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Sin adjetivos

Pleno del 12 de marzo de 2025

Interpelación urgente al Ministro del Interior sobre las cesiones que acaba de realizar su Gobierno en materia de inmigración y fronteras.

Interpelación urgente.. Autor: Grupo Parlamentario Popular en el Congreso. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 101.

Inmigración

Carlos Rojas García

PPDiputado.Página 57Vídeo

Gracias, señora presidenta. Con su venia. Señor ministro, muy buenas tardes. Volvemos a interpelarle en esta tribuna para que explique el acuerdo de su Gobierno con Junts para delegar las competencias en materia de inmigración, extranjería y fronteras. Seamos claros, señor Marlaska, su Gobierno está cediendo ante el independentismo. Usted lo sabe perfectamente y por eso le llamamos. En la sesión de control de esta mañana no ha aclarado nada, sino todo lo contrario, ha afirmado esto que estamos diciendo ahora: su Gobierno está cediendo ante el independentismo. Señorías, en negociaciones clandestinas y por prebendas políticas se está comprometiendo la seguridad de todos los españoles, atentando contra la unidad nacional. Quiero que nos diga, señor ministro, qué opina usted de esta proposición de ley del Grupo Socialista y Junts. ¿Cómo la ve? Baje a la letra de la ley, examine aquí y ahora, en su respuesta, la exposición de motivos. Explíquenos por qué se han ocultado para hacer este pacto, explique a toda España por qué lo han hecho a hurtadillas, explique cuáles son las cesiones. Díganos cómo ve la propuesta de ley del Grupo Socialista y Junts que quiere delegar, al amparo del artículo 150.2 de la Constitución, la inmigración y la extranjería, que son competencias exclusivas del Estado en razón de su soberanía y que, por tanto, se incluyen en el artículo 149.1. La naturaleza de estas competencias, como usted ha dicho reiteradamente, no es delegable porque está intrínsecamente ligada a la soberanía nacional y, por tanto, la Constitución lo deja claro: no son delegables. ¿Por qué cambian de opinión? ¿Por qué en una negociación a hurtadillas cambian de opinión? ¿Por qué mantiene aquí justo todo lo contrario a lo que decía usted mismo hace seis meses? Eso es lo que ahora le pedimos, señor Marlaska, que se defina, que defina a su Gobierno; que nos hable también del futuro que puede organizar la puesta en marcha de esta proposición de ley de Junts y del Grupo Socialista; las consecuencias que puede tener para todos los españoles en materia de desigualdad, una ley que es claramente injusta. Desgrane usted cómo ve la ley y explíqueselo a todos los españoles, señoría. Porque esta ley, desde nuestro punto de vista, rompe claramente el principio de igualdad, por ejemplo, con otras comunidades autónomas; con todos los españoles ya es claro, pero con otras comunidades autónomas también. Que yo sepa ―quizá usted sabe más y lo puede explicar― a otras comunidades autónomas no se les ha llamado a negociar, no se les ha sentado en una comisión interterritorial para analizar esta futura ley, que, por ende, afecta a todas porque es de una soberanía nacional. Pone en riesgo la seguridad del Estado, señorías, las fronteras, la unidad de acción, la cooperación internacional. Esta ley, como se ha dicho bien esta mañana, deja desprotegidos a los catalanes al retirar a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado de una comunidad que ya presenta altos índices de delincuencia. Olvídese de la lealtad constitucional, señoría, olvídese de eso, porque quien firma esto con el Partido Socialista está fuera de la ley y lo que quiere hacer es destruir la Constitución y destruir España. Empiece por ahí, olvidando que va a tener lealtad constitucional, porque no la va a tener. Y cuando digo que no la va a tener usted, quiero decir que no la vamos a tener el resto de los españoles, porque, si esto toma rango de ley, nos va a afectar a todos. Eso es lo que tiene usted que explicar, más que trazos de brocha gorda con los que se dedica a insultar al Partido Popular o a confrontar políticamente. No, baje a la letra de la ley y explique lo que significa y lo que está pactando el Partido Socialista. Usted lo sabe perfectamente, señor Marlaska, porque con quien pactan es con el prófugo que manda en Junts. Hablemos claro a todos los españoles. Ustedes pactan con un prófugo de la justicia; y ese prófugo, que es el que dicta el camino a Junts y a esos siete diputados, ha declarado, señoría, que, con esta ley, la Comunidad Autónoma de Cataluña pasaría a disponer de un aspecto esencial y determinante de su existencia futura como nación. Más claro el agua. Aquí está el ‘lo volveremos a hacer’. Señoría, ¿le suena? ¿Qué más necesita que le digamos, señor ministro, para que retiren esta proposición de ley? ¿Qué más necesita que le diga? (Aplausos).

Díganos, señor Marlaska, ¿qué broma es esta de acordar que los que no hablan catalán van a tener problemas para quedarse en Cataluña o se asimilan como extranjeros? ¿Qué broma es esta? ¿Qué es lo que está pactando el Partido Socialista con Junts? Control de fronteras, puertos y aeropuertos, tramitar y resolver expedientes de expulsión… Ya están más cerca de volverlo a hacer; claro, con la inestimable ayuda del Gobierno de Pedro Sánchez para vergüenza de todos los españoles. Esta es ni más ni menos, señorías del Grupo Socialista, la semilla que están plantando ustedes. Y, a sabiendas, nos presentan esta vergüenza a todos los españoles.

La delegación de competencias de inmigración y fronteras a la Generalitat es, sin duda, señor Marlaska, la cesión más grave de la historia constitucional, porque supone el desmantelamiento del control de extranjería, del control fronterizo y del control de inmigración, cuando el Gobierno sabe —‌usted sabe perfectamente— que las fronteras, la política de inmigración y la política de extranjería son políticas de seguridad nacional; no se pueden delegar. Se lo dicen las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, que están ahí fuera no para aplaudir precisamente su gestión, señor Marlaska, sino para decirle que se están equivocando. Queremos que se retrate ahora, en su intervención, señor Marlaska, ante la desvergüenza de su Gobierno de estar dispuesto a delegar esas competencias básicas ante los que se jactan de que lo volverían a hacer, los que quieren destruir el Estado.

Pero, una vez mencionado, señorías, qué es lo que se pacta —q‌ ue ya lo conocemos todos—, habrá que ir a con quién se pacta. Este es un capítulo interesante en el que nos vamos a adentrar, con su permiso, señor Marlaska. ¿Cuál es el árbol que genera el fruto de este acuerdo? Sin duda es un árbol envenenado. Y podríamos recurrir a hacer una analogía con el derecho penal y aquella famosa sentencia del Tribunal Supremo de Estados Unidos del año 1961 que desgrana la teoría del árbol envenenado; esa que está ya asentada en todo el mundo del derecho penal. Haciendo la analogía aquí, podríamos decir que cualquier acuerdo contaminado con el que está fuera de la ley es un acuerdo vergonzoso y es un acuerdo indigno. Porque lo que ustedes pretenden, señoría, es que los españoles aceptemos que quien nos marca la ley es el que está fuera de la ley. Dicho de otra manera, quien quiere decir dónde están las fronteras es aquel que se quiere cargar las fronteras. ¿Cómo es esto, señor Marlaska? ¿Qué le parece esto? Porque quien manda en esa formación política con la que pactan —‌insisto, reitero, se lo vuelvo a recordar— es un cobarde prófugo de la justicia, el señor Puigdemont (aplausos), que es un delincuente prófugo que no quiere ser juzgado por sus delitos. Y ustedes no solo le ríen las gracias, sino que pactan con ellos el futuro de España. Esto es inadmisible, señor ministro.

Hay una resolución dictada por un magistrado del Tribunal Supremo, usted la conoce, que ordena la busca y captura para su ingreso en prisión de Carles Puigdemont i Casamajó como presunto autor de sendos delitos de desobediencia y malversación de caudales públicos, artículo 432 del Código Penal. Usted es magistrado, señor Marlaska, o lo era. ¿Qué significa para usted una resolución judicial? Y para el presidente del Gobierno, ¿qué significa? ¿Es papel mojado una resolución judicial del Tribunal Supremo? ¿Dónde queda para ustedes el artículo 9.1 de la Constitución Española, que nos obliga a ser personas que tengan que estar bajo el dictado de la ley? ¿Ustedes no están bajo el dictado de la ley? ¿Son especiales? Cuando se reúnen con el prófugo de la justicia en Suiza, ¿le preguntan por qué no quiere ser juzgado por el Tribunal Supremo? Le pueden decir que hasta el fiscal general del Estado está siendo investigado por el Tribunal Supremo y que también el ministro socialista que presentó la moción de censura. ¿O es que el prófugo con el que negocian, señoría, tiene alguna condición superior al resto de los mortales que nosotros no conocemos? ¿Tiene algún foro especial o ha sido ungido por alguien especial que nosotros desconocemos? ¿O su privilegio es que manda en una formación política que el presidente del Gobierno necesita para tener un chiringuito Frankenstein que está haciendo daño a todos los españoles? (Aplausos). Es eso, ¿verdad, señor Marlaska? Eso es lo que pasa y esto es vergonzoso. Señor ministro, se le tendría que caer la cara de vergüenza, como jurista, por lo que está viendo, en lo que está colaborando y en lo que está compartiendo con su Gobierno y con su presidente del Gobierno.

Por ese motivo, en lugar de acudir a Suiza a claudicar ante un prófugo y cederle competencias que comprometen a la seguridad del Estado, lo que tendrían que hacer ustedes es exigirle que regresara a España a rendir cuentas ante la justicia y que se someta al imperio de la ley, como lo hacemos el resto de los españoles. No por ser un político que manda en siete votos va a tener más derechos que los demás, señor Marlaska. Por eso, ministro, antes que pactar algo con un delincuente, a cumplir con la ley, que es lo que tiene que hacer el Gobierno.

Usted está en una posición delicada, yo se lo reconozco, y debe tomar una decisión, señor Marlaska, o se enfrenta a su Gobierno y para la ley o dimite y, al menos, le queda un poco de dignidad. Usted ya no tiene otra salida y debe actuar. Usted conoce el derecho, las resoluciones del Tribunal Constitucional y las sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea; y, en este caso, no vale el silencio, señor Marlaska, no hay camino de en medio. Usted tiene que tomar una decisión, o se va o se enfrenta a su Gobierno. Usted tiene un problema grave en su Gobierno; su Gobierno es inestable y apenas aguanta unos meses más. Su Gobierno se derrumba, señoría. Su Gobierno está cercado por los casos de corrupción. España necesita ya una convocatoria para que hablemos todos los españoles, porque la dinámica de chantajes en los que su Gobierno está cayendo es ya, sencillamente, inaguantable e inadmisible para todos los españoles. Vivimos en una situación de completa anormalidad. Es un espectáculo lo que está ocurriendo dentro de su Gobierno para tomar decisiones en relación, por ejemplo, con el gasto en Defensa; ahora, cuando toda Europa nos pide que demos un paso adelante. Quieren hacer que parezca normal que un Gobierno pueda sostenerse sin presupuestos, cuando el propio presidente del Gobierno dijo hace un tiempo que esto no era posible. Porque, en realidad, esto es una quimera. Un Gobierno sin presupuestos no puede ofrecer estabilidad. Quieren que parezca normal negociar en Suiza con un prófugo de la justicia que le marca el camino, cuando lo normal es que a un prófugo de la justicia se le detenga y se le lleve ante el Tribunal Supremo. Quieren que parezca normal que el Gobierno de todos los españoles negocie con ese prófugo y ceda las competencias en materia de inmigración y fronteras para que una comunidad autónoma decida quién sale y quién entra en un territorio español o para que los españoles nos sintamos extranjeros en nuestro propio país, señoría. Pues apunte bien, señor ministro, esto que le voy a decir ―acabo―: esto no va a ocurrir, porque vamos a recurrir esa ley, si se pone en marcha, en todos los sitios donde podamos recurrirla y porque vamos a revocarla cuando el Partido Popular llegue al Gobierno, que será pronto. (Aplausos).

Esta ley no tiene futuro, igual que su Gobierno. No tiene futuro. Olvídense y pasen a otra cosa. Muchas gracias. (Aplausos.―Varias señoras y señores diputados: ¡Muy bien!).

Presidencia. Muchas gracias, señor Rojas. A continuación, el nombre del Gobierno tiene la palabra el señor ministro del Interior.

Fernando Grande-Marlaska Gómez

GobiernoMinistro del Interior.Página 59Vídeo

Señora presidenta, señorías, señor Rojas, en primer lugar voy a reiterar una vez más, para ver si por fin queda claro, que estamos hablando de una proposición de ley orgánica impulsada por dos grupos parlamentarios, el Grupo Parlamentario Socialista y el Grupo Parlamentario Junts, siguiendo, sin duda alguna, el cauce legislativo de esta Cámara. También le diré con la misma claridad que no es ninguna cesión ni ninguna transferencia de competencias del Estado.

Sus señorías del Partido Popular, sin duda alguna, tienden a ser bastante locuaces, yo diría que hasta desproporcionados, con las palabras ―en su caso, señor Rojas, yo creo que un poco más― al definir este trabajo del Gobierno, del propio presidente y de sus ministros, en todas nuestras comparecencias cuando acudimos, como procede, a presentar nuestra proposición de acción de gobierno. Incluso, a veces ofrecen espectáculos lamentables ―se lo digo claramente―, como ocurrió el fin de semana pasado con la inteligencia artificial. Seamos rigurosos en el lenguaje ―hoy no lo he visto en su intervención, señor Rojas― y, sobre todo, seamos rigurosos y responsables con el trabajo que realizamos todos como representantes de los ciudadanos, a los que, sin duda alguna, debemos el máximo respeto y explicarles el porqué de nuestros razonamientos. No lancemos diatribas repetitivas sin ningún sentido, bulos y falsedades.

Les decía que esta proposición de ley orgánica no es, sin duda alguna, una cesión ni un pago ni mucho menos una claudicación y un atentado contra la seguridad del país y la unidad de la nación. Todos estos términos que utilizan en sus intervenciones, y que hoy usted también ha usado, señor Rojas en estas declaraciones en el hemiciclo, solo demuestran ―se lo digo con todo el afecto posible en sede parlamentaria― falta de rigor y, peor incluso, irresponsabilidad. Estamos hablando de una delegación de competencias que realizan y realizarán, en su caso, cuando se apruebe, si se aprueba, la ley orgánica ―esperemos que sí― las Cortes, no el Gobierno. Por lo tanto, seguirá el proceso legislativo habitual.

La titularidad de las competencias migratorias sigue residiendo en el Gobierno de España porque es una competencia exclusiva del Estado, como usted ha dicho, al amparo del artículo 149.1.2 de nuestra Constitución. Muy al contrario, la delegación de competencias se propone para que la Administración del Estado y la Administración autonómica, dentro del ejercicio de sus funciones, lleven a cabo una gestión coordinada y eficaz en un ámbito concreto que atañe, por ejemplo, a la acogida, a la ayuda a la inmigración, a toda la población migrante y también, evidentemente, a los permisos de residencia, por distintos motivos, o a la contratación en origen. Nuestra Constitución contempla esta delegación de competencias de manera clara en el artículo 150.2. Esas delegaciones de competencias estatales, aquellas que puedan ser objeto de delegación, se hacen a través de ley orgánica; es decir, que sean competencia estatal no impide en modo alguno, desde el ámbito constitucional, lo que usted ha dicho, es decir, que sean objeto de delegación facultades concretas de esas competencias. Se trata de coordinar, compartir y cooperar, verbos que yo creo que son imprescindibles en una democracia. La Generalitat de Catalunya funcionará como ventanilla única en asuntos como las autorizaciones de estancia de larga duración, la residencia temporal y de larga duración o la propuesta de contrataciones en origen, como le decía, y usted no ha dicho nada de esto ni del contenido de la proposición de ley. Esto permitirá, como he dicho, una gestión migratoria más eficiente y más próxima porque se realizará con el conocimiento profundo de la realidad social local y autonómica.

Vamos ahora a explicar también algo importante, con el mismo rigor que merecen nuestros ciudadanos, y que he dicho reiteradamente aquí esta mañana durante el control al Gobierno. Hay cuestiones que no se delegan y hechos que no suceden, por mucho que se empeñen ustedes en decirlo. No se cede el control de fronteras ni se cede el control de los flujos migratorios irregulares ―subrayo: irregulares― ni se compromete, por lo tanto, la seguridad nacional. Tampoco se expulsa, ni mucho menos, a la Guardia Civil ni a la Policía Nacional de Cataluña. La Policía Nacional seguirá actuando en la frontera, como lo lleva haciendo actualmente, y la Policía Nacional controlará, como hasta ahora, las entradas y salidas, en Cataluña también. La Guardia Civil hará el registro fiscal. Y los Mossos d’Esquadra estarán en frontera para el cumplimiento de las competencias que se puedan aprobar en esta ley, que son, simplemente, las devoluciones, es decir, la de aquellas personas que tengan la prohibición de entrada en territorio nacional, que, con nombre y apellidos, tengan una prohibición de entrada en territorio nacional. Pero repito que la Policía Nacional seguirá controlando las entradas y salidas como hasta ahora; sellará el pasaporte, como he dicho hoy, si le queda así más claro. La colaboración entre cuerpos policiales contribuye, sin duda alguna, a un mejor funcionamiento del Estado, también en Cataluña, y a la seguridad a todos los ciudadanos. Lo hemos comprobado, por ejemplo, con el sistema VioGén, donde ya tenemos la interconexión con las Policías autonómicas.

Tampoco se modifica la normativa en materia migratoria y de extranjería. La Generalitat cumplirá la legislación nacional y comunitaria, de la Unión, vigente en esta materia, como lo hace hasta ahora y como hace y se hace en el resto de territorios. Las normas y los requisitos son los mismos, solo cambia quién se encarga de tramitar, en algunos casos determinados, como pueden ser ―lo he dicho― las devoluciones, y quién se va a encargar, en los temas de la migración regular, de los permisos de larga estancia, de estancia por estudios, de residencia, etcétera. Repito que la normativa y los procedimientos no se cambian, son los establecidos hasta ahora.

No se ponen en peligro, sin duda alguna, señor Rojas, los derechos de los españoles ni los de los inmigrantes, al contrario. Esta proposición de ley busca un mejor proceso de acogida e inclusión de los migrantes, y así se expresa en esa exposición de motivos a la que usted ha hecho referencia. Se trata de ofrecer a los migrantes más oportunidades, protegerles de cualquier vulneración de sus derechos, así como de promover, como venimos haciendo, la cohesión de la sociedad en la que estos se integran.

Los Mossos d’Esquadra participan desde 2024, por ejemplo, en la actividad de la Oficina Nacional de Garantía de los Derechos Humanos, que vela, a través de los cuerpos policiales, por el cumplimiento de las normas nacionales e internacionales como garantía de ese respeto a los derechos fundamentales. Es importante precisar que la garantía de los derechos humanos y fundamentales de todos los ciudadanos, incluidos los migrantes, en este caso ya sean regulares o irregulares, compete a todos los poderes públicos. Esos derechos son los mismos en todo el territorio español y para todas las personas. Así que tampoco peligra la unidad del Estado. Déjeme decirle ―figúrese lo que podría decir del Partido Popular― que la única vez que peligró esa unidad del Estado fue en octubre de 2017, cuando, con un Gobierno del Partido Popular, hubo una declaración unilateral de independencia.

Esta proposición de ley orgánica, como ha ocurrido ya desde 1978, en el marco de otras delegaciones de competencias previas, entiende a España como un Estado autonómico ―parece que a ustedes se les olvida―, un país diverso y plural, en el que las comunidades autónomas y las entidades locales tienen, sin duda alguna, un papel crucial. Ustedes han capitaneado críticas históricas a la descentralización en materia de educación o sanidad y al ingreso mínimo vital, pero parece que olvidan que un 7 de octubre de 2010 el señor Feijóo ―ahora no le veo― pidió aquí, en el Congreso, que se transfirieran las competencias de tráfico a Galicia y, por tanto, se sustituyera a la Guardia Civil en dicha comunidad autónoma. Y ahora critican ustedes que Navarra asuma también esas competencias. Unos cuantos años antes, en el año 2026

―creo que lo recordarán―, el señor Aznar, por el Partido Popular, y el señor Pujol, por Convergència i Unió, firmaron lo que se llamó el Pacto del Majestic. Se llamó así porque se cerró, como bien saben, tras una cena en el hotel de ese nombre. Ese acuerdo de sobremesa tenía como objeto, y se decía claramente, dar respaldo parlamentario a la investidura del candidato del Partido Popular a la Presidencia del Gobierno. Pues incluía, entre otros acuerdos específicos, cesión de competencias en IRPF, impuestos sobre el juego, patrimonio, sucesiones, Policía autonómica, tráfico ―como se vio posteriormente, y hubo una ley orgánica de transferencia en materia de tráfico―, empleo, puertos, costas, o suelo. Decían que aquello era, como he recordado yo esta mañana, un acuerdo de Estado bueno para España. Bueno, sin duda alguna, lo era para el señor Aznar, que así pudo conseguir la investidura. Les gusta mucho recurrir a la hemeroteca, pero no cuentan, evidentemente, aquello que no les interesa.

Desde 1992, existe en Cataluña, como se ha recordado en estos días, una comisión interdepartamental de inmigración que sí que ejemplifica la vocación de esta comunidad autónoma por gestionar la realidad migratoria. Esta realidad migratoria debe ser regulada, ordenada y segura. Este fenómeno global supone un desafío, sin duda alguna, como hemos dicho en muchas ocasiones, pero también es una oportunidad, y necesita la implicación y la responsabilidad de todos. Por cierto, las comunidades gobernadas por el Partido Popular, como sabemos, parecen no compartir esa responsabilidad: falta, al menos, compromiso para gestionar de manera conjunta una problemática difícil desde el punto de vista social y humano, como es la acogida y apoyo a los menores inmigrantes no acompañados, los más vulnerables, los más desfavorecidos.

En resumen ―termino, señora presidenta―, esta proposición de ley orgánica está dentro de nuestro marco jurídico y es todo lo contrario a inconstitucional, por mucho que a ustedes les guste plantear recursos ante el Tribunal Constitucional. La Constitución avala la dignidad de todas las personas, independientemente del origen. De sus principios fundamentales se desprende la importancia de acoger e integrar a los inmigrantes y de garantizar su igualdad de derechos, su participación en la vida social, política y económica y su protección ante cualquier trato discriminatorio, así como el acceso a la educación y a la protección social para que puedan desenvolverse. La delegación de competencias en ese ámbito, amparada por la Constitución, en este caso solo implica una gestión migratoria, y se ejecutará de manera conjunta con la Administración de la Comunidad Autónoma de Cataluña, donde estas personas trabajan, estudian, viven y crean su realidad personal.

Esta proposición de ley nace del diálogo y del acuerdo y seguirá los trámites parlamentarios. Por lo tanto, les pido rigor y responsabilidad, que reflexionen, que participen y aporten, en el desarrollo legislativo de esta proposición, todo aquello que entiendan oportuno. También les digo que, con esta proposición de ley, en el caso de que llegue a ser aprobada, España seguirá siendo un país fuerte, seguirá siendo lo que es, un país diverso, próspero, donde, dentro de la diferencia, generamos nuestra especial y específica riqueza.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor ministro. Tiene ahora la palabra el señor Rojas García. Cuando quiera.

Carlos Rojas García

PPDiputado.Página 61Vídeo

Con la venia, señora presidenta. Señor ministro, no he visto ningún convencimiento durante su exposición. Realmente no está convencido. Su hemeroteca es su realidad, la hemeroteca no de hace treinta años ―usted me hablaba de lo que pasaba aquí hace veinticinco años; si quiere, nos trasladamos y hablamos de la Transición―, sino su hemeroteca de hace seis meses: usted dijo que estas competencias no eran ni delegables ni transferibles. Por tanto, ahí se acaba parte de su discurso, señoría. ¿Qué es lo que ha cambiado? Que le han dicho: Oye, ministro, apoya al Gobierno, porque nos estamos jugando estar aquí un mes, dos meses o un año más. Esa es la realidad, y lo que intente vestir de palabras o de confrontación con el Partido Popular no le va a servir, señoría. Usted habla de rigor. Me habla de rigor el ministro de la gestión de la frontera con Ceuta, me habla de rigor el ministro que ha sido varias veces reprobado por este Congreso de los Diputados, y no se inmuta, no se plantea ni dimitir. (Aplausos.―Una señora diputada: ¡Muy bien!). Me habla de rigor quien no tiene ningún rigor. (Continúan los aplausos). Esas son las grandes contradicciones que usted tiene que ver cuando se mira en su espejo, el espejo de su trayectoria política, señor Marlaska, el espejo de sus contradicciones, el espejo de su hemeroteca. No puede ya engañar a todos los españoles ni nos va a engañar. Por eso le digo que esta ley no va a salir adelante y que, si lo hace, la recurriremos y, cuando lleguemos al Gobierno, la revocaremos, porque es una ley injusta, señoría.

Usted me habla de rigor, y yo le pregunto: ¿qué rigor tiene un Gobierno que está negociando una competencia para una comunidad autónoma no con la comunidad autónoma sujeto de esa posible transferencia, sino con un señor que no está en el Gobierno y que está en Suiza fugado de la justicia? (Aplausos). ¿Cuál es el rigor ahí? ¿Cuál es el rigor, señor Marlaska?¿Cuál es el rigor de que no negocie con ninguna comunidad autónoma? (Continúan los aplausos). ¿Cuál es el rigor del Partido Socialista cuando está firmando con Junts que no quiere que le haga un informe previo el Consejo General del Poder Judicial o el Consejo de Estado para sacar a la luz las mentiras y las injusticias de esta ley? ¿Qué rigor tienen ustedes, señorías? No me pida a mí rigor cuando habla del año 2017 y la declaración de independencia. Pero ¿cómo se le ocurre, señor Marlaska, si quien está pactando con ustedes esta proposición de ley es el que declaró la independencia de Cataluña, señoría? (Aplausos).―¿Pero cómo me cita eso? No lo entiendo.

Y, mire, ¿en qué programa del Partido Socialista estaba esta ley, señoría? ¿Con qué comunidad han hablado? El diálogo es cero. Usted apelaba al diálogo, pero es cero. Sencillamente, es una semilla para la ruptura. Como aquella de Zapatero ―¿se acuerdan?―, que decía: Haremos lo que diga y lo que venga del Parlamento de Cataluña. Aunque fuera inconstitucional, le daba igual. Luego tuvimos problemas. ¿Quién heredó esos problemas? Los heredó el Gobierno del Partido Popular, que tuvo que poner en marcha el 155, toda la Constitución y el peso de la ley para frenar a unos delincuentes. Eso es lo que ha pasado en la historia de nuestro país. Por tanto, hablemos con rigor, señoría.

Le voy a comentar algo con rigor, algo que usted sabe. Sentencias del Tribunal Constitucional que dicen que esta competencia ni es delegable ni es transferible: 31/2010; 137/2010; 154/2013; 87/2017. Este es el rigor de una ley que ustedes hacen sabiendo que hay sentencias del Tribunal Constitucional que impiden que se ponga esa letra sobre la ley. (Aplausos). Usted conoce el derecho, también conoce la jurisprudencia del Tribunal Europeo. Pero el Constitucional, en esas sentencias que le citaba, ha dejado claro que la Generalitat ―es específico sobre esta comunidad autónoma, además― no puede asumir competencia en esta materia más allá de funciones de integración social dentro del marco de la asistencia social, cosa que esta ley no hace, porque va más allá. También el artículo 150.2 ha sido interpretado restrictivamente por el Tribunal Constitucional estableciendo que no pueden transferirse competencias exclusivas cuando estas afectan a la soberanía y a la unidad nacional, como es el caso de la inmigración y las fronteras. Esto es lo que dice el Tribunal Constitucional. Por tanto, no me traiga facultades, tráigame sentencias, señor Marlaska. (Una señora diputada: ¡Muy bien!). Se vulnera el derecho comunitario. Tribunal de Justicia de la Unión Europea, C290/14, sobre sentencia Celaj. La normativa fragmentada en temas de soberanía no ha lugar en un Estado miembro de la Unión Europea, señor Marlaska.

Por tanto, ¿qué es eso de que la ley es constitucional? Yo diría, señorías que hablen cartas y callen barbas, como decía Cervantes en el Quijote. Pues que hablen las cartas, señorías, que hable la exposición de motivos de la ley. ¿Qué dice la proposición de ley? Que Cataluña ha tenido la capacidad de catalanizar a estos recién llegados. No me suena bien, señor Marlaska. Dice la proposición de ley: El impacto que representa para la lengua catalana la llegada de los extranjeros. No me suena bien, señor Marlaska, ni a mí ni al resto de los españoles; no suena bien. (Aplausos).¿Qué sigue diciendo esa exposición de motivos? Carácter poliédrico del fenómeno migratorio. No suena bien, señoría. (Una señora diputada: ¡Nada bien!). El ser humano no es poliédrico, es igual. Todos somos iguales ante la ley, artículo 14 de la Constitución. (Aplausos). ¡Que me lo diga a mí un progresista como usted, señor Marlaska! ¡Carácter poliédrico del ser humano en una ley! ¡Que lo diga un progresista socialista! Hasta le han dicho sus socios de SUMAR que dónde van con esta ley. ¡Hombre!, hable con rigor. Y, señoría, también dice la ley: La realidad específica del fenómeno migratorio de Cataluña. ¿Qué realidad específica? El fenómeno migratorio es igual en toda España y ha de ser tratado igual con la letra de la ley. (Una señora diputada: Canarias).

Ya termino, señorías, señora presidenta. Ya está bien de cesiones, señor Marlaska. Primero fueron los indultos, luego la amnistía, luego la condonación de la deuda, ahora la inmigración en la frontera y echar a la Policía y a la Guardia Civil de Cataluña. ¡Ya está bien! ¿Hasta dónde vamos a aguantar un Gobierno que lo único que quiere es mantenerse en el Gobierno? (Aplausos). Pacta con los independentistas, pasa por encima de la ley y quiere tomarnos por tontos a todos los españoles ¡Ya está bien, señor ministro! (Continúan los aplausos).

Retiren la ley antes de que sea más tarde y luego tengamos que recurrirla y que revocarla. Esta ley no va a ningún sitio.

Muchas gracias, señoría. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie.―La señora Montesinos de Miguel: ¡Bravo!).

Presidencia. Muchas gracias, señor Rojas. Para concluir el debate, tiene la palabra el señor ministro del Interior.

Fernando Grande-Marlaska Gómez

GobiernoMinistro del Interior.Página 63Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta. Señorías, señor Rojas, la verdad es que lo ponen ustedes muy fácil. Lo ponen tan fácil que en esta sesión de control al Gobierno no han mentado, en tres preguntas y una interpelación, ninguna facultad que se delegue que pueda afectar al 152 en relación con el 149.1.2.ª (Una señora diputada: ¡Todas!). Ha habido tres referencias a partes de la exposición de motivos, no a la interpretación integrada de la exposición de motivos, y no ha habido ninguna referencia a ninguna parte del articulado de la proposición de ley, que le vuelvo a decir que es una proposición de ley que presentan aquí dos grupos parlamentarios, el Grupo Socialista ―el Partido Socialista Obrero Español― y el Grupo Parlamentario Junts, y que tendrá su trámite. Palabras huecas. ¿Ese es el respeto a la ciudadanía? ¿Eso es decir que España se rompe, que se transfiere el control de las fronteras, que no van a estar la Policía y la Guardia Civil? ¿Y quieren alimentar eso en la calle utilizando, como siempre hacen, a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado con fines políticos? Seamos serios. ¿En qué artículo de la proposición de ley se dice que se cede el control de las fronteras? (Aplausos). Si fuera en todos, señorías, sería muy fácil y leerían aquí esos artículos. Ninguna lectura, porque no hay ninguno. Léanse bien los artículos 6 y 9, que son los que pueden hacer referencia a esa materia. Ninguno. Es que creo que no la han leído. No la han leído, evidentemente, porque para ustedes es excesivo estudiar una cuestión importante y relevante como una proposición de ley en una materia como esa. (Una señora diputada: ¡Quien no la ha leído eres tú!). Ustedes ya viven del bulo, de la mentira y eso es de lo más irresponsable, como he dicho anteriormente. Mis manifestaciones, señor Rojas, están en los diarios de sesiones ―hoy el señor Tellado no las ha dicho correctamente, ha omitido una― y lo que dije fue que no podían ser objeto de delegación, dentro de lo que es el ámbito amplio de la migración, ni el control de las fronteras ni el control de los flujos migratorios ―vuelvo a repetir― irregulares. Léanse ustedes dónde está el meollo de la delegación: artículos 2, 3 y 4., también en el 8. Pero léanlos. No tienen nada que ver ni con el control de las fronteras ni tienen nada que ver con los flujos migratorios irregulares. Nuestra Policía y nuestra Guardia Civil en frontera van a seguir haciendo el mismo trabajo después de que se apruebe ―esperemos― esta ley orgánica. Esta ley implica un paso muy avanzado ―evidentemente, también es cierto― en la delegación de facultades, con un contenido muy importante y de fondo, es verdad, pero somos un Estado diverso. No mientan y no lo utilicen… Ni un artículo, porque saben que no existe nada. (Rumores). Y si esto es tan importante y tan relevante y hace que España se rompa, ¿dónde está el señor Abascal y dónde está el señor Feijóo, que sí ha tenido tiempo para salir a hacerse una foto y decir que las fronteras se rompen sin decir por qué ni nada mientras yo estoy aquí diciendo que no, que me digan dónde? Para eso sí tiene tiempo, para la foto. Pero para el debate serio y de profundidad, para no generar alarma social, para no instrumentalizar, como ustedes siempre han hecho con nuestras fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, con su ‘policía patriótica’, con sus intereses… Nosotros estamos en otras cosas; evidentemente, en desarrollar el Estado complejo, diverso, el Estado autonómico. Para eso es para lo que estamos, pero siempre en el marco de la Constitución. Espero que tengan la deferencia, como representantes de los ciudadanos españoles, de debatir esta proposición de ley con toda seriedad y rigor. Vuelvo a decir: España no se rompe. Hoy aquí han dicho todo de Junts. Junts está aquí, tiene sus siete diputados parlamentarios que representan una parte de Cataluña, pero ustedes bien que han ido detrás de ellos para determinadas votaciones. (Aplausos). ¿Quiere que se lo recuerde? Si es para que proposiciones del Gobierno no salgan adelante, sobre todo aquellas de carácter social y que protegen a los más vulnerables, rápidamente van en busca de los siete votos de Junts, y siempre dicen que no. Junts, evidentemente, es un partido con el que hay que negociar, con el que hay que dialogar, y con una historia democrática, etcétera. ¿Hoy qué ha pasado? Esto es un postureo, señor Rojas. Esto es más serio. Dedíquese, por favor, a hacer política más seria. (Rumores). Ya sé que yo soy un recién venido a la política y que quizá, por haber me dedicado a otras cosas, sea un poco más serio en ese sentido. Y dígale al señor Feijóo que, si es tan importante, dónde estaba hoy que fuera más importante… Bueno, quizá, hablar con Mazón de algo que también es muy importante. (Aplausos.―Rumores). Espero que si no está aquí sea por eso.

Termino. Ha repetido usted esa exposición de motivos y dice: Lo volveremos a repetir. Mire, la única opción que veo de que lo vuelvan a repetir es si se vuelven a reproducir las políticas del Partido Popular; es decir, si ustedes están en el Gobierno, porque hoy día ya ni el 20 % de los catalanes se declara independentista. Con ustedes, más de la mitad. Las sedes sociales de las grandes empresas y de las pequeñas y medianas empresas vuelven a Cataluña, y eso es consecuencia de un trabajo importante durante estos siete años para encontrar caminos, para encontrarnos todos dentro de la diversidad.

Esta ley está ―lo he dicho― dentro del marco constitucional. No se rompe España. No se trocean las fronteras. La Policía y la Guardia Civil seguirán controlando las fronteras españolas, también en Cataluña, y seguiremos, evidentemente, gestionando los flujos migratorios irregulares. Evidentemente, seguiremos gestionando los flujos migratorios irregulares; pero la emigración es un asunto mucho más amplio, mucho más complejo que lo que suponen esos dos elementos. Para eso, evidentemente, tenemos esta proposición de ley, para acercarnos y gestionar mejor la compleja realidad migratoria con la comunidad autónoma.

Por lo tanto, sean más serios, tengan más respeto por la ciudadanía, y cuando vengan a debatir sobre un proyecto o una proposición de ley, al menos háganlo con el texto mínimamente aprendido e interpretado para que podamos hablar.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor ministro. COMPARECENCIA DEL GOBIERNO ANTE EL PLENO DE LA CÁMARA, DE CONFORMIDAD CON LO DISPUESTO POR EL ARTÍCULO 203 DEL REGLAMENTO: —  SOLICITUD DE COMPARECENCIA DEL MINISTRO DE ASUNTOS EXTERIORES, UNIÓN EUROPEA Y COOPERACIÓN ANTE EL PLENO DE LA CÁMARA, SOLICITADA POR LOS GRUPOS PARLAMENTARIOS EUSKAL HERRIA BILDU Y REPUBLICANO, PARA EXPONER LA POSICIÓN DEL GOBIERNO ANTE LA VOLUNTAD MOSTRADA POR EEUU E ISRAEL, POR SUS PRESIDENTES TRUMP Y NETANYAHU, DE INICIAR UN PLAN DE LIMPIEZA ÉTNICA EN GAZA PARA EXPULSAR A SU POBLACIÓN Y OCUPAR Y APROPIARSE DEL TERRITORIO PALESTINO, ASÍ COMO SOBRE LAS ACCIONES Y POSICIONES QUE ADOPTARÁ EL GOBIERNO ANTE EEUU E ISRAEL, ANTE LA UNIÓN EUROPEA, LAS INSTITUCIONES INTERNACIONALES Y LA COMUNIDAD INTERNACIONAL PARA ENFRENTARLO. (Número de expediente 210/000067).

Presidencia. Continuamos ahora con el punto del orden del día relativo a la comparecencia del ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación ante el Pleno de la Cámara, solicitada por los Grupos Parlamentarios Euskal Herria Bildu y Republicano, para exponer la posición del Gobierno ante la voluntad mostrada por Estados Unidos e Israel, por sus presidentes Trump y Netanyahu, de iniciar un plan de limpieza étnica en Gaza para expulsar a su población y ocupar y apropiarse del territorio palestino, así como sobre las acciones y posiciones que adoptará el Gobierno ante Estados Unidos e Israel en la Unión Europea, las instituciones internacionales y la comunidad internacional para enfrentarlo. Tiene la palabra el señor ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación. Cuando quiera.