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Sin adjetivos

Pleno del 17 de agosto de 2023

Juramento o promesa de acatamiento de la Constitución

. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 1.

María José Rodríguez de Millán Parro

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Gracias, presidenta. Solicito la palabra sobre la base del artículo 72.1 del Reglamento de la Cámara, ya que, con ocasión de la promesa o juramento que han formulado determinados diputados, se han visto incumplidos los artículos 4 y 20 del Reglamento de la Cámara. Igualmente se ha visto incumplida la Sentencia del Tribunal Constitucional 119/1990, de 21 de junio, que establece que en ningún caso podrán tenerse por válidas expresiones que condicionen o contradigan la naturaleza del juramento, y determina como válida exclusivamente la fórmula precedente al mismo de «por imperativo legal». Por otra parte, sobre la base del artículo 3 de la Constitución, no puede darse por válida la promesa o juramento en una lengua distinta del castellano, entre otras cosas, porque aquí hay muchos diputados que no entienden cuál ha sido la formulación y no sabemos si están acatando la Constitución o la están atacando. Por todo ello, se solicita a la Presidencia que declare la invalidez de dichas promesas o juramentos, así como la no adquisición de la condición plena de aquellos diputados que las han formulado. Muchas gracias. (Aplausos.—La señora Gamarra Ruiz-Clavijo pide la palabra).

Presidencia. Muchas gracias. Señora Gamarra, tiene la palabra.

Concepción Gamarra Ruiz-Clavijo

Diputada.Página 15Vídeo

Presidenta, solicito la palabra al amparo del artículo 72 del Reglamento y en aplicación y en relación con los artículos 4, 20, 32.1 y 32.2 del citado Reglamento. La solicitamos para pedir a la Presidencia, aunque sea ya habiendo concluido el juramento, a posteriori, que se respete y haga respetar el Reglamento por parte de todos los miembros de esta Cámara.

Evidentemente, sabemos de la flexibilidad con la que se puede dotar a su prestación, pero sin duda alguna lo que hemos vivido aquí por parte de alrededor de una veintena de diputados excede lo que es flexibilidad. Estamos ante supuestos en los que se ha desnaturalizado y vaciado del contenido que debe tener, posiblemente, el acatamiento. Por tanto, instamos a la Presidencia y a la Mesa, dado que no solo afecta a aquellos diputados que han llevado a cabo de esta manera el ‘no’ acatamiento, sino que también afectaría al ius in officium de todos los parlamentarios, que proceda a la revisión de los acatamientos que se han formulado durante esta mañana. A la vista del mismo, le pedimos que en esta revisión de los formulamientos se tenga en cuenta no solo lo que dice el Reglamento, sino también lo que dice la ley electoral y la jurisprudencia del Tribunal Constitucional.

Del mismo modo, le trasladamos que este grupo parlamentario ―queremos dejar constancia de ello― se reserva las acciones legales oportunas que pudiera tener previsto ejercer si constatáramos que se ha llevado a cabo la vulneración y que, por tanto, no se ha producido el acatamiento por parte de algunas de sus señorías.

Muchísimas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias por sus intervenciones. Una vez oídas sus intervenciones y los acatamientos de promesa y los juramentos de los diputados, les tengo que decir que esta Presidencia, en el ejercicio de la competencia exclusiva que le es propia, entiende que todas las fórmulas que se han usado de acatamiento se ajustan a lo previsto en el artículo 4 del Reglamento de la Cámara y a la Resolución de la Presidencia del 30 de noviembre de 1989. (Rumores). Les pido un poco de silencio y respeto. Pero, sobre todo, se amparan en la doctrina de la Junta Electoral Central y en la jurisprudencia del Tribunal Constitucional, y sobre todo a raíz de la última sentencia del Tribunal Constitucional. Por tanto, entiendo que todas las señoras y los señores diputados que han contestado al llamamiento han adquirido la condición plena de diputados y diputadas, y les doy la enhorabuena a todos ustedes. (Aplausos). DISCURSO DE LA SEÑORA PRESIDENTA DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS.

Presidencia. Me permitirán unas breves palabras. Señores diputados, señoras diputadas, miembros en funciones del Gobierno, autoridades, ciudadanos y ciudadanas, en un día tan importante para nuestra democracia y tan emotivo para todas y para todos los presentes, quiero empezar con un agradecimiento sincero, no solo en mi nombre, sino también en el de toda la nueva Mesa del Congreso. Es para nosotras y nosotros un inmenso honor asumir el reto que hoy nos es encomendado. Pero permítanme que, antes que nada, envíe todo mi apoyo, y estoy seguro de que el de toda la Cámara, a los afectados por el terrible incendio que asola la isla de Tenerife. (Aplausos). Queremos trasladar también nuestra fuerza y agradecimiento a todos los cuerpos que están trabajando duramente en su extinción. Señorías, hoy afrontamos la enorme responsabilidad de ser representantes de la voluntad popular, y lo hacemos conscientes de la complejidad del contexto: en plena Presidencia española de la Unión Europa; con las democracias sufriendo la erosión de fuerzas que quieren acabar con ellas desde dentro; con desafíos enormes como el de la emergencia climática, que ya está afectando a nuestras vidas y que nos debe empujar a tomar medidas más urgentes y contundentes; con responsabilidades mayúsculas, como la que nos exige la lucha contra la desigualdad, contra todas las desigualdades, y en nuestro país y como mujer no puedo obviar que uno de los retos que tenemos es el de la desigualdad que todavía sufren las mujeres. La peor lacra de nuestra democracia es que las mujeres somos maltratadas y asesinadas por el simple hecho de ser mujeres. Por eso quiero condenar los últimos asesinatos machistas que se han producido en nuestro país este mismo mes de agosto y que elevan a treinta y cinco el número de mujeres asesinadas en lo que llevamos de año. La cifra es insoportable, cada víctima lo es, y eso nos obliga a hacer mucho más para afrontar un problema que debemos combatir todos y todas. Quiero por ello que mi primer compromiso como presidenta de esta Cámara, que ha de representar siempre el entendimiento y la concordia, sea trabajar sin descanso para que unidas acabemos con la violencia machista. (Aplausos). Señorías, estamos en un momento de transformación global sin precedentes, con retos extraordinarios, como el que nos pide seguir modernizando nuestra economía y continuar adaptando nuestra sociedad a una digitalización que ya marca nuestro presente, y con amenazas que creíamos que nunca iban a volver a producirse, como lo es una guerra en Europa, que nos obliga a defender sin fisuras nuestros valores democráticos. Y es precisamente esto lo trascendente de la jornada de hoy, que pese a todo la constitución de la XV Legislatura se produce en la más absoluta normalidad; la normalidad de acatar las normas, que dan la serenidad necesaria a la ciudadanía de que nuestras instituciones democráticas funcionan; la normalidad de asumir los resultados y, con la constitución de esta Cámara, reconocernos entre todos como iguales, representantes de la voluntad popular. En este momento tan lleno de incertidumbres es bueno encontrar guías, brújulas que nos ayuden a transitar con mayor seguridad el camino que hoy empezamos a andar. Quiero reivindicar por ello una figura política, humana e intelectual que, sin hacer ruido, contribuyó a consolidar nuestra democracia. Me estoy refiriendo a Félix Pons, un mallorquín ejemplar y excepcional que presidió esta Cámara durante una década y que nos dejó demasiado pronto. «El Parlamento debe irradiar claridad y autenticidad», decía en uno de sus primeros discursos como presidente del Congreso, donde fijaba como meta conseguir «la máxima proximidad de las instituciones a los ciudadanos» y advertía que eso sería «tanto más fácil cuanto mejor comprendan los ciudadanos lo que dicen y hacen sus representantes». Hoy el objetivo que planteaba Félix Pons hace casi treinta años sigue siendo absolutamente vigente: conseguir que los ciudadanos y ciudadanas sientan que el Congreso, que las instituciones democráticas, en definitiva, son importantes para ellos porque lo que aquí se decide les afectará en su día a día, y esto solo será posible si ven la política como algo útil, como algo que pueda contribuir a solucionar sus problemas y mejorar sus vidas, porque la política es la herramienta más potente para transformar la sociedad. De lo que se trata es de ponerla al servicio de la ciudadanía y en beneficio de la ciudadanía. Se trata de evitar trasladar tensiones gratuitas y enfrentamientos estériles que solo contribuyen a dividir y, en su lugar, de contribuir al progreso de nuestra sociedad a partir del debate y del acuerdo. Se trata de sumar, de practicar el diálogo, de hablar, de falar, de hitz egin, de parlar, y de hacerlo para avanzar, porque España siempre avanza cuando se reconoce en su pluralidad y diversidad. La riqueza de este país reside en su carácter plural, y ahora tenemos ante nosotros la oportunidad de demostrar que la pluralidad de nuestro país es nuestra gran riqueza, que la convivencia de culturas, tradiciones y lenguas distintas nos hace mejores. Para ello, debemos abandonar los miedos, huir de las divisiones, escapar de posiciones uniformes que nos empobrecen y asumir que esta es la España real y que es mejor, que es desde el debate y desde el diálogo desde donde toda esta riqueza brilla, asumiendo que cada uno pueda defender ideas desde posiciones ideológicas incluso antagónicas, respetando siempre las ideas del otro, sin odio, sin insultos, para evitar que la ciudadanía nos vea como el problema y no como la solución. Porque desde el respeto caben y se pueden defender todas las ideas; porque aceptar sin reparos la pluralidad de pensamientos e identidades que conviven en nuestro país nos enriquece, y es esta pluralidad la que está obligada a reflejar esta Cámara para acercarse mucho más a la España real, que es diversa, que está llena de colores y cargada de matices. Para avanzar en este camino, quiero manifestar mi compromiso con el castellano, el catalán, el euskera y el gallego, así como la riqueza lingüística que suponen. Y quiero anunciarles que esta Presidencia permitirá la utilización de todos esos idiomas en el Congreso desde esta sesión constitutiva. (Aplausos). Defender la democracia parlamentaria ―y esto es lo que nos corresponde a todos nosotros y nosotras― es preservar y respetar la diversidad que convive en nuestro país y que las urnas han llevado hasta aquí. Esta escucha de la diversidad Salvador Espriu la expresó como nadie en uno de sus poemas: «Recorda sempre això, Sepharad / Fes que siguin segurs els ponts del diàleg / i mira de comprendre i estimar / les raons i les parles diverses dels teus fills». «Recuerda siempre esto, Sepharad / haz que sean seguros los puentes del diálogo / y trata de comprender y amar / las diversas razones y hablas de tus hijos». Les invito a construir entre todos los espacios para que esta España real se vea representada en esta Cámara; que esta España real se conozca y se reconozca mejor desde la escucha y el diálogo; que los pueblos se entiendan y que la diversidad, los credos, las razas, las identidades, no sean barreras. Como las barreras y los techos de cristal que han tumbado en el otro lado del planeta nuestras futbolistas, que están haciendo historia en Nueva Zelanda y Australia. (Aplausos). Ellas, como tantas otras mujeres a lo largo de nuestra historia, nos dan esperanza, dan esperanza a los jóvenes, nos hacen creer que podemos ganar un futuro mejor. Yo me comprometo a trabajar para que no sea una anécdota que la Presidencia del Congreso la ejerza una mujer, una mujer que viene de unas islas unidas al continente por nuestro maravilloso Mediterráneo, una tierra frágil y con una lengua y cultura propias. Yo me comprometo a trabajar para mejorar nuestra democracia, porque, como dijo María Zambrano, si se hubiera de definir la democracia, podría hacerse diciendo que es la sociedad en la cual no solo es permitido, sino exigido el ser persona. Eskerrik asko, muchas gracias, moltíssimes gràcies, moitas grazas. (Aplausos de la mayoría de las señoras y los señores diputados, puestos en pie.―Aplausos de los miembros del Gobierno en funciones, puestos en pie). Ahora, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 4 del Reglamento de la Cámara, declaro constituido el Congreso de los Diputados. De este hecho se dará cuenta a su majestad el Rey, al Senado y al Gobierno. Se levanta la sesión. (Aplausos). Eran las dos y veinticinco minutos de la tarde. http://www.congreso.es D. L.: M-12.580/1961 CONGRESO DE LOS DIPUTADOS Edición electrónica preparada por la Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado – http://boe.es Calle Floridablanca, s/n. 28071 Madrid Teléf.: 91 390 60 00