Muchas gracias.
Sí, me echaron como a Feijóo ―de ganador a ganador― mis vecinos de Valladolid. (Varios señores diputados: ¡Nooo!).
Mire, tienen ustedes una absoluta maestría para dominar la ley del embudo. Ustedes son capaces de convertir un asunto de su organización en el asunto de un señor y el asunto de un señor en el asunto de toda una organización. Todo depende de a quién le afecte. Explíqueme usted por qué extraño mecanismo la contabilidad del Partido Popular, por ejemplo, en la que estaban recogidos todos sus dirigentes como perceptores de sobresueldos o de mordidas, se convirtió en el asunto de un señor y cómo en este asunto concreto ustedes pretenden seguir el camino inverso. Explíquemelo.
Mire, señora… No conozco su nombre. (Rumores). Las generalizaciones son muy malas. Imagínense que yo les dijera a todos ustedes ―a todos los miembros del Partido Popular, a todos los parlamentarios del Grupo Popular― que todos ustedes son amigos de narcotraficantes. ¿Les parecería justo que yo hiciera eso? ¿Y todo por qué? ¿Porque ustedes elevaron a presidente de su partido a quien sí era amigo de uno? (Rumores). ¿No entienden ustedes que ustedes solo son capaces de manejar la ley del embudo?
Habla usted de mordidas. La semana pasada ―no hace un mes, no hace tres, no hace cinco― un importante empresario de este país reconoció haber pagado 25 millones de euros de mordida en el caso Gürtel, 25 millones de euros. Oiga, para ser un asunto de un señor ―no del Partido Popular― y un asunto contra el Partido Popular la verdad es que las cantidades de dinero que se han movido son absolutamente mareantes.
Yo no tengo nada que ocultar. Compareceré en esta Cámara las veces que haga falta. Lo he hecho cuando ustedes me han llamado y daré todas las explicaciones que tenga que dar y haré lo que ustedes no han hecho: coger pruebas, recopilarlas y ponerlas a disposición de la justicia; no destruirlas (aplausos que continúan mientras el orador está en el uso de la palabra), que es lo que ustedes hicieron en ese asunto, que no era suyo, que era de un señor, pero en el que ustedes se encargaron rápidamente de destruir todas las pruebas que existían.
Muchas gracias. (Aplausos).