Juan Bravo Baena
Muchas gracias, presidenta. Subo a esta tribuna para defender esta iniciativa y pedirles a todas sus señorías el voto favorable para la toma en consideración de la proposición de ley que, como bien ha dicho la presidenta, pretende reponer la bonificación del 50 % en las cotizaciones sociales en Melilla y en Ceuta. Si me lo permiten, haremos una pequeña introducción. Ceuta y Melilla, Melilla y Ceuta son dos ciudades españolas en el norte de África. Son las únicas dos ciudades europeas que están en otro continente y tienen dificultades que creo que todos ustedes conocen. Tienen una presión migratoria por encima de la que pueda tener cualquier otra ciudad española, salvo las islas Canarias. Tienen frontera; es la frontera que a veces se dice que es la frontera de Melilla y de Ceuta, pero que ni siquiera es frontera de España, es la frontera de Europa en otro continente. Son extrapeninsulares, tienen dificultades de conectividad y, aunque es verdad que no son regiones ultraperiféricas, sí que tienen enormes retos por delante. Además, son un ejemplo de convivencia. Si cualquiera de ustedes va a Ceuta o a Melilla, podrá ver cómo se puede convivir; en ellas conviven musulmanes, hindúes, hebreos, cristianos y cada vez mayor población de China, siendo un ejemplo de cómo podemos construir una sociedad entre todos. Y un detalle más, son ciudades españolas: Melilla lo es desde el año 1497, y Ceuta, desde el año 1580. Aprovechando que tengo la oportunidad de estar aquí arriba, me gustaría también hacer referencia a los dos presidentes autonómicos decanos en este país: Juan José Imbroda y Juan Vivas, que llevan más de dos décadas gobernando, con cuatro presidentes nacionales diferentes, cuatro presidentes de Gobiernos de España diferentes, y construyendo e instrumentando futuro para esas dos ciudades que son Ceuta y Melilla. (Aplausos). También quiero hacer un breve análisis económico. ¿Dónde estaba Ceuta en el siglo XX? Igual que Melilla, vivía de un sistema denominado puerto franco, que permitía que muchos de sus padres o incluso de sus abuelos fuesen a esas ciudades a comprar lo que en ese momento no se podría comprar en la Península. Posteriormente, se tuvo que reinventar y se reinventó hacia lo que se llamaba el comercio transfronterizo, y desde Melilla y desde Ceuta se comerciaban con Marruecos casi 3000 millones de euros en mercancía, para que se hagan una idea. Luego se tuvo que reinventar porque Marruecos decidió que ese comercio ya no quería que funcionase, y se han reconvertido ambas ciudades al ámbito tecnológico, al ámbito online, al ámbito del juego online, con lo cual creo que merecen un enorme respeto de todos nosotros porque han hecho un gran esfuerzo. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia). Si analizamos los últimos quince o veinte años y si ustedes se acercan a Melilla o a Ceuta encontrarán que tienen un régimen fiscal especial en el IRPF, el IVA y el IPSI, el impuesto sobre sociedades, las bonificaciones al transporte, las cotizaciones a la Seguridad Social o el régimen aduanero. Aquí, todo el mundo ha contribuido a que estas ciudades sigan estando donde están y con las condiciones que tienen. Me gustaría destacar también a Red Eléctrica Española y a su presidenta, Beatriz Corredor, con esa inversión de más de 200 millones para conectar la Península con Ceuta, en este caso, y las mejoras que hizo el ministro Montoro para darle una oportunidad, con todo el tema tecnológico y el tema del juego online, y también las que ha hecho este Gobierno en materia de coordinación del IVA y el IPSI para que estos sectores pudiesen seguir desarrollándose. Yo creo que la geopolítica nos lleva a que tengamos que hacer un enorme esfuerzo y trabajo en estas dos ciudades. Es verdad que también tenemos un reto. Aquí hay dos planes integrales, el de Ceuta y el de Melilla. (Muestra unos documentos). Como ven, son muy extensos, aproximadamente 140 folios, pero, además de escribirlos, tenemos que ser también capaces de desarrollarlos y de ejecutarlos, porque eso es lo que realmente llevaría a una mejora en estas ciudades. ¿En qué posición nos encontramos? ¿Por qué traemos esta proposición de ley? En el año 2004 se acordó, y además fue un acuerdo entre patronal y sindicatos, que las cotizaciones a la Seguridad Social en Ceuta y en Melilla tuviesen una bonificación del 50 % para facilitar oportunidades ante estas dificultades.
Además, se acordó que una parte de esa bonificación iba a ir en incremento retributivo a los trabajadores, es decir, acuerdo patronal y sindicatos y, además, beneficiando a los trabajadores. ¿Y tenía ámbito temporal? Sí. El ámbito temporal era hasta que se consiguiesen reducir las diferencias en materia de desempleo de Ceuta y Melilla con la Península. Esto, por desgracia, todavía está muy lejos. Hoy, ambas ciudades tienen un desempleo del 21 y del 25 %, con lo cual tienen enormes retos por delante. En un momento dado, a través del Real Decreto Ley 1/2023 —y aquí empiezan los errores—, ustedes decidieron cambiar esto; decidieron cambiar esta bonificación del 50 % por una cuantía fija de 262 euros, generando inseguridad jurídica, perjuicios y enormes dificultades a estas ciudades. Es verdad que intentaron modificarlo en el año 2024, pero se quedaron cortos. Establecieron, para algunas circunstancias, la elevación hasta el 50 %.
Desde las ciudades de Ceuta y Melilla, todos los sectores, incluso muchos de sus representantes políticos, de los que representan al Partido Socialista, han pedido esta modificación. El sistema actual, ¿por qué es lesivo para trabajadores y para empresarios? Carga más la cotización sobre los empresarios, con lo cual les obliga a hacer adelantos de importes muy importantes para ellos, que puede generar dificultades de tesorería; genera trabas administrativas y burocráticas, porque ahora la diferencia de los 262 euros hasta el 50 % tiene que ser una subvención que hay que solicitar y que depende de que haya disponibilidad presupuestaria. Es decir, todo lo contrario de lo que predicamos: más trabas y más burocracia cuando necesitamos menos trabas y menos burocracia. Han dejado fuera determinados contratos. Se provoca que haya personas que, haciendo el mismo trabajo, no cobren el mismo sueldo. Está supeditado temporalmente hasta la finalización de estos programas, hasta el año 2026, con la dificultad y la enorme inseguridad que eso provoca.
Ninguna autoridad independiente, ni la propia AIReF ni ninguna supranacional, ha discutido que ese beneficio del 50 % fuera adecuado, que diese efectos positivos y que hubiera que mantenerlo, ninguna autoridad; no entendemos por qué decidieron cambiarlo. Las empresas de Ceuta y Melilla no son simples actores económicos, son pilares básicos del ámbito social, porque la generación de empleo es la mejor política social, sin lugar a dudas. Este plan integral, tanto de Ceuta como de Melilla, que les he enseñado y que aprobó el Gobierno de España, recoge esto, en el caso de Ceuta, en las páginas 11, 43, 78 y 142, y en el caso de Melilla, en las páginas 11, 39, 71 y 137; lo recoge. Es el compromiso que adquirieron ustedes y que creo que todos tenemos obligación de cumplir.
¿Y cuáles son los objetivos de esto que traemos hoy aquí? En primer lugar, compensar las dificultades derivadas de la propia naturaleza de Ceuta y de Melilla. En segundo lugar, hacer competitiva su actividad económica. En tercer lugar, impulsar la creación y el mantenimiento del empleo en estas dos ciudades españolas que están en otro continente. Y en último lugar, no es solo un incentivo, sinceramente, es una inversión. ¿Cuál es la propuesta que les traemos aquí, entonces? La propuesta es una proposición de ley que no pretende en ningún caso ser un instrumento de confrontación, sino un instrumento de avance, de avance para Ceuta y de avance para Melilla. Pretende volver a ese sistema que ha sido pacífico durante muchísimos años y con diferentes presidentes de Gobiernos, que arrastró desde el año 2004 y que llegó hasta el año 2023. El objetivo es el de restablecer las bonificaciones del 50 % de las cotizaciones de la Seguridad Social. No son un privilegio, son una necesidad para mantener esta situación. Es un reconocimiento a las dos ciudades, Melilla y Ceuta, y a sus ciudadanos, que enfrentan desafíos únicos derivados de su ubicación geográfica; es garantizar que puedan competir, que puedan tener un futuro.
Yo no me voy a extender mucho más, no voy a agotar los doce minutos. Es una cuestión muy concreta, es volver a reponer la situación de la bonificación al 50 % y olvidarnos de lo que se hizo en 2023 y 2024, porque no es adecuado, no es correcto y, además, no está trayendo buenos efectos. Eso es lo que les pedimos, el voto favorable para permitir la tramitación, solo para permitir la tramitación. Yo creo que los melillenses y los ceutíes se lo merecen y estoy seguro de que lo van a agradecer si lo hacemos.
Muchas gracias. (Aplausos.—Una señora diputada: ¡Muy bien!)