defensa inicial que el govern Netanyahu va acabar convertint en una espiral bèl·lica tremenda contra Hamas, amb un impacte terrible sobre la població civil indefensa i, tal vegada, ostatge també dels seus propis dirigents. Des de llavors, allí s’hi viu una situació dramàtica. Tots ens hi hem referit en múltiples ocasions. Una tragèdia per a tothom, per homes, per dones, per infants, la majoria palestins, també israelians, tots víctimes, víctimes a la fi del terrorisme de Hamas, de la desproporcionada bel·ligerància de la resposta de l’actual govern de Netanyahu. I davant d’aquesta extrema crisi de violència i humanitària, Junts per Catalunya sempre ens hem mantingut inalterables en advocar que mai, ni sota cap circumstància, es poden conculcar ni els límits marcats pel dret humanitari ni pels tractats internacionals. Hem condemnat i ho seguirem fent sempre, tota transgressió en aquest àmbit, vingui d’on vingui, perquè l’impacte humanitari, com deia, més colpidors, compten per milers les víctimes civils. El dolor i patiment cap a les dues poblacions no està disminuint. Tampoc davant aquesta evident feblesa d’aquest alto el foc provisional, amb la por a nous atacs i, sobretot, per les extremes dificultats per rebre l’ajuda humanitària que és tan necessària, aquesta ajuda humanitària que han de fer des del seu govern tot el possible perquè segueixi arribant. I avui si ve a sumar un nou actor, el nou president nord-americà Trump, que fa dues setmanes també va exhibir una supèrbia i prepotència, al nostre entendre, immorals davant del president Zelenski, que formulava per Palestina una proposta que, lluny de ser ponderada, doncs era estrambòtica i certament ben irreflexiva. I com és possible, ens preguntem nosaltres, que encara alguns li facin seguidisme o que ni tan sols li riuen les gràcies? Amb els darrers moviments del president del país més poderós del món, sens dubte que els conflictes molt probablement augmentaran i la democràcia al món també. A la vella Europa es podria acabar veient arraconada per totalitarismes. Com tot repte complex, la geopolítica es configura amb matisos, fugint dels prejudicis ideològics, tot blanc, tot negre, que és exactament el contrari que està fent el president nord-americà. En tot cas, Junts per Catalunya continuem advocant per la solució dels dos estats, com ha fet vostè avui aquí, dos estats que convisquin pacíficament. Per això també condemnem l’adquisició de noves terres per part dels colons israelians i les violacions dels drets humans de Cisjordània, etcètera. Junts per Catalunya, com deia, donarem suport a totes les solucions diplomàtiques que permetin assolir el desenllaç dels dos estats, fins i tot la presència al territori, si convingués, d’un contingent internacional que contribueixi a convertir en definitiu aquest alto el foc provisional i que acompanyi i que cooperin l’establiment de la solució definitiva de la pau. I senyor ministre, més enllà d’aquest reconeixement molt primigeni, què van fer vostès de l’estat palestí, com afrontarà aquestes noves reunions? Aquestes cimeres que ara ens ha explicat que hi participarà el seu govern.

En tot cas, quan es tracta de cercar la pau al Pròxim Orient, no es pot limitar exclusivament el conflicte d’Israel o palestí. La complexitat d’aquella regió és descomunal. Pateix múltiples conflictes, tots interrelacionats, amb dinàmiques sempre ètniques, amb orígens històrics. I Junts per Catalunya defensem que no es pot abstreure d’aquestes realitats, aquestes altres realitats d’opressió, de violència, de conculcació dels drets humans, de desplaçaments massius com n’hi ha tants en aquell mateix entramat regional. I volem saber com interpel·len també, perquè creiem que en ocasions estan tenint una actitud bastant passiva respecte a la preservació dels drets humans, per part d’alguns estats de l’Orient Pròxim, que no reben la mateixa atenció mediàtica que ni critica d’altres conflictes com el de Gaza, Israel o palestí. I aquest desequilibri en l’atenció de les víctimes de les injustícies, doncs, perpetua una visió molt esbiaixada de la pau. Per exemple, quin és el seu capteniment davant la neteja ètnica de desenes de milers d’armenis provocades per l’ofensiva militar? És a dir, el respecte al poble kurd. El poble més gran i nombrós del món sense estat i que ha estat sistemàticament oprimit i històricament marginat. Ara que el PKK ha deposat les armes, quin suport ara rebrà del seu govern el poble kurd? Com se l’ajudarà a establir una identitat política pròpia? Reconèixer una regió autònoma kurda a Síria permetria corregir una injustícia històrica i, alhora, alinear-se amb els principis establerts en la Carta de les Nacions Unides respecte a l’autodeterminació dels pobles. Els kurds a Síria, organitzats sota l’administració autònoma del nord i a l’est de Síria, han demostrat la seva capacitat per a governar de manera més democràtica, més inclusiva, més estable. Junts per Catalunya creiem que el seu reconeixement enfortiria la lluita contra el terrorisme a la regió i també fomentaria la seva estabilitat. En canvi, no veiem com el seu govern condemna els atacs de l’exèrcit turc i de les milícies sostingudes o que tenen el suport de l’exèrcit de Turquia contra aquesta administració. No fa ni un mes que el president socialista de Catalunya, el senyor Illa, es reunia amb l’ambaixadora turca per enfortir els llaços i col·laboracions. Però no vam sentir ni una paraula de condemna per les accions d’opressió i marginació vers el poble kurd. Junts els requerim, senyor Albares, a instar el president Erdogan a deixar deixat d’atacar l’administració del poble kurd. Els hi demanem que ho facin. No es pot parlar honestament de pau si no s’aborden totes les formes de violència, injustícia i no donaria aquesta compareixença per parlar de tantes que afecten a tants pobles i tantes minories, i també en la regió de la que ens estem referint als drets de les dones.

I canvio de tema ràpidament. Aquests dos o tres anys estem observant una sèrie d’iniciatives de cooperació i estratègies comunes comercials, industrials, culturals, que reflecteixen un acostament notable entre Espanya i la Xina. Un apropament que ha comportat que la Xina s’hagi convertit en el quart soci comercial d’Espanya. Vostè, senyor ministre, s’ha mostrat especialment proactiu en enfortir aquestes relacions no només diplomàtiques, sinó també culturals i econòmiques. Però el règim xinès, doncs, lluny de realitzar cap canvi democratitzador, segueix utilitzant la seguretat nacional com a pretext per conculcar de forma sistemàtica els drets i les llibertats fonamentals. País on es produeixen detencions arbitràries i enjudiciament sense garanties de defensors de drets humans i activistes pels drets de les dones i col·lectius LGTBI, etcètera, on es sotmet durament a poblacions com la uigur, la kazaja. Diversos experts de les Nacions Unides s’han mostrat profundament preocupats per les polítiques del govern xinès dirigides a la destrucció també de llengües i la cultura de determinats grups ètnics com el tibetà.

I pel que fa a Hong Kong, un dels centres econòmics, financers i productius més importants del món, que constitucionalment té reconegut un estatus polític propi, però que els darrers anys està patint del règim xinès. Escolti bé: una recentralització de les competències de l’autonomia, la imposició del xinès mandarí a les escoles, nombrosos episodis de violència policial aplicant aquesta llei de seguretat nacional, que va ser fa poc, fa pocs anys, instaurada pel líder vitalici Xi Jinping; centenars de detencions arbitràries, coerció de la llibertat d’expressió, il·legalització del partit independentista, empresonament de líders polítics opositors, l’anul·lació d’actes de diputats electes. Creu que és encertat, senyor ministre, adjectivar totes aquestes pràctiques com a pròpies d’un estat imperialista i autoritari? Espero que la resposta sigui que sí, senyor ministre.

I permeti’m, i acabo per seguir, després no faré intervenció. Permeti’m ara obrir un petit parèntesi i deixar per un moment l’exterior i mirar dins de casa seva. Els drets humans no es poden defensar ni a la carta ni a depèn d’on s’infringeixin. O es defensen a totes i arreu, o s’ignoren i es conculquen. I s’imposà una llengua a les escoles, o empresonar opositors polítics, o anul·lar actes de diputats electes conculca els drets humans a la Xina, també els ha conculcat aquí.

Ha començat gairebé parlant de estrechar lazos entre demócratas. Estem parlant de la Xina que estan estrenyent aquests llaços de forma molt intensa. Continuarà aquest acostament comercial i cultural amb un estat que esclafa drets i llibertats i les minories nacionals? I si és així, quines contraprestacions? Òbviament, en termes de promoure que el règim xinès cessi les seves vulneracions dels drets humans que està posant sobre la taula.

Moltes gràcies.

Muchas gracias. Muy buenos días a todos. Efectivamente, han sido muchas las oportunidades en que hemos abordado el conflicto palestinoisraelí en este Pleno. Son muchas, muchísimas, y son tiempos convulsos, complejos, ciertamente, y, como ya dije en una ocasión, Junts per Catalunya, a diferencia de algunos, somos incapaces de diferenciar el dolor y el sufrimiento de las personas según el bando al que se sientan más cercanas o de qué conflicto estemos hablando. Hace más de un año ya de aquel ataque terrorista indiscriminado de Hamás contra la población civil israelí que desencadenó toda esta tragedia, un ataque que recuerdo que se produjo cuando se iba a anunciar un acuerdo histórico entre Israel y Arabia Saudí, con participación de Estados Unidos, de Biden y Catar; un acuerdo que iba a marcar un punto de inflexión en el mapa geopolítico regional y que inquietaba profundamente a Hamás, Hezbolá e Irán, que estos últimos años ha ido adquiriendo una gran influencia en todo el Oriente Medio, fracturado por múltiples conflictos que distintos grupos han mencionado hoy y usted también. Aquel atentado terrorista de Hamás frustró deliberadamente un acuerdo que buscaba la paz regional de manera diplomática acercando Israel a sus vecinos árabes. A la vez, también hace más de un año, evidentemente, Israel se defendió en el primer momento del ataque terrorista y el Gobierno de Netanyahu acabó convirtiéndolo en una espiral bélica tremenda contra Hamás, con un impacto terrible sobre la población civil indefensa, y en ocasiones también rehén de sus propios dirigentes. Desde entonces se vive una situación dramática, que hemos mencionado todos en múltiples ocasiones; trágica para todos, para hombres, mujeres, niñas y niños, la mayoría palestinos, pero también israelíes, porque todos son víctimas en última instancia del terrorismo de Hamás, de la desproporcionada beligerancia de la respuesta del actual Gobierno de Netanyahu. Y ante esta extrema crisis humanitaria y de violencia, Junts per Catalunya nos hemos mantenido siempre inalterables, al defender que nunca, bajo ninguna circunstancia, se pueden conculcar ni los límites del derecho humanitario ni de los tratados internacionales. (La señora presidenta ocupa la Presidencia). Hemos condenado, y lo haremos siempre, toda transgresión en este ámbito, venga de donde venga, porque el impacto humanitario, como decíamos, es impactante: miles de víctimas civiles, dolor, sufrimiento de las dos poblaciones, que no está disminuyendo tampoco ante la debilidad evidente de este alto el fuego provisional, con el miedo a nuevos ataques y, sobre todo, por las extremas dificultades para recibir la ayuda humanitaria que es tan necesaria, esa ayuda humanitaria respecto de la que desde su Gobierno se ha de hacer todo lo posible para que siga llegando. Y hoy se viene a sumar un nuevo actor, el nuevo presidente norteamericano Trump, que hace dos semanas también exhibió una soberbia y una prepotencia inmoral, a nuestro entender, ante el presidente Zelenski y que para Palestina formulaba una propuesta que, lejos de ser ponderada, era estrambótica y, desde luego, claramente irreflexiva. ¿Y cómo es posible, nos preguntamos nosotros, que algunos le hagan seguidismo aún o que le rían las gracias, incluso con los últimos movimientos del presidente del país más poderoso del mundo? Sin duda alguna que los conflictos probablemente aumentarán, y también la democracia en la vieja Europa y en el mundo puede acabarse viendo arrinconada por los totalitarismos. Como todo reto complejo, la geopolítica se configura con matices. Huyamos de los prejuicios ideológicos, o todo blanco o negro, que es lo contrario totalmente de lo que está haciendo el presidente norteamericano. Desde Junts per Catalunya, en todo caso, seguimos abogando por la solución de los dos Estados, como ha hecho usted hoy aquí, dos Estados que convivan pacíficamente. Por eso, condenamos también la adquisición de nuevas tierras por parte de los colonos israelíes y las violaciones de los derechos humanos en Cisjordania, etcétera. Desde Junts per Catalunya, como decía, apoyaremos todas las soluciones diplomáticas que permitan llegar al desenlace de los dos Estados, incluso también la presencia en el territorio, si conviniese, de un contingente internacional que contribuyese a convertir en definitivo ese alto el fuego provisional y que acompañase, cooperase en el establecimiento de la solución definitiva de la paz. Señor ministro, más allá de este reconocimiento primigenio que hicieron ustedes del Estado palestino, ¿cómo afrontarán estas nuevas reuniones, estas cumbres en las que ahora nos ha explicado que participará su Gobierno?

Cuando se trata de buscar la paz en Oriente Próximo no se puede limitar al conflicto palestino-israelí, porque la complejidad en aquella región es descomunal: sufre múltiples conflictos, todos interrelacionados con dinámicas siempre étnicas, de origen histórico. Desde Junts per Catalunya defendemos que no se puede hacer abstracción de esas realidades, de esas otras realidades de opresión, violencia, conculcación de derechos humanos, desplazamientos masivos que hay en ese entramado regional, y queremos saber cómo le interpela a usted, porque creemos también que en ocasiones están teniendo una actitud bastante pasiva con respecto a la preservación de los derechos humanos por parte de algunos Estados de Oriente Próximo, que no reciben la misma atención mediática ni crítica que otros conflictos, como el de Gaza o el palestino-israelí, y este desequilibrio respecto a la atención a las víctimas en las injusticias perpetúa una visión muy sesgada de la paz. Por ejemplo, ¿cuál es su planteamiento ante la limpieza étnica de decenas de miles de armenios provocada por la ofensiva militar azerí? Y respecto al pueblo kurdo, el pueblo más grande, más numeroso del mundo sin estado y que sistemáticamente ha sido oprimido, históricamente marginado, ahora que el PKK ha depuesto las armas, ¿qué apoyo recibirá de su Gobierno? ¿Cómo se le ayudará a establecer una identidad política propia? ¿Reconocen una región autónoma kurda en Siria? Permitiría una justicia histórica y alinearse con los principios de la Carta de Naciones Unidas con respecto a la autodeterminación de los pueblos. Los kurdos en Siria, organizados bajo una Administración autónoma del norte y el este de Siria, han demostrado su capacidad para gobernar de manera más democrática, más inclusiva, más estable y Junts per Catalunya cree que su reconocimiento reforzaría la lucha contra el terrorismo en la región y también fomentaría su estabilidad. En cambio, no vemos cómo su Gobierno condena los ataques del ejército turco y de las milicias que tienen el apoyo de Turquía contra esta Administración. No hace ni un mes que el presidente socialista de Cataluña, el señor Illa, se reunía con la embajadora turca para reforzar los lazos y esa colaboración, pero no oímos ni una palabra de condena por las acciones de opresión y marginación con respecto al pueblo kurdo. En Junts le requerimos, señor Albares, para que inste al presidente a que se reconozca la situación del pueblo kurdo, porque no se puede hablar honestamente de paz si no se abordan todas las formas de violencia y de injusticia. Y esta comparecencia no da para hablar de tantas injusticias que afectan a tantos pueblos, a tantas minorías y también, en la región de la que estamos hablando, respecto a los derechos de las mujeres.

Y cambio ya de tema rápidamente. Estos dos o tres años estamos observando una serie de iniciativas de cooperación y estrategias comunes comerciales, industriales y culturales que reflejan el acercamiento notable entre España y China, un acercamiento que ha comportado que China se haya convertido en el cuarto socio comercial de España. Usted, señor ministro, se ha mostrado especialmente proactivo en reforzar estas relaciones no solo diplomáticas, sino también culturales y económicas, pero el régimen chino, lejos de realizar ningún tipo de cambio democratizador, sigue utilizando la seguridad nacional como pretexto para conculcar de forma sistemática los derechos y las libertades fundamentales. Es un país donde se producen detenciones arbitrarias y juicios sin garantías a defensores de derechos humanos y activistas por los derechos de las mujeres o colectivos LGTBI, etcétera, donde se somete duramente a poblaciones como la uigur o la kazaja. Expertos de Naciones Unidas se han mostrado profundamente preocupados por las políticas del Gobierno chino dirigidas a la destrucción también de lenguas y de culturas de determinados grupos étnicos, como el tibetano.

Y, en cuanto a Hong Kong, uno de los centros económico-financieros productivos más importantes del mundo, constitucionalmente tiene reconocido un estatus político propio, pero en los últimos años está sufriendo por parte del régimen chino ―escuche bien― una recentralización de las competencias, de la autonomía, la imposición del chino mandarín en las escuelas o episodios de violencia policial aplicando la ley de seguridad nacional que hace pocos años se instauró por el líder vitalicio Xi Jinping, centenares de detenciones arbitrarias, coacción de la libertad de expresión, ilegalización del partido independentista, encarcelamiento de líderes políticos opositores o anulación de actos de tipo de diputados electos. ¿Cree que estas prácticas son propias de un Estado imperialista y autoritario? Supongo que sí lo considera usted, señor ministro, espero que sí.

Acabo enseguida, un momento. Permítame abrir un pequeño paréntesis y dejar por un momento el exterior y mirar dentro de casa, su casa. Los derechos humanos no se pueden defender ni a la carta ni dependiendo de dónde se vulneren o infrinjan. O se defienden en todas partes, en todos los sitios, o se ignoran y se conculcan. Y si imponer un idioma en las escuelas, encarcelar opositores políticos o anular actos de diputados electos conculca los derechos humanos en China, también los ha conculcado aquí.

Empezó antes prácticamente hablando de estrechar lazos entre demócratas. Estamos hablando de China y están ustedes estrechando estos lazos de manera muy intensa. ¿Continuará este acercamiento comercial y cultural con un Estado que chafa derechos y libertades, las aplasta y a las minorías nacionales? Y, si es así, ¿qué contraprestaciones ―evidentemente, en términos de fomentar que el régimen chino cese en sus vulneraciones de derechos humanos― están poniendo sobre la mesa?

Muchas gracias.

Presidencia. Moltes gràcies, senyora Madrenas. Por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra el señor Matute García de Jalón.

Oskar Matute García de Jalón

EH BilduDiputado.Página 83Vídeo

Presidenta, señorías, quiero comenzar recordando una efeméride. Hoy, 12 de marzo de 2025, justo se cumplen treinta y nueve años de una fecha histórica en el Estado español y también en Euskal Herria, y es que el 12 de marzo de 1986 se llevó a cabo un referéndum, el referéndum de la OTAN, de la entrada o ingreso en la OTAN. Euskal Herria dijo de forma mayoritaria que no a la entrada en la OTAN, que no al imperialismo y que no al belicismo. Son lecciones que da la historia que conviene que no olvidemos; son valores que seguimos manteniendo, que seguimos defendiendo y que lo hacemos en pie de paz por la gente que votó que no, por los principios, por la coherencia y por la lealtad.

Izan zirelako gara eta garelako izango dira.

Somos porque fueron y seremos porque han sido.

Y si hace treinta y nueve años la mayoría de la ciudadanía de Euskal Herria tuvo tan claro que la OTAN no era una organización defensiva, sino una organización ofensiva, por desgracia, el tiempo les dio la razón, porque desde 1986 hasta la actualidad se pueden contar de manera muy extensa ―faltan dedos― todos los conflictos bélicos en los que ha tenido una participación directa la OTAN. Podríamos hablar de las guerras del Golfo ―la de 1990 y la de 1991―, podríamos hablar de las guerras destacadas en torno a la desarticulación de la antigua Yugoslavia, podríamos hablar de Somalia, podríamos hablar de Afganistán o podríamos hablar de Libia. Esa es la tarjeta de presentación de la OTAN como herramienta defensiva que pretendía ser, cuando resultó ser ―y los hechos señalan esa obviedad― una herramienta ofensiva. Por tanto, nuestra posición con respecto a la OTAN, a la Organización del Tratado del Atlántico Norte, no ha variado y no variará.

Pero somos conscientes de que vivimos tiempos convulsos que se han denominado de diferentes maneras. A mí me gusta la definición que le oí al actor Luis Zahera era en una entrevista: Hay gente que se empeña en pensar que vivimos una época de cambios cuando lo que estamos viviendo es un cambio de época, y probablemente tiene razón. Seguramente, en un cambio de época lo que hace falta es medir muy bien lo que hacemos, tener en cuenta con quién nos alineamos y, si llegado el caso es de alguno, decidir a quién se quiere servir, pero, desde luego, escalar en militarismo, en belicismo y en reforzar imperialismos no es ―y lo digo con absoluta claridad― una opción vitalmente viable; no digo ya satisfactoria, no digo ya positiva o más o menos acertada, sino que digo que no es vitalmente viable.

Y si nuestra impresión o nuestra opinión la entienden equivocada porque viene escorada de una formación política que no reniega de su anclaje en los valores de la izquierda, hagan caso siquiera a otras personas. Se me ocurre, por ejemplo, Ray Dalio, que, aparte de ser un afamado inversor, también es escritor de un betseller que se llama Principios. Él ya define con bastante claridad estos tiempos como los tiempos del fin del orden internacional y de la redimensión de los imperios, también del imperio de los Estados Unidos de Norteamérica, porque Estados Unidos siempre ha defendido sus propios intereses. Y ahora ya, si acaso, lo hace renegando de cualquier principio o atisbo de formalismo y lo hace a través de la Administración de Trump, planteando planes de limpieza étnica en Gaza para expulsar a su población y ocupar y apropiarse de todo el territorio palestino. Les evitaré, por las horas que son, referirme ni un segundo más al demencial, al asqueroso, al nauseabundo vídeo creado con inteligencia artificial y protagonizado por los dos insignes: Elon Musk y Donald Trump.

Como les digo, por tanto ―y lo decimos con claridad―, para Europa ser presa de una estrategia de Estados Unidos o de la OTAN no soluciona nada. Ser satélites y cómplices de sus políticas no construye nada nuevo ni mejor; es más, cronifica la barbarie, el expolio y los conflictos bélicos. Y, aunque esto es una obviedad, es una triste obviedad, porque en todos los conflictos bélicos los muertos los ponen las clases populares, mientras los ricos engordan sus cuentas de beneficios.

Quiero centrarme ya en Palestina, porque ese era el motivo de la petición de comparecencia. Fíjese, señor ministro, usted y yo nos hemos encontrado en este debate, junto con las otras personas que participan en él, contando esta, hasta en tres ocasiones. Una fue el 5 de diciembre de 2023; otra, posterior, fue el 28 de noviembre de 2024 y hoy, que es 12 de marzo de 2025. En dos años y medio, en tres ocasiones hablando de la misma cuestión y lo único que ha cambiado es el incremento de la cifra de muertos, por desgracia, y entiendo que esto lo compartimos. Porque si en 2023 yo señalaba desde esta tribuna que llevaban ya 16 000 muertos en Palestina, en 2024 tuve que aumentar la cifra por mor de la realidad y decir que eran ya 43 700 y ahora aquí, hoy, en 2025, ya podemos hablar de 61 709 muertos. Y utilizo cifras oficiales que probablemente, movidos en la totalidad, signifiquen poco, pero aterricémoslo en lo concreto. Ya no cojo ni siquiera las estimaciones de The Lancet, que se está mostrando bastante eficaz a la hora de determinar que no tendríamos que hablar tanto de 61 709 personas muertas como de 200 000, por todos los efectos colaterales que tiene un conflicto bélico. Cogiendo solo esa cifra, la de los 61 709 muertos en Palestina, y para entenderlo mejor, estamos hablando de que sobre una población de 2,1 millones de habitantes en Palestina, esto impacta en más del 3 % de la población. Para que se me entienda todavía mejor, es como si un conflicto en el Estado español se hubiera llevado por delante la vida de 1,5 millones de personas; y si cogemos los datos de The Lancet, de más de 4 millones de personas.

Esa es la dramática realidad que vivimos, que no tiene otro nombre que el de genocidio. Genocidio y genocidio, y habrá que repetirlo tantas veces como silenciar quieren lo que está pasando en Palestina. No es una guerra entre dos bandos, es un crimen de lesa humanidad que está perpetrando el presidente de Israel, el señor Netanyahu, con el apoyo de su propio Gobierno. Y ahora lo está haciendo con el apoyo entusiasta de Trump, pero antes lo hacía con apoyos silentes, como el de la anterior Administración norteamericana o el de algunos países europeos. Es un genocidio y les vuelvo a decir que si no quieren creernos a nosotros por nuestro escoramiento en la defensa del pueblo palestino, histórico, y que seguimos manteniendo, crean a otra gente. Crean, por ejemplo, a Peter Beinart, un periodista americano que decía esto que voy a señalar en un medio de comunicación israelí como Haaretz. Decía: En 2023 escribí sobre mis preocupaciones por la posibilidad de una limpieza étnica a gran escala, en contraposición a la limpieza étnica a pequeña escala que ya se venía produciendo desde hace años, pero realmente no podía imaginar lo que hemos visto en Gaza, que es básicamente la destrucción de una sociedad entera: la mayoría de los edificios destruidos, la mayoría de los hospitales, escuelas, universidades, agricultura, las necesidades básicas. Este periodista norteamericano se ha atrevido a decir mucho más de lo que ha dicho la presidenta de la Comisión Europea, la señora Von der Leyen. No se extrañe, pues, que haya gente que plantee aquello de ¿quo vadis Europa? ―¿adónde vas Europa?― cuando mantiene ese silencio.

¿Por qué no se habla con la misma claridad de Palestina con la que se habla, por ejemplo, de Ucrania? ¿Por qué no se señala la maldad intrínseca de las acciones que está perpetrando Netanyahu y su Gobierno como sí se habla de la que ha hecho Rusia para con Ucrania? ¿Por qué hay tanto miedo? ¿No es acaso un síntoma de doble moral? Está bien, y lo digo con absoluta sinceridad, que se nos señale que este Gobierno es el Gobierno que ha hablado con más claridad y que ha empujado más acuerdos ―no se lo voy a negar, este junto a Irlanda―, pero lo que nos tendríamos que plantear es si esto ha sido suficiente, si esto ha valido realmente para parar esta locura. Porque es verdad que nos dirán que estamos en un tiempo de una cierta esperanza, la de la posibilidad de mantener y ampliar la tregua en los territorios de Palestina, pero es que del texto del 19 de enero, que contaba con tres fases, solo se ha cumplido una y mal: la liberación de los presos y de los rehenes. No se ha avanzado nada porque Israel no quiere, porque Netanyahu se niega a avanzar en la segunda fase, que era la retirada de las tropas israelíes del enclave palestino. Y, desde luego, parece impensable siquiera soñar con que se llegue a la tercera fase, que es la negociación para convertir el alto el fuego temporal en un cese permanente. Y todo esto está pasando porque quien ha amenazado esa posibilidad de desarrollo del alto el fuego ha sido Israel, ha sido el señor Netanyahu. Yo sé que soy pesado y que en el Diario de Sesiones aparecerá muchas veces mi mención a Netanyahu, pero lo hago quizá para equilibrar que a mucha gente le da mucho miedo decir ese nombre en esta Cámara. Porque es el señor Netanyahu quien se niega a enviar representantes desde el 3 de febrero, quien ha cortado la ayuda humanitaria de agua, de comida, de combustibles y de medicina, quien ha cortado la electricidad para que ni siquiera puedan funcionar las plantas desalinizadoras, es decir, quien quiere matar de hambre y de sed a la población palestina. Y estas dos últimas nuevas violaciones de la legislación internacional son responsabilidad de él, porque ni los bienes son suyos, que son de países terceros, ni matar de sed y de hambre a la población civil tiene amparo legal alguno. Es, por tanto, Netanyahu, el que todos sabemos fugitivo de la justicia internacional, el responsable directo de esta atrocidad.

Y esto mismo que está haciendo en Gaza está empezando a desarrollarlo en Cisjordania, porque Israel ya ha dejado claro que Cisjordania es otro frente de guerra más para ellos. ¿No decían que era una guerra contra Hamás que se concentraba en Gaza porque era en Gaza donde tenían el poder mientras que en Cisjordania era Al Fatah? ¿Por qué están avanzando ahora en Cisjordania? Porque, en realidad, lo que siempre han entendido es que era una guerra contra Palestina para librar el territorio de palestinos y hacerlo más cómodo para sus colonos. Hay, por tanto, más opresión en Cisjordania, medidas más extremas, violencia arbitraria contra civiles, más flexibilidad en la política del fuego abierto, que es la manera más bonita de decir dispara lo que quieras porque no te va a ocurrir o suceder nada. Ahí se ven las restricciones de movimiento. Hay cancelación general de permisos para entrar a Israel y hay limitaciones extremas al acceso a tierras agrícolas.

Voy finalizando. Esto, junto a las detenciones masivas y a la creación de centros de torturas, como denuncia Betselén, una organización israelí para la vigilancia y observación de los derechos humanos, está dibujando un escenario también ahí informal. Por tanto, lo que toca es lo que se puede hacer, y finalizo con alguna recomendación. Igual es hora ya de que la Unión Europea y los Estados que la conforman suspendan cualquier cooperación con Israel en el marco del acuerdo euromediterráneo de asociación hasta que Israel sea capaz de cumplir la legislación internacional, y que lo haga amparándose en el artículo 2 de ese propio acuerdo marco, que señala que el respeto y la observancia a los derechos humanos es un elemento esencial del mismo y que parece evidente, después de señalarse todo lo que se ha señalado, que Israel no cumple ni desea cumplir. Y estaría bien también que cuando aquí se dice que no se permite el comercio de armas con Israel, no venga RESCOP y nos señale con datos ―nombres, fechas y actividades claras y concretas― barcos que pasan bien por Algeciras o que descargan en Cartagena, como hicieron el 27 de noviembre de 2024, por poner solo un ejemplo.

No tenemos ni un minuto que perder para seguir defendiendo la dignidad y la existencia del pueblo palestino. En cualquier caso, lo que tenemos que hacer es hacerlo de manera más urgente, porque tienen derecho y porque más tarde o más pronto Palestina tendrá que ser una nación libre y soberana.

Presidencia. Muchas gracias, señor Matute. Por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV), tiene la palabra el señor Legarda Uriarte por un tiempo también de diez minutos. (El señor Legarda Uriarte intercambia unas palabras con la señora presidenta). El señor Legarda va a acumular las dos intervenciones.

Mikel (GV (EAJ-PNV)) Legarda Uriarte

PNVDiputado.Página 85Vídeo

Muchas gracias, presidenta. Arratsalde on, jaunandreok. Buenas tardes, señorías. Pasado algo más de un mes desde el espantoso ataque de Hamás el 7 de octubre de 2023, debatimos monográficamente en este Pleno tanto ese horror como el que ya se estaba provocando con la respuesta israelí. Ahora, casi un año y medio después, volvemos a debatir monográficamente sobre la situación de la actual guerra y campaña de Israel en Palestina, sobre la propia situación de Oriente Próximo y sobre un conflicto histórico que ha llevado a lo largo del tiempo a la deshumanización mutua del adversario. Lo que a unos les llevó a contextualizar y a relativizar la matanza de Hamás e incluso en algunos casos a celebrarla, a otros les llevó a identificar a los palestinos con Hamás y también a relativizar en su respuesta militar los principios del derecho a la guerra y del derecho internacional humanitario, y unos y otros reclaman apoyo incondicional y si este no se da, se es acusado o de antisemitismo o de relativismo moral, un debate de posiciones respecto al estallido actual en el conflicto palestino-israelí que ―decíamos en aquella ocasión― se inflama en relación con cuestiones históricas de fondo y resueltas, como es la creación del Estado de Israel en una parte de la Palestina del precedente mandato británico. Señorías, como ya se pronosticó por distintos observadores del Estado de Israel y de la misma sociedad israelí, aquel ataque iba a romper algo muy profundo en Israel y a cambiarlo profundamente. Lo prueba su respuesta, que ha sido y está siendo tan devastadora como no se recuerda desde la Segunda Guerra Mundial. Por eso, señorías, nos interpela de manera inevitable el sufrimiento infligido a la población palestina como elemento de disuasión, porque si este sufrimiento era ya inefable a finales de 2023, no podíamos ni imaginar lo que hemos visto desde aquellas fechas hasta el día de hoy. Ha sido tan invariable y rutinaria la realidad de la destrucción y la muerte y de la pura fuerza que, como ha escrito Muñoz Molina, nos ha impuesto una monotonía del horror que anestesia la atención y también el sentimiento de solidaridad y ultraje, desbordados por lo inconcebible, testigos impotentes de la inhumanidad. Señorías, en la respuesta de Israel se inauguró, como ha escrito también Pankaj Mishra, el comienzo de un periodo de destrucción de las normas, de los valores y de los principios occidentales y su respuesta representa hoy el desprecio hacia la legalidad y hacia las normas de las democracias liberales, incluso con una cultura de crueldad e impunidad.

Por lo señalado, señorías, y como les decía, casi un año y medio después de aquel Pleno, en el que ya nos sumábamos a una petición internacional de apaciguamiento que calmara los modos de hacer una guerra que estaba causando daños desproporcionados y devastadores en la población palestina para conseguir, supuestamente, ponerla en contra de Hamás, en aplicación de la devastadora doctrina militar israelí, hoy en día esa petición de apaciguamiento, de tregua, se hace más necesaria, pues la situación palestina se ha vuelto más preocupante y sombría aún si cabe. A la complejidad de un conflicto en el que lo que sucede no es un odio nuevo, como puso de manifiesto el señor Guterres, se suma que a lo largo del tiempo cada parte ha ido cambiando su carácter e imponiéndose condiciones defensivas y autoritarias, y va simultáneamente abriéndose paso un nuevo orden internacional de diplomacia coercitiva de recomposición del mapa, de actitudes depredadoras, con conflictos entrelazados a través de sus actores mediatos o inmediatos y con rechazo a las reglas y a las señas de identidad de las democracias liberales. Un nuevo orden mundial del que ahora vemos que el Estado de Israel fue avanzadilla y uno de sus precursores, lo que ha dado como resultado un Israel empoderado y libre de toda restricción tanto por la falta de poder de sus adversarios como por la debilidad del sistema internacional, además de por la falta de voluntad para imponerle restricciones tanto de Europa como de los Estados Unidos del presidente Biden. Y en ello colabora el presidente Trump, que con su llegada ha mutado, entre otras muchas cosas, las reglas y el escenario entre Israel y Palestina, lo que ha dado carta blanca al presidente Netanyahu para que decida si continuar o parar la guerra, para que decida si continúa en Siria, más allá de los Altos del Golán, durante tiempo indefinido o en el sur del Líbano. El presidente Trump, que se reserva la opinión sobre una posible anexión de Cisjordania ―ocupada a manos de Israel― y plantea propuestas distópicas y delirantes sobre Gaza para convertirla en un resort turístico internacional libre de palestinos.

Señorías, ¿qué pasará cuando acabe la tragedia de la guerra? ¿Qué podemos hacer hoy día para apaciguar el conflicto? ¿Qué podemos hacer para que la ocupación israelí no se mantenga indefinidamente y para que las vulneraciones del derecho internacional humanitario no sean recurrentes? Señorías, ¿qué podemos hacer también frente a Hamás, que, como se ha escrito, con sus actos de barbarie predispone a la opinión pública internacional contra la causa palestina, sin olvidar tampoco que Israel lo ha promocionado durante mucho tiempo o ha dejado que se le promocione, bien para aplastar el surgimiento de un liderazgo palestino decente y viable, bien para desprestigiar a la ya desprestigiada e irrelevante ANP, y además para sostener la idea de que la existencia de Israel estaba en peligro con la amenaza de un nuevo holocausto? Señorías, ¿qué podemos hacer ante la falta de liderazgo palestino para defender de modo persuasivo su causa no solo ante los israelíes, sino también ante la opinión pública internacional? ¿Qué podemos hacer con la crueldad, desconsideración e impunidad sin límites de Hamás e Israel contra la población palestina y con los rehenes y sus familias, convertidos en instrumentos deshumanizados de sus intereses políticos?

Señorías, al igual que hace ya casi un año y medio propugnábamos el apaciguamiento de un conflicto de fondo que pretende, respectivamente, bien la erradicación de la existencia judía, bien la destrucción del pueblo palestino, ahora también apoyamos el apaciguamiento previo, antes incluso de dar paso anticipado, en pos de una fórmula de los dos Estados a través de una conferencia internacional de paz para poner fin a un conflicto que ha de superar el dilema del derecho a la existencia de Israel, con fronteras seguras, y a la existencia de un Estado palestino viable, ni sumido en el caos y la corrupción ni dominado por el radicalismo islamista que niega la misma existencia de Israel. Un apaciguamiento que, a nuestro juicio, señorías, pasa por el apoyo y la exigencia del cumplimiento de la tregua acordada en enero de este año, con sus correspondientes fases, con rechazo al bloqueo humanitario de Israel para renegociar los términos de lo acordado y también con igual rechazo a las ceremonias humillantes de Hamás para con los rehenes liberados y con los cadáveres de fallecidos o asesinados. Y también pasa por el apoyo al plan alternativo de Egipto, Catar y otros países árabes frente a la distopía de Trump de tomar la franja después de expulsar a su población, que ha sido rechazada tanto por el mundo árabe como por Jordania y Egipto por afectar a su propia estabilidad y al futuro del pueblo palestino, con riesgo de aniquilación y desplazamiento, un plan alternativo tanto para la recuperación y la reconstrucción de la franja y de su financiación por los países árabes del Golfo como para su gobernanza, libre de la presencia de Hamás, controlando la zona con una administración provisional y con despliegue de fuerzas internacionales de paz.

Señorías ―y voy finalizando, presidenta―, el examen existencial de Europa ante los grandes desafíos presentes y futuros no pasa solo por las nuevas geometrías de la política internacional y por la promoción de nuestra seguridad y defensa, no pasa solo por su posicionamiento con Ucrania frente a la Rusia de Putin, pasa también por recuperar la influencia perdida ―política, económica y diplomática― de Europa ante el Sur Global y por el doble rasero mostrado en el conflicto palestino-israelí frente a otros conflictos que se perciben comparables en cuanto a vulneración del derecho internacional humanitario y del derecho a la guerra, un conflicto que inflama un extremo del Mediterráneo y en el que es preciso una mayor implicación de Europa, pues si bien es cierto que la realidad de esa región es difícil de tratar, no es menos cierto que la falta de reacción de Europa asombra por lo que allí sucede, pues lo que allí sucede es una tragedia moral para Europa. Ahora, señorías, cumple con urgencia evitar la limpieza étnica y respetar el derecho palestino a vivir en su propia tierra, lo mismo que el derecho del pueblo judío, así como las resoluciones de la ONU, incluso a pesar de Hamás y de la estrategia suicida para con su pueblo.

Nada más y muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señor Legarda. Por el Grupo Parlamentario Mixto, que acumula en este turno su turno de réplica, tiene la palabra, en primer lugar, la señora Belarra Urteaga por un tiempo de seis minutos.

Ione Belarra Urteaga

PodemosDiputada.Página 87Vídeo

Gracias, presidenta. Buenas tardes, ministro. Hoy estamos aquí para hablar de Palestina y para volver a denunciar un genocidio perpetrado por el Estado terrorista de Israel que dura ya décadas. Estamos aquí para hablar de Palestina, aunque los grandes medios de comunicación hayan dejado de prestar atención al peor genocidio en un siglo. Y estamos aquí, y seguiremos aquí, porque es lo que hay que hacer, porque, ministro, los principios éticos, la decencia, se demuestran cuando nadie mira, no cuando los focos nos están apuntando, y eso es exactamente lo contrario de lo que han hecho ustedes en estos diecisiete meses de exterminio planificado a los palestinos y a las palestinas. Ustedes, como Gobierno de España, solo se han movido cuando les hemos pillado o durante la campaña electoral. ¿Sabe lo que hicieron, ministro, cuando nadie miraba? Permitir que veinticinco buques cargados de armas hasta los dientes, que iban desde Estados Unidos a Israel, utilizaran el puerto andaluz de Algeciras como centro logístico para poder completar esa ruta durante todo el 2024. ¿Sabe lo que hicieron cuando nadie miraba? Permitir que sesenta mil piezas de armamento salieran en vuelos que iban de Zaragoza a Tel Aviv. Esto es lo que han hecho: mentirle a la gente. Durante diecisiete meses de genocidio ustedes han permitido la venta de armas, la compra de armas a Israel y el tránsito de armas a través de nuestro país. Y eso, señor ministro, no solo es absolutamente inmoral, sino que, además, es ilegal según nuestra propia legislación. Me daría vergüenza estar en su lugar. Sin Algeciras, señor Albares, Israel habría tenido mucho más difícil hacer lo que ha hecho. Quizás miles de muertes se podrían haber ahorrado si ustedes hubieran hecho lo que tenían que hacer: acordar un embargo formal y total de armas, retener la carga y detener los barcos. Tampoco en diecisiete meses de genocidio han considerado adecuado romper, de una vez, relaciones con los genocidas. Sin embargo, esta limpieza étnica continúa. No es solo que Israel se esté saltando el alto al fuego e impidiendo —‌todavía— que entre ayuda humanitaria en Gaza, es que el genocidio se ha extendido a Cisjordania, ministro; es que estamos viendo el mayor desplazamiento de palestinos y palestinas en Cisjordania desde el año 1967, nada menos que 40 000 personas, otro nuevo desplazamiento forzoso, que es otro nuevo crimen de guerra, un crimen de lesa humanidad. Señor ministro, visto lo que está sucediendo, nosotras ya no solo le pedimos que rompan cualquier tipo de relación comercial, militar o diplomática con el Estado terrorista de Israel, es que les pedimos que actúen exactamente igual que se actuó con la Alemania nazi y con el Japón imperial después de la Segunda Guerra Mundial. Les pedimos condenar y juzgar a los dirigentes, ejercer sanciones ejemplares que permitan, al menos, reparar, en parte, el daño y, ante todo, ministro, desmantelar las capacidades militares de Israel. Porque si no lo hacemos, con lo que estamos viendo en Cisjordania, Israel seguirá masacrando y exterminando al pueblo de Palestina impunemente cuando quiera y como quiera. Y eso, señoría, se lo digo honestamente, me parece inaceptable; me parece que la humanidad no puede tolerar este genocidio ni un segundo más. Por si fuera poco haber convertido a nuestro país en cómplice del peor genocidio en un siglo, ahora el señor Sánchez va a pasar a la historia como un auténtico señor de la guerra, comprometiendo nuestro futuro, el futuro de nuestros hijos e hijas y el futuro de nuestro Estado del bienestar. Hablando de autonomía estratégica para la Unión Europea, ustedes han hecho exactamente lo contrario, que es volver a arrodillarse ante Trump y ante los Estados Unidos de América, comprometiendo un aumento del gasto militar hasta el

2 % del PIB. ¿Sabe lo que significa eso, señor Albares? Recortes en sanidad pública, en educación pública y en atención a la dependencia. (Aplausos). Significa menos dinero para que nuestra gente tenga los mejores tratamientos contra el cáncer o viviendas a precios decentes. Cada euro que ustedes van a destinar a defensa es un euro que no va destinado a nuestros servicios públicos. La gente, señor Albares, no quiere más armas; la gente quiere mejores hospitales y mejores escuelas, y la gente no quiere enviar tropas a Ucrania. Se lo voy a preguntar claro, nítido: ¿está usted dispuesto a ir al frente? ¿Está dispuesto a mandar a sus hijos o a sus hijas al frente? Porque nosotras ni estamos dispuestas a hacerlo ni estamos dispuestas a que nuestro pueblo lo haga. Señor Albares, este es un pueblo de paz, este es el pueblo del «no a la guerra» y creo que van a pagar muy caro lo que están haciendo.

Ministro, conoce bien nuestra opinión, porque es pública, y es que sí hay alternativa. España tiene que salir inmediatamente de la OTAN, tenemos que cerrar esas bases militares estadounidenses que permanecen en nuestro territorio y tenemos que romper cualquier compromiso de aumento del gasto militar que se haya adquirido. En primer lugar, porque ya todo el mundo se ha dado cuenta de que la OTAN no sirve para nada. No le sirve para nada ni a España ni a Europa, porque la OTAN solo sirve para defender los intereses políticos y económicos de los Estados Unidos de América. Si nos pasara lo que le ha pasado a Ucrania, nos harían exactamente lo mismo que le han hecho a Ucrania: dejarnos tiradas. Además, como le decía por la mañana a la señora Montero, ustedes han alcanzado el tope máximo de la hipocresía. Dicen que quieren construir autonomía estratégica para la UE frente a Trump haciendo exactamente lo que dice el fascista de Donald Trump. Así, señor Albares, no vamos a ningún sitio, porque hoy, a través de la OTAN, estamos intervenidas económica, política y presupuestariamente como en la época de los hombres de negro. Eso ni es culpa de Junts ni es culpa del PNV, es culpa exclusiva de su Gobierno y responsabilidad de su partido. Es culpa del señor Pedro Sánchez, que ha decidido pasar a la historia como un auténtico señor de la guerra.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Belarra. Tiene ahora la palabra el señor Rego Candamil, por un tiempo de tres minutos.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 88Vídeo

Obrigado, señora presidenta. Moi boa tarde, señor ministro. Debatemos antes na interpelación xa de forma ampla sobre este asunto e outros de política internacional que teñen a ver precisamente cun contexto especialmente conflitivo no mundo e particularmente en Europa. Tentarei non repetirme excesivamente, mais é verdade que nós, o BNG, Bildu e Esquerra Republicana fixemos a solicitude desta comparecencia porque entendiamos que as ameazas de Trump, por moito que parezan fanfarronadas, deben ser tomadas a serio, estamos falando do presidente do aínda unha grande potencia, cun historial de prácticas imperialistas que non deixa moito lugar a dúbidas sobre se van a serio ou non e, por tanto, entendiamos tamén que é necesario que o Estado español e a Unión Europea se posicionen claramente rexeitando esa posibilidade, mais non só porque é verdade que o cesar fogo, creo que todos concordamos nisto, non implica que vaia haber unha paz definitiva para Palestina, nin sequera tranquilidade. Estamos asistindo ao asedio constante das forzas de ocupación israelís á poboación palestina de Cisxordania e estamos asistindo tamén ao asedio na Franxa de Gaza desde o bloqueo da axuda humanitaria até o corte de subministros básicos como auga ou electricidade, no que é máis unha vez unha actuación que podemos considerar crimes de lesa humanidade e de pretender contribuír a ese baleirado, a esa limpeza étnica de Gaza que propón Trump pola vía dos feitos de acosar pola fame e pola sede e por falta de medicamentos, de atención médica mínima, esa poboación é forzada a marchar. Por tanto, entendemos que non se pode seguir calados que hai que seguir presionando a Israel, presionar a Israel para o fin da guerra, para o fin definitivo da guerra, mais tamén para o fin da ocupación para manter que se debe manter tamén un embargo internacional non só de armamentos, un embargo, claro, a Israel non só de armamento, senón un embargo comercial e que se debe colaborar para xulgar os crimes de Netanyahu e da cúpula sionista, non só os que cometeron durante os meses que se mantivo a ofensiva sobre Gaza, senón aqueles que, como acabamos de dicir se continúan a cometer contra a poboación civil. Mais creo que tamén habería que ampliar un pouco o foco e tomar en consideración o abordar o papel que Israel, co amparo dos Estados Unidos, ten na desestabilización de toda a rexión. Hai quince días, por exemplo, era coñecido un informe ¿vou finalizando¿ era coñecido un informe que documentaba que Israel armou e financiou polo menos desde o ano 2013 grupos rebeldes sirios, grupos rebeldes como o que en decembro tomou o poder en Damasco, que ademais son, vostedes saben, da mesma xinea ideolóxica dos que cometeron o atentado do 11M, de que onte se fixo 21 anos, e que seguen nas súas prácticas, pois provocando como este fin de semana masacre de cristiáns e alauítas. Non sei señor ministro se considera que estes son os aliados que debe buscar o goberno español, dende logo, o Bloque Nacionalista Galego ten claro que non. Nós seguimos apostando pola paz en Oriente Medio, tamén pola paz en Europa, e para iso é preciso mudar o rumbo da escalada belicista, a desescalada e o desarmamento, a aposta pola vía do diálogo e a negociación e por tanto, rexeitar ese fondo de guerra que quere adoptar a Unión Europea.

Moito obrigado.

Gracias, señora presidenta. Muy buenas tardes, señor ministro. Ya antes, en la interpelación, tratamos de forma amplia sobre este asunto y otros de política internacional que tienen que ver, precisamente, con un contexto especialmente conflictivo en el mundo y, particularmente, en Europa. Como hemos hecho esto, intentaré no repetirme excesivamente, pero es verdad que nosotros, el BNG, Bildu, Esquerra Republicana, hemos solicitado esta comparecencia porque entendíamos que las amenazas de Trump, por mucho que parezcan una fanfarronería, deben ser tomadas en serio. Estamos hablando del presidente de la aún gran potencia, con un historial de prácticas imperialistas que no deja mucho lugar a duda sobre si van en serio o no. Por lo tanto, entendíamos también que es necesario que el Estado español y la Unión Europea se posicionen claramente rechazando esa posibilidad. Y no solo porque es verdad que el alto el fuego ―creo que todos estamos de acuerdo con esto― no implica que vaya a haber una paz definitiva para Palestina, ni siquiera tranquilidad. Estamos asistiendo al asedio constante de las fuerzas de ocupación israelíes a la población palestina y de Cisjordania. Estamos asistiendo también al asedio en la Franja de Gaza, desde el bloqueo de la ayuda humanitaria al corte de suministros básicos como agua o electricidad, en el que, una vez más, se ve una actuación que podemos considerar como crimen de lesa humanidad, de pretender contribuir a ese vaciado y limpieza étnica de Gaza que Trump propone por la vía de los hechos; por la vía de los hechos de acosar por hambre y por sed, y también por la falta de medicamentos, de atención médica mínima a esa población y así forzarla a marcharse. Entendemos, pues, que no se puede estar callados y que hay que seguir presionando a Israel. Hay que presionar a Israel para el fin definitivo de la guerra, pero también para el fin de la ocupación. Se debe mantener también un embargo internacional no solo de armamento, sino un embargo claro a Israel, ya digo no solo de armamento, sino también comercial. Y se debe colaborar para juzgar los crímenes de Netanyahu y de la cúpula sionista, no solo los cometidos durante los meses en que tuvo lugar la ofensiva sobre Gaza, sino también aquellos que, como acabamos de decir, se siguen cometiendo contra la población. Pero creo que habría que ampliar también un poco el foco y tomar en consideración o abordar el papel que Israel, con el amparo de Estados Unidos, tiene en la desestabilización de toda la región. Hace quince días, por ejemplo, se conocía un informe que documentaba que Israel armó y financió, por lo menos desde el año 2013, a grupos rebeldes sirios; grupos rebeldes como el que en diciembre tomó el poder en Damasco, que además son ―ustedes saben― de la misma idea ideológica que los que cometieron el atentado del 11M, del que ayer se cumplieron veintiún años, y que sigue provocando con sus prácticas la masacre de cristianos alauitas. Yo no sé, señor ministro, si considera que estos son los aliados que debe buscar el Gobierno español, pero, desde luego, el Bloque Nacionalista Galego tiene claro que no. Nosotros seguimos apostando por la paz en Oriente Medio, también por la paz en Europa, y para eso es necesario cambiar el rumbo de esa escalada belicista a una desescalada y al desarme, una apuesta por la vía del diálogo y la negociación y, por lo tanto, rechazar ese fondo de guerra que quiere dotar la Unión Europea. Muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señor Rego. Tiene la palabra la señora Valido García, también por un tiempo de tres minutos.

Cristina Valido García

Coalición CanariaDiputada.Página 89Vídeo

Buenas tardes, señorías. Buenas tardes, señor Albares. En este difícil contexto internacional en el que parece que la diplomacia ha pasado a un segundo plano, por lo menos la buena diplomacia, y nos encontramos con tantos discursos cruzados que nos llevan al pesimismo en las relaciones internacionales, los canarios tenemos la sensación de que el mundo, de que Europa, mira más a la frontera este que a su frontera sur. Estamos viendo cómo, de pronto, nos enteramos de que Israel tiene licencia para perforar a 215 kilómetros de la costa de Canarias. Estamos viendo cómo el señor Musk presume de las inversiones que van a hacer en Sáhara Occidental, en territorio ocupado. Marruecos presume de sus relaciones con Estados Unidos y la cosa en el Sahel se complica, y se complica mucho, sin atención ni apuesta de la Unión Europea, con una presencia mayoritaria rusa; y también tenemos ahí a Putin, el nuevo mejor amigo de Trump, como está ocurriendo también en Marruecos. Solo en el Sahel se producen el 51 % de las muertes por terrorismo de todo el mundo.

Estamos viendo cómo Estados Unidos anuncia que abandona la ayuda humanitaria, y esto va a tener un impacto clarísimo en los flujos migratorios. Y no solo va a tener un impacto clarísimo en los flujos migratorios, sino que, al mismo tiempo, los aranceles anunciados y esa guerra comercial con Europa afectarán a los principales clientes del turismo español, que quiero recordar que es la locomotora de ese buen resultado económico del que el Estado presume hoy. Estamos preocupados. Yo no sé qué información tiene usted respecto de las cuestiones que le he planteado y, sinceramente, estoy convencida de que alguna cuestión, incluso públicamente, no me la va a poder contar, pero sí que le pido que, con toda la información que posea en esta materia, tenga un encuentro con el presidente canario para que puedan profundizar en estas cuestiones que son tan importantes para un territorio que está a 200 kilómetros de la costa africana, muy cerca de Marruecos, donde Estados Unidos ya no esconde su deseo de invertir.

¿Podemos seguir contando Canarias o Ceuta y Melilla con la protección asegurada de la OTAN o el señor Trump elegiría? Y, si elige, ¿a quién elegirá? Por supuesto que estamos preocupados, y ojalá usted nos dé alguna certeza y alguna tranquilidad. Yo les recomiendo un artículo del señor José Segura, exdiputado socialista, hoy director de Casa África, que se titula «El Sahel, laboratorio del nuevo orden mundial». En él se dice: Mientras el mundo centra su atención en el este, en la guerra de Ucrania, en saber cuál va a ser el próximo movimiento de Putin, observamos la incertidumbre de las sacudidas de la política estadounidense en el Sahel. Creo que esto es importante y que no le ponemos la atención necesaria.

Para terminar, y como digo siempre, yo llegaría mucho antes a Mali que a Madrid. Dicho eso, señor ministro, ¿cuándo vamos a reactivar la negociación para delimitar las aguas canarias? Es el momento, hagámoslo ya, antes de que tengamos que negociar con Trump en vez de con Marruecos.

Gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señora Valido. Tiene ahora la palabra el señor Catalán Higueras, también por un tiempo de tres minutos.

Alberto Catalán Higueras

Diputado.Página 90Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta. Señorías, muy buenas tardes. Señor ministro, muy buenas tardes. Por supuesto que más Europa, más libertad y más democracia, pero no solamente para Ucrania, defendiendo los intereses también de los países europeos ante la invasión por Rusia de este país, sino también más libertad y más democracia para Cuba, para Nicaragua y para Venezuela. Me imagino que ya reconocerá, con la mayoría de los miembros de esta Cámara, que Venezuela es una dictadura y Maduro es un dictador. Nosotros le hemos preguntado por los españoles presos ilegalmente en Venezuela y usted no nos ha contestado ni el número. Yo no sé si no lo sabe o no lo quiere contestar. Pasan y pasan los meses y los ciudadanos españoles retenidos ilegalmente en Venezuela siguen encarcelados. Es evidente, señorías, que lo primero que debemos tener presente es que la política exterior de España se ha deteriorado tanto en los últimos años que tenemos muy poco poder de influencia, por mucho que el ministro lo niegue. Siendo realistas, y desde el punto de vista de una formación como UPN, con humildad, tenemos muy claro que la política exterior del país la tiene que marcar el Gobierno, por supuesto que sí, pero con un presidente que dé explicaciones en esta Cámara, señor ministro, y que comparezca muchas más veces de lo que lo hace. Está tardando en estos momentos tan cruciales para España y para Europa. Pero es que, además, señor ministro, la política exterior de España no puede estar al albur del antojo de un partido político, ni siquiera cuando se quiera marcar desde el sectarismo ideológico de un Gobierno en minoría que, además, no es de fiar. Por eso, como la política exterior de este país tiene que ser una política coherente y prolongarse en el tiempo, es lógico que ustedes tengan como interlocutores prioritarios a la formación política que va a ser alternativa en el Gobierno. Eso es lo lógico y lo que sucedería habitualmente en un país democrático. Porque otra realidad es la falta de cohesión interna que tiene este Gobierno en política exterior: sentándose todos en el mismo Consejo de Ministros se toman decisiones que luego son criticadas por parte de estos ministros. Esta tarde hemos visto también el comportamiento y los pronunciamientos de sus socios de investidura. ¿Qué puede hacer este Gobierno con estos socios de investidura? En política exterior, prácticamente nada; solamente en aquellas cuestiones concretas que estén basadas en el sectarismo y en la ideología de extrema izquierda. El plan disparatado anunciado por el nuevo presidente de Estados Unidos para Oriente Próximo, desde nuestro punto de vista, es absurdo e irrealizable, pero que uno de los hombres más poderosos del mundo haga este tipo de propuestas es para estar en alerta.

Por otro lado, señorías, lo más cínico y lo más hipócrita que he podido escuchar hoy aquí es al portavoz de Bildu hablar de genocidio y de delitos de lesa humanidad. El lunes 10 de marzo, en el Parlamento de Navarra, con motivo del Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo, iba una declaración institucional por parte del presidente del parlamento, militante de Geroa Bai. Todos los partidos políticos manifestaron su posición favorable salvo uno: los de siempre, los que siguen sin condenar los atentados de ETA, los que tienen entre sus dirigentes a terroristas que han participado en la persecución, en la limpieza ideológica, en la muerte y la persecución, también aquellos que los llevan en sus listas electorales y que siguen organizando actos de enaltecimiento de su trayectoria y de su figura. Esos fueron delitos de lesa humanidad, como mayoritariamente estableció el Parlamento de Navarra, una institución democrática. Esa es la mayor hipocresía y el mayor cinismo que he escuchado yo esta tarde aquí. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Catalán. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Gutiérrez Prieto, por un tiempo de diez minutos.

Sergio Gutiérrez Prieto

PSOEDiputado.Página 91Vídeo

Gracias, presidenta. Buenas tardes. Señor ministro, escuchando el debate queda patente que cuanto más grande es el desafío, cuanto más delicada es la situación, menos podemos esperar del Partido Popular. Toda Europa está preocupada hoy por su seguridad, está viendo la manera de reforzar su autonomía estratégica y en este debate que se nos presenta en tiempo y forma, ¿qué tenemos hoy del Partido Popular? Diez minutos de chascarrillos, de insinuaciones, pero ni una sola palabra para dar una idea, para hacer una nueva aportación; ni una sola palabra de apoyo no solo a España sino a la Unión Europea en este decisivo momento. (El señor Pérez López pronuncia palabras que no se perciben). Señor Floriano, han interiorizado tanto la bronca por la bronca que buscan la manera de escaparse incluso de donde hay consenso dentro de la Unión Europea con todas las familias políticas, incluida la suya. Han interiorizado tanto la bronca por la bronca que no sé si la única inteligencia que utilizan es la artificial, pero lo que sí sabemos es que hoy no hemos encontrado ni una sola palabra de sentido de Estado y esperemos que, según vayan evolucionando los días, recuperen ustedes al menos el sentido común. (Aplausos). No todo es bronca por bronca, señor Floriano, no todo es bronca por bronca. Pero, señor ministro, a pesar de esta intervención del Grupo Popular, yo le agradezco y le animo a que siga buscando el mayor grado de consenso en ese doble trabajo que usted está haciendo y que yo le reconozco al Gobierno de España: trabajar conjuntamente para crear una posición común ―que nunca es fácil― a veintisiete, al mismo tiempo que se amplía la mayoría sobre esa política nueva que estamos construyendo entre todos en un nuevo horizonte también en España. Solo hay una receta, señorías del Partido Popular, para este tiempo de incertidumbre: altura de miras, fuerza política y unidad europea. La unidad europea hoy es nuestro mayor valor y nuestra mayor fortaleza. Lo saben todos aquellos que quieren debilitarla para que no sirva de contrapeso, para que no sirva de dique de contención en el cambio de orden internacional que propugnan algunos. La Unión Europea puede y debe ser hoy el gran freno al cambio de principios por el que algunos trabajan desde todo tipo de organismos internacionales. Por ejemplo, ¿hubiera sido posible que Ucrania se hubiera sentado estos días atrás en Arabia Saudí con fuerza si no hubiera tenido detrás la unidad europea defendiendo sus posiciones, su integridad territorial, la defensa de su soberanía? La Unión Europea puede y debe hacer mucho en este orden internacional nuevo que se está abriendo paso y en el que tenemos que esforzarnos todos para seguir manteniendo firmes los valores y los principios que han marcado nuestro orden internacional, al menos desde el fin de la Segunda Guerra Mundial y claramente desde la caída del muro de Berlín. Sabemos que hay organizaciones y partidos políticos en toda Europa ―también en España―, señorías, que son o que pueden tener la tentación de ser el caballo de Troya en contra de la unidad europea, la quinta columna de Putin, el punto de apoyo de los exabruptos de Trump. Y frente a ello, los que estamos del lado de los valores europeos, de las democracias liberales, los que pensamos y creemos en un mundo basado en reglas, en derechos humanos, tenemos una gran responsabilidad: fortalecer la unidad europea construyendo una política de país de largo alcance. La única manera, señores del PP, de cimentar esa Unión Europea es que ustedes también cojan una pala y cimenten, pongan una pala de hormigón en los cimientos de la unidad europea también buscando el consenso y la unidad en España.

Señor Floriano, a nadie se le escapa la dureza de la política nacional de hoy, pero creo que todos ustedes saben que la situación internacional no está para oportunismos políticos, para tácticas electorales, para chascarrillos del parlamentarismo de primer nivel. No, la política internacional está para que todos pongamos, por encima de nuestras diferencias internas, altura de miras y responsabilidad externa, algo que no he visto hoy, señor Floriano ―y lo lamento mucho―, en su intervención. (Aplausos). No se trata de no tener matices, señor Floriano; se trata de fortalecer la posición de país teniendo el valor de decir en lo que se está de acuerdo, teniendo el valor de decirlo y, es más, teniendo el valor de apoyarlo. Porque cómo se entendería, señores del PP, que el Gobierno de España fuera capaz de construir una mayoría, junto con las principales potencias europeas a veintisiete sobre los grandes retos que afrontamos en la política exterior hoy, también con su familia política, con sus líderes políticos, y ustedes se dedicaran sesión tras sesión no a facilitar que esos acuerdos ―difíciles hoy― salgan adelante, sino a torpedear cada posición, a torpedear cada paso y, sinceramente, a estropear lo que hoy tiene que ser un gran reto conjunto de país.

Yo le reconozco, señor ministro, su valor por intentar construir este consenso muchísimo antes de que Trump llegara a la Presidencia: nos convocó a todos los grupos parlamentarios, y al menos esa vez el Partido Popular no le hizo lo que le hacía durante la Covid y los meses posteriores en Bruselas, que ni siquiera atendía sus llamadas ni se presentaba en las reuniones. Yo le reconozco que usted está intentando construir ese consenso y le animo a que siga trabajando en ello. Señorías, atribuyen a Napoleón afirmar que una vez que empieza a cambiar el mundo es muy difícil detenerse. Y uno tiene la sensación no ya de que se esté derrumbando ante nuestros pies el mundo que habíamos conocido hasta ahora, pero sí de que el mundo está cambiando de manera abrupta y hay un horizonte lleno de riesgos y de incertidumbres. Y ante ese mundo de cambios que no podremos detener, la pregunta es: ¿cuál es el camino que tenemos que coger?

Señorías del Partido Popular, ¿cuál es el camino que van a coger ustedes? ¿El camino del consenso europeo o el camino que les marca VOX, aplaudiendo y riéndose de cada exabrupto del señor Trump? ¡Cómo será lo que están haciendo tanto VOX como Trump que hasta tienen asustada a la FAES de Aznar! Ustedes tienen que elegir si están con el Gobierno y con el consenso europeo, si nos ayudan a construir ese consenso o si van por la vía del rupturismo de Trump que tanto aplaude VOX. Porque nos estamos jugando unos valores y unos principios, tanto en el campo de Gaza como en el campo de Ucrania, y todos pasan por la unidad europea. ¿Qué camino van a coger ustedes, por ejemplo, en Gaza, señores del Partido Popular? ¿Tienen ya opinión, por ejemplo, sobre el plan de Trump de convertir toda Gaza en un resort turístico? Porque tres veces se lo han preguntado al señor Feijóo y las tres veces no ha dado su opinión. ¿Tienen ya alguna opinión sobre las amenazas de Trump a los jueces del Tribunal Penal Internacional precisamente por estar investigando si se han cometido delitos contra la humanidad en Gaza por parte de Israel? Todavía no han dicho ni una sola palabra. ¿Comparten la acción de Israel de aprobar una ley para evitar que la UNRWA esté trabajando en Cisjordania llevando ayuda humanitaria o comparten la opinión de algunos diputados de VOX de que la UNRWA es una organización llena de peligrosos terroristas? Porque todavía no se lo hemos oído afear. ¿O ya han encontrado tiempo para poner aunque sea un tuit para condenar no solo los terribles asesinatos que cometió el terrorismo de Hamás contra el pueblo de Israel, sino también los ataques masivos indiscriminados que ha hecho Israel sobre la Franja de Gaza por los que decenas de miles de inocentes han muerto? Porque tampoco les hemos oído nada en este debate.

Por eso, señor ministro, el Grupo Socialista se siente muy orgulloso de que ustedes hayan estado en el lado correcto de la historia sobre Gaza (aplausos) y estamos muy orgullosos frente al silencio del PP y los aplausos a todos los exabruptos que han cometido unos y otros por parte de VOX. Y apoyamos sus esfuerzos, señor ministro, y le animamos a que continúen haciendo desde el Gobierno de España esa búsqueda duradera y basada en el derecho internacional de una solución para la Franja de Gaza, porque ahí también nos estamos garantizando nuestra seguridad o poniendo en riesgo nuestra seguridad, además de la estabilidad de Oriente Próximo.

Respecto a Ucrania, señores del PP, su intervención me ha recordado que este lunes el expresidente Aznar, en una entrevista en ABC, afirmaba, sobre la posición de España, que estamos donde no debemos estar y, por lo tanto, el papel del Gobierno de España es ninguno. Ha querido la casualidad de la historia que esa entrevista se realizara dos semanas después de un 17 de febrero en el que el presidente del Gobierno se encontraba en París reunido con un pequeño comité de líderes europeos ―también se encontraba Zelenski― para encontrar o reconducir la estrategia europea para conseguir una paz justa en

Ucrania. Casualidades de la vida, señores del Partido Popular. ¿Saben dónde estaba Aznar un 17 de febrero pero del año 2003? Con los pies encima de la mesa en el rancho de Texas (aplausos), precisamente, para convocar una Cumbre de las Azores para poner en marcha una guerra ilegal. Dos 17 de febrero, dos reuniones diferentes, señores del PP. Una, para declarar una guerra ilegal; otra, para poner fin a una guerra ilegal buscando una paz justa.

¿Cuál es el camino que van a coger ustedes, señores del PP? ¿El que nos marcó Aznar con las Azores? ¿O el que está marcando el Gobierno de España en París y en Londres para buscar un nuevo orden internacional basado en reglas, justo con Ucrania y también seguro para el conjunto de la sociedad europea y española? Nosotros lo tenemos claro: hay que buscar la paz, señor ministro, pero la paz solo puede ser aquella que, después de una guerra de agresión injusta, sea considerada justa para el agredido y no blanquee la acción del agresor. Esperando a que se consiga, Europa no puede volver a caer en los espejismos del pasado reciente; Europa tiene que ser autónoma; Europa tiene que apostar claramente por abrir su propio camino, por tener su autonomía estratégica y por tener capacidades de disuasión. Tenemos y debemos crear esa unión de la defensa que mantenga también ―como no nos cabe ninguna duda de que la está defendiendo el Gobierno de España― la unión social y la política social para evitar los huecos por donde se cuela el extremismo, que algunos alimentan en España, clarísimamente por parte de VOX.

Señor ministro, para todo ello le deseamos suerte y acierto, porque su suerte y su acierto y la del Gobierno de España será la suerte y el acierto del conjunto de los europeos. Estamos con ustedes. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Gutiérrez. Para dar respuesta, tiene la palabra, en nombre del Gobierno, el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación.

José Manuel Albares Bueno

GobiernoMinistro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación.Página 93Vídeo

Gracias, presidenta.

Gracias a todos los grupos parlamentarios por sus intervenciones y sus ideas. Yo creo que todos somos conscientes de que los temas de esta comparecencia son cruciales para el futuro de los proyectos de vida de los españoles y las españolas. Toda Europa nos está escuchando atentamente. Y, de las decisiones que tomemos en las próximas semanas, se va a marcar también el futuro del proyecto europeo.

Señorías del Partido Popular, no he oído nada nuevo. Me han repetido literalmente los mismos argumentos de la última vez que comparecí aquí. Por cierto, me dice que no había comparecido hasta ahora, pero ayer votaron en contra de mi solicitud de comparecer en esta Cámara, con lo cual pónganse de acuerdo entre ustedes. (Aplausos.―El señor Tellado Filgueira: ¡Mentira! Eso no es verdad.―La señora Montesinos de Miguel pronuncia palabras que no se perciben). Ni una propuesta de paz para Ucrania. (El señor Pérez López: ¡Mentiroso!). Déjenme hablar, ya que no querían que vinieran, déjenme hablar ahora. (Protestas.―El señor Tellado Filgueira: Pero es que está mintiendo).

Presidencia. Señor Tellado, por favor, está en el uso de la palabra el señor ministro.

José Manuel Albares Bueno

GobiernoMinistro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación.Página 93

Ni una propuesta de paz para Ucrania. Ni una propuesta para fortalecer el proyecto europeo para mejorar la competitividad de nuestras empresas. Y, por supuesto, ni una palabra para los miles de víctimas inocentes de Gaza. (Aplausos.―El señor Tellado Filgueira: No se puede mentir). Les falta humanidad.

Ya que han venido a hablar de todo y de nada, por lo menos, podían haber tenido alguna palabra para la apertura de las aduanas de Ceuta y Melilla. Durante meses andaban preguntando, y ya no dicen nada ahora que están abiertas. O podían haber dicho una palabra de por qué están boicoteando el primer tratado de amistad y cooperación con Francia que afecta directamente a la vida de los 315 000 españoles que viven allí y a los 600 000 españoles que viven en poblaciones transfronterizas.

Pero, señorías del Partido Popular, se lo voy a decir muy claramente: o se está con Europa o están ustedes con quienes la debilitan; o están ustedes con la democracia española o están ustedes con quien la ataca; o se está con los proyectos de vida de los españoles y la seguridad para ellos o están ustedes con la extrema derecha. Yo no sé si hoy no quieren ser ustedes explícitos porque no quieren disgustar a su socio de VOX, pero, desde luego, les digo una cosa: España, en estos momentos, se merece una oposición de Estado. Usted ha venido hoy aquí a ser simplemente oposición de desgaste al Gobierno. Eso no es lo que están esperando los españoles de todos los grupos políticos.

Como le digo, me habla usted de todo y de nada. Me habla usted de Junts. ¿Le recuerdo lo que dice el señor Feijóo de Junts? Dice literalmente: Junts es un interlocutor válido y coherente. También dicen ―estas son palabras de ustedes―: Es un partido cuya tradición y legalidad no está en duda. Si no están de acuerdo con el Gobierno, por lo menos estén de acuerdo entre ustedes, porque no queda muy claro dónde se sitúan.

Mire, el estado de las autonomías es un estado colaborativo, y lo que está demostrando Europa en estos momentos, y eso es lo que ustedes no quieren entender y no quieren estar a la altura de las circunstancias históricas de Europa, es que la colaboración es siempre más poderosa que la confrontación.

Me hablaba usted de comisionistas. Hombre, señoría, quien tiene comisionistas claramente imputados son ustedes. Ustedes han tenido diputados comisionistas inaugurando el delito internacional. (Aplausos).

Y habla del presidente Zapatero. El expresidente Zapatero ha hecho mucho más que sus presidentes por los derechos y la democracia de este país y, sobre todo, por la paz. (Aplausos.―Rumores). El presidente Zapatero trajo de nuevo la paz a este país y nos sacó de la que ha sido la única aportación del Partido Popular a la política exterior de España, que fue la guerra ilegal de Irak. (El señor Pérez López: ¡Qué vergüenza!.―Aplausos).

Sé que recientemente han intentado hacer otras aportaciones a la política exterior como la muy desafortunada utilización de la inteligencia artificial para insultar a un país hermano, como es República Dominicana, abrazando abiertamente las técnicas de injuria y calumnia al presidente del Gobierno y su familia con la inteligencia artificial. (Aplausos). También veo que van a intentar aportar a la política exterior de España torpedeando el primer tratado de amistad y cooperación con nuestro vecino de Francia. Por cierto, a todos los grupos de la Cámara, mañana hay una votación muy importante para que el Partido Popular no se salga con la suya.

Habla usted del presidente del Gobierno. El presidente del Gobierno mañana va a hablar con todos los líderes de los grupos políticos. Ha anunciado ya que va a venir a esta Cámara. Cuando pido venir, ustedes se oponen a que venga; cuando estoy aquí, les parece que en vez de estar yo tendría que estar el presidente del Gobierno; cuando esté el presidente del Gobierno, no sé, le van a echar en cara que venga.

Me habla de gasto de defensa, pero, ¡por favor!, si ustedes dejaron a España con el menor gasto de defensa de su historia. Cuando el presidente Sánchez llegó al Gobierno, estábamos en el 0,9 %, y me dice: ¿Con qué mayoría? La pregunta para ustedes es: ¿van a estar ustedes con la mayoría que quiere proteger Europa y la seguridad de Europa?; ¿van a estar ustedes con la mayoría que quiere proteger los proyectos de vida de los españoles?, ¿o van a estar ustedes con la extrema derecha y con aquellos que están agrediendo a Europa en estos momentos? Esa es la verdadera pregunta que hay que contestar.

Señorías, la fortaleza del Gobierno se mide de martes a martes, y ahí estamos cohesionados en torno al bienestar de los españoles. (El señor De Olano Vela: Seguro). También, buscando la paz y la seguridad de todos nuestros ciudadanos. Ya dijeron ustedes que íbamos a durar tres meses y llevamos más de siete años. En fin.

Sobre el gas, señoría, por favor, deje a las empresas españolas tranquilas. Las empresas españolas, también las empresas gasísticas, actúan escrupulosamente dentro de la legislación europea. Y nuestra posición en Oriente Medio, que dice usted que es una posición tan extravagante, si me hubiera escuchado, si en vez de dedicarse a leer lo que le habían escrito, me hubiera escuchado, sabría que es la posición común de los Veintisiete, gracias al liderazgo de España. Esa posición está plasmada en un documento, yo se lo puedo hacer llegar.

Sinceramente, cuando dice que nosotros no queremos hablar de política exterior y no consensuar, yo les he ofrecido consensos sobre Palestina ―ese ya es demasiado tarde, lo hemos tenido que hacer sin ustedes―, sobre Gibraltar, sobre nuestras lenguas cooficiales que están en nuestra Constitución y ustedes se dedican a torpedearlas en Europa y a impedir que avancen y que consigamos la oficialidad. Le diré que, incluso, en una cosa tan básica como fue la Presidencia española del Consejo de la Unión Europea, ustedes dieron la instrucción para que sus eurodiputados no se reunieran conmigo para tratar la planificación de la Presidencia española de la Unión Europea; y fueron los únicos. Créame, sean ustedes una oposición de Estado. Es lo que necesita en estos momentos España, todos tenemos que estar a la altura de las circunstancias.

Sé que a ustedes les gustaría esconder la cabeza para no desagradar a VOX, para no desagradar a la extrema derecha, pero en estos momentos ustedes igual que todos nosotros vamos a tener que definirnos y vamos a tener que tomar decisiones, y lo que los españoles esperan es que también la oposición esté a la altura de las circunstancias. Súmense a la unión que les ofrece el Gobierno y los países europeos para defender el interés de España, para defender el interés de Europa y los proyectos de vida de todos los españoles.

Al portavoz de VOX le digo que, en fin, aunque me lo esperaba, no creía que fuera tan flagrante, y es que no ha dicho usted ni una palabra sobre la situación en Ucrania, ni una palabra sobre la seguridad europea. ¿Se siente usted más cerca del agresor que de las víctimas?

La verdad es que tampoco ha dicho ni una sola palabra sobre la seguridad de Europa, y lo entiendo. Lo entiendo porque hasta sus propios militares están dimitiendo y están diciendo que ustedes de esto no conocen mucho. (Rumores). Pero tienen que definirse y decir claramente en esta Cámara si ustedes están a favor de una guerra de agresión como la que tiene planteada Rusia contra Ucrania o si están a favor de la legalidad internacional, del derecho internacional y del agredido. También tienen que decirnos si están a favor de los valores democráticos y del proyecto europeo, o no.

Me dice usted que he venido aquí a hablar de Gaza. Bueno, es también de lo que iba esta solicitud de comparecencia, lo raro es que usted no quiera definirse claramente.

Sobre Siria, directamente ha entrado usted en la desinformación, ya que emitimos un comunicado desde el Ministerio de Asuntos Exteriores que fue muy claro y rotundo. Si me hubiera escuchado, hubiera oído también que he condenado claramente la violencia que se ha producido el pasado fin de semana; y que cuando estuve en Damasco solicité un futuro inclusivo, democrático y en paz; y me reuní tanto con las mujeres sirias como con las minorías étnicas y religiosas, por supuesto también con las minorías cristianas por cuyos derechos vela, igual que por los derechos de todas las minorías, la política exterior de España. Igual que le decía al Partido Popular ―veo que están ustedes muy coordinados en eso― nuestra posición en Oriente Medio no es extraña, es la de los Veintisiete. Y cuando fui a Damasco ―que usted me lo echa en cara― fue después de que hubiera ido la ministra de Asuntos Exteriores de Alemania, el ministro de Asuntos Exteriores de Francia y el ministro de Asuntos Exteriores de Italia. Al día siguiente de estar yo allí, estuvo la comisaria de Gestión de Crisis de la Unión Europea, el alto comisionado de los Derechos Humanos de Naciones Unidas y el secretario general de las Naciones Unidas. Yo estuve donde tenía que estar, lo volvería a hacer y lo seguiré haciendo, también para proteger los derechos de las mujeres y de las minorías. (Aplausos).

Celebro que sepa usted que España tiene una política exterior feminista, y estamos muy orgullosos de ella, es más, copresidimos en estos momentos ese grupo, liderándolo, porque la política exterior feminista es una de nuestras señas de identidad.

También veo que no ha parado de traer la posición del Gobierno de los Estados Unidos a esta Cámara. Espero que todavía recuerden que ustedes son un partido español y un partido europeo, y lo que tendría que hacer hoy aquí es venir a hablar de las posiciones del Gobierno español y de las posiciones de los Veintisiete europeos.

Al portavoz de SUMAR le diré que le agradezco su intervención. Estoy muy de acuerdo con muchas de las cosas que ha dicho. Hoy estamos hablando aquí de seguridad europea en sentido amplio, y eso implica muchas cosas ―yo lo he estado desgranando en mi primera intervención―. Y coincido con ustedes ―lo he dicho también en mi primera intervención― en que estamos ante un auténtico cambio en el orden mundial, y Ucrania y Gaza son los dos sitios donde esto lo vemos de manera más evidente porque es donde la guerra ha vuelto con fuerza. Algo para lo que se alumbró las Naciones Unidas y la Carta de las Naciones Unidas fue para abolir definitivamente la guerra como forma de resolver conflictos entre Estados.

Coincido, evidentemente, en que en Gaza hay una auténtica catástrofe humanitaria. Queremos que pueda entrar la ayuda humanitaria sin ninguna traba. Queremos, también, que se libere a todos los rehenes. Como usted sabe, somos parte de la demanda sudafricana ante la Corte Internacional de Justicia, y nuestras contribuciones voluntarias a la Corte Penal Internacional están entre las más importantes de todos los países europeos. Hace muy pocos días me reuní aquí en Madrid con el vicepresidente de la Corte Penal Internacional para trasladarle todo nuestro apoyo.

Señoría, nosotros somos de los que decimos cosas y hacemos cosas, y nuestras acciones nos avalan. Apoyamos, por supuesto, el Plan Árabe ―hay un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores en ese sentido. Fuimos el primer país de la Unión Europea en pronunciarnos―. Estoy, totalmente, en contacto tanto con mi colega palestino como con mis colegas del resto de los países árabes y también europeos, para apoyarlo.

Sobre Ucrania, ojalá la OSCE fuera una organización en funcionamiento ―nosotros lo apoyamos―, pero ¿sabe por qué está paralizada? Por Rusia, y también por Bielorrusia. Si fuera por nosotros, desde luego la OSCE sería esa mesa de negociación. Usted sabe que España y toda la Unión Europea estuvieron sentadas hasta el último minuto en la mesa de la OSCE. La última vez que vi al ministro de Asuntos Exteriores ruso, Lavrov ―y tuve un encuentro bilateral con él―, fue precisamente en Estocolmo, en una reunión ministerial de la OSCE. No fuimos nosotros los que nos levantamos de la mesa; y esperamos que un día Rusia pueda volver a ella, pero dentro de los principios de esa organización.

Verdaderamente, hay un plan de la Unión Europea. La presidenta de la Comisión, Von der Leyen, planteó ese plan. Las conclusiones del último Consejo extraordinario lo han ido ampliando. Desde luego, la Unión Europea ha demostrado que siempre está dispuesta para dar respuesta a los desafíos que se le plantean. Nosotros queremos que se vaya más allá, por eso hemos planteado una serie de elementos al libro blanco sobre el futuro de la defensa europea que se está redactando en estos momentos. Nosotros creemos que hay que avanzar claramente hacia una seguridad europea, incluida esa fuerza de proyección rápida de la que usted hablaba. Desde luego, creemos en la integración de la industria de la defensa europea, porque es algo que va a redundar en garantizar la seguridad de los europeos.

Tiene que quedar claro que aquí nadie habla de esfuerzo militarista; de lo que hablamos no es de que Europa se vuelva más agresiva, sino de que la disuasión europea tiene que estar cada vez más en nuestras manos para que no nos agredan, no para agredir a nadie.

Con el portavoz de Esquerra coincido, también, con una buena parte de su intervención: estoy muy de acuerdo con la descripción que hace sobre la situación en Gaza.

En relación con UNRWA, estuve reunido hace muy poco con su comisionado general, con Philippe Lazzarini ―el Consejo de la Unión Europea se reunió con él―; hubo una propuesta española, y estamos muy vigilantes para que se produzcan los desembolsos a esa organización.

Sobre la Corte Penal Internacional, igual que le decía al portavoz de SUMAR, la apoyamos; me he reunido recientemente con su vicepresidente; seguiremos entregando contribuciones voluntarias para que cumplan con su labor. Recientemente hemos entregado 5 millones de euros.

Respecto al comercio de armas, no se conceden licencias de exportación de armas a Israel desde el 7 de octubre. Tampoco permitimos que hagan escala en puertos españoles buques con cargamento de armas hacia Israel.

Sobre los planes de un posible desplazamiento de población gazatí ―lo he dicho en mi primera intervención, y lo dije en otra intervención esta mañana―, desde luego, es algo a lo que nosotros nos oponemos.

Le aseguro que nadie va a desmantelar la Europa social, por eso es tan importante que en Europa haya Gobiernos como el actual Gobierno de España, porque nosotros siempre hablamos en favor de esa Europa social.

Estoy totalmente de acuerdo con usted también en que hay que defender el mercado único, hay que ampliarlo y hay que profundizarlo. Ahí están los informes Draghi y Letta, para reducir y eliminar cualquier tipo de barreras. Y también estoy de acuerdo, y así lo estamos expresando, con que hay que mutualizar gastos e integrar nuestra industria de defensa también.

Sobre la oficialidad del catalán por lo que usted me planteaba, como sabe, es una de las prioridades de la política exterior de España en Europa. Todos los embajadores de España en las capitales de la Unión Europea tienen instrucción de seguir haciendo gestiones hasta que consigamos esa oficialidad, es un compromiso personal. Además, hemos conseguido recientemente una victoria en el Comité Económico y Social, ahora ya se puede utilizar el catalán y el resto de las lenguas cooficiales en los plenos, y, como sabe, nosotros estamos haciendo un auténtico esfuerzo.

Respecto a lo que usted me planteaba, desde luego tiene mi compromiso, nosotros vamos a apoyar. Le invito a que lo hablemos bilateralmente para conocer mejor cuál es exactamente la situación. Y no dude de que nosotros no estamos regateando ni vamos a regatear ningún esfuerzo, tanto para la oficialidad del catalán en las instituciones europeas ―y el resto de lenguas cooficiales― como para su uso dentro del Parlamento Europeo y que también avance en el sistema educativo europeo. Luego podemos hablar bilateralmente y no tenga duda de que le apoyaremos en lo que usted me ha planteado desde la tribuna.

Insisto, mañana hay una votación muy importante sobre ese tratado de amistad y cooperación que tiene una estrategia de cooperación transfronteriza añadida a él, que va a ser muy importante para todos esos ciudadanos que viven a uno y otro lado de nuestra frontera, también en Cataluña, y que el Partido Popular está, igual que con las lenguas cooficiales, abiertamente torpedeando.

A la portavoz de Junts le diré que nosotros fuimos de los primeros países del mundo en condenar el ataque terrorista de Hamás. Hemos apoyado todas las sanciones de la Unión Europea a Hamás; Hamás es una organización terrorista, no es nuestro interlocutor para la paz, nuestro interlocutor para la paz es la Autoridad Nacional Palestina. Apoyamos la solución de dos Estados. Usted me pregunta cómo van a afectar estas nuevas reuniones que yo he indicado en mi primera intervención, la cumbre que va a haber en junio en Naciones Unidas, la alianza global, ya en alguna otra ocasión hemos hablado al respecto. Son iniciativas españolas que lo que buscan es avanzar en esa aplicación de dos Estados y en crear ese momentum, ese marco para que tenga lugar. Son pasos que damos para la paz, para visibilizar al Estado palestino y, también, para avanzar en la solución de dos Estados.

Nosotros ―créame― defendemos los derechos humanos en todos los países del mundo sin ninguna distinción.

Me preguntaba usted por Armenia, soy el primer ministro de Asuntos Exteriores de España que recibió oficialmente aquí, en Madrid, al ministro de Asuntos Exteriores de Armenia, y ayer le trasladaba mi agradecimiento por la tarea tan rápida y exitosa que hicieron para poder salvar a esos montañeros españoles, muchos de ellos catalanes, que estaban en un monte en Armenia. Lamento el fallecimiento de uno de ellos, traslado el pésame desde aquí a su familia y amigos, pero le aseguro que gracias a esa rapidísima colaboración del Ministerio de Asuntos Exteriores armenio y de las autoridades armenias no tuvimos que lamentar más desgracias. Nosotros queremos y apoyamos ―lo he dicho muchas veces― un acuerdo de paz entre Armenia y Azerbaiyán que respete la soberanía y la integridad territorial. También, el anuncio del PKK de abandonar las armas es una buena noticia que nosotros aplaudimos y apoyamos.

Y en Siria, no le quepa la menor duda ―se lo dije a las mujeres sirias cuando me reuní con ellas en Damasco, a los líderes de las minorías étnicas y religiosas, y, por supuesto, a las autoridades sirias―, queremos y trabajamos por un futuro inclusivo, pacífico y democrático.

China es un actor fundamental para el mundo, fundamental para cosas tan evidentes como el cambio climático, es miembro permanente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, como lo es India, como son los grandes países de América Latina ―lo decía en mi primera intervención―, y con todos ellos tenemos que trabajar si queremos un mundo más seguro y más estable.

Al portavoz de Bildu, le diré que yo estoy de acuerdo con muchas de las cosas que usted ha dicho, pero le haré una precisión: la OTAN es una organización defensiva y de disuasión. Por eso dos países que tenían en su seña de identidad la neutralidad, como Suecia y Finlandia, que no son potencias agresivas, solicitaron entrar hace dos años, porque saben que dentro del paraguas de la OTAN uno está más protegido. Le tengo que corregir: la OTAN no hace guerras. Los escenarios que usted ha tratado han estado en misiones de estabilización, esas guerras fueron por coaliciones de voluntarios; en una de ellas nos metió el Partido Popular, que fue la guerra de Irak, la única aportación conocida a la política exterior de España del Partido Popular.

Dice que nada ha cambiado en Oriente Medio y yo le comprendo, pero le diría dos cosas. Nosotros no nos vamos a resignar nunca ―y espero que ustedes tampoco lo hagan― a que la violencia sea la forma natural de relacionarse entre los pueblos de Oriente Medio. Gracias a que España no se ha resignado, a que ha sido un motor dentro de Europa y a ese diálogo euroárabe, hay una alianza global por la solución de dos Estados y hay una conferencia de Naciones Unidas al respecto en junio, y, sobre todo, hay una posición común de los Veintisiete, que al inicio de la guerra en Gaza no era posible. Nosotros hablamos con mucha claridad ―yo lo he hecho hoy y usted lo ha reconocido― sobre lo que ocurre en Ucrania y en Gaza, y a mí lo que me sorprende es que haya fuerzas políticas aquí, en la Cámara, que no sean capaces de hablar con la misma claridad con la que lo hace el Gobierno sobre Ucrania y sobre Gaza, porque nosotros tenemos claro en todos los lugares del mundo quién es la víctima y quién es el verdugo, quién es el agredido y quién es el agresor, por eso tenemos una política exterior coherente y con identidad propia, y nos lo reconocen todos nuestros socios árabes y nos lo reconocen los propios palestinos. La semana pasada me llamaba el primer ministro palestino para hablarme de ese plan regional de los árabes para Oriente Medio y para Gaza, y para cambiar impresiones, y me lo agradecía y así lo reconoce el propio comunicado de la Liga Árabe. Cuando me habla del artículo 2 del Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea e Israel, le aseguro que es sobre la base de ese artículo que el presidente del Gobierno, junto con el primer ministro de Irlanda, solicitó la convocatoria de ese Consejo de Asociación donde pudimos trasladar esa posición común.

Contestando al portavoz del PNV, le diré que comparto su posición, tanto en Palestina como en Ucrania. El alto el fuego consolidado nosotros lo queremos también. Israel por supuesto que tiene que cumplir con el derecho internacional. Hamás no es un socio para la paz, se lo decía también a la portavoz de Junts, la Autoridad Nacional Palestina sí es nuestro socio para la paz, y no vamos a escatimar esfuerzos para que esa conferencia internacional de paz, esa conferencia de Naciones Unidas sea un éxito; es una propuesta española, fue España quien lo llevó, en primer lugar, a la Mesa del Consejo y ahora se plasma en las Naciones Unidas.

Y estoy totalmente de acuerdo con usted ―lo digo siempre que puedo en Bruselas―, España ha impulsado que Europa, como usted decía, tenga más voz, más presencia tanto con el sur global como en la defensa del derecho internacional, y eso, algunos de los países del sur global, algunos de nuestros amigos árabes o amigos latinoamericanos me lo trasladan, me trasladan que Europa debería tener más fuerza, pero que España sí la está teniendo. Es más, muchos de mis amigos árabes, muchos de mis colegas árabes me dicen que España está salvando la dignidad de Europa en Oriente Medio.

A la portavoz de Podemos le diría que nosotros, como ustedes, queremos un Estado palestino, y este es el Gobierno del mundo que más ha hecho por el pueblo palestino, por la protección de los civiles palestinos, por la protección de los civiles libaneses también y por avanzar al Estado palestino. (Aplausos). Y nosotros, como ustedes, no hemos dejado de lado al pueblo palestino cuando otros temas han aparecido. De hecho, el Consejo entre la Unión Europea e Israel ha tenido lugar precisamente por la petición del presidente Sánchez, hace muy pocos días, cuando la actualidad internacional estaba en otro lado. Y usted debería repensar lo que dice sobre el presidente Sánchez porque, ¿sabe lo que dicen los palestinos y los árabes? Que el presidente Sánchez es el auténtico señor de la paz en Europa. (Aplausos.―El señor Tellado Filgueira: Venga, venga, ya será menos, hombre, por favor. Anda que… ¡Qué pelota!).

Mire, usted me habla de romper relaciones con Israel, pero eso no lo plantean los palestinos ni tampoco lo plantean los Estados árabes con respecto a Israel, porque si creemos en la solución de dos Estados ―y yo estoy seguro de que usted cree en la solución de los dos Estados―, necesitamos también a Israel. Entonces, mi reflexión sería: No sea usted más palestina que los palestinos, no sea usted más árabe que los propios árabes, porque queda un poco impostado, yo creo. Usted no me pide eso con Rusia. Yo no soy favorable a romper relaciones con Rusia; es más, tenemos un embajador en Moscú y el embajador ruso está aquí, porque creo que un día, cuando de verdad podamos hacer una paz, dentro de la Carta de las Naciones Unidas, en Oriente Medio y en Ucrania, necesitaremos a Israel y a Rusia, por eso le pido esa reflexión.

Y, señoría, hay que decidir. Hay que decidir si se está con la seguridad y los proyectos de vida de los españoles y las españolas o no se está. Y, por favor, no confundan a la opinión pública española. ¿Quién está hablando de enviar tropas al frente? Desde luego, el Gobierno de España no, se lo digo públicamente desde la tribuna, aunque no le quedan dudas a nadie. Pero, por si acaso, yo desde luego se las disipo: nadie está planteando enviar tropas al frente. Y si usted no está de acuerdo con la OTAN, entonces estará todavía más de acuerdo conmigo en que ha llegado el momento de que los europeos tomemos nuestra seguridad en nuestras manos. (Aplausos). Este es el momento de Europa, y ahí estoy seguro, señoría, de que usted y yo nos vamos a encontrar: en torno a los proyectos de vida de los españoles.

Al portavoz del BNG le indico que esta mañana hemos tenido un largo intercambio sobre estos temas. Estamos claramente por la paz en Oriente Medio, en Gaza, en Siria y, desde luego, queremos un futuro inclusivo, en paz y democrático con Siria. No lo tenían con el régimen de Al Assad, señoría. Estuve visitando cuando fui a Damasco la cárcel de Sednaya: 150 000 ejecuciones extrajudiciales. Eso se ha terminado y hay que apoyarlo también, igual que hay que apoyar a las mujeres y a las minorías étnicas y religiosas en Siria, como hace el Gobierno de España.

Y, mire, no hay ningún fondo de guerra de la Unión Europea. Hay medidas para garantizar la seguridad y la disuasión europea. Europa es una potencia de paz, es un proyecto de paz, se creó para la paz, pero otros sí se están rearmando para guerras de agresión que están ya en marcha, señoría. Se lo debemos a nuestros ciudadanos y ciudadanas, de eso tenemos que protegerles y tenemos que proteger a Europa.

La portavoz de Coalición Canaria ha hecho una intervención un poco para inquietar a los canarios, intervención que, debo decirle, yo no comparto. La frontera sur, desde luego, es fundamental. La frontera sur está en el concepto estratégico de la OTAN en estos momentos y en el concepto estratégico de Madrid porque lo solicitó España. Hemos puesto encima de la mesa una nueva Estrategia África que, por primera vez en la historia de nuestras estrategias para África, incluye todo África y no solamente el África subsahariana. Siempre, por supuesto, vamos a tener en cuenta los intereses de Canarias, Ceuta, Melilla y el Sahel, por supuesto, una zona que nos preocupa mucho, por eso hemos triplicado nuestros programas de cooperación al desarrollo con África Occidental.

En estos momentos por supuesto que la integridad territorial de España, totalmente y fuera de discusión, está protegida por la OTAN, pero es que además ―por eso le digo que parece que ha hecho usted por inquietar a los canarios― nadie amenaza en estos momentos la integridad territorial de España. (Aplausos).

Ha traído a colación varias veces a Marruecos. Mire, su presidente, el presidente de Canarias, ha estado en Marruecos recientemente. Yo hablo con mucha frecuencia con él y lo que me trasladó fue muy positivo. Entiendo que están ustedes muy satisfechos tanto de la relación del Gobierno de España con Marruecos como de la que ustedes tienen y que yo, por supuesto, voy a facilitar y a seguir facilitando, como lo he hecho hasta ahora, igual que he estado recientemente en Mauritania; pueden contar con toda mi colaboración. Hablo con el presidente de Canarias muy a menudo, como digo, y cuando me desplace iré a Casa África, ya que hablaba usted de su director y traía a colación un artículo. Presentaré la Estrategia para África allí en breve y, por supuesto, tendré mucho gusto en reunirme con el presidente de Canarias y con cualquier otro miembro del Gobierno de Canarias, como he hecho en otras ocasiones cuando me he desplazado.

Sobre la política arancelaria, no le quepa la menor duda de que hay una política comercial común; hoy se ha puesto de relieve. Europa estará ahí y el Gobierno de España va a estar apoyando a la Comisión en toda la respuesta que tenga que dar.

El portavoz de UPN —‌en fin— trae aquí a Venezuela. Sinceramente, no hay un Gobierno en el mundo que haya hecho más por la democracia de Venezuela y por los venezolanos. Más de 200 000 venezolanos con un estatuto muy especial han llegado a España con este Gobierno, frente a 26 con los Gobiernos del Partido Popular.

Ha hablado usted sobre todo de Venezuela, ni una palabra ―ni una palabra― para Gaza u Oriente Medio y ni una palabra para Ucrania. Creo que a usted le pasa como a los miembros del Partido Popular, que no quieren disgustar a VOX y prefieren pasar de puntillas sobre quién es el agresor y quién es el agredido en Ucrania y con quién van a estar, si con el proyecto de vida de los españoles o con quienes atacan al proyecto europeo y la extrema derecha.

Y le digo lo mismo. Me habla del presidente del Gobierno y de si va a venir. Ya saben que hay una fecha para que el presidente del Gobierno venga aquí, pero, hombre, teniéndome hoy aquí por lo menos podía intentar tener un debate conmigo y el día 26, cuando venga el presidente, lo tienen también con él. Y, sinceramente, lo que más me ha preocupado de su intervención es que veo que no tiene clara la diferencia entre víctimas y verdugos: ni una palabra para Ucrania, ni una palabra. En fin…

Y, finalmente, al portavoz del Partido Socialista, le digo que usted sí ha comprendido la importancia del día de hoy (rumores) y que el día de hoy... No hace falta que lo dejen claro, yo ya sé que ustedes no han comprendido la importancia del día de hoy. (Aplausos.—El señor Tellado Filgueira pronuncia palabras que no se perciben). No insistan porque yo ya sé que ustedes no quieren hablar hoy aquí de Europa, no quieren hablar de quién ataca a Europa desde fuera de Europa y desde dentro de nuestras sociedades, también de la nuestra, señorías del Partido Popular, y tampoco quieren hablar de nuestra democracia y de cómo proteger los proyectos de vida de nuestros ciudadanos. Pero no se preocupen, si ustedes no quieren hablar, el Gobierno de España va a seguirlos protegiendo. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor ministro. A continuación, intervendrán los representantes de los diferentes grupos parlamentarios. En primer lugar, por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra el señor Floriano Corrales por un tiempo de cinco minutos. Cuando quiera.

Carlos Javier Floriano Corrales

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Señora presidenta, señorías, señor ministro, por responder a estas cosillas de pellizquito que me ha mandado, le digo que comisionistas incrustados en una delegación del Gobierno internacional solamente los hay con ustedes, porque el señor Aldama estuvo con el entonces ministro de Transportes en México, en una delegación internacional. (Aplausos.—El señor Tellado Filgueira: ¡Sííí! ¡Y tú estabas ahí! ¡Comisionista!).

Hasta ayer, señor ministro, usted no dijo que quería acumular la comparecencia que tenía pedida para hablar de cuestiones acerca de la situación internacional con la que habían pedido los grupos parlamentarios de ERC y Bildu. Hasta ayer. Y eso es lo que he dicho, que hasta ayer usted no ha dicho que quería venir a hablar de eso, y, ¡hombre!, la situación internacional, desde hace semanas, es lo suficientemente delicada como para que hubiera podido decir: yo la quiero acumular. Pero esperar hasta doce horas antes para pedirlo, sinceramente me parece poco serio.

El expresidente Zapatero lo que hace muy bien es defender dictaduras abyectas; absolutamente abyectas. (Aplausos). Y el tratado con Francia llevan ustedes más de dos años mareando la perdiz para traerlo, mareándolo, haciendo reformas legislativas. Algo malo habrá para que ustedes no lo hayan traído inmediatamente aquí, si no ya estaría aquí, porque hace más de dos años que lo están usted moviendo de un lado a otro.

Déjeme que le diga algunas cosas en relación con su intervención. En mi intervención he tratado de ponerle frente al espejo de una situación de Gobierno que, para tomar decisiones, tiene que ponerse, en primer lugar, de acuerdo consigo mismo y, en segundo lugar, tratar de buscar los apoyos parlamentarios para sacar adelante las decisiones. Primero entre ustedes y, después, buscar la estabilidad parlamentaria. Y cuando yo le pregunto cuál será el presupuesto de Defensa, cómo va a evolucionar el presupuesto de Defensa, en cuánto se va a incrementar, cuáles son los compromisos que vamos a adoptar con nuestros socios europeos, con qué mayoría parlamentaria cuenta, me pregunta usted: y ustedes ¿con quién van a estar? Yo le pregunto: ¿usted está en condiciones de afirmar hoy que todo el Gobierno apoya las decisiones de intentar protegernos frente a quienes quieren agredir a los europeos? ¿Usted cree que todo el Gobierno está de acuerdo, que todo el Gobierno está unido? Ya le digo yo que no. (Aplausos). Y que tampoco tiene estabilidad parlamentaria. ¿Ustedes están con quienes quieren proteger a Europa? Yo espero que el Gobierno de España, todo el Gobierno de España esté con quienes quieren proteger a Europa y que los socios parlamentarios, los suyos, trabajen también en esa dirección.

No le repito, porque creo que no es necesario, la posición que hemos manifestado tantas veces en relación con Oriente Medio. Nosotros exigimos respeto al derecho internacional y, como usted sabe, la deportación forzada ya la ONU ha manifestado que está prohibida según el derecho internacional. Pero si hace falta que se lo recordemos, le digo que condenamos los ataques terroristas y las respuestas a los atentados contrarias al derecho internacional humanitario. Nuestra exigencia es un alto el fuego estable, la liberación de los rehenes, evitar una escalada mayor del conflicto y facilitar la entrada de ayuda para paliar la situación humanitaria, para lo cual la UNRWA debe poder circular libremente brindando todo su apoyo a los ciudadanos, así como nuestro reconocimiento y apoyo a la acción comandada por el general español de la FINUL.

Señor ministro, nosotros no estamos en la disyuntiva de acompañar a la derecha o a la extrema derecha o estar con Europa. Esa disyuntiva, afortunadamente, no la tenemos. No la tenemos porque nosotros somos de la familia del Partido Popular Europeo y yo sé que usted conoce quiénes son Adenauer, Schuman o Walter Hallstein, todos ellos fundadores de la Unión Europea. Con esos estamos nosotros. (Aplausos.— Varios señores diputados: ¡Muy bien!). Con esos principios estamos nosotros. Con esos valores estamos nosotros. Defendiendo Europa estamos nosotros. Lo que no tengo claro, insisto, es que todo el Gobierno esté con los valores de la Unión Europea. No tengo claro que todos sus socios parlamentarios estén con los valores para proteger a la Unión Europea (aplausos), y eso es lo que me gustaría tener claro.

Yo sí distingo entre agresor y agredido; sí distinguimos entre agresores y agredidos. Por eso la guerra de Ucrania es la guerra contra los principios de la Unión Europea, contra los principios de la democracia, contra los principios de la libertad. Y por eso tenemos que hacer todo lo que esté en nuestra mano para que la victoria sea de los ucranianos, para que la victoria sea de la democracia, de la libertad y de los valores que inspiran la Unión Europea. (Aplausos). Lo que no sé es a qué están dispuestos ustedes. Pero que quede clara una cosa después de su intervención, señor ministro: con su gestión en Oriente Medio, España está fuera de juego por lo que hizo Pedro Sánchez en el paso de Rafah, y ustedes no tienen un Gobierno de acuerdo en defender los valores de la Unión Europea, los valores de la democracia y los valores de la libertad. Trabaje por eso, para buscar esa mayoría y defender esos valores en la Unión Europea en el futuro.

Nada más y muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Floriano. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Flores Juberías, también por un tiempo de cinco minutos. (Aplausos).

Carlos Flores Juberías

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Con la venia, señora presidenta. Me ha recriminado usted, señor ministro, que no haya hecho referencia alguna en mi intervención al caso de Ucrania. Le diría que, si no lo he hecho, es por la sencilla razón de que no figuraba en el orden del día; usted comparecía para hablar de Gaza. Pero, como le veo muy dispuesto a apuntarse a cualquier tipo de teoría conspiranoica, me dejará que le diga alguna otra cosa. La primera vez que yo dije que Putin era un autócrata centralizador fue hace veintitrés años. No está en las hemerotecas, está en las bibliotecas. Carlos Flores, Antonio Colomer, Rusia en vísperas de su futuro, Universidad de Valencia, Valencia, 2002. Consúltelo. (Aplausos). Es decir, que le llevo unos cuantos de años, si no unas cuantas décadas, señalando el carácter autocrático e imperialista del régimen político ruso.

Tampoco he hablado de la oficialidad del catalán en las instituciones europeas, pero usted no ha perdido la oportunidad, aunque no estuviese en el orden del día, de hacerlo y de recordarnos que este es un compromiso personal suyo. Le agradecería que eso que nos acaba de contar lo contase en todas partes, en todas las cancillerías europeas, en todas las instituciones europeas y en el propio Parlamento. Diga que esto es un compromiso personal suyo y de su partido que carece de cualquier tipo de mandato parlamentario, legislativo o no legislativo, al respecto; muy al contrario, el pasado 13 de febrero de este mismo año, a propuesta de este partido y con el voto favorable del Partido Popular, la Comisión de Unión Europea de estas Cortes Generales aprobó una proposición no de ley instándole a usted a cesar en todos los intentos, en todas las maniobras y en todas las negociaciones encaminadas a utilizar las lenguas regionales, a imponer la utilización de las lenguas regionales españolas en las instituciones europeas. Cuénteles eso también a los cancilleres con los cuales se reúna, a la presidenta del Parlamento Europeo o a la presidenta de la Comisión Europea. Cuénteles también que en esta aventura va usted no solo sin el consentimiento, sino en contra del consentimiento de este Parlamento.

Hemos hablado del modelo de defensa de la Unión Europea o del modelo de defensa que necesita nuestro país, cosa que tampoco estaba en el orden del día, pero que me parece fantástico. Me parece fantástico porque convendría, sí, señor, le emplazo a hacerlo, tener un debate sobre el modelo de defensa que queremos para nuestro país. Eso nos permitiría, en primer lugar, saber lo que piensa el Partido Socialista. Nos acaba de recordar el portavoz de Bildu que se cumplen 39 años del referéndum de la OTAN. Usted era demasiado joven para haber votado, así que no se debió de ver en la tesitura de decidir si usted era de los de ‘OTAN, de entrada, no’ o de los de ‘OTAN, en interés de España, sí’. Porque en la mayor decisión geopolítica que ha tenido que tomar este país en el último medio siglo, su partido estuvo deshojando la margarita hasta el último momento, diciendo primero que no y luego que sí. (Aplausos). Lecciones de coherencia, por parte del Partido Socialista muy poquitas.

Y nos permitía que discutiésemos sobre dónde estamos y cuáles son nuestros aliados y nuestros enemigos, porque aquí yo no he visto más que a usted y a otros grupos parlamentarios rajando, echando pestes de quien, en última instancia, resulta ser uno de nuestros aliados estratégicos, de quien resulta ser el mayor contribuyente de la alianza militar de la cual nosotros formamos parte, que son los Estados Unidos. Para la mayoría en la que se apoya su Gobierno, ¿los Estados Unidos son nuestro enemigo?, ¿es el país del cual nos tenemos que defender? Porque, si es así, acláreme también cuáles son nuestros aliados. ¿Nuestro aliado es Hamás, que le manda cartas de amor a su presidente del Gobierno? ¿Nuestro aliado es China, con cuyo Partido Comunista tiene su Partido Socialista una relación también estrecha? ¿Nuestro aliado es Rusia, a la que ustedes compran petróleo a espuertas? ¿Nuestro aliado es Marruecos, el gran amigo del presidente del Gobierno? ¿Cuáles son nuestros amigos si Estados Unidos es nuestro enemigo? ¿Y cómo piensan ustedes defenderse de nuestros adversarios?, porque tampoco me lo ha aclarado. La portavoz de Podemos ha intentado hacer la cuadratura del círculo explicándonos que armarnos sirve para incrementar nuestra dependencia de los Estados Unidos, lo cual me obliga a pensar que si estuviésemos desarmados seríamos más independientes respecto de los Estados Unidos. Mire, la vida no funciona así. Salvo que uno sea Liechtenstein o Luxemburgo ―y creo que tampoco le ha ido muy bien en la historia a Luxemburgo―, un país desarmado no es un país soberano, y un país no soberano es un país que cae en manos de otras potencias ¡de toda la vida de Dios! (Aplausos). De toda la vida de Dios, un país armado es un país respetado.

Y eso también nos permitiría saber lo que piensan el resto de sus socios de Gobierno. La opinión de Yolanda Díaz ya la conocemos todos; no la hemos entendido ninguno, pero la conocemos todos. Ayer nos la explicó y nos quedamos todos igual, pero ya la conocemos. Nos gustaría saber cuál es la opinión del Partido Socialista. ¿También son ustedes de los que piensan que podemos mejorar nuestro sistema defensivo sin invertir en armamento? ¿También son ustedes de los que piensan que podemos invertir en armamento sin recortar en otras partidas? ¿Me va a contar que, además, va a hacer todo eso sin subir los impuestos a la clase media y a la clase trabajadora? Señor ministro, ya es demasiado tarde, estamos muy cansados, no nos cuente cuentos chinos ni de ningún otro tipo. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Flores. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Santos Maraver. Cuando quiera.

Agustín Santos Maraver

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Muchísimas gracias, señora presidenta. Señor Floriano, cuando fueron a Irak las tropas, ¿lo hacían en nombre de los valores europeos? Cuando no condenaban ustedes el franquismo, el último residuo del fascismo en Europa, ¿lo hacían en nombre de los valores europeos? Vamos a dejarlo ahí. Señor ministro, partamos de la frase que comparto con usted: No nos resignamos en Oriente Medio. Y permítame, estando de acuerdo en lo demás, apuntar las siguientes proposiciones. Primera propuesta. Necesitamos pasar a la fase 2 del acuerdo. Eso supone levantar el asedio, los cortes de agua y electricidad y la entrada de ayuda humanitaria. Si esto no se hace, ¿vamos a llevar a la Corte Penal Internacional al Gobierno Netanyahu por crímenes de guerra? (Aplausos). Segunda propuesta. ¿Va a hacer el Gobierno español una declaración de embargo en el comercio y compra de armamento de tal forma que estemos obligados legalmente y se despejen así todas las dudas que hay sobre este tema? Tercera cuestión. ¿Va a dar pasaporte de servicio a los cooperantes que están siendo expulsados de Cisjordania? Cuarta propuesta. ¿Vamos a proceder al reagrupamiento de las familias de los hispano-gazatíes, traer a sus miembros a España y asegurar que el fiscal general les toma declaración para que puedan incorporarse a la causa ante la CIJ y la CPI? Quinta cuestión. ¿Vamos a intentar llegar a un consenso entre todos, que yo creo que es posible, de tal manera que podamos defender una posición de Estado en la Conferencia de junio? Y, por último, el apoyo a la Liga Árabe, ¿vamos a hacerlo de forma expresa, tácita, y vamos a colaborar con una campaña diplomática para que esta sea la alternativa de toda la Unión Europea en la Conferencia de junio en Nueva York? Sobre la seguridad europea. La reunión se hizo sin documentos ―de hecho, se utilizó un documento privado del Consejo Europeo, el informe Bruegel y del instituto de economía de Kiel― porque lo que se propuso oralmente es aumentar un 300 % en cuatro años los presupuestos actuales de gasto en defensa, sin un plan de inversión, sin saber cómo hacer una transición de despegue de necesidades y de dependencia de los Estados Unidos, que decimos que ya no ofrece esas garantías. ¿No sería conveniente abrir un debate en la Comisión de Defensa para especificar claramente cómo son las necesidades que tenemos y cuáles son los objetivos? Porque la Brújula Estratégica no resuelve este problema, es una mera proyección de unas unidades militares de contingentes de 5000. No es eso de lo que estamos hablando. Necesitamos un nuevo documento estratégico y necesitamos consensuarlo aquí con un debate en la Comisión de Defensa y, si es posible, en el Pleno. No queremos una economía de guerra por una sencilla razón: porque impulsa el imperialismo, porque supone una punción sobre la renta nacional en las clases trabajadoras y se convierte después en beneficios rentistas con la compra de bonos y los intereses que ellos proporcionan. (Aplausos). Keynes ya lo criticó en 1914 con la Paz de París, y lo que se está proponiendo no es un esquema muy diferente de economía de guerra para una Europa fortaleza en la que, francamente, eso sí que viola los valores de la Unión Europea. ¿La dependencia Estados Unidos nos la vamos a tomar seriamente? Porque estamos diciendo que el atlantismo está en crisis y no tenemos la garantía. ¿Vamos a hacer un debate para revisar el acuerdo de defensa de Estados Unidos ya que este año es uno de los años esenciales para su revisión? Porque, no nos engañemos, lo que nos coloca en primer puesto de peligro en la situación de inseguridad europea actual es precisamente la base de Rota, es el escudo antimisiles, es el sistema cibernético, que sería un primer objetivo en una situación de desequilibrio en esta cuestión. Transparencia. Necesitamos transparencia y por eso le invitamos a hacer todos estos debates. Necesitamos construir un consenso nacional, ya que estas cosas no se pueden hacer simplemente por un Gobierno. Necesitamos verdaderamente poner los pilares de toda una generación en una nueva seguridad europea. Por último, invitamos a todas las izquierdas a una cuestión: esto no lo lograremos sin construir un movimiento de masas en Europa por el multilateralismo y por la paz, como ocurrió en los años setenta con el movimiento contra el despliegue del armamento nuclear en el centro de Europa. Y esa sí que es una responsabilidad de la izquierda que necesitamos para dar cuerpo y cobertura a ese modelo progresista de seguridad como bien común para todos los europeos. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Santos. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra el señor Álvaro Vidal por un tiempo de cinco minutos.

Francesc-Marc Álvaro Vidal

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Gracias, presidenta, señorías. Señor ministro, usted recordará que el desaparecido historiador Tony Judt decía que el mito fundacional de la Europa contemporánea se basaba en la idea de que la antigua Comunidad Europea se convertiría en la semilla de ese ideal tan europeo que ya muchos habían formulado. Esa era una idea que anidaba en ese mito fundacional. Y también decía Tony Judt que la promesa de Europa, de esa Europa que queremos, no se limitaría a ser solo una sociedad mercantilista, de intereses, aunque se había fundado a partir del carbón y del acero. Pues bien, ahora estamos ante una oportunidad, trágica, de hacer eso que nos pedía Tony Judt. Y creo que eso exige imaginación política, que no cotiza al alza precisamente. En el campo de todo el gasto de la industria, pero también de la defensa y la seguridad, el debate no será solo sobre cuánto gastamos, si no si gastamos bien o mal y de qué manera. En ese sentido, permítame que le anuncie que nuestro grupo será vigilante en lo que respecta a la trazabilidad de los fondos europeos correspondientes a eso que etiquetamos como defensa y seguridad. Porque la clave es esa trazabilidad, porque detrás de ello anida el peligro de desmontar la Europa social. Y como otros grupos han dicho, para nosotros la línea roja es mantener la Europa social y fortalecerla, porque no hay seguridad ni hay defensa si nos dotamos de más armas y de más potencialidades de defensa y a la vez convertimos a nuestros ciudadanos en ciudadanos más precarios y pobres. Dicho esto, permítanme que me dirija al señor Floriano, que no lo veo. ¿Dónde está? (El señor Floriano Corrales, levantando la mano: Aquí). Señor Floriano, ¿qué tal? (Risas). Señor Floriano, me ha llegado al alma cuando usted ha citado a Schuman, Adenauer, De Gasperi, Spaak y Monnet; no los ha dicho todos, yo sí se los digo. Fíjese ―esto interpela a su grupo e interpela también al PSOE―, estos honorables padres de Europa estarían destrozados hoy en día porque, como ustedes saben, señor Floriano y señorías del PSOE, la Comisión Europea avaló ayer algo terrible desde el punto de vista de los europeístas de verdad, que yo creo que nosotros lo somos y espero que lo seamos todos. La Comisión Europea avaló ayer la posibilidad de que los Estados miembros envíen a campos de internamiento de terceros países a los demandantes de asilo cuando no sean enviados a su país de origen. Sinceramente, ¿ustedes creen que esta es la Europa que soñaron Schuman, Adenauer o De Gasperi? No. Lamento que se lo tenga que recordar un republicano independentista catalán, lo siento, pero es así, esto no es europeísmo, es una vergüenza. Una vergüenza del ideal europeísta es comprar el giro reaccionario, y se lo digo a los señores del PP, que hacen la rueda siempre a VOX, pero también se lo digo a las señorías del PSOE, porque tienen que frenar esto; señor ministro, hay que frenar esto. La Europa que vamos a construir no se puede construir imitando los peores momentos de Europa, y eso lo sabe usted perfectamente. Seguro que estaremos de acuerdo en eso. Senyor ministre, acabo amb la qüestió del català. Celebro el seu compromís personal. Novament el celebro. Vostè l’ha dit aquí dalt, avui a la tribuna, perquè vostè té clar, suposo que és una cosa que les senyories del PP a vegades dubten. No hi ha Europa sense Europa de la cultura i la diversitat. Europa és rica, justament, perquè no és homogènia. Perquè els txecs parlen txec, els holandesos parlen holandès, els portuguesos, portuguès i els catalans parlem català, també els espanyols, espanyol. Per tant, quan nosaltres parlem de l’Europa de la cultura, estem parlant d’una Europa en la qual no sobra cap llengua i això vol dir respecte a les minories i no hi ha llengües minoritàries, senyories. Hi ha llengües minoritzades i, en aquest sentit, celebro que vostè es comprometi amb els parlants de català que viuen sota la República Francesa perquè també són ciutadans europeus. I aquest principi de riquesa cultural els abraça a ells i a nosaltres. Al capdavall, vam construir, suposem, una Europa perquè no hi haguessin fronteres, tampoc lingüístiques. Senyor ministre, agafo el seu compromís. El treballarem bilateralment. Celebro que vinguem cap aquí, perquè no hi haurà Europa de seguretat ni defensa, si no hi ha Europa en què tothom pugui tenir la seva cultura. Gràcies.

Señor ministro, acabo con la cuestión del catalán. Celebro su compromiso personal, nuevamente lo celebro. Lo ha dicho aquí arriba, en la tribuna, porque tiene claro ―supongo que las señorías del PP a veces dudan― que no hay Europa sin la Europa de la cultura y la diversidad. Europa es rica precisamente porque no es homogénea; porque los checos hablan checo; los holandeses, holandés; los portugueses, portugués; y los catalanes hablamos catalán también, y los españoles, español. Por tanto, cuando nosotros hablamos de la Europa de la cultura, estamos hablando de una Europa en la que no sobra ninguna lengua. Eso significa respeto a las minorías. Y no hay lenguas minoritarias, señorías, no, las hay minorizadas. Y, en este sentido, celebro que usted se comprometa con los hablantes de catalán que viven bajo la República francesa, porque también son ciudadanos europeos, y este principio de riqueza cultural los abraza a ellos y a nosotros. Construimos una Europa —‌suponemos— en última instancia para que no hubiese fronteras, tampoco lingüísticas.

Cojo su compromiso, señor ministro, lo trabajaremos bilateralmente. Celebro que vayamos hacia ahí, porque no habrá Europa de seguridad y defensa si no hay Europa en la que todo el mundo pueda tener su cultura.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Moltes gràcies, señor Álvaro. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Gutiérrez Prieto, también por un tiempo de cinco minutos

Sergio Gutiérrez Prieto

PSOEDiputado.Página 104Vídeo

Gracias, presidenta. Señor ministro, la verdad es que me preocupan mucho las dos intervenciones de hoy del señor Floriano, porque parece que va preparando el terreno para salirse del consenso que estamos construyendo en la Unión Europea sobre los retos que tenemos a la vuelta de la esquina, especialmente en lo que respecta a la construcción de una unión de defensa y a la seguridad estratégica de la Unión Europea con respecto al nuevo orden internacional que se abre paso en nuestro camino. Parece que están ustedes intentando encontrar excusas para ir preparando el terreno de la opinión pública. Sinceramente, señor Floriano, ya que usted menciona a los grandes hombres de la democristiana europea en la construcción del proceso, creo que debería dejar de nombrarlos tanto y empezar a comportarse como ellos. También, por cierto, ha habido grandes mujeres y usted no ha mencionado a ninguna. No tenga ninguna duda de que hoy, por ejemplo, Simone Veil estaría con las mujeres de Gaza, con las mujeres que están sufriendo la discriminación y el horror de la guerra también en Gaza. (Aplausos). No le quepa ninguna duda de que también hay grandes mujeres en la construcción europea. Sin duda, tienen que comportarse como esos grandes hombres y dejar de esconderse en la posición de otros grupos o en la posición hipotética que tendrán otros grupos sobre los temas que están por venir; empiecen a definir su posición política. Si la Unión Europea a veintisiete hoy consigue un consenso de lo que tiene que ser la futura unión de defensa, el pilar de defensa, el Partido Popular en España, ¿qué va a hacer aquí? Porque, compréndanme, ustedes mencionan mucho a los grandes hombres europeos de la construcción europea, pero desde que perdieron el Gobierno en aquella moción de censura en el año 2017 (el señor De Olano Vela: 2018) ustedes no se han comportado en ningún caso como ellos. Perdonen que dude de sus intenciones. ¿Hubiera votado en contra Adenauer de los fondos Next Generation? ¿Hubiera llamado timo ibérico a la excepción ibérica, por ejemplo, Schuman? ¿Hubieran estado hoy, precisamente, viendo cuál es el resquicio que tienen argumentalmente para salirse del consenso europeo en la construcción del pilar de defensa europeo? ¿O estarían desde el primer momento diciendo, como hace la socialdemocracia allá donde está en la oposición hoy en Europa, aquí (da un golpe en la tribuna con el puño) estamos nosotros ante la gravedad del reto, apoyando (vuelve a dar un golpe en la tribuna con el puño) a los Gobiernos europeos, sea cual sea su color? (Vuelve a dar un golpe en la tribuna con el puño.— Aplausos). Es incomprensible, señor Floriano que, desde los grandes retos que hemos encadenado en España, en Europa y en el mundo desde la COVID, ustedes no hayan tenido ni una palabra de aliento, no al Gobierno, sino ante la situación y ante la comunidad internacional. ¿Como quién se están comportando ustedes hoy en los grandes debates de la política internacional? ¿Como los hombres a los que tanto mencionan o como el Grupo Parlamentario VOX, que parece que les tienen a ustedes atados en sus argumentos y en sus explicaciones? Por favor, háganselo mirar, porque algo de esperanza tenemos en que ustedes, que han perdido tantas veces el sentido de Estado, empiecen a recuperar un poco el sentido común y sepan lo que tenemos enfrente, la situación en la que nos encontramos, y empiecen a arrimar un poquito más el hombro. Se lo he dicho antes, ayuden a cimentar la unidad europea aportando una palita de hormigón, arrimando un poquito el hombro, intentando al menos ser claros en sus posicionamientos políticos. ¿Cómo van a explicar hoy ante el Partido Popular Europeo, ante los Gobiernos del Partido

Popular Europeo, que hoy no tienen posición sobre los grandes retos que tenemos encima de la mesa, especialmente en materia en materia de defensa?

Señor ministro, yo le animo a que siga trabajando en ese consenso que hoy necesitamos. Es verdad que la unidad europea que tanto reclamamos, y estoy convencido de que ellos (señala los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso) también ven como necesaria, se tiene que construir con la voluntad del Gobierno en ampliar los apoyos —‌se lo llevo viendo a usted y al Gobierno en general desde hace muchos meses—, pero, también, obviamente, con algo de vocación y algo de ánimo por parte de los grupos parlamentarios. Sé que usted ha ofrecido muchas veces la mano tendida y sé que la tiende ahora más que nunca, más aún. Le pido que no se canse, que no le desanimen estas intervenciones, porque España lo necesita, y, sin ninguna duda, los que creemos en un mundo más justo y seguro y en un orden internacional basado en reglas se lo vamos a agradecer.

Me preocupa mucho lo que he escuchado hoy del Grupo Popular. Parece que van buscando más excusas que razones para alejarse del consenso europeo. Que quede bien claro a la opinión pública que una vez más ante los grandes retos, ellos... Lamentablemente, lo sufriremos en el corto plazo, pero en las urnas se lo harán pagar los españoles.

Muchas gracias. (Aplausos.—Una señora diputada: ¡Muy bien!).

Presidencia. Muchas gracias, señor Gutiérrez. Para concluir el debate, el señor ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación tiene la palabra.

José Manuel Albares Bueno

GobiernoMinistro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación.Página 105Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta.

Muchas gracias a todos los portavoces y a todos los grupos parlamentarios por sus intervenciones y por sus opiniones.

El momento es importante para Europa y para todos nuestros ciudadanos y nuestras ciudadanas, y nos interpela a todos en una materia que es siempre política de Estado, como es la política exterior, pero que lo es ahora más que nunca y que, por lo tanto, requiere de todos los grupos parlamentarios ser oposición de Estado y no solo oposición al Gobierno.

Señorías del Grupo Popular, dicen ustedes que están a favor de muchas cosas, pero si están tan a favor de esas cosas, ¿por qué no nos apoyaron en el reconocimiento del Estado palestino? ¿Por qué no me han apoyado hoy abiertamente aquí en nuestra posición y en nuestros planteamientos con Ucrania? Dicen que ustedes vienen del Partido Popular Europeo, del partido de Adenauer, de Schuman… Adenauer y Schuman se avergonzarían de sus pactos con VOX y con la extrema derecha. (Aplausos). Adenauer fue un resistente frente al nazismo y rechazó la extrema derecha siempre. Y si son tan del Partido Popular Europeo, ¿por qué votaron en contra de la Comisión de Ursula von der Leyen, del Partido Popular Europeo? Pero hoy la pregunta aquí es si cuando llegue la hora de la verdad, y va a llegar, van a apoyar ustedes a este Gobierno en la defensa de Europa, en la defensa de los proyectos de vida de nuestros ciudadanos y en la defensa del multilateralismo. Si se van a sumar ustedes a los miembros, eso sí, del Partido Popular Europeo que no pactan con la extrema derecha, como la CDU alemana, que defienden Europa y la democracia ante la extrema derecha, o si van a seguir asociados con una extrema derecha que —‌se lo voy a decir abiertamente para que no digan que no lo saben— trabaja para destruir todo aquello que define nuestra democracia. ¿Van a unirse a aquellos Gobiernos de su propia familia política y a la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, que llegan a acuerdos con este Gobierno o se van a situar con los que quieren romper Europa? Créame, no hago dramatismos. La situación es tan cruda como esa, y eso lo va a tener que decidir el señor Feijóo, empezando mañana mismo.

Dice usted que yo planteé venir aquí ayer por primera vez. Le mando el papel si quiere: lo solicité el día 27 de febrero. ¡Si está registrado aquí, en las Cortes! ¡Vaya a visitarlo usted y lo verá!

Todo el Gobierno está unido en torno a la paz y en torno al proyecto europeo. (El señor De Olano Vela: Sí…, en defensa…). Lo que espero es que el Partido Popular esté unido también al Gobierno en eso mismo. (Aplausos).

Una última cosa, porque es que lo trae y lo trae: los comisionistas y tal. No me obligue a dar los nombres, están en la prensa, pero no me obligue a darlos. El único partido que ha tenido diputados imputados por corrupción internacional —‌tanto que inauguraron ese delito en España— son ustedes. (Rumores). ¡Por favor, pero si lo sabe perfectamente! (Aplausos).

Al portavoz de VOX, le diré: pierda toda esperanza. La política exterior de España y yo vamos a seguir trabajando por las lenguas cooficiales en Europa y por que sean oficiales. Me sorprende de un patriota como usted que no defienda la identidad nacional española. La identidad nacional española es plurilingüe, lo dice nuestra Constitución. Lo raro no es que un ministro de Asuntos Exteriores de España defienda la oficialidad en Europa; lo raro sería que un ministro de Asuntos Exteriores de España no lo hiciera, sería ir contra la Constitución. Lo raro es que el Partido Popular no me apoye en ello, sino que lo boicotee.

Y me voy de aquí sin saber lo que opinan sobre los planes europeos para nuestra seguridad. Ha seguido usted hablando aquí de las posiciones del presidente de los Estados Unidos. Yo lo he dicho en mi primera intervención: Estados Unidos es el aliado natural histórico de Europa, pero evidentemente no vengo aquí a discutir lo que hacen otros Gobiernos, vengo aquí a debatir con usted lo que hace el Gobierno de España y lo que hacen los Gobiernos europeos. Que yo sepa, VOX todavía no es un partido norteamericano, es un partido español y un partido europeo, pero usted aquí ha pasado más que de puntillas; ha pasado por el lado de todo el debate, usted sabrá por qué.

Al portavoz de SUMAR: usted sabe que nosotros estamos personados en la demanda sudafricana ante la Corte Internacional de Justicia. Le puedo asegurar que no hay licencias de armas para exportación de armas a Israel y, tampoco escalas de buques, no se autorizan. Me he reunido con los cooperantes españoles que trabajan muy valientemente y que transmiten lo mejor de nuestros valores tanto en Cisjordania como en Gaza y les he asegurado toda nuestra cooperación. Me preguntaba por los hispano-gazatíes. Usted sabe que el Ministerio de Asuntos Exteriores, en colaboración con los medios aerotransportados del Ministerio de Defensa, hizo toda una evacuación de los hispanogazatíes hace ya muchos meses y, desde luego, vamos a trabajar siempre por ello.

Me decía que fuéramos explícitos sobre el plan de la Liga Árabe. Como le decía, hay un comunicado, hemos sido el primer país de la Unión Europea en apoyar ese plan y los propios países de la Liga Árabe, en el comunicado que ellos emitieron sobre el plan, dan las gracias a muy pocos países, y uno de ellos es a España.

Créame, nadie plantea una economía de guerra en estos momentos en Europa. Planteamos una disuasión europea para la seguridad de nuestros ciudadanos, planteamos mejorar el mercado único y la competitividad de nuestras empresas y planteamos la defensa del mercado único ante cualquier agresión arancelaria.

Al portavoz de Esquerra, respecto a la trazabilidad de los fondos, por supuesto, puede usted contar con el Gobierno de España, que vamos a estar en ello. La Europa social es un pilar fundamental de Europa, tiene que haber más Gobiernos progresistas como el español para garantizar que eso sigue adelante; con nosotros ahí en la mesa en Bruselas lo tiene usted garantizado.

Y, por supuesto, tiene usted mi compromiso con el catalán en Europa y en el sistema educativo europeo, le pese a quien le pese, aunque les pese a VOX y al Partido Popular.

Agradezco sinceramente el sentido de Estado que siempre tiene el Grupo Socialista en todas sus intervenciones y su portavoz.

Muchas gracias, señorías. Este era un debate importante, no termina hoy, y, como les decía al principio, vamos a tener que tomar decisiones en las próximas semanas y de ellas va a depender el futuro y la seguridad de nuestros ciudadanos y ciudadanas. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor ministro. DECAÍDO DEL ORDEN DEL DÍA: —  DEBATES DE TOTALIDAD DE CONVENIOS INTERNACIONALES: —  TRATADO DE AMISTAD Y COOPERACIÓN ENTRE EL REINO DE ESPAÑA Y LA REPÚBLICA FRANCESA, HECHO EN BARCELONA EL 19 DE ENERO DE 2023.

Presidencia. Antes de pasar a la moción, anuncio a los diferentes diputados y diputadas que el Grupo Parlamentario Popular ha retirado la propuesta que tenía la consideración de enmienda a la totalidad de devolución presentada al Tratado de Amistad y Cooperación entre el Reino de España y la República Francesa. Por tanto, ese punto ha decaído del orden del día de mañana. MOCIONES CONSECUENCIA DE INTERPELACIONES URGENTES. (CONTINUACIÓN): — DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL CONGRESO, SOBRE EL INFIERNO FISCAL AL QUE ESTE GOBIERNO ESTÁ SOMETIENDO A LOS ESPAÑOLES. (Número de expediente 173/000083).

Presidencia. Pasamos ahora a la moción, que es consecuencia de la interpelación urgente del Grupo Popular sobre el infierno fiscal al que este Gobierno está sometiendo a los españoles. Por el grupo autor de la iniciativa y para la defensa de la moción, tiene la palabra el señor Marí Bosó, por un tiempo de siete minutos.