Saltar al contenido
Sin adjetivos

Pleno del 12 de marzo de 2025

Interpelación urgente al Ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes sobre las medidas que adoptará el Gobierno para la restauración de las zonas arrasadas por la gota fría en Valencia.

Interpelación urgente.. Autor: Grupo Parlamentario VOX. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 101.

Justicia y corrupción

Carlos Flores Juberías

VoxDiputado.Página 44Vídeo

Con la venia, señor presidente. Señores diputados… (Pronuncia palabras en ruso). Me va a permitir el señor ministro que comience con una nota personal, y es que no me resisto a confesarle lo aliviado que me quedé el pasado viernes cuando supe que en esta comparecencia me iba a tocar con el señor Bolaños o con usted. ¿Se imagina lo incómodo que habría sido tener que interpelar a su colega de bancada, la señora Redondo, ministra de Igualdad, esa que en este hemiciclo chilla a voz en grito y con la cara desencajada a los diputados del Grupo Popular y que fuera de este hemiciclo aboga por sacar a VOX de las instituciones y acabar con la extrema derecha en el Parlamento? ¿O que hubiese tenido que interpelar a su jefe, el señor Sánchez, este mismo que cuando compareció ante esta Cámara pidiendo la confianza del Congreso con ocasión de su votación de investidura excluyó a VOX de su ronda de contactos previos y que mañana mismo, cuando tenga que pulsar la opinión de los grupos parlamentarios en relación con la crisis en Ucrania, presumirá de haber excluido a VOX de su lista de interlocutores? Desagradable, ya le digo. Menos mal que usted forma parte de la cara amable del Gobierno, de la parte dialogante del Ejecutivo, de los que piensan seguramente que todos los diputados de esta Cámara somos igualmente dignos y, por lo tanto, que con todos nosotros se puede dialogar. La interpretación de mi grupo gira, como sabrá, en torno a las medidas que está adoptando el Gobierno de España para la restauración de las zonas que el pasado 29 de octubre quedaron arrasadas por la riada que asoló la Comunidad Valenciana. Estoy seguro de que el equipo del señor ministro le tendrá preparado un voluminoso dosier repleto de datos, de cifras y de estadísticas que usted desgranará en su turno de réplica, quizá con el mismo entusiasmo que pone usted cada vez que tiene que contradecir al señor Abrines, que le persigue constantemente, o desmentir al señor Aldama ―yo ya sé que usted se llama Ángel Víctor y no Víctor Ángel Torres―, y que con ello usted tratará de acreditar la rapidez, la generosidad y la efectividad con la que su Gobierno ha respondido a la petición de ayuda de los valencianos. Su carpeta ―estoy seguro― se encuentra repleta de datos, los que sus asesores le han debido proporcionar; mi cabeza, en cambio, está llena de relatos, los que semana tras semana he venido escuchando de labios de tantos y tantos valencianos que se han aproximado a mí o a otros concejales o a otros diputados de mi grupo parlamentario, o los que día tras día relatan los medios de comunicación de nuestra comunidad y que dibujan un panorama que ―ya se lo auguro― no va a encajar bien con el suyo y que ―también se lo auguro― no va resultar sencillo de rebatir, porque cuando el relato es un relato de muerte, de dolor, de destrucción y de abandono, no hay dato lo suficientemente elocuente como para matarlo. Le daré relatos. Podría empezar por el de Juan, un empresario que ayer mismo confesaba haber sido uno de ese millón largo de españoles que el 29 de octubre se sintieron desamparados, que desde entonces ha seguido sin ver agilidad en la respuesta ni coordinación, que asegura que ha fallado la gestión de todas las Administraciones públicas, que lamenta amargamente que con los impuestos que pagamos no hayan gestionado mejor todas las Administraciones y ―lo que es más serio― que considera que no hay un plan conjunto de futuro porque lo único que hacen es pelear las distintas Administraciones y que si mañana viniera otra dana, tendríamos otra vez los mismos efectos devastadores. Opiniones, señor ministro, que haría bien en no echar en saco roto, siquiera sea porque el Juan ese del que le hablo resulta ser el mayor empresario de la Comunidad Valenciana y la cuarta fortuna de España. Podría continuar con el relato de Guadalupe, directora de una entidad caritativa con más de 118 años de historia consagrada a la atención de personas sin hogar y en situación de exclusión social, que hace unos días explicaba a La Vanguardia cómo la dana la ha dejado ante una demanda que supera con largueza todas sus posibilidades de acción. Ha debido atender casos tan extremos como el de una familia de siete miembros sin ingresos fijos, con una vivienda arrasada por las inundaciones, forzada a compartir con otros un domicilio en Massanassa que adolece de problemas estructurales y carece de agua potable.

O el de un matrimonio de octogenarios, domiciliados en un bajo arrasado en Albal, que perdió todos sus enseres personales y que carece de redes de apoyo social o familiar. O el de una familia de cuatro personas, una de ellas anciana y necesitada de cuidados especiales, cuya vivienda ubicada en Picassent quedó inhabitable y que actualmente vive de alquiler en un inmueble de un vecino y que no podrá regresar a su hogar en al menos dos o tres años.

Pero igual, señor ministro, le aburren estos relatos lacrimógenos y prefiere usted datos. Pues también tengo datos para darle. Cuatro meses después de la tragedia del 29 de octubre su Gobierno ha hecho frente únicamente al pago del 7,88 % de las solicitudes de ayuda por los distintos conceptos, una cifra seis veces inferior al 46 % de las peticiones de ayuda atendidas por la Generalitat valenciana. Desde el Gobierno valenciano se preparó un paquete presupuestario de 916 millones de euros basados en endeudamiento, porque su Gobierno no ha concedido a la Comunidad Valenciana ayudas a fondo perdido con las que atender las consecuencias de la tragedia, con los cuales costear las 154 882 solicitudes de ayuda. Pues bien, a fecha de 1 de marzo se habían atendido 115 886 de esas solicitudes, el 75 %, con un desembolso de 419 millones de euros, el 46 % de la cifra global disponible. En la comparación de los datos, la gestión de su Gobierno palidece. ¿Quiere más datos? Por lo que respecta a las ayudas para la adquisición de bienes de primera necesidad, las más demandadas, la Generalitat valenciana ha recibido un total de 22 000 solicitudes y ha abonado 135 millones de euros. Su Gobierno ha atendido apenas a 2871 solicitantes.

En cuanto a las ayudas para la reposición de los vehículos perdidos con ocasión de la dana, otra de las líneas de ayuda más demandadas por los trabajadores, por los empresarios y por las familias valencianas, y respecto de la cual tanto su Gobierno como la Generalitat pusieron en marcha planes de asistencia, mientras el Gobierno valenciano ha recibido más de 86 000 solicitudes y abonado 71 000 de ellas, su Gobierno, señor Torres, apenas ha llegado a 19 807 valencianos, de los cuales solamente ha concedido 2465 ayudas. ¿Misterio? Ninguno. Las ayudas de su Gobierno, más preocupado por contentar a Bruselas que por ayudar a los valencianos, estaban subordinadas a la adquisición de vehículos nuevos, prohibían la compra entre particulares, excluían a los vehículos de más de tres años y potenciaban la adquisición de vehículos verdes. Las ayudas de la Comunidad Valenciana, en buena medida inspiradas por VOX, no contemplaban ninguna de esas limitaciones.

Se nos dirá que las demandas son muchas y muy complejas y que la Administración está trabajando a destajo para satisfacerlas, pero fíjese que toda justificación de esa lentitud se desvanece ante el dato de que cuando quien entra en la ecuación es el Consorcio de Compensación de Seguros ―con su personalidad jurídica propia, con su plena capacidad de obrar, con su estatuto legal, con su patrimonio distinto del del Estado, con su consejo de administración y no Consejo de Ministros al frente―, las cifras de cumplimiento de los objetivos se disparan. El consorcio ha abonado el 80 % de las solicitudes recibidas ―180 000 de ellas― y ha desembolsado nada menos que 2300 millones, y espera alcanzar el 95 % de las solicitudes atendidas antes de que termine el año.

Pero dejemos de momento de lado a los ciudadanos y vayamos a las instituciones, porque también tengo relatos que compartir. Por ejemplo, el del alcalde de un pequeño municipio de la Ribera Alta, cuyo nombre obviaré, que me contaba cómo su solicitud de ayudas para la reconstrucción de las infraestructuras dañadas por la dana en su municipio ―reconstrucción, porque si el agua se llevó un camino de tierra no puedes hacer un camino de asfalto, tienes que hacer un camino de tierra― había sido atendida con suma rapidez. Con tanta rapidez y con tanta generosidad que ya no se les pide que las ejecuten en el plazo de un año, un año que, en circunstancias normales, sería un plazo perentorio y complicado de satisfacer, pero que, con un ayuntamiento con escasos recursos económicos, con una limitada capacidad de ejecución de obra pública y en un momento en que las empresas del sector están o bien destrozadas o bien saturadas de trabajo, resulta absolutamente imposible cumplirlo y su incumplimiento generará ―sorpresa, sorpresa― la obligación de devolver los fondos con intereses. Va a hacer usted muy feliz a la señora Montero, si es que para entonces sigue siendo ministra de Hacienda, en marzo de 2026.

Relatos, pero también datos. El más importante es el de esos veintiocho municipios que su Gobierno ha excluido del plan de ayudas para la reconstrucción de infraestructuras municipales, marginando del proceso nada menos que a ochenta mil valencianos y valencianas, y que obliga a poner entre paréntesis todas las rimbombantes cifras de cumplimiento de objetivos que usted me va a brindar en unos instantes.

¿Y qué decir de las ayudas europeas? Apostaría a que usted me dirá que no es responsabilidad de su Gobierno, pero también me apostaría algo a que usted todavía conserva en su agenda, en su famosa agenda de teléfonos, el de su antigua compañera de bancada, la flamante vicepresidenta de la Comisión

Europea, Teresa Ribera, a la que podría llamar para explicarle que haber tenido que esperar casi cinco meses, hasta este lunes 10 de marzo, para ver publicado en el Diario Oficial de la Unión Europea el reglamento de ejecución del programa de ayuda financiera de emergencia a los sectores agrarios, solo para descubrir que lo que la Comisión Europea ha reservado para los agricultores valencianos es una miserable partida de 68 millones de euros ―aproximadamente, el 5 % de las pérdidas experimentadas por el sector, según valoraciones AVA-ASAJA― constituye un sarcasmo, un sarcasmo solo comparable con el hecho de que tengan que esperar hasta septiembre para poderlas cobrar.

Habrá reparado, señor Torres, en que a lo largo de mi intervención he utilizado repetidamente el término «su Gobierno». Podría haber hablado de nuestro Gobierno o del Gobierno de España, podría haber hablado del Gobierno de la nación española, pero tampoco quiero crear mal ambiente en la Cámara. Si no lo he hecho es porque, lejos de conducirse como lo haría un Gobierno de todos, un Gobierno preocupado por el bien común, ustedes se han comportado en este asunto como simples comisarios de partidos. Su Gobierno, señor Torres, acaba de vetar en la Mesa de esta Cámara la tramitación de una proposición de ley del Grupo Popular por la que se contemplaba la construcción de 250 viviendas públicas, con el fin de permitir lo antes posible el realojo de familias desalojadas de sus hogares como consecuencia de la dana, porque su implementación supondría para las arcas públicas un coste adicional de 25 millones de euros. También se ha opuesto a la propuesta de compensar el 100 % de los gastos de emergencia asumidos por las comunidades autónomas y por los municipios, que representaría un coste de 150 millones de euros, o a la de establecer un tipo 0 de IVA para la compra de vehículos para reemplazar los dañados por la dana, que tendría un coste estimado de 441 millones de euros. Y el mismo destino han sufrido propuestas que han partido del Grupo Parlamentario VOX. Por ejemplo, la que presentamos en el propio mes de noviembre, por la cual le instábamos a dedicar a los valencianos esos cientos de miles de euros que ustedes están disponiendo…

Presidencia. Señoría, finalice, por favor.

Carlos Flores Juberías

VoxDiputado.Página 46

Termino. … en favor de la empresa pública nicaragüense de acueductos, de la Asociación de Mujeres Caficultoras del Cauca o de la Sociedad Marroquí de Ingeniería Turística. Está visto, señor Torres, que su Gobierno aprende rápido, tanto como para haber pasado en solo cuatro meses de ese infame «si necesitan ayuda, que la pidan» a este, no menos infame, «si necesitan ayuda, estense calladitos hasta que se nos ocurra a nosotros cómo hacerlo». Y ninguna de esas dos estrategias es de recibo para los valencianos. Спасибо. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. A continuación, en nombre del Gobierno, tiene la palabra el señor ministro de Política Territorial y Memoria Democrática.

Ángel Víctor Torres Pérez

GobiernoMinistro de Política Territorial y Memoria Democrática.Página 46Vídeo

Muchas gracias, presidente.

Señorías, señor Flores, le respondo. Estoy intentando localizarle físicamente… (Pausa). Ya, ya le he visto. Agradezco su introducción, la primera parte de su discurso, en la que agradecía que estuviese en este atril y tomando la palabra por el Gobierno alguien dialogante. Y, si bien su intervención, lógicamente, la someteré a crítica, que espero sea constructiva, también le agradezco el tono.

Regreso a este Parlamento para comparecer, en este caso, con una interpelación, después de haber estado aquí justamente pocos días después del 29 de octubre dando cuenta de la emergencia y de las medidas que tenía previsto el Gobierno de España. Ya entonces habíamos aprobado el primer decreto ley. Como usted ha dicho claramente, estamos ante una tragedia de unas terribles consecuencias humanas y también materiales. Ayer supimos de otra persona fallecida ―225― más tres personas desaparecidas: 228 víctimas en seis comunidades autónomas. Ello nos exige, lógicamente, colocarnos al lado de las familias y a los poderes políticos y partidos unirnos para responder ante la emergencia y la reconstrucción.

Me llamó la atención lo de «gota fría» en el texto. No lo ha mencionado usted: es una dana. No sabía si lo de gota fría era una reminiscencia del pasado o era una voluntad del grupo político VOX de no utilizar el término científico: una depresión aislada en niveles altos. Lo digo porque ustedes en sus intervenciones

―hoy no lo han hecho, pero tienen la oportunidad en la réplica de manifestarlo― han negado y niegan el cambio climático, o las consecuencias del cambio climático. Niegan la ciencia. Y yo creo que eso no es un error; creo que negar el cambio climático es una amenaza. Tengo citas de compañeros suyos: del señor Nolasco, en las Cortes de Aragón, diciendo que el cambio climático es una milonga; o del señor Henríquez de Luna, en la Asamblea de Madrid, diciendo que están muy contentos porque el cambio climático llena los embalses. Son afirmaciones que reniegan de algo que es real, que es el cambio climático. Como usted bien sabe, yo soy canario ―usted es valenciano― y habrá que ver por qué hay lugares donde se producen danas y otros lugares en los que no. Por razones geográficas, pero también climatológicas. Como sabe, el Mediterráneo tiene tres grados más de los que tenía, lo que produce una condensación y una amenaza en toda esa zona mayor que en otros lugares de nuestro país y también del mundo. Yo creo que es un error que sigan renegando, también apoyados por el Partido Popular, de lo que es lo importante, de la ciencia.

Yo tendría que preguntarle si, después de lo que ha pasado, su grupo político se reafirma en que fue una buena decisión eliminar la Unidad Valenciana de Emergencias, eso que ustedes llamaban ‘chiringuito’. Lo decía su consejera, Elisa Núñez. ¿Lo harían de nuevo? ¿Eliminarían una Unidad Valenciana de Emergencias, como la que había, para responder ante las circunstancias de la dana?

Usted ha sido muy crítico con las ayudas, pero hay que saber que ustedes siempre han votado en contra. Es decir, son exigentes en su cumplimiento ―y, por supuesto, haré una relación de las mismas―, pero, cuando se pide el apoyo de su grupo político, votan en contra. Lo hicieron también con la isla de La Palma. Quizá es porque ustedes en el programa electoral con el que se presentaron a las elecciones decían que había que eliminar los organismos meteorológicos autonómicos. Nosotros creemos que hay que caminar en la cogobernanza y que deben existir y estar perfectamente coordinados.

Le voy a contestar con lo que hemos hecho y lo que estamos haciendo y vamos a seguir haciendo. Ayer tuvimos una comisión interministerial, y por eso intervengo como presidente de esta, relativa a la dana. Usted habla de relatos y yo le puedo asegurar que también los tengo. Hubo personas en La Palma que públicamente decían que no les habían llegado las ayudas, cuando luego les habían llegado no una ni dos, sino las ayudas de Protección Civil, una casa determinada y ayudas diversas. Por tanto, cualquier relato vale. Lo que tenemos que perseguir es que lo que se diga sea veraz.

Ustedes ayer decían ―y usted lo ha dicho aquí― que apenas han llegado el 20 % de las ayudas. Pues bien, los datos que voy a dar no son datos del Gobierno, señor Flores, sino datos que acredita la Intervención General del Estado, los funcionarios de la Administración General del Estado: a día de ayer las partidas ingresadas en las cuentas de los afectados ascendían a 4533 millones de euros por parte del Gobierno de España. Y ha hablado de los vehículos. Se han visto afectados 140 000, muchos de ellos en las campas. Pues bien, a través del consorcio se han abonado 110 000, es decir, el 81 % de los vehículos. Y si hablamos de las viviendas, se han registrado 79 000 peticiones y el Gobierno de España, a través del consorcio, ya ha respondido a 50 000, un 80 %, a lo que se suman los anticipos que por vez primera en la historia ha dado Protección Civil, algo que nunca se había dado con ningún fenómeno natural anterior.

Si hablamos de los autónomos y de las pequeñas y medianas empresas, nunca por ningún Gobierno de España se habían transferido directamente desde la Agencia Tributaria a las cuentas de los afectados partidas económicas que suman 334 millones de euros, y son más de cien mil empresas y autónomos. Y habla usted de las ayudas a los ayuntamientos. Jamás se había adelantado y pagado por parte del Gobierno de España el cien por cien de esas infraestructuras de titularidad municipal. Es la primera vez que lo hace un Gobierno, el actual Gobierno de España, y las partidas están en sus cuentas, en las cuentas de los ayuntamientos: 1745 millones de euros. Hemos tenido reuniones ―yo, entre las personas que se han reunido con ellos― con los alcaldes ―Tragsa lo ha hecho hasta en tres ocasiones― para ayudarles en la tramitación y les puedo asegurar que no van a tener que devolver los fondos. Se harán las licitaciones acordes a los procesos administrativo de setenta y ocho municipios. Por cierto, nosotros no hemos excluido a ninguno. Los ayuntamientos que están en el anexo 1 del primer decreto fueron aquellos que nos trasladó ―y ahí sí que había acta― el CECOPI. Creo que eso también se puede comprobar en las actas. Es decir, de las 400 000 solicitudes ―391 000 y pico― que se han registrado en competencia del Gobierno de España, el 60 % ya se han satisfecho y se han pagado. Y eso lo decimos sin autocomplacencia, señor Flores, porque, como he dicho siempre ―y tengo también antecedentes de otras circunstancias muy adversas―, no vamos a poder devolver aquello que se perdió ―ni las vidas ni cómo eran sus vidas―, pero sí va a hacer el máximo de los esfuerzos el Gobierno de España para paliar ese dolor.

Si hablamos de agricultura, 175 kilómetros de caminos rurales que están reparándose o han sido reparados; comunidades de regantes, más de nueve mil parcelas; 245 millones de euros para obras hidráulica o ―desde transición― 500 millones para abastecimiento, saneamiento y depuración. Creo que todo el mundo ha podido ver cómo se han podido conectar municipios en tiempo récord por parte del Ministerio de Transportes: 380 millones de euros, porque estaba todo absolutamente colapsado en los primeros momentos, y ―repito― en tiempo récord. Para los sectores vulnerables, ahí está el Plan de Empleo Social con los ayuntamientos que lo han firmado ―50 millones de euros―, el ingreso mínimo vital revalorizado y las ayudas directas que se han dado a los ayuntamientos desde servicios sociales para responder a esas necesidades. Y a ello hay que sumar el resto de los ministerios: Industria, Sanidad, Ciencia, Educación, Cultura, Vivienda, todos. Cerca de cien viviendas se han entregado ya y estamos trabajando de la mano de los ayuntamientos ante una necesidad constitucional.

Y no quiero olvidar ―seguro que usted tampoco― a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y a las Fuerzas Armadas, que intervinieron ―y lo han seguido haciendo― para salir de la emergencia, limpiar los garajes, tener expeditas las calles y alcanzar poco a poco la normalidad. Y tampoco quiero olvidar el trabajo de los voluntarios y el de Mercasa: 1125 toneladas de alimentos.

Lo que les pido es que echen una mano en lugar de levantar muros. Primero, que apoyen los decretos que trae el Gobierno de España, porque me parece incoherente no apoyar medidas determinadas y luego exigir su cumplimiento. Y segundo, que vayan a la realidad de la información. Aquí hemos tenido que escuchar ―también por parte de compañeros suyos― que el Gobierno de España estaba falseando el número de fallecidos o bulos como que había decenas de muertos en los aparcamientos de centros comerciales cuando no había nadie. Eso lo que hacía era agitar el dolor de las personas ante la esperanza de encontrar a alguno de sus familiares vivos. Por suerte, muchos los encontraron; lamentablemente, no en otros casos. Y también se dice que tenemos que devolver las ayudas. ¿Dónde está eso? Solo hay 5000 millones de los fondos ICO. Todo lo que acabo de relatar no tiene ni un solo euro de los fondos ICO y de todos estos fondos no se devuelve absolutamente nada.

Luego, usted habla de relatos. Hombre, yo creo que hay una manifestación clara en la Comunidad Valenciana de que las cosas el 29 de octubre no se hicieron nada bien por parte de quienes tenían la competencia. Y no lo dice solamente el Gobierno de España, lo dice también la justicia, ya que decimos que tenemos que respetar la separación de poderes. Ante eso, también le pregunto a su grupo político ―y a usted como valenciano― por qué no oyen el clamor de la calle. Ustedes son los que mantienen al presidente de la Generalitat, porque a cambio de ese mantenimiento se ponen sobre la mesa otras cuestiones: sacar los presupuestos, otras exigencias de otros lugares. Sinceramente, creo que en eso también ustedes yerran. Lo que les pido con sinceridad es que dejen de levantar esos muros y que el tono de su intervención, que ha sido sorpresivamente educado, se materialice también en las aportaciones que la oposición puede hacer de manera constructiva para colaborar y ayudar en la reconstrucción de un lugar determinado. Yo lo he dicho aquí en varias ocasiones. Creo que ha habido ejemplos muy recientes de, incluso, una colaboración institucional excelente. Y vuelvo a poner mi tierra como ejemplo y el volcán de La Palma, en el que no hubo de manera directa ningún fallecido. Pero aquí no lo percibo, señoría, aquí no lo percibo. Hay una voluntad clara de ir con un uso político.

Termino mi intervención tendiéndole la mano también al grupo político de VOX, pidiendo que las nuevas ayudas que puedan venir al Congreso tengan su apoyo. Les puedo asegurar que el populismo y la demagogia ante las tragedias y los dramas tienen su cierto recorrido, pero la gente también sabe discernir entre los que se esfuerzan y ponen todo su sudor, sus lágrimas y su sangre para sacar adelante las cosas y quienes intentan aprovecharse del mal para sacar un rédito electoral. El Gobierno de España no quiere ni un solo voto arrancado del dolor de los valencianos, no quiere ni uno solo, y le pido que tampoco lo haga su grupo político, porque el dolor es demasiado para sacar de él una rentabilidad pública. Tenemos que responder, porque es una emergencia que ha tocado al actual Gobierno de España y a otros Gobiernos, pero le tengo que decir con sinceridad que eso también concierne, afecta y compete a los grupos políticos. Igual que el Gobierno de España se examina de su gestión, ustedes también lo hacen de sus manifestaciones, sus votos y sus apoyos.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra el señor Flores Juberías.

Carlos Flores Juberías

VoxDiputado.Página 49Vídeo

Gracias, señor Torres, por su amable respuesta. La verdad es que para habérsela preparado en apenas veinticuatro horas ―porque quien tendría que estar aquí es el señor Bolaños y no usted―, no lo ha hecho mal del todo. Creo que le van a encomendar marrones como este con mucha más frecuencia si usted sigue teniendo tan buena disposición y si el señor Bolaños tiene cosas tan importantes que hacer en otros foros no necesariamente parlamentarios.

Aun así, hay un par de cosas que se le han escapado, señor Torres, y yo me conformaría con que en este debate quedasen ambas dos claras. La primera ―no tengo la pretensión de zanjar este debate porque a la izquierda le gusta volver y volver y volver sobre las mismas cuestiones una vez tras otra, pero por lo menos lo voy a decir― es que la Comunidad Valenciana suprimió su Unidad Valenciana de Emergencias porque no era necesaria. Porque no era necesaria. En primer lugar, porque no existía. Se trataba de una iniciativa embrionaria adoptada por el Gobierno del Botànic en su último compás. Si tan necesaria hubiese sido, la habrían adoptado ocho años antes y no ocho años después de haber entrado en el Gobierno de la Generalitat. (Aplausos). Y, en segundo lugar, señor Torres, porque tenemos una magnífica base militar en Bétera, donde está ubicada la Unidad Militar de Emergencias, esa unidad que a la hora del café el 29 de octubre estaba ya desplegada en Utiel, que el viernes tenía 1200 efectivos en el terreno, que el sábado tenía 3000 y que el domingo tenía 5000; una unidad dotada con todo tipo de mecanismos, jerarquizada, preparada, organizada, dispuesta y voluntaria. Y por si eso no fuese suficiente, tenemos bases militares en todo el territorio de la Comunidad Valenciana, empezando por la que se encuentra en Alicante, dispuestas ―repito― a hacer frente a cualquier tipo de contingencia y a las que los valencianos deben tanto, tanto y tantísimo. No señor, no teníamos esa Unidad Valenciana de Emergencias porque tenemos la Unidad Militar de Emergencias del Ejército de todos. (Aplausos).

Y no, señor Torres, no se me cuelgue usted medallas que no son suyas. Esos 110 millones de euros que ha pagado el Consorcio de Compensación de Seguros no son una medalla que se tenga que colgar usted de la pechera. No tiene más que entrar con su móvil ―ese móvil tan famoso que lleva usted en el bolsillo― en la página web del consorcio para leer: instrumento al servicio del sector asegurador, patrimonio propio, distinto del del Estado, no dependiente de ningún presupuesto público. El dinero del Consorcio de Compensación de Seguros sale de los asegurados, del bolsillo de los españoles, no del bolsillo de su Gobierno. (Aplausos). Así que nuevamente otra lección aprendida para la próxima vez que le toque venir aquí a hacer de don Tancredo.

Me ha hablado usted de dolor. Le concedo el beneficio de la empatía y no voy a discutir si, siendo usted canario, lo siente más o menos cerca de lo que lo siento yo, que soy valenciano, o cualesquiera otros diputados de este hemiciclo o ciudadanos que nos estén viendo, pero le puedo anticipar que nuestro dolor, el de los valencianos que han perdido su patrimonio, su casa, su vivienda, su coche y su lugar de trabajo, y el de los valencianos que han perdido a sus seres queridos, se vería aliviado ―no mucho, pero un poco sí― si encontrásemos asunción de responsabilidades por parte de quienes las tenían la tarde del 29 de octubre y las tardes de los ocho años inmediatamente anteriores. Leí hace unos días un tuit ―no recuerdo de quién, pero tampoco importa― que venía a decir que, si el Partido Socialista gobernase en la Comunidad Valenciana, habría habido pérdidas materiales, pero no habría habido muertos; bueno, lo segundo es mucho decir. Nunca sabremos si habría habido más, menos, muchos o ninguno, pero lo que sí sabemos es que el Partido Socialista gobernó en la Comunidad Valenciana durante ocho de los nueve años anteriores a la dana del 29 de octubre y en este país, en este Gobierno, en este Parlamento desde el año 2018. Lo que sí sabemos es que, si hubo una dana que arrasó nuestra comunidad, fue porque no se hicieron las obras necesarias para evitarlo. Lo que sí sabemos ―lo dijo Juan Roig ayer y no me parece persona desinformada― es que, si mañana volviese a llover lo mismo que llovió el 29 de octubre en los mismos sitios en que llovió el 29 de octubre, volveríamos a sufrir los mismos daños porque ustedes no aprenden. No aprenden, no escarmientan y no asumen responsabilidades.

Termino con unas palabras que Santiago Abascal decía hace apenas unos días cuando le preguntaban si Mazón, el presidente de la Generalitat valenciana, debería o no poner su cargo a disposición de los valencianos. Su respuesta fue: Sí, pero al día siguiente de que Sánchez ponga el suyo a disposición de los españoles.

Presidencia. Señoría, finalice.

Carlos Flores Juberías

VoxDiputado.Página 49

Gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. Para concluir el debate, en nombre del Gobierno, tiene la palabra el señor ministro de Política Territorial y Memoria Democrática.

Ángel Víctor Torres Pérez

GobiernoMinistro de Política Territorial y Memoria Democrática.Página 50Vídeo

Muchas gracias, presidente.

Señor Flores, quienes eliminaron la Unidad Valenciana de Emergencias fueron su grupo político y su consejera. (Aplausos). En política hay quienes toman decisiones y quienes se hacen responsables de ellas. Fue el Gobierno de Ximo Puig el que la creó y fue un Gobierno del Partido Popular y VOX el que decidió enviar esos fondos a otras cuestiones y eliminar un órgano que, de haber existido, indudablemente hubiese sido capital y clave en las decisiones que se debieron tomar, y ―repito― fueron ustedes los responsables de eliminarlo.

Me alegra que usted haya defendido la Unidad Militar de Emergencia, una propuesta que en su momento hizo un Gobierno socialista, que hace un papel fundamental, y ahí estuvo el Ministerio de Defensa de manera permanente, también en los órganos de coordinación. Por tanto, me alegra que VOX aplauda una decisión del Gobierno presidido, en este caso, por José Luis Rodríguez Zapatero.

Como usted sabe, el Consorcio de Compensación de Seguros es un órgano que depende del Ministerio de Economía. En cualquier caso, para que veamos bien claro quién traslada los datos fiables: 4531 millones de euros se habían abonado ayer ―así lo dije antes y lo vuelvo a ratificar―, porque hoy será un poco más, en los bolsillos de los valencianos y valencianas. Restado el consorcio de emergencias, estamos hablando de 2221 millones de euros del Gobierno de España, y no se devuelve ni uno solo de esos euros, ni uno solo; 2221 millones de euros. Como digo, en cualquier caso, el consorcio depende del Ministerio de Economía.

Con respecto a cuestiones que también he dicho, hemos reducido los plazos como nunca antes, pero añado que no hay autocomplacencia ni la va a haber nunca, porque ―repito― es imposible devolver lo que se perdió y aliviar absolutamente a quien sufre.

Ustedes han sido muy duros con el Gobierno de Pedro Sánchez, pero no exactamente igual con el Gobierno de la Generalitat. No sé quién ha puesto ese tuit de las personas fallecidas, pero sí les digo que la mayoría de esos fallecidos ―lo dice el auto judicial― fueron del día 29 ―el día 29―, y cuando los representantes políticos pidieron al Gobierno de España la posibilidad de subir a nivel 3, resulta que habían pasado varios días. La conclusión es cierta y absoluta: cualquier cambio no hubiese salvado ni una sola vida, señoría ―ni una sola―, según acredita incluso el acto judicial, porque la mayoría se produjeron en la tarde del día 29. ¿Qué falló? Indudablemente, fallaron las alertas; lo que no fallaron fueron los avisos. Aquí lo dije yo claramente y lo vuelvo a repetir hoy: ese mismo día, a las ocho de la mañana, se lanzó un aviso rojo, que en sus recomendaciones decía claramente que había que evitar desplazamientos en una situación que podría ser catastrófica. Eran las ocho de la mañana.

No quiero cansarles con ejemplos anteriores, pero yo era presidente de Canarias y, cuando hubo la amenaza de irrupción de un volcán en la isla de La Palma, se conformó el CECOPIN ―allí se llama así― muchos días antes, y el presidente de Canarias, que era este que está aquí ―hoy ministro―, estuvo en todas las sesiones, aunque la responsabilidad administrativa era de otra persona, del responsable de emergencias. Ahí estuvimos todo el tiempo con asesoramiento científico y respuestas determinadas a actuaciones inmediatas. Y lo mejor de aquello fue que no tuvimos ningún fallecido de manera directa, que era lo que nos producía a todos una tremenda ansiedad. Creo que de esas cosas hay que aprender. La pregunta es: ¿por qué en los fenómenos posteriores la propia Generalitat envía los avisos y las alertas de manera inmediata? ¿No ven que eso es una corrección clara de lo que hicieron el día 29 de octubre? (Aplausos).

Termino. Señorías, como decía en mi primera intervención, hay un comité de expertos, formado por distintas personas, que de manera voluntaria y altruista está asesorando en la toma de decisiones en todos los ámbitos: desde el punto de vista urbanístico, para que no se construya en zonas inundables; desde el punto de vista del tratamiento de los espacios; también desde el punto de vista de la predicción de posibles fenómenos naturales adversos, de cómo reaccionar ante ellos, para avanzar desde las experiencias de acontecimientos anteriores.

Lo que sí me parece absolutamente inaceptable, lo digo con total sinceridad, es que ustedes pongan aquí condicionantes. O se pide o no se pide, lo que no tiene lógica es decir: de acuerdo, que se vaya el presidente de la Generalitat si se va el presidente de tal. Miren, lo ha dicho la justicia: las competencias están claras, está claramente legislado y regulado quién es el competente en cada una de las actuaciones ante un fenómeno natural adverso. No hay ninguna duda desde el punto de vista político, no hay ninguna duda desde el punto de vista administrativo, no hay ninguna duda desde el punto de vista jurídico y no hay ninguna duda, después de un auto judicial, de que la responsabilidad era de la comunidad autónoma. (Aplausos).

Termino. Lo que hizo el Gobierno de España es lo que hace siempre: ponerse al lado de la comunidad autónoma ―en este caso, de esta, pero en anteriores ocasiones, de otros lugares, como con la irrupción del volcán de La Palma― para acompañar a quienes conocen perfectamente el terreno, para poner todos los medios a su disposición, como se hizo por parte del Gobierno de España, y ahora para avanzar en la reconstrucción.

Señorías, yo seguiré intentando apartarme del enfoque del enfrentamiento político. Le tiendo la mano para que, en las futuras ayudas que vengan al Congreso, VOX corrija y vote a favor. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. — DEL GRUPO PARLAMENTARIO MIXTO (SEÑOR CATALÁN HIGUERAS), AL MINISTRO DEL INTERIOR SOBRE LA CRIMINALIDAD EN NUESTRO PAÍS Y LAS MEDIDAS QUE TIENE PREVISTO ADOPTAR EL GOBIERNO PARA DAR RESPUESTA AL AUMENTO DE ÉSTA EN ESPAÑA Y, PARTICULARMENTE, EN NAVARRA. (Número de expediente 172/000100).

Presidencia. Interpelación urgente del Grupo Parlamentario Mixto, del señor Catalán Higueras, al ministro del Interior, sobre criminalidad en nuestro país y las medidas que tiene previsto adoptar el Gobierno para dar respuesta al aumento de esta en España y, particularmente, en Navarra. Para su defensa, tiene la palabra el señor Catalán Higueras.